El piloto español Jorge Martín, vigente campeón del mundo, se perderá el inicio de la nueva temporada de MotoGP, que tendrá lugar con el Gran Premio de Tailandia del 28 de febrero al 2 de marzo, tras sufrir este lunes una lesión en la mano izquierda, informa Efe.
Según informó el portal Motorsport, el corredor de Aprilia Racing padece una fractura desplazada del radio distal izquierdo, fractura de escafoides carpiano izquierdo, fractura de hueso piramidal izquierdo y fractura sin desplazamiento de calcáneo izquierdo, por lo que deberá pasar de nuevo por el quirófano.
Martín se encontraba recuperándose de otra lesión, que había sufrido en Sepang (Malasia) durante la pretemporada, que le obligó a operarse de la mano derecha y del pie izquierdo el pasado 7 de febrero.
El vigente campeón del mundo volverá a ser intervenido este martes, con el objetivo de recuperarse para el segundo Gran Premio de la temporada, que se celebrará en Termas de Río Hondo (Argentina) el 16 de marzo.
GP de Abu Dhabi
MIGUEL A. HERGUEDAS
@herguedas
Actualizado Domingo,
26
noviembre
2023
-
16:29Ver 1 comentarioVerstappen culmina su histórica temporada con la...
Cuando no se intuye resquicio, cuando el poderío es tal, no queda otra que rendirse a la evidencia. La superioridad de Tadej Pogacar se volvió a desplegar en las cumbres de leyenda que hacen único al Tour, niebla y granizo a más de 2.300 metros de altitud, allá donde Ben O'Connor firmó una victoria para el recuerdo y el líder apuntilló todavía más su triunfo. Otro zarpazo postrero bajo el granizo tras más de cinco horas resistiendo, los movimientos desesperados de Jonas Vingegaard, otro puñado de segundos, otro mazazo a su moral. [Narración y clasificaciones]
En el comportamiento de los grandes campeones siempre hay un elemento ciego, irracional, una especie de instinto más fuerte que ellos. Pero este Pogacar en la madurez no entra al trapo. No tuerce el gesto pero tampoco pierde rueda cuando le atacan por todos los flancos, cuando a 70 kilómetros de meta el Visma le deja sin compañeros. Su misión es no perder de vista a Vingegaard y no lo hace. Con un dominio insultante. Fuerza y paciencia para que después, en los prolegómenos del Col de la Loze, la propia carrera se recomponga, la estrategia del rival salte por los aires y sólo tenga que ascender el coloso que fue su pesadilla para firmar otro apretón final de esos que no pueden tener respuesta. A Tadej sólo le queda ya la breve y durísima etapa del viernes, la segunda de los Alpes, para completar un Tour magnífico.
El esloveno no ganó, pero saldó las cuentas pendientes con el Col de la Loze. No fue conservador, fue inteligente. Hacía años que el Tour no planteaba una etapa tan extrema, tanto desnivel acumulado. A estas alturas. Un verdadero calvario para la batalla eterna, para el enésimo desafío homérico entre (el aspirante, ahora) Vingegaard y el líder Pogacar. El Glandon, la Madeleine... Para más morbo, en uno de los pocos escenarios que han visto derribado al esloveno, el "se acabó, estoy muerto" del Tour del 23.
No se ascendía por el mismo lugar, pues nunca llegó hasta esta vertiente el Tour. Por Courchevel y no por Meribel, 26,5 kilómetros al 6,5% hasta el carril bici habilitado en 2019, cubierto de nieve gran parte del año. 1.900 metros de desnivel en una sola subida, más que el Galibier.
Pogacar, en la subida a la Loze.LOIC VENANCEAFP
Una jornada para héroes y ninguno español. Ya siempre negra la etapa para los nacionales, tan de capa caída en el Tour últimamente. Antes de empezar, el adiós de Carlos Rodríguez, que se fracturó la pelvis en la caída en Valence. Poco después, tras intentar estar en la fuga del Glandon, el abandono de Enric Mas. El primer español en París será Christián Rodríguez, un ciclista bajo el radar que ni siquiera tiene contrato para el próximo año.
El primer puerto Hors Categorie del día dejó una novedad, el ataque de Primoz Roglic, buscando aventuras en un Tour, reverdecer laureles. Unas escapadas en las que le acompañó Matteo Jorgenson, infiltrado del Visma. Pero que no hicieron demasiado camino cuando el propio equipo de Vingegaard puso un ritmo infernal, toda su estrategia desatada, uno a uno todos sus pretorianos. Primero Van Aert, luego Benoot, después Campenaerts. Cuando fue el turno de Simon Yates, a esas alturas ya el pelotón de favoritos era escuálido, ni Vauquelin, ni Healy. A Pogacar le aguantaban el otro Yates y Narváez.
Después Sepp Kuss, que ya explotó todo. Apenas los dos colosos y un Lipowitz que no iba a aguantar demasiado a su rueda. La primera bomba de Vingegaard llegó a seis kilómetros de la cima de la Madeleine, a más de 70 de meta. Aguantó sin demasiados sobresaltos Pogacar, ya complemente aislado, y pronto atraparon al grupo de Jorgenson, que tiró con todo hasta la cumbre. Coronaron con ellos Roglic, O'Connor, Einer Rubio y Felix Gall.
El descenso, clave
Que no aflojaron en el descenso, con el gigante americano a fuego, aumentando distancias con todos. En el horizonte, Courchevel, la Loze. Aunque antes hubo otros movimientos interesantes, que iban a resultar definitivos. Un parón, el ataque de O'Connor secundado por Einer (fue el último en resistir al australiano y acabó quinto en la etapa, salvando los muebles del Movistar) y el propio Jorgenson, que volvieron a abrir un hueco. La llegada por detrás de Lipowitz. Que, aprovechando una extraña y tensa calma, también hizo hueco, casi dos minutos en un abrir y cerrar de ojos justo antes del inicio de la batalla.
Ya no había rastro del Visma ambicioso y todo se le puso de cara a O'Connor, que nunca cedió terreno ante el ritmo del UAE. Vingegaard sólo se volvió a mover ya a falta de dos kilómetros y lo único que consiguió es la respuesta de Pogacar.
Jorge Martín está más cerca que nunca de su gran objetivo. El de San Sebastián de los Reyes lo tiene todo a favor para proclamarse campeón del mundo de MotoGP este fin de semana en un circuito de Montmeló que se ha convertido en relevo circunstancial del tradicional colofón de la temporada, Cheste, por los estragos causados por la DANA en Valencia hace un par de semanas. El madrileño, que se despide en este Gran Premio del Pramac y Ducati para enrolarse en las filas del equipo oficial de Aprilia, tendrá su primera gran oportunidad en la sprint race. Su ventaja de 24 puntos sobre el bicampeón Pecco Bagnaia, quien, seguro, peleará hasta el fin para apurar sus opciones, es sin duda su gran baza.
Martín solo necesita sumar dos puntos más que el italiano en la sprint race para asegurarse el campeonato y convertir así la cita del domingo en una gran fiesta para sus incondicionales. Dado el reparto de puntos de estas carreras cortas, con 12 para el vencedor y nueve para el segundo, hacerse con el primer puesto sería su mejor opción. No obstante, tanto él como Bagnaia suman siete victorias en este tipo de prueba, si bien el de San Sebastián de los Reyes ha logrado subirse más veces al podio que su gran rival en este tipo de pruebas a lo largo de la presente campaña. En caso de que el madrileño no lograra subir al primer escalón, ser segundo y que Bagnaia acabara tercero también le bastaría. A partir de allí, las opciones se vuelven más complicadas.
Así, en caso de quedar del tercer clasificado para abajo, Martín debería sacarle al menos dos puestos al italiano o que Bagnaia se quedara finalmente sin sumar ningún punto para asegurarse el campeonato. Si el madrileño llegara a la última carrera manteniendo la ventaja de 24 puntos, necesitaría también sumar al menos dos puntos en el Gran Premio del domingo. Sumar solo uno no sería suficiente, dado que, si el bicampeón lograra hacerse con el triunfo y ambos quedaran empatados a puntos, el título iría a parar a manos de Bagnaia, gracias a que, a lo largo de este 2024, ha sido capaz de sumar más victorias en Grandes Premios que el de San Sebastián de los Reyes.