Hacía muchos años que no veía a un jugador como Mbappé. Salvo Ronaldo Nazario, no he visto una exhibición tan increíble como la del jugador francés, la estrella más rutilante del fútbol mundial.
El Real Madrid no tuvo ni un problema para avasallar; como si el City fuera un cadáver viviente a pesar de haberse gastado 250 millones de euros. Un crimen que cometen los jeques, que están llevando a la mediocridad a todos los equipos que manejan.
Guardiola ha convertido al City en un equipo vergonzoso, como si jugara en el espectáculo del Bombero Torero. Ese “dúo sacapuntas“ de Pep y Lillo han convertido a su equipo millonario en una piltrafa. Fue sólo un muñeco para el Madrid, al que humilló hasta la exageración.
¿Cuántos goles pudo marcarle el Madrid?. Decían los crítico ingleses que veían al Madrid capaz de ser un cuchillo en el equipo mantequilla de Guardiola. Fue tal exhibición que debemos hacer una reflexión sobre la soberbia del técnico catalán, que se ha creído Dios desde hace años y ahora es una criatura en el infierno.
El papel del entrenador
Ancelotti, con su bloque bajo, despreció la posibilidad de haber goleado hasta la la orgía goleadora. Su puñetera manía defensiva. Hasta permitir el gol in extremis de un cadavérico rival. Ancelotti siempre es una rémora, pero tiene Mbappé y siempre le salva la horca .
Tampoco los brasileños hicieron un buen partido. Ni Rodrygo, que perdió dos goles, ni el misterioso Vinicius , que tiene la cabeza en el desierto arábigo. Fue más pragmático Ceballos, que se ha convertido en un sucesor de Kroos nada despreciable.
Le sustituyó Camavinga y fue el mejor delantero del City. Hace faltas vergonzosas, jamás tira del equipo, ni pega un buen pase. Eso es algo utópico. Asencio es la nueva estrella defensiva del Madrid, que se ha hecho imprescindible a pesar de la ceguera de Ancelotti.
Queda el problema de la Liga y la Cop . Corren rumores de que el Madrid emigre a las ligas europeas. Y más expresamente la de Portugal, que creen en ese sueño. Sería una jugada maestra y la muerte directiva para la Liga de Tebas. Ya tienen el permiso del presidente de La FIFA.
El 25 de enero de 2020, LaLiga presentó la primera denuncia por insultos racistas contra Vinicius Jr. en el Camp Nou durante la disputa del clásico entre Real Madrid y Barcelona. El 13 de marzo de 2024, el mismo organismo realizó la última querella por cánticos xenófobos también contra el futbolista brasileño. Fue en un Atlético de Madrid - Inter de Milán de Champions, donde ni siquiera estaba el jugador.
Han sido 21 denuncias por actos racistas las que se han interpuesto con el delantero del Real Madrid, como víctima. El deportista profesional que, de largo, es objeto de más incidentes xenófobos en nuestro país. Lo peor de este número de denuncias es que la sociedad no parece aprender ni evolucionar hacia un mundo más tolerante. ¿Y si Vinicius tiene razón?
Hace justo una década se registraron 26 incidentes racistas de un total de 1.436 totales según el informe de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte. Estos fueron reduciéndose hasta la 2018/19, en la que apenas se produjeron 3 de 1.206.
Desde entonces, las cifras han ido creciendo exceptuando el año de la pandemia en la que los espectáculos deportivos se interrumpieron por un tiempo y luego se reanudaron con grandes limitaciones de aforo. Así, en la 2021/22, la última temporada de la que se disponen datos, estos han crecido hasta los 28, el mayor número de los últimos 15 años.
"La lucha contra el racismo la hacemos bien, pero no muy bien. Nos falta un pelín más", decía Javier Tebas, presidente de LaLiga en un acto de presentación de colaboración entre el máximo organismo del fútbol profesional y el ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España.
"El fútbol es un altavoz para lo malo y para lo bueno", comentaba en ese acto la ministra del ramo, Elma Saiz, y añadía que si no se lucha "pasan cosas muy malas para la sociedad". En ese acto, varios deportistas que han sufrido esa lacra comentaban que ante el racismo "no hay escala de grises". "O estás en contra o eres racista", expresaba la ex jugadora de baloncesto Cindy Lima.
Thaylor Lubanzadio, otro de los integrantes del acto, no solo fue objeto de insultos racistas cuando jugaba en segunda B en España sino que en una ocasión fue sancionado con cuatro partidos por encararse con un juez de línea tras ir a recriminarle que no fueran a incluir los insultos que recibió en el acta del partido. "En 2017 me pilló joven, pero me ha servido para involucrarme" admitía el futbolista que hoy juega en Malta.
Son muchas las iniciativas que realiza LaLiga para eliminar esta lacra. La principal es LaLiga VS que se trata de una campaña cuyo objetivo es erradicar el odio dentro y fuera del fútbol. Dentro de este proyecto se engloba MOOD, que se trata de una herramienta para monitorizar las expresiones de odio y dar un paso más en la detección y erradicación de la violencia en el fútbol y la sociedad.
Juntos contra el racismo
Precisamente, el máximo organismo del fútbol profesional va a firmar un acuerdo de colaboración con el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España para cederles esta herramienta y que la vigilancia respecto a las expresiones de odio pueda extenderse más allá del marco de las competiciones del fútbol profesional.
Recientemente, LaLiga ha obtenido la primera victoria en los tribunales a raíz de la denuncia por los cánticos racistas a Vinicius en Mestalla. El lugar donde estalló todo. Los tres acusados fueron condenados a ocho meses de cárcel y a dos años sin entrar en un recinto deportivo.
Imagen de televisión de los insultos a Iñaki en Cornellá.EM
Han sido cuatro años de lucha judicial. Desde que el máximo organismo del fútbol profesional decidió llevar estos incidentes, además de ante la Comisión Estatal Antiviolencia, a la Fiscalía de Odio. Iñaki Williams y los insultos que recibió en Cornellá cuando se retiraba en enero de 2020 fue el primer caso en el que se decidió realizar este cambio de política.
"No es que España sea racista pero hay racismo en España", decía Javier Tebas. Lo peor es que parece que la situación ha empeorado con los años y los principales organismos con LaLiga a la cabeza no parecen tener la solución para frenar este triste crecimiento de expresiones de odio en nuestro deporte.
Un triunfo de principio a fin, con valentía, con personalidad, dominando desde la contrarreloj inicial a cada una del buen puñado de ascensiones que planteó la Vuelta al País Vasco. En la Itzulia, se ha confirmado una estrella. A sus 19 años, el mesías que tanto tiempo lleva esperando el ciclismo francés:Paul Seixas.
Tan seguro de sí mismo que, con la ronda ya sentenciada, que en la última etapa, ayer camino de Bergara y bajo un enorme diluvio, Seixas, contra toda lógica, atacó a falta de 60 kilómetros, en la subida a Elosua, con un buen grupo de escapados por delante. No fue a mayores la hazaña, pecados de juventud, osadía a raudales, un genio que se cuece a fuego rápido: nadie ganó tan joven la Itzulia (superó en precocidad a Remco Evenepoel). «Fue una etapa épica, con condiciones climáticas terribles. Preferí atacar en la subida para poder afrontar el descenso solo y evitar riesgos. Pensé que los demás líderes me alcanzarían rápidamente, pero no fue así y tuve que esforzarme bastante», admitió el de Decathlon, que ganó tres etapas y la general, con una ventaja de 2:30 sobre el alemán Florian Lipowitz. Completó el podio Tobias Johannessen con cuatro españoles en el Top 10 (Izagirre, Bilbao, Romo y Arrieta) y la victoria de etapa de Alex Aranburu en Galdakao.
«He cumplido uno de mis objetivos de la temporada. Sé que han pasado 19 años desde que un francés lo lograra [ganar una carrera World Tour por etapas: el último fue Christophe Moreau en el Critérium du Dauphiné de 2007]. Estoy orgulloso, aunque otros como Bardet o Pinot se han quedado cerca», reconoció Seixas, consciente de lo que su país necesita una estrella. Todavía no ha descartado correr el próximo Tour de Francia (hace 41 años que no lo gana un francés), donde desafiaría a un Tadej Pogacar con quien ya coincidió en la última Strade Bianche: el esloveno fue primero y el de Lyon, segundo. La de ayer es su segunda victoria profesional (tras la también reciente en la Faun-Ardèche Classic) para quien el año pasado arrasó en el Tour de l'Avenir. En septiembre cumplirá 20 años. «Es un hito importante para Paul: demostró que puede rendir al más alto nivel mundial. Un punto de inflexión que marcará el inicio de su carrera», dijo su director, Cyril Dessel.