El derbi madrileño entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid se tuvo que detener temporalmente en el minuto 68 del encuentro tras el lanzamiento de numerosos objetos por parte del fondo del Frente Atlético sobre el área de Thibaut Courtois.
El partido trascurría con normalidad y sin polémicas hasta que Militao anotó el 0-1 para el conjunto blanco en el minuto 65. En ese momento, comenzaron a caer sobre la portería de Courtois diferentes objetos, entre ellos dos mecheros, desde la grada ultra del equipo rojiblanco.
El portero belga avisó al colegiado, Busquets Ferrer, y le llevó objetos en dos ocasiones, mientras Koke, capitán rojiblanco, les pedía calma. La megafonía advirtió de la situación y avisó que en caso de continuar con el lanzamiento, el partido se suspendería.
Tras el saque de centro, Courtois volvió a recibir varios objetos y avisó de nuevo al árbitro, que decretó la suspensión temporal del partido en el minuto 69.
Koke volvió a acudir a la zona para pedir calma a la grada e incluso el Cholo Simeone se acercó al fondo para charlar con sus miembros antes de irse a vestuarios.
Ha ganado una Eurocopa, unos Juegos, una Supercopa y una Copa del Rey en los últimos diez meses, pero a Fermín López no le es suficiente. Llega a la cita con este periódico mientras se termina de arreglar el pelo y se ajusta el chándal de la marca que ha decidido apostar por él, Under Armour, concentrado y convencido de dar un «golpe en la mesa» en el clásico que decidirá la pelea por la Liga entre el Barça y el Madrid.
Viene de ganar los Juegos y la Eurocopa, está siendo importante en un Barça que ha ganado la Copa, ha llegado lejos en Champions y esta tarde se juega la Liga. ¿Cómo lo ha gestionado?
La verdad que muy bien porque había conseguido muchas cosas pero también todo pasó muy rápido. Estuve casi todo el verano con partidos y viajes y luego tuve una lesión. Era la primera lesión que tenía en mi vida y luego recaí de la otra pierna. Son cosas que te hacen aprender y mejorar, porque me costó un poco entrar en la dinámica del equipo en la pretemporada. A pesar de eso mentalmente lo llevé con naturalidad, como siempre.
¿Era la primera lesión de su vida? A partir de ahí, ¿cambió algo en su alimentación o preparación?
Sí, la primera. Y bueno, al final cuando te pasan esas cosas reflexionas sobre si lo que estás haciendo es lo correcto. Yo siempre me he cuidado mucho, trabajo con un preparador físico y con un fisioterapeuta, pero contraté a un nutricionista. Y me ha ido bien, con la suplementación, la alimentación y después en el Barça también me han ayudado mucho a estar bien físicamente.
Juegos, Eurocopa, el Barça... ¿Quién le baja a la tierra?
Diría que la gente de mi entorno, mi familia y mi pareja, que son personas humildes, pero si me tengo que quedar con uno sería con mi padre. Siempre me dice que es mi mayor fan y mi mayor crítico. Intenta que tenga los pies en el suelo. Me mete un poco de caña dependiendo del momento (risas).
¿Se ha infravalorado al fútbol español en los últimos años?
Quizás sí, pero después de la Eurocopa creo que se ha puesto más en valor el talento español. Creo que se venían haciendo las cosas bien desde antes, pero al ganar estos títulos das un golpe encima de la mesa.
La entrevista de Fermín López con EL MUNDOReda Slafti
¿Qué pasa en La Masía para que no paren de salir jugadores?
Nos preparan muy bien, tanto a nivel futbolístico como personal. Y luego al llegar arriba pues es lo que nos han enseñado desde pequeños, ese ADN Barça, y creo que cuando llegamos los jóvenes damos el nivel.
Además de compañeros, son amigos. ¿Cómo de importante es eso?
Sí, al final somos como una pequeña familia porque compartimos muchos momentos y esas relaciones personales al final se notan en el campo. Hay más equipo y nos ayudamos los unos a los otros.
Van a jugar varios clásicos en poco tiempo. ¿Cree que esa relación de tantos años desde la cantera les hace diferentes al Madrid?
Bueno, quizás sí, porque al final es lo que he dicho, venimos desde abajo compartiendo muchas cosas y ahora estamos viviendo el sueño de estar en el primer equipo. Creo que somos una familia y dentro del campo se está reflejando.
Mencionaba usted antes ese golpe en la mesa» con la selección. Con el Barça, han ganado la Copa y en este clásico se puede decidir la Liga, ¿cree que darían otro puñetazo en la mesa en el fútbol español?
Bueno, la verdad es que al principio nadie creía en nosotros. Para todo el mundo éramos muy jóvenes y tal, y bueno, creo que hemos ido trabajando, hemos ido haciendo lo que el míster nos ha pedido, hemos sido una familia y hemos aspirado a todo. Todo el mundo en Europa sabe que tenemos un gran equipo.
VICTÒRIA ROVIRAAraba
¿Qué les ha dado Hansi Flick para que el equipo haya tenido un cambio tan grande este año?
Lo que se ha visto. Además de lo bien que jugamos, él da mucha importancia a que seamos una familia. Nos ha hecho creer en cada uno de nosotros y poner cada uno el talento al servicio del equipo.
El estilo ha cambiado. ¿Era importante dejar un poco ese ADN Barça y jugar un fútbol más moderno, de presión y verticalidad?
Sí, bueno, al final cada entrenador tiene sus matices y quizás con Hansi en algunas cosas arriesgamos más en algunos momentos. Pero mantenemos ese ADN Barça de tener siempre el balón. Presionar, correr, ganar duelos... Todo eso es importante en el fútbol moderno.
Un responsable de las categorías inferiores del Barça decía que Gavi era el más travieso de todos y usted el más estudioso. ¿Le gustaba?
Era Xavi Martín, el director de La Masía en ese momento. Y sí, mis padres siempre me han metido mucha caña con los estudios y no me quedaba otra, lo he llevado bien. Gustar como tal no (risas), pero no me costaba y se me daba bien.
Pasó un año en el Linares, en Primera RFEF, ¿fue importante?
Mucho, mucho. Al principio fue un palo irme cedido porque pensaba que igual no iba a seguir en el Barça ni a cumplir mi sueño, pero ese paso me ayudó a mejorar como jugador y a crecer como persona. Me hizo estar donde estoy.
Le bajó un poco a la tierra.
Sí, te choca un poco al principio no tener todos los recursos que tenemos aquí en el Barça, pero mentalmente hice un cambio de chip, vi cosas diferentes y valoré mucho lo que había estado viviendo en La Masía. Y luego al volver al Barça lo valoré más. Sabía lo que quería.
Fermín, en la nueva campaña de Under Armour.
Dejó El Campillo por Barcelona con trece años.
En El Campillo están mi familia y mis amigos. Estuve poco, porque pasé toda mi infancia y adolescencia en La Masía, pero lo recuerdo con mucho cariño. Para un niño de 13 años... Imagínate el cambio. Fue bastante difícil al principio, y creo que aunque me costó, me adapté bastante bien. Creo que mis padres lo llevaban peor que yo, porque ellos estaban en El Campillo y no sabían lo que hacía, si me pasaba algo... Vives con ese runrún todo el rato. Personalmente al principio fue duro, pero después bien.
Usted repite que es un currante. ¿Un currante puede ser una estrella? ¿Una estrella debe ser un currante?
Nunca he querido ser una estrella y nunca me ha movido llamar la atención. Pero es verdad que al final aunque tengas talento tienes que currar, eso es lo que me han enseñado desde pequeño, creo que es lo que estoy haciendo desde siempre y creo que la gente lo valora.
Más allá del fútbol, ¿qué hobbies tiene? ¿Consola o redes sociales?
Ahora juego menos a la Play y paseo al perro. Y estoy un poco viciado a TikTok, te metes ahí a ver vídeos y no paras.
¿En el vestuario hay vicio con las redes? ¿Alguno más que los demás?
Buah... La verdad es que en las concentraciones al final cuando estamos en el hotel estamos casi siempre con el móvil. Te diría Lamine, que es más joven y le gusta mucho TikTok y esas cosas.
¿Quién ha sido su ídolo?
Messi e Iniesta.
¿Ve algo de ellos dos en Lamine y Pedri?
Salvando las distancias, porque nadie va a ser como ellos, pero es verdad que Lamine y Pedri tienen cosas de ellos.
Protagoniza la última campaña de 'Under Armour', "Comerse al rival". ¿Cómo de importante es que una marca como que tiene a estrellas como Stephen Curry, Tom Brady, Dwayne Johnson o Anthony Joshua, apueste por usted?
Es una marca que está creciendo mucho y desde el primer momento mostraron mucho interés en mí, me han dado mucha confianza y creo que transmite valores muy similares a los míos. Eso fue importante.
Francesco Mauri, asistente de Ancelotti, y Luis Llopis, entrenador de porteros, parecían estar avisando a Thibaut Courtois y a la barrera antes de que Declan Rice se sacara una extraordinaria rosca que bordeó el muro madridista y sorprendió al belga. Ambos miembros del cuerpo técnico hacían sendos gestos con el brazo derecho, advirtiendo a sus jugadores, pero no sirvió. El centrocampista inglés clavó el 1-0 e hizo estallar al Emirates, que inició así su grande noche ante un desastroso Madrid. "Es una derrota dura. No lo esperábamos. Tenemos pocas opciones, pero en el Bernabéu pasan cosas", manifestó Carlo Ancelotti.
Carletto se atrevió con David Alaba en el lateral izquierdo, en lo que fue la quinta titularidad del defensa austríaco esta temporada. Antes, triunfos ante el Girona y el Rayo, derrota en Sevilla contra el Betis y empate dramático en la prórroga contra la Real Sociedad. En la mayoría, sufrimiento para el conjunto blanco, con Alaba siempre de central y nunca de lateral. La decisión la mascó Ancelotti en los días previos, la probó en el tramo final del duelo liguero contra el Valencia y la decidió en la previa, descartando a Fran García y cubriéndose en el carril derecho con Fede Valverde, lateral en lugar de Lucas Vázquez.
En el centro del campo, Camavinga y Modric salieron juntos de inicio por cuarta vez en el curso. Podría parecer que han jugado más tiempo juntos, pero sólo en tres de los 51 partidos del año habían compartido titularidad. El trío de citas había sido, como en el caso de Alaba, de casi suspenso: partido contra el Leganés en Liga, donde el Madrid sufrió para ganar 3-2, el empate en Pamplona contra el Osasuna y la derrota en Anfield contra el Liverpool. Los datos no auguraban nada bueno, y el resultado fue catastrófico.
Septiembre de 2015 en Lyon
Los blancos claudicaron en el segundo tiempo con el doblete de faltas directas de Rice. La primera tras falta de Alaba ante Saka, muy superado el austríaco por el extremo británico. Y la segunda, enviando el balón a la escuadra del palo de Courtois. Un golazo para dejar KO al Madrid. Fue el primer gol de falta directa anotado a los blancos fuera de casa en Champions desde septiembre de 2015, cuando Juninho Pernambucano anotara uno con el Lyon.
Las caras en el banquillo madridista eran un poema. Ancelotti no tenía muchas cartas. Retiró a Modric y a Alaba y dio entrada a Lucas y a Fran García mientras Courtois le salvaba de un fracaso mayor.
El gol de Merino dejó al Madrid en la lona. Tres goles en 17 minutos. Una derrota que se une al 4-0 del Etihad en 2023, la peor de esta era de Ancelotti, y el 4-1 de Dortmund en 2013 como las noches más negras del Madrid en eliminatorias continentales en las últimas décadas.
"no hemos estado bien"
Y para colmo, Camavinga terminó expulsado por protestar una falta y no jugará el encuentro de vuelta. Toca épica. "No acostumbramos a sacar dos derrotas seguidas, sólo queda trabajar, confiar en nosotros más que nunca, este equipo se merece la confianza por parte de todo el mundo y vamos a confiar en ello", aseguró Lucas Vázquez tras el pitido final.
Ancelotti, el martes, en la zona técnica del Emirates.EFE
El gallego reconoció que "no hemos estado bien". "El Arsenal ha hecho un gran partido, ha tenido ocasiones, nos ha sabido presionar, hemos tenido alguna jugada aislada, pero en la segunda parte no hemos sabido dar un paso al frente. Nos ha faltado continuidad en el juego, tener más la posesión y al final no hemos podido hacer un buen partido", resumió.
Más duro fue Courtois, que admitió que "nos hemos olvidado de jugar al fútbol". "No diría que hemos tenido pánico, pero no estábamos tranquilos con el balón", insistió, y explicó los dos goles de falta directa. "En el primero pensé que había puesto bien la barrera. Siempre pongo un hombre más pasado el balón para que esa comba no pase. Quizás tenía que haber puesto uno más... En el segundo no le puede pegar mejor. Son faltas innecesarias donde no hay peligro, el primero va fuera de la portería, el segundo también", dijo.
Pero como Lucas, el belga confía en la vuelta: "Tienen que creer en este equipo y desde el primer minuto daremos todo para darle la vuelta a este resultado. Hay que corregir los fallos e intentar meter uno o dos goles rápidos. Creo que es posible".
La primera edición del nuevo formato de la Champions League depara una última jornada de máxima tensión, con once equipos separados por un punto en la zona media, entre el 8º y el 18º, dos 'cocos' como PSG y Manchester City en el filo de la clasificación, un playoff que promete ser delirante y una ruta hacia la final que se sabrá en el sorteo del 31 de enero y que podría deparar clásicos españoles o continentales muy pronto. Esto es todo lo que hay que saber.
Liverpool, Barcelona y Arsenal, los tres primeros de la tabla, ya están clasificados matemáticamente para el top-8, el Inter lo tiene casi hecho y el Atlético, el Milán y el Bayer Leverkusen deben cumplir en cómodos enfrentamientos contra Salzburgo, Dinamo Zagreb y Sparta Praga. Esto deja, salvo hecatombe de alguno de ellos, un único hueco entre los ocho mejores. Ahí empezará a entrar en juego la diferencia de goles: el Atalanta suma un +14, pero juega en Montjuic ante el Barça, así que si no consigue los tres puntos el gran favorito a esa plaza es el Aston Villa, noveno ahora mismo, que juega en casa contra el Celtic.
A partir de ahí, el resto de equipos necesitan un pequeño milagro si quieren evitar el temido playoff de febrero. El resumen se deslizaba el miércoles por la noche en los pasillos del Santiago Bernabéu: "Primero hay que ganar en Brest y después intentar hacerlo por la mayor cantidad de goles posibles". No hay mayores secretos.
Madrid, Dortmund, Bayern...
De los clubes grandes situados en la zona media, el Madrid, 16º con doce puntos y un +5 de average, a un punto del octavo puesto, viaja a Brest (Francia). Según el 'Superordenador' de Opta, tiene un 2,9% de opciones de meterse entre los ocho. El Dortmund, 14º con 12 puntos y +8, recibe al Shakhtar; el Bayern, 15º con 12 puntos y +6, juega en casa contra el Slovan Bratislava; la Juventus, 17ª con 12 puntos y +4, disputa su partido en Turín ante el Benfica.
Es decir, en una clasificación tan apretada como esta, con tres puntos entre el Atlético, 5º con 15, y los grandes de la zona media, cada punto es oro y cada gol es clave para la tabla y, especialmente, para el sorteo del próximo día 31. ¿Por qué? Por el PSG y el Manchester City.
Franceses y británicos han sido las grandes sorpresas negativas de esta primera fase de la Champions League. Sus derrotas, inesperadas en las predicciones, les han dejado en la pelea por los últimos puestos de la repesca. El PSG es 22º con 10 puntos y necesita puntuar en Stuttgart para asegurar su hueco entre los 24 mejores, mientras que el City, que perdió el miércoles en París, es 25º a dos puntos del playoff. Tiene que ganar en Brujas sí o sí para entrar.
La extraña situación de los dos equipos podría dejar un sorteo tan atípico como incendiario. Un sorteo que conviene explicar. El 31 de enero conocemos los cruces del playoff y la ruta completa hasta la final del próximo 31 de mayo en el Allianz Arena de Múnich.
Sorteo simple
Si no hay muchas sorpresas en la última jornada y Dortmund, Bayern y Madrid ganan sus partidos, podrían alcanzar la 9ª o la 10ª plaza. Y aquí viene el caos. El sorteo de la repesca cruza a los equipos de dos en dos, es decir, el 9º y el 10º jugarían contra el 23º o el 24º, haciéndose un sorteo simple para ver qué dos enfrentamientos se disputan. Y así con los demás: el 11º y el 12º contra el 21º y 22º, el 13º y 14º contra el 19º y 20º, y el 15º y 16º contra el 17º y 18º. Siempre con los mejor clasificados disputando la vuelta en casa.
Además, la ruta hasta la final ya está casi trazada, con los ocho mejores esperando a los ganadores del playoff, divididos también en parejas y con la única necesidad de sortear hacia qué lado del cuadro va cada uno. De nuevo, un sorteo simple. Por ejemplo, Liverpool y Barça, primero y segundo ahora mismo, entrarían en un sorteo para ver hacia qué lado del cuadro van, pero ya saben que siendo 1º y 2º su cruce en octavos sería el ganador de una de las eliminatorias entre el 15º o el 16º contra el 17º o 18º. Ahora mismo, esas posiciones son de Bayern, Madrid, Juventus y Celtic. Es decir, de quedar así las cosas, si el Madrid no gana en Brest, por ejemplo, podríamos tener clásico español en octavos.
Más abajo, el Manchester City y el PSG ya saben que en caso de acabar 23º o 24º, como podría ser, se medirían al 9º o 10º (el Bayern o el Madrid podrían llegar ahí si ganan la última jornada) y en octavos al 7º o 8º. El Atlético, si no saca tres puntos en Salzburgo, podría caer a una de esas posiciones.
Un caos que queda pendiente de esa decisiva octava jornada y del sorteo del próximo 31 de enero. Hagan sus cuentas.