Al menos siete personas, entre ellas una niña, han muerto y otras 21 han resultado heridas después de que uno de los competidores arrollase al público y a varios oficiales de la carrera en un rally en Sri Lanka.
El accidente tenido lugar durante un evento del Fox Hill Super Cross 2024 en Diyathalawa, en el sur del país.
De acuerdo con las primeras investigaciones de la Policía, el suceso ocurrió cuando el vehículo arrolló a un grupo de personas que estaba asistiendo a otro coche que acababa de tener un accidente poco antes.
El portavoz de la policía, Nihal Thalduwa, declaró que la policía había abierto una investigación sobre el accidente, que era el decimoséptimo de los 24 eventos programados.
Los heridos, de diversa consideración, están recibiendo atención médica en el Hospital Básico de Diyatalawa, informa el portal de noticias ceilandés NewsWeb.
Unos 45.000 espectadores se habían congregado en el circuito de carreras, situado en una academia militar de Sri Lanka. El evento estaba organizado por el ejército de Sri Lanka y Sri Lanka Automobile Sports.
Carlos Alcaraz ha alcanzado el nirvana. Está en su ‘prime’, que dirían los chavales, pero hay algo más. Desde la final de Roland Garros siente la confianza absoluta que anhelan todos los deportistas. Ganará si lo hace bien, se ponga quien se ponga delante. Hace un par de años que es así, al menos en hierba o en tierra batida, pero ahora lo tiene interiorizado. En sus partidos anteriores en Wimbledon, no se le movía ni una ceja pese a ciertos errores y este miércoles en cuartos de final ante Cameron Norrie, con la inspiración de su lado, se confirmó el tenista seguro en sí mismo que merece ser. Fue una victoria rápida en una hora y 40 minutos, pero sobre todo fue una victoria inmaculada. [Narración y estadísticas (6-2, 6-3, 6-3)]
Cada vez que tenía una bola de break en contra, como las cuatro que defendió en su primer juego al saque, Alcaraz se vestía de Alcaraz y resolvía con el golpe preciso y los movimientos idóneos. En semifinales, el viernes, se medirá a Taylor Fritz, que derrotó a Karen Khachanov (6-3, 6-4, 1-6, 7-6 [4]), pero a este nivel... ¿Quién lo puede parar?
Desde el día anterior, de hecho, quedó claro que Alcaraz ya no se preocupa tanto de los rivales, sólo de sí mismo. En Wimbledon los tenistas tienen la intimidad que les falta en otros Grand Slam porque las pistas de entrenamiento están en una zona anexa, el Aorangi Park, y allí no puede acceder el público. Si acaso pueden intentar ver algo desde lejos. Por eso en sus sesiones Alcaraz siempre juguetea, se inventa retos para sus equipos -una variación de la petanca, un golf usando las raquetas...- y por eso puede estar más a su aire.
Detonaciones con la derecha
En años anteriores, incluso en el último Roland Garros, por sus entrenamientos pasaban sparrings para simular las condiciones de su siguiente rival y ensayar una respuesta. Pero antes de medirse a Norrie no apareció nadie. El lunes, Alcaraz se centró durante una hora en trabajar su derecha, desafinada hasta el momento, y olvidó al británico, pese a que es zurdo, normalmente un incordio.
GLYN KIRKAFP
El efecto se lee en las estadísticas: 37 winners, la mayoría con sus drive. El efecto se escuchaba en la pista central. Más allá de su excelencia en el saque -esta vez 13 aces-, con la llegada de los partidos decisivos apareció el golpe más demoledor de Alcaraz. ¡Boom! De la nada su raqueta explotaba contra la bola y la enviaba al otro lado a una velocidad incontestable. El sonido de esa derecha era distinto a los demás, sonaba a detonación, realmente algo violento. Ante Fabio Fognini, Oliver Tarvet, Jan-Lennard Struff y Andrey Rublev, el español apenas utilizó esa arma secreta, pero ante Norrie la desempolvó. Vendrán días de uso intensivo.
El británico tampoco tenía manera de contestar. Más inseguro en el servicio que otros días, fue espectador de un espectáculo que le era ajeno. En el tercer set, con el apoyo del público, de su público, lo intentó todo, pero sus recursos eran los que eran. Apenas consiguió salvar una bola de partido y alargar el encuentro unos minutos. Alcaraz ha alcanzado el nirvana y eso es mucho.
La sexta etapa del Torneo Interclubs del Vinalopó, una prueba ciclista popular disputada este pasado sábado en el municipio alicantino de Villena y sus alrededores, dejó 128 abandonos de un total de 180 participantes, algo que coincidió con el anuncio de un control antidopaje que se iba a realizar en la línea de meta.
La prueba contaba con un recorrido de 91 kilómetros y 1.273 metros de desnivel, pero después de que se expandiera el rumor entre el pelotón de que había un control antidopaje en la línea de meta a todos aquellos que terminaran la prueba hubo varios pinchazos y caídas que provocaron algunos abandonos, hasta 128 en una carrera que sólo terminaron 52 ciclistas.
Tal y como adelantó la revista Ciclo21, el segundo clasificado de la carrera, Álvaro Marzà, deslizó en una publicación en redes sociales que "el control antidoping es igual a pinchazos y retiradas" y afirmó que "no es una fórmula matemática, pero sí la pura realidad", por lo que pidió tomar medidas ante "este chiste".
Tras ello, el propio Torneo Interclubs Vinalopó se enorgulleció en un comunicado de ser un evento "que defiende el ciclismo limpio y justo" y señaló que están "comprometidos con la lucha contra el dopaje", porque es "esencial para mantener la integridad del deporte y proteger la salud de los ciclistas".
"El dopaje es una trampa que da a los ciclistas que lo utilizan una ventaja injusta sobre aquellos que compiten de forma limpia. No solo es una falta de respeto hacia el deporte y sus valores, sino que también puede tener graves consecuencias para la salud de los ciclistas que se dopan", destacó el texto.
Así, la competición dijo "adherirse a las estrictas normas antidopaje de la Unión Ciclista Internacional (UCI)" y subrayó que "todos los participantes en el evento están sujetos a controles antidopaje aleatorios, tanto antes como después de la carrera", organizados y controlados por la Comisión Española para la Lucha Antidopaje en el Deporte (CELAD).
Por ello, agregaron que el dopaje no tiene cabida en el ciclismo y apoyaron a aquellos que compiten "de forma limpia y honesta" para "proteger la integridad del ciclismo".
El jueves tuvo lugar un hecho singular: se concedieron dos Premios Nobel, uno más importante que el otro. El primero lo fue de Literatura, que sospecho --puede que no-- engrosará prontamente la nómina de los Nobel desconocidos. Uno repasa hoy la lista de ganadores desde que el Premio se creó en 1895 y se encuentra, junto a maestros consagrados, algunos escritores olvidados que reclaman una rápida consulta a la Wikipedia. El Nobel más trascendental
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