La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha anunciado en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros que el Ejecutivo ha concedido la nacionalidad española al campeón mundial de UFC Ilia Topuria.
Hace unos días el propio Pedro Sánchez le prometía al campeón de peso pluma de artes marciales mixtas que pronto se haría realidad su deseo de tener DNI español al recibirle en la Moncloa después de ganar el título mundial tras derrotar al australiano Alexander Volkanovski.
El luchador hispanogeorgiano vivía en España pero todavía no tenía el DNI español y el presidente prometió en su cuenta de Twitter: “Tu amor por España se reflejará en tu DNI español”.
Triunfo de Tosha Schareina en motos, a una jornada del final del Dakar, que consolida al español en la segunda plaza, aunque ya sin tiempo para luchar por la general, virtualmente para el australiano Daniel Sanders ante el desenlace, este viernes, del rally más duro del mundo. Lo mismo sucede, en coches, con el saudí Yazeed al-Rajhi.
Debido a la niebla matinal que impedía despegar a los helicópteros de la organización, la undécima etapa comenzó con tres horas de retraso. Las condiciones obligaron a la organización a recortar la especial de motos en el kilómetro 152, en lugar de los 308 previstos, para evitar que los pilotos rodaran sin luz. Eso pudo perjudicar a Schareina (Honda) en sus intenciones de alcanzar a Sanders. El español logró la victoria en 2:12:04 horas, en la especial de 112 kilómetros sobre las gigantescas dunas del desierto del Empty Quarter.
Con nueve minutos de ventaja en la víspera de la última etapa, prácticamente simbólica, Sanders roza convertirse en el segundo australiano que gana el Dakar en motos tras Toby Price (2016 y 2019).
En el podio del día acompañaron a Schareina el argentino Luciano Benavides (KTM) y el francés Adrien Van Beveren (Honda), segundo y tercero, a 33 y 57 segundos respectivamente. Van Beveren es tercero de la general, a 15:50 minutos de Sanders.
«Hemos tenido de todo, seguro que Daniel [Sanders] también ha tenido problemas, pero estoy contento. Hace tres años estábamos luchando por venir a correr y ahora estamos luchando por la victoria», continuó. «Hasta el final he intentado empujar. Hoy teníamos dos misiones, defender nuestra posición e intentar ir a por Daniel, había que hacer lo mismo de siempre, dar gas desde el segundo uno hasta el final, y no me doy por vencido, mañana saldremos a por todas igual, pero siendo realistas es muy difícil».
«Me ha costado mucho llegar hasta aquí, la gente más cercana lo sabe. Nada es gratis, estoy contento de estar en esta posición, pero doy por supuesto que en algún momento en el Dakar llegará el momento de tener la victoria delante, y lucharemos por ella».
Al-Rajhi recupera el liderato en coches
El recorrido sí se mantuvo en la categoría de coches pero con un límite horario para el paso por el punto de avituallamiento. Los vehículos que llegaron después de las 15:00 horas tuvieron que ir directamente al campamento.
El saudí Yazeed Al-Rajhi recuperó el liderato en una penúltima etapa ganada por el sueco Mattias Ekström. Tercero en un recorrido de 275 kilómetros en las dunas del Empty Quarter, a menos de dos minutos de Ekström (Ford), Yazeed al-Rajhi (Overdrive) volvió a superar al sudafricano Henk Lategan (Toyota) en la general provisional, por seis minutos y 11 segundos de ventaja.
«Sabía que lo podía lograr. Me llené de confianza y ataqué», dijo el piloto saudita, de 43 años, miembro de una rica familia de negocios del país, a la llegada de la especial del día. La motivación por correr en su país es otro de los factores a su favor, convertido en un ídolo local. La décimosegunda y última etapa, que se disputa este viernes, es prácticamente simbólica, con solo 61 km de especial.
Lester Lescay es uno de los genuinos representantes de algunas de las más notorias características del actual atletismo español. Joven (23 años), talentoso (8,35 en salto de longitud en 2024, sexta marca mundial del año) y no nacido aquí. Lo hizo en Cuba, en Santiago.
Recién nacionalizado, forma con Jordan Díaz -naturalizado en 2022, plusmarquista nacional y campeón olímpico de triple salto, también cubano, de La Habana, 24 años recién cumplidos el 23 de febrero-, la pareja más notoria por origen y similitud de especialidades atléticas, del espejo deportivo español. El deporte como visible reflejo del paisaje sociológico y ciudadano del país.
Lesionados, ninguno de los dos compitió en el recién finalizado Campeonato de España en Pista Corta (short track), la pista cubierta de siempre, celebrado en el pabellón madrileño Gallur. Pero sus figuras estuvieron latentes, mientras otras, numerosas, pintaban presencialmente el agradecido y agraciado lienzo étnico y generacional de nuestro atletismo. Multirracial en lo físico (pieles en distintos tonos oscuros, tostados, de Latinoamérica y África). Joven en lo cronológico (menos de 25 años).
Desplazados por razones políticas o económico-vitales, hay muchos, hombres y mujeres, de diferentes edades, nacidos o criados aquí, compitiendo en distintas modalidades, incrementando de continuo un fenómeno que empezó hace tiempo. Una característica global, pero más acusada, por razones culturales y geográficas, en España, que ha conducido momentáneamente a que, en pruebas olímpicas, siete récords de España masculinos y seis femeninos los ostenten atletas no nacidos entre nosotros.
Attaoui se proclama vencedor de la final masculina de 1.500 metros.EFE
Es el caso de los actuales plusmarquistas españoles de 800 metros, ambos, de 23 años. El monarca al aire libre, Mohamed Attaoui, quinto en los Juegos Olímpicos de París, nació en Marruecos. El recordman en sala, Elvin Josué Canales, en Honduras. Attaoui ganó en Gallur los 1.500. Canales fue tercero en los 800. Los dos exhibieron su clase en pruebas de gran nivel general.
Entre las mujeres, Tessy Ebosele, de 22 años, lesionada en la final de salto de longitud cuando iba segunda a cuatro centímetros del oro, subcampeona mundial sub-20 de triple salto, y bronce en longitud en el Europeo sub-23, nació en Marruecos, pero de familia procedente de Nigeria. Con año y medio de edad, llegó a España con su madre en una patera y obtuvo la nacionalidad española en 2021.
María Vicente (23 años, Hospitalet de Llobregat), llamada a ser una de las mejores atletas de pruebas combinadas del mundo, con un deslumbrante historial juvenil, vendría a establecer un puente unisex entre las cunas extranjeras y las nacionales. De madre conquense y padre cubano, convaleciente de una rotura en el tendón de Aquiles sufrida en marzo de 2024, tampoco compitió en Gallur. Pero, en la ilusionada impaciencia de volverla a ver en las pistas, su imagen sobrevoló toda la competición.
Ebosele, durante la final de salto de longitud en Gallur.EFE
Noveles atletas de pura cepa española destacaron en Gallur y se proyectan con fuerza hacia el atletismo a cielo abierto. Jaime Guerra (25 años) saltó 8, 14 en longitud. Adrià Alfonso (22) estableció, con 20.65, un nuevo récord de España de 200 metros. Los 200 no se programan en los grandes campeonatos en pista corta, pero el registro de Alfonso es una interesante referencia para la larga de los estadios.
Sin parangón en el pasado, una reciente y nutrida generación femenina de cuatrocentistas siembra esperanzas de éxitos en los relevos 4x 400. El nacional de Gallur fue el aperitivo del inminente Europeo de Apeldoorn (Países Bajos), del 6 al 9 de marzo, y de todo lo que venga después. Lideradas por la veterana Paula Sevilla (27 años), lucen Blanca Hervás (22), Carmen Avilés (22), Daniela Fra (24), Eva Santidrián (25) y la benjamina Berta Segura (21).
Se anuncia una época brillante en los 110 vallas con los consagrados Quique Llopis (24 años, cuarto en los Juegos de París, único europeo en la final) y Asier Martínez (misma edad, campeón de Europa y tercero en el Mundial en 2022, sexto en los Juegos de Tokio). Se les ha incorporado el recién llegado Abel Jordán, 21 años, campeón de España de 100 metros y, en Gallur, de 60. Quedó segundo, tras Llopis, en los 60 vallas, a los que no accedió Asier al tropezar con uno de los obstáculos.
Blanca Hervás.Europa Press Sports
He ahí un humano mosaico territorial. Un valenciano, un navarro y un gallego. Rica dispersión para una más rica unión. Jordán, además, estudia en California. Personaliza el moderno internacionalismo de una vieja nación que se abre al mundo y, al mismo tiempo, hacia él se expande.