Un ordenador portátil y dos llaves de memoria con información sensible sobre parte de los planes de seguridad de los Juegos Olímpicos de París 2024 fueron robados el pasado lunes en un tren, informó la pasada noche el canal BFM.
Se trata del dispositivo de seguridad del Ayuntamiento de la ciudad, que prevé desplegar 2.000 agentes, la mayoría de ellos policías municipales, durante los Juegos, que se desarrollarán del 26 de julio al 11 de agosto.
Sin embargo, la parte principal del dispositivo de seguridad de los Juegos, que incluye el despliegue de decenas de miles de policías nacionales, gendarmes y militares, no estaba incluida en el material robado.
Un empleado municipal denunció en la tarde del lunes que el material le había sido robado del compartimento superior de su asiento en un tren de cercanías.
El hombre, un ingeniero, constató que la bolsa con el material faltaba cuando llegó a la estación del Norte y se levantó para cambiar de tren con destino a su vivienda en las afueras.
La información añade que los investigadores están analizando las imágenes de las cámaras de seguridad de la estación para tratar de avanzar en las pesquisas.
La seguridad de la cita olímpica es posiblemente el principal quebradero de cabeza de las autoridades francesas y de la organización de los Juegos, especialmente la novedosa ceremonia de inauguración, que consistirá en un desfile de barcos por las aguas del Sena y con varios cientos de miles de espectadores.
Todo cambió cuando apareció Brad Pitt. Un par de décadas atrás la mayoría de actores del deporte (directivos, entrenadores, jugadores...) veían el Big Data como una herramienta para los negocios, números inaplicables a lo que ocurre en el campo, hasta que unos locos empezaron a usarlo para fichar mejor: Moneyball. La historia de Billy Beane y los Oakland Athletics popularizó la estadística avanzada y hoy la utilizan hasta los equipos más modestos. Según los expertos, eso mismo está ocurriendo con la Inteligencia Artificial.
Con el ChatGPT como máximo exponente se considera un avance para generar textos o vídeos, pero poco o nada puede cambiar lo que ocurre en el campo. ¿Cuándo volverá a aparecer Brad Pitt?
"Pronto habrá ese cambio, estamos en ese punto. De hecho, ese mismo caso, Moneyball, es el ejemplo más obvio de lo que pueda hacer la IA. Antes necesitas invertir en estructura y software para crear un analítica de Big Data que te ayudara a fichar. Ahora la IA ya tiene herramientas para crear modelos sencillos y asequibles. Un equipo modesto puede tener el mismo sistema de scouting que un grande", descubre Pau Garcia-Milà, director del máster 'IA e Innovación en el Deporte' que ofrece su empresa, Founderz, en colaboración con el Global Sports Innovation Center de Microsoft.
"Otra utilidad muy vistosa es el análisis de probabilidades en plena competición. En la Fórmula 1 ya la usan algunos equipos para saber, por ejemplo, qué opciones hay de que salga el safety car. En el fútbol ya se puede emplear para detectar el cansancio de un jugador y, en consecuencia, sustituirlo o cambiarlo de posición. Si esas aplicaciones de la IA no son populares todavía es por falta de información y por las reticencias de los dirigentes. Pero vamos a empezar a ver sorpresas porque la IA ayudará sobre todo a los equipos humildes, acortará las diferencias entre grandes y pequeños. Puede marcar la competición más pronto que tarde", añade Garcia-Milà.
¿Despidos masivos?
Según un estudio de Allied Market Research, las herramientas de IA en el deporte alcanzarán un valor global de 29.700 millones de dólares en 2032. En el deporte estadounidense ya se está invirtiendo en su avance, aunque de forma heterogénea. Varias franquicias de la MLB de béisbol trabajan con ella para tomar mejores decisiones sobre el juego. En la NBA se ha avanzado su aplicación en el scouting. Y en la NFL se ha popularizado su uso para crear análisis tácticos detallados del propio equipo y sobre todo de los rivales. Ya no hace que haya un entrenador ayudante viendo decenas de partidos para detectar esquemas ofensivos o defensivos. Ahora lo hace la máquina.
"¿Eso quiere decir que se va a despedir a entrenadores y ojeadores en masa? Yo creo que no. Pero sí tendrán que reorientar su trabajo. Ahora se necesitará que esos trabajadores manejen metodologías de IA. Será muy útil para mecanizar procesos. Con su implementación cuatro ojeadores podrán hacer el trabajo que ahora mismo hacen ocho, por ejemplo. O se podrán optimizar los planes de entrenamientos de los preparadores físicos. Las herramientas ayudarán a tomar decisiones, pero estas siempre serán de las personas y se mantendrá ese componente de azar que tiene el deporte", analiza Javier Sánchez, doctor en IA y director del Grado en Sistemas de IA de la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid.
Más salud, menos sustos
"Y todo eso hablando de alto rendimiento, pero hay otros sectores del deporte en los que la aplicación de la IA tiene todavía más recorrido. Por ejemplo, en la gestión de un estadio, para simular lo que va a suceder y mejorar los accesos u optimizar el ticketing. Por ejemplo, en la experiencia televisiva, creando con realidad aumentada un campo de fútbol en la mesa de tu comedor. O por ejemplo en todo lo referente a la salud. Ya se está trabajando en la predicción de arritmias con IA o la prevención de muertes súbitas en el deporte, lo que es muy interesante", finaliza Sánchez, que considera que todavía faltan unos años para que todas esas innovaciones alcancen a los deportistas amateur, aunque tarde o temprano llegarán.
Más allá de la mejora del rendimiento, la gestión deportiva o de la prevención de la salud, se acerca un futuro en el que la Inteligencia Artificial multiplique las posibilidades de herramientas ya existentes -relojes inteligentes, pulsómetros, GPS o aplicaciones como Strava- y cambie la manera de entrenar de los aficionados. La IA ya está preparada para revolucionar el deporte. Sólo falta que vuelva a aparecer Brad Pitt.
El futbolista del Real Madrid, Luka Modric, anunció que ya es copropietario e inversor del Swansea City, un equipo que está en la segunda división de Inglaterra.
Tras este anuncio, el jugador comentó que es una "oportunidad emocionante. El Swansea tiene una identidad sólida, una afición increíble y la ambición de competir al máximo nivel. Jugando al máximo nivel, creo que puedo aportar mi experiencia al club".
Asimismo, el Balón de Oro se refirió a que su futuro ante este nuevo reto es el de "apoyar el crecimiento del club, y ayudar a construir un futuro prometedor". El croata buscará así devolver al Swansea a la Premier League, en la que no ha vuelto a jugar desde su descenso en 2018.
Desde el Swansea se mostraron orgullos y entusiasmados con la incorporación, explicando a través del comunicado que su papel será clave para el "reconocimiento internacional" del jugador, y para su progreso "tanto dentro como fuera del campo". "No hay mejor modelo a seguir en el fútbol para nuestros jugadores, desde la cantera hasta el primer equipo", concluyó el CEO del club, Tom Gorringe.
Modric se une así a otros compañeros del Real Madrid que han invertido recientemente en clubes de fútbol, como Kylian Mbappé, accionista mayoritario del SM Caen (Ligue 2) y Vinicius Junior, del FC Alverca (2ª portuguesa).