El brasileño sufre su primer problema muscular desde que es jugador del Madrid. Se perderá el inicio de la Champions y el derbi madrileño.
Vinicius, en Balaidos.Lalo R. VillarAP
Sexto problema serio para el Real Madrid esta temporada. Después de las lesiones de Arda Guler, Thibaut Courtois, Ferland Mendy, Dani Ceballos y Eder Militao, la enfermería del conjunto blanco ha recibido hoy a un nuevo paciente. Vinicius Jr, el chico que parecía indestructible, estará seis semanas de baja por una lesión en el músculo bíceps femoral derecho sufrida el pasado viernes en Balaídos.
Se trata de la primera lesión muscular del brasileño desde que está en el Santiago Bernabéu. En el inicio del partido contra el Celta sintió un pequeño tirón en el muslo derecho y pidió asistencia médica. Volvió al césped, pero a los pocos minutos se tiró en el césped y Ancelotti decidió sustituirle. Su imagen en el banquillo, con hielo en la pierna derecha, no auguraba un resultado demasiado positivo. Durante el fin de semana el delantero ha guardado reposo, no ha viajado con Rodrygo, Camavinga, Tchouaméni y Bellingham al día libre que pasaron en Saint Tropez y se quedó rehabilitándose en su casa.
No sirvió de mucho, porque este lunes el Madrid ha anunciado una lesión que compromete, y mucho, este primer tramo de curso. Vinicius se perderá las dos primeras jornadas de la Champions League y seis partidos de Liga. En teoría, debería volver a jugar tras el parón de selecciones de octubre. cuando el Madrid afronte tres encuentros complicados contra el Sevilla y el Barça fuera y ante el Rayo en el Bernabéu.
La directiva madridista deberá decidir ahora si refuerza el ataque del equipo en esta última semana del mercado. Ahora mismo, Ancelotti cuenta con Rodrygo, Joselu y Brahim como miembros de la delantera, con la posibilidad de utilizar a Fede Valverde en el extremo derecho. Hasta ahora el técnico italiano ha jugado con un esquema de cuatro centrocampistas y dos delanteros, pero podría cambiar la táctica y dejar sólo a Rodrygo en punta ante el overbooking de medios.
Desde su llegada en 2018, Vinicius había sufrido dos lesiones, ninguna muscular. La primera fue con Solari como entrenador, una rotura de ligamentos de la articulación tibioperonea de la pierna derecha, por la que pasó dos meses alejado de los terrenos de juego; y el año pasado tuvo que parar dos semanas por una inflamación en la rodilla. Nada grave.
«Para la mitad del mundo, sólo soy un mercado. Les hago ganar o perder dinero, nada más. Los únicos comentarios que he recibido durante las últimas semanas son 'como no llegues a esta cifra, estarás en mi lista negra'». Hace unos días, Tyrese Haliburton, jugador de los Indiana Pacers y uno de los mejores bases de la NBA, avisaba sobre la ola que ha llenado de toxicidad el día a día de la liga. Algo que se extiende también al resto de deportes de América, Europa y todo el planeta. «Los aficionados gritan constantemente a los jugadores por sus apuestas. Es una locura y un problema que hay que atajar», ampliaba PJ Tucker, de Los Angeles Clippers.
Las apuestas se han adueñado del deporte. No sólo de su economía, patrocinando equipos y organizaciones, sino de todo su contexto: de los jugadores, que son protagonistas de las mismas; de las plataformas de retransmisión, que las incentivan en sus propias emisiones; y de los aficionados, tan pendientes, o más, del partido que de su apuesta. Nadie escapa. ¿Por qué? Porque ahora es mucho más fácil apostar y hay muchas más posibilidades dentro de un mismo encuentro. Olvídese de acertar quién gana. Vaya a lo concreto.
Así se han adueñado del deporte las apuestasEL MUNDO (Vídeo)
Piense en LeBron James. ¿Anotará hoy más de 22 puntos? ¿Capturará más de 7 rebotes? ¿Dará más de 8 asistencias? ¿Meterá más de 1 triple? ¿La suma de sus puntos, rebotes y asistencias será mayor o menor que 43? ¿Perderá más de 3 balones? ¿Conseguirá más de 2 robos? ¿Pondrá más de un tapón? ¿Anotará la primera canasta del partido o de su equipo?
Ahora piense en Rafa Nadal. ¿Ganará el siguiente punto? ¿Ganará el segundo punto del próximo juego? ¿Y el tercero? ¿Y el cuarto? ¿Si gana el juego, lo hará dejando a su rival a 0, a 15, a 30 o a 40? ¿Cuando el primet set llegue a seis juegos, cómo irá el marcador? ¿Cuál será el resultado correcto de este set? ¿Ganará Nadal al menos 4 juegos? ¿Habrá tiebreak? ¿Cuántos juegos se disputarán en el set y en el partido? ¿Cuántos ganará Nadal? ¿Será el número de juegos disputados par o impar? ¿Quién llegará primero a 3 juegos ganados? ¿Y a 4?
Ahora piense en Jude Bellingham. ¿Marcará ante el Bayern? ¿Cuándo lo hará, el primer gol o el último? ¿Disparará más de una vez? ¿Más de dos? ¿Uno será a puerta? ¿Dará más de 60 pases? ¿Más de 65? ¿Dará una asistencia? ¿Dos? ¿Hará más de una entrada? ¿De dos? ¿De tres? ¿Cometerá una falta? ¿Le sacarán amarilla? ¿Le expulsarán?
"Es consecuencia del Siglo XXI"
«Los mercados deportivos permiten apostar hasta el último detalle. El Madrid-Barça, por ejemplo, tenía más de 400 mercados», explica a este periódico David Pere Martínez Oro, director de Episteme Social, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona y autor de Ludomorfina, el fenómeno de las apuestas en la juventud española. «Mientras tengamos esta oferta de mercados en las plataformas online, será condición inherente al deporte profesional. Es consecuencia del Siglo XXI, una industria que vela por ganar dinero y unas tecnologías que han evolucionado hasta el punto de monitorizar partidos de Tercera Regional», añade.
Las sanciones
Los mercados son los eventos dentro de un partido y son el principal foco de los problemas entre el mundo del deporte y de las apuestas. Presiones, sanciones... Les sonará el nombre de Sandro Tonali, centrocampista italiano del Newcastle suspendido diez meses por haber apostado en mercados de partidos que él mismo disputaba. De hecho, uno de los vídeos que más virales se han hecho sobre el tema es el de una amarilla que recibió por tardar, sospechosamente demasiado, en salir del campo.
No es el único. La NBA acaba de sancionar de por vida a Jontay Porter, jugador de los Raptors, que dio información a sus conocidos para que apostaran en sus propios mercados, apostó él mismo 54.000 dólares y limitó su participación en los encuentros para acertar. La MLB, la liga de béisbol, investiga a Shohei Ohtani, una de sus estrellas, por los gastos millonarios de su traductor en las casas de apuestas. Mientras que la NFL sancionó al receptor Calvin Ridley por apostar en partidos de la liga. Sin embargo, el deporte que más polémica tiene con este tema es el tenis.
"El tenis es el más fácil de adulterar"
En 2022, seis tenistas españoles fueron inhabilitados por amaños y cada mes hay noticias de nuevas sanciones. «El tenis es el deporte más fácil de adulterar, especialmente en el circuito ITF. Son chicos jóvenes que casi tienen que poner dinero de su bolsillo para viajar...», avisa Pere Martínez Oro. «Apuestas 10.000 euros, te dejas romper un servicio y te sacas el doble. Es facilísimo. Pero el problema es ético y del deportista, no sólo de los mercados. Puedes quitar partidos del circuito ITF de las casas de apuestas, pero a la industria no le interesa. Ellos quieren más mercados, más apuestas, más dinero», insiste.
La industria quiere más, y las organizaciones que gobiernan el deporte, también. «Nosotros no podemos llevar publicidad de las casas de apuestas, pero los torneos hacen acuerdos millonarios con ellas. Deberíamos quedarnos al menos el 50% de ese acuerdo, pero no recibimos nada. Miles de millones que circulan por el circuito y nosotros no vemos nada», se quejaba Novak Djokovic hace unas semanas.
Más apuestas, más audiencia
Una situación que también se vive en la NBA. La liga llegó a un acuerdo histórico con FanDuel y DraftKings, dos plataformas de apuestas, para permitir a los espectadores apostar durante los encuentros a través de la propia aplicación de la NBA. Más apuestas, más usuarios, más audiencia. Según un estudio de 'CRG Global', el 57% de los apostadores de la NBA ven mucho más la liga cuando apuestan, el 30% han escogido su equipo favorito según los aciertos en las apuestas y el 29% deja de ver el partido cuando su apuesta ya está resuelta. Mientras, las casas de apuestas han multiplicado sus ingresos hasta los 36.000 millones en 2023, según 'Statista'. En EE.UU, el valor de FanDuel ha superado los 31.000 millones.
"Cuando juegas bien y les haces acertar, está todo perfecto. Pero cuando fallas te tiran mierda, como que no he superado los 29,5 puntos y cosas así. Me siento mal porque no les quiero hacer perder dinero, pero sólo salgo e intento jugar", se quejaba Jason Tatum, de los Boston Celtics. "Estamos caminando por un hilo muy fino, es una situación muy complicada", advertía J. B. Bickerstaff, técnico de los Cavaliers, sobre la legalización de las apuestas deportivas en 38 estados de Estados Unidos desde 2018. Desde ese año, la NFL, la liga más seguida del país, ha incrementado sus audiencias un 8% y ha tenido 38,5 millones de espectadores por partido, cifra de récord.
La Liga, en alerta
LaLiga se salva de momento de polémicas, pero el debate existe. «El fútbol es más pausado que el tenis o el baloncesto. Hay menos mercados y no hay tanta presión en ese sentido por parte del aficionado, pero en los últimos años esos eventos se han multiplicado», explica a este periódico Iñaki Arbea, director de Integridad de LaLiga, que detalla que en cada campo hay un personal que se encarga de vigilar «actitudes raras» y advierte sobre las mafias que intentan controlar a los deportistas: «Son el principal problema, las mafias que usan las apuestas y amenazan a los jugadores para blanquear dinero».
Cada vez que se le ve por una sala de prensa parece que se pudiera acabar el mundo (futbolístico y mediático), pero todo sigue rodando y nada ha cambiado después de una nueva comparecencia de Kylian Mbappé. El delantero francés, que mañana será parte del encuentro amistoso ante la selección alemana, fue el protagonista de la previa desde Clairefontaine, el cuartel general de la Federación gala. Y no, no dijo nada sobre el Real Madrid. ¿O sí?
Sin anuncio oficial sobre su futuro, el atacante del PSG obliga a los presentes a leer sus palabras entre líneas. "No he anunciado nada porque no tenía nada que anunciar", empezó. Una frase en la que no hay mucho que rasgar, para lamento de los periodistas. Pero a raíz de ahí, el futbolista de Bondy fue soltando pinceladas sobre los próximos meses.
"Me concentraré en la selección francesa cuando llegue la Eurocopa. Para entonces todo estará resuelto", dijo sobre las fechas del anuncio de su próximo equipo. Recordemos que en febrero el jugador aseguró a Al-Khelaifi que iba a abandonar este verano el PSG. Su intención ya la saben: vestir de blanco.
Esa cronología, una presentación oficial antes de concentrarse con la selección gala para la Euro, es la deseada por el propio Madrid, que no ve otra fecha adecuada en el calendario. El torneo continental termina el 14 de julio, ya con el Madrid en plena pretemporada, unos días después comienza la gira madridista por Estados Unidos y a finales de julio dan inicio los Juegos Olímpicos, el otro tema de debate alrededor de Mbappé.
El futbolista, capitán de su selección, quiere jugar los Juegos de su país, que se celebran desde el 26 de julio al 11 de agosto, una semana antes del inicio de la Liga. El Madrid ya ha dejado claro que los internacionales que disputen la Eurocopa o la Copa América no estarán en los Juegos, pero Mbappé, que ya parece hablar como madridista, admite que es su "sueño".
"No sé nada sobre eso (si puede estar en los Juegos o no), pero siempre he dicho que es un sueño, son especiales. Tengo la misma ambición, pero no depende de mí. La decisión final es de una persona", reconoció. Sabiendo que el Madrid es el que se opone a su presencia, podemos adivinar que esa persona es el máximo responsable del conjunto blanco, Florentino Pérez. "No puedo opinar más. Si no pudiera jugar, lo aceptaría y haría lo que me dijeran", añadió, insistiendo en que como "nunca he enlazado Euro y Juegos no sé si supone un riesgo".
Además, admitió no estar "afectado" por la presión sobre su futuro. "¿Me has visto afectado? Yo siempre estoy centrado en lo que pasa en el campo. Mi objetivo siempre es rendir en los partidos. No soy responsable de lo que se hable fuera", declaró.