El ex comisario asegura que “es imposible judicializar algo en este país que afecte a Don Florentino [Pérez]”.
Villarejo acusa al Real Madrid de “sobornar a los árbitros antes que el Barça”
El excomisario de la Policía Nacional José Manuel Villarejo acusó este martes al Real Madrid de haber comprado árbitros incluso antes de que el Barcelona comenzara su relación en 2001 con José María Enríquez Negreira, ex vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros.
“De alguna manera, el Real Madrid antes de eso ya había detectado lo mismo”, señaló Villarejo en una conversación con ‘El món a Rac 1’. “Es imposible judicializar algo en este país que afecte a Don Florentino. Sería un suicida el que se atreva a hacerlo. El malogrado Rubalcaba, que era forofo y seguidor del Rea Madrid, me dijo una vez: ‘No se te ocurra ir al palco que aquello es un estudio de televisión’. Es intocable”, continuó
En respuesta, el Real Madrid emitió un comunicado anunciando que llevará al excomisario a los tribunales. “El presidente del Real Madrid C. F., Florentino Pérez, ha dispuesto la presentación inmediata de la correspondiente acción judicial contra el excomisario Villarejo por las falsas acusaciones realizadas en la emisora catalana RAC1”, señaló el club.
Tebas: “Es intocable, es vox populi”
Posteriormente, tras las declaraciones de Villarejo, el presidente de la Liga, Javier Tebas, repaso el tema durante el acto ‘Meet LaLiga’: “Villarejo ha dicho dos cosas, que Florentino había sobornado a árbitros y dice que es intocable también. De la primera, si tiene algo, que lo demuestre. Villarejo habla mucho, tiene pico y las tácticas de Villarejo que hemos conocido para denunciar cosas son increíbles, muy condenables. Por eso muchas veces hablo de ‘periodistas estilo Villarejo’, te inventas una noticia, la publicas y luego la llevas a un juzgado para intentar ver qué… Tendrá que sacar más”, analizó el dirigente.
“Pero la segunda parte, que dice que Florentino es intocable, que se lo había dicho Rubalcaba, ésa me la creo. Es una cosa vox populi en este país. Lo sabe todo el mundo, es un dato objetivo. Rubalcaba era muy amigo de Florentino y me cuadra todo”, finalizó Tebas sobre la controversia.
Cuando Yarek Gasiorowski (Poliñá de Júcar, 2005) tiene un partido siempre se sienta a hablar con Dios, como seguramente hará esta noche antes del duelo frente al Atlético de Madrid. Se acuerda de las personas que no están y reza un poco por todo lo que le ha dado: desde su existencia a su sueño de ser futbolista. "Yo a Dios le debo todo, sin él no podría ni levantarme", cuenta a EL MUNDO en una entrevista conjunta con Mundo Deportivo y As.
Nacido en el seno de una familia muy religiosa, Yarek ha vivido la fe desde muy pequeño. Su madre fue catequista de la parroquia y la que le descubrió como defensa porque el chico comenzó queriendo ser guardameta. "Cuando dio el paso de apuntarme a fútbol, me dijo que de portero no me iba a poner, que sufría mucho, no le gusta verme. Al final me puse de delantero y aquí acabamos... de defensa", cuenta entre risas.
Pero a quien verdaderamente le debe su carrera es al párroco de su pueblo, a Don Enrique, quien muchas veces iba a su casa a comer o a cenar después de misa. Él, tras verle jugar al fútbol, fue quien le recomendó a Ángel Murciano, del departamento de captación del Valencia, que le ficharan para las categorías inferiores. "Es una cosa que tú no te crees, vas ahí, haces las pruebas, no sabes ni vas a entrar, pero como eres un niño no tienes esa presión", explica el futbolista sobre la llegada al "club de su vida", que le recibió con siete años.
Sobre el Valencia sólo tiene agradecimiento porque es el club que le "abrió las puertas de Primera División" y de la selección sub'21, pero lo cierto es que las dos temporadas que tuvo completas apenas llegó a 1.500 minutos por curso, que es justo lo que lleva jugados ahora en el PSV cuando sólo van unos meses de competición. "Nunca agaché los brazos y dije: si tengo que estar tres meses sin jugar, estaré. Pero estuve entrenando por las tardes con un trabajador personal para, si me llega la oportunidad, estar en la mejor forma posible. No llegó entonces, pero me ha llegado ahora", apunta el jugador.
El pasado verano, Yarek hizo las maletas rumbo a Holanda sin saber por supuesto holandés pero tampoco inglés. Se puso con una profesora particular y ya consigue entenderlo "prácticamente todo" aunque le cuesta más hablarlo. Pero su llegada al PSV Eindhoven es una apuesta que el futbolista necesitaba no sólo para su carrera, también para su cabeza. "Aquí en el PSV me han revivido esas ganas de jugar después de estar tres meses sin hacerlo, antes estaba un poco apagado", confiesa.
Yarek, en un duelo con el PSV.Rene NijhuisGetty
Ahora es capitán general en Holanda, titularísimo en el equipo de Peter Bosz con el que van líderes de la Eredivisie y buscan en Champions seguir sorprendiendo como hicieron en la última jornada al Liverpool, al que golearon en Anfield, pero ahora les visita el Atlético. "Ya me ha tocado jugar contra ellos y va a ser un partido duro, pero ya hemos tenido partidos así y los hemos conseguido sacar", apostilla el jugador.
Su cometido será intentar secar a los Julián, Sorloth, Griezmann... "Son jugadores diferentes, pero yo no voy a tener que defender a los tres", cuenta entre risas mientras detalla que su función estará en impedir "el juego de espaldas y los balones al área" del noruego o "la movilidad" de Julián.
Pero ellos no tienen la intención de esperar ni dar la iniciativa a los de Simeone. Cuenta Yarek que le sorprendió que en Holanda todos los equipos salen a proponer, al contrario que en España en donde hay más variedad desde clubes que buscan transiciones rápidas. "Somos un equipo que siempre tiende a proponer y lo encuentro muy bien" apunta el central que revela que "todo el mundo juega muy bien con el balón".
Del calor al frío
Será el juego, los minutos o el momento que le ha llegado, pero Yarek ha encontrado la felicidad en Eindhoven. "Es una de las mejores cosas que me ha pasado en mi vida. Estoy muy a gusto aquí, muy contento y disfrutando muchísimo", cuenta el joven de 20 años pese a que cambió los 19 grados de temperatura media de Valencia por los 10 de Eindhoven. El club holandés le trajo por 10 millones de euros y su valor de mercado según Transfermarkt se eleva ya a los 16.
Yarek lo ha logrado. Está viviendo el sueño que tuvo de niño por las calles de Poliñá de Júcar, con la ayuda de Dios y menos mal porque nunca tuvo plan B. "Es una cosa que por mucho que pienses nunca vas a saber, pero sí que siempre tuve ese pensamiento no ya de ser futbolista, sino de tener que serlo porque si no, la verdad, es que nunca sabría lo que voy a hacer", confiesa el jugador.
Hasta en cuatro ocasiones, varios de los protagonistas en la presentación de la Ryder Cup 2031, que volverá a España, anunciaron que el evento será "el mejor de la historia". El acto oficial de presentación que se celebró hoy viernes contó con la presencia de Juan Manuel Rodríguez Uribe, presidente del Consejo Superior de Deportes, Guy Kinnings, CEO del DP World Tour, Juan Guerrero-Burgos, presidente de la Real Federación Española de Golf, Denis O'Brien, propietario de Camiral Golf, el campo donde se disputará la competición, Mateu Hernández, director General de Turismo de Barcelona, Albert Dalmau, consejero de la presidencia de la Generalitat de Cataluña, y Miguel Noguer, Presidente de la Diputación de Girona.
Acompañaron en el acto a las personalidades algunos destacados referentes de la sociedad y del deporte catalán encabezados por la estrella del baloncesto Pau Gasol y Joan Roca, el conocido chef español del Celler de Can Roca.
La presentación se hizo íntegramente en catalán con traducción simultánea y la primera alusión a España llegó pasados los 15 minutos de acto de la boca de José María Olazábal, en una entrevista sin editar proyectada en un video. Los únicos discursos en castellano fueron los del presidente de la Real Federación Española de Golf Juan Guerrero-Burgos, que agradeció a todas las partes implicadas en un "ejemplo de convivencia y colaboración" y destacó lo largo y complicado del proceso hasta llegar al objetivo. Guerrero-Burgos quiso tener un agradecimiento especial con Ramón Nogué, presidente de la Federación Catalana de Golf, Gonzaga Escauriaza, presidente de honor de la RFEG y uno de los principales artífices de este logro, y con Jorge Sagardoy, gerente del ente federativo.
También en castellano, Juan Manuel Rodríguez Uribe, presidente del Consejo Superior de Deportes, tuvo un recuerdo especial para Seve Ballesteros: "Él es el autor espiritual del regreso de esta competición a nuestro país. Con él empezó el vínculo entre la Ryder Cup y España", destacó el máximo mandatario del deporte español, que recalcó su compromiso "de tratar de universalizar y popularizar el golf de manera sostenible".
La Ryder Cup volverá a España 34 años después de la cita en Valderrama que cambió para siempre el golf, y lo hará en el campo de golf de Camiral Golf & Wellness (antes conocido como PGA Catalunya), ubicado en Caldes de Malavella, Girona. Presumiblemente, el evento se celebrará en otoño de 2031, pero Kinnings comentó que aún no hay una fecha específica designada, y que "en las próximas semanas, todas las partes se reunirán para fijar las fechas concretas".
Albert Dalmau, consejero de la presidencia de la Generalitat de Cataluña, disculpó la presencia del presidente, que se encontraba de viaje en China, y mostró el entusiasmo por acoger este evento y potenciar "la marca Cataluña... la marca de nuestro país... y también potenciar la lengua catalana". Algo que queda además patente en el acuerdo firmado: dentro de la cobertura mediática, donde se prevé que la Ryder Cup llegue a 600 millones de hogares, con más de 2.500 horas de retransmisión en directo en 180 países, la Generalitat ha firmado el compromiso de que la Ryder Cup tenga que emitirse en catalán a través de TVE3. Ante la pregunta de si había previsto la construcción de nuevos campos de golf, algo coherente para así aprovechar el tirón de un evento como la Ryder Cup, Dalmau admitió que ahora mismo están centrados en la Ryder Cup y en Camiral Golf.
También confirmó que la inversión de la Generalitat asciende a los 30 millones de euros, "que serán recaudados de la tasa turística". Aunque parecía que el campo sede sería una mezcla de los dos campos de Camiral Golf (Stadium y Tour Course), Guy Kinnings no confirmó esa idea y afirmó que todavía se están tomando decisiones y estudiando posibilidades en esa línea, con lo que dejó entrever que todavía podría mantenerse viva la posibilidad de la construcción de un nuevo recorrido para acoger la competición.
Con las cicatrices de su abdomen aún frescas, mermado por una cirugía que le había dejado fuera de combate hace sólo dos semanas, Carlos Sainz dominó de forma aplastante en Albert Park, camino de su tercera victoria en la Fórmula 1. La más autoritaria, la más simbólica, la que ponía fin a la racha de nueve consecutivas de Max Verstappen, víctima de una avería en los frenos. Red Bull, por una vez, fue vulnerable y Charles Leclerc completó el doblete para Ferrari. El delirio rojo en Melbourne y la emoción de Sainz en la radio, casi a lágrima viva: "La vida es una montaña rusa".
Camino del champán, con la bandera española en la mano, Carlos aún se permitía las bromas con Leclerc y su amigo Lando Norris, que cerraba podio. Poco antes de cruzar la meta ya había ordenado a sus mecánicos que el monegasco se acercara para la celebración conjunta. Sobraba tiempo, porque un duro accidente de George Russell contra las barreras de la curva 6, había ralentizado la carrera en la última vuelta. De nada importaba tampoco que Leclerc le hubiese arrebatado el bonus de la vuelta rápida (1:19.813). Nadie podía discutir el protagonismo de Sainz, que controló a su antojo.
Rodando con singular regularidad en 1:21, el madrileño abrumó a la competencia durante sus dos relevos con el neumático duro. Ni siquiera concedió la duda a Ferrari, alejando del radar del DRS a Leclerc. Se hizo más fuerte cuando la debilidad le devoraba por dentro. Ahora puede parecer ventajista escribirlo, pero ni el propio Verstappen pareció en condiciones de aferrarse a su estela. Aunque no resulte equiparable, Sergio Pérez bastante tuvo con sujetar a Fernando Alonso, sexto en la meta.
La rotura de Hamilton
Todo lo que la Fórmula 1 llevaba meses esperando tomó forma en Albert Park. El aplastante dominio de Red Bull, convertido en soporífera monotonía, se hizo de pronto carbonilla. "Acabo de perder el coche. Ha sido realmente raro", adelantó por radio Verstappen tras un extraño en la curva 9. Por entonces, Sainz ya se lo había quitado de encima en la segunda vuelta, dejando constancia del brío de su Ferrari. Unos metros más adelante, un hilito de humo empezó a emanar del RB20. Los frenos de la rueda trasera derecha ardían en llamas. Justo en el mismo escenario, exactamente dos años después, el tricampeón del mundo mordía el polvo.
El vacío de Mad Max dejó patidifusos a los favoritos. Ferrari veía abrirse las puertas del cielo, McLaren calculaba sus opciones de podio y Red Bull depositaba sus opciones sobre los hombros de Pérez. Por si no sobrasen alicientes, Lewis Hamilton inflamó los ánimos en el séptimo giro con un madrugador paso por boxes. Dos vueltas más tarde, Oscar Piastri y Leclerc, en busca de un undercut ante Norris, cambiaron también sus gomas. El compuesto duro debía aguantar 25 vueltas, pero Sainz, con el medio seguía clavando los tiempos, sin que nadie le importunase.
Había interés en cómo gestionaría Ferrari el graining de sus gomas. Al volante de un monoplaza totalmente equilibrado, Sainz no mostraba ni un síntoma de debilidad. Incluso pudo levantar el pie para sostener su ventaja frente a Leclerc y los McLaren. Tras estirar al máximo los medios durante 16 vueltas, la primera parada se saldó saldada por los mecánicos rojos en 2,6 segundos. Un respiro.
Sainz, al volante del SF-24, el domingo en Albert Park.AFP
Por detrás, Alonso mostraba un ritmo de crucero más que notable con los duros, rodando casi a la par de Pérez y Norris. Aston Martin pretendía alargar la vida útil de los neumáticos, a la espera de cualquier eventualidad. Y por una vez, la fortuna se alió con el asturiano. El abandono de Hamilton, víctima de un fallo de motor a la salida de la curva 10, provocaba el virtual safety car. Un regalo del cielo para Alonso, que ganaba cinco posiciones.
Desde luego, las gomas amarillas obligaban a un ímprobo trabajo a Fernando, con unos cronos casi calcados a los de Lance Stroll. Quería negar los espacios a Pérez, pero el mexicano le arrebató la posición en la vuelta 27, con una sencilla maniobra a la llegada de la curva 9. De ahí hasta la meta se mantuvo a la defensiva frente a George Russell. Sobre un asfalto con cuatro zonas de DRS, con un rendimiento inferior al de Mercedes, Alonso parecía presa fácil para el británico. El acecho acabó de la peor manera. Con Russell contra el muro y con Alonso citado por los comisarios. Si consideran que su frenada fue verdaderamente errática, el domingo podría acabar peor de lo pensado en Melbourne.