Stefan Mitrovic y el drama de los Balcanes: “Mi recuerdo de la guerra es perder a mi madre. Me cambió la vida”

Stefan Mitrovic y el drama de los Balcanes: "Mi recuerdo de la guerra es perder a mi madre. Me cambió la vida"

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Entrevista

Actualizado

El central serbio del Getafe forma parte de esa generación de ‘Hijos de la Guerra de los Balcanes’. “Parecía todo normal, pero cada día nos bombardeaban”, cuenta a EL MUNDO.

Mitrovic, en la entrevista con EL MUNDOAngel NavarreteMUNDO

Stefan Mitrovic nació en Belgrado en mayo de 1990, un año antes de que empezara la Guerra de los Balcanes, creció jugando al fútbol entre las bombas, como tantos otros jóvenes de su generación, ha jugado en ocho países diferentes y ahora, con 33 años, acumula experiencias para escribir un libro. De todas habla con EL MUNDO, en una charla en la que rompe a llorar al recordar a su madre, fallecida durante el conflicto. Esta tarde será el líder de la defensa del Getafe de Bordalás en el Bernabéu.

Dicen que es usted un tipo duro.
Bueno, ya sabes cómo somos los balcánicos. Tuvimos una vida algo distinta y de eso sacamos un carácter un poco diferente. Yo fuera del campo hablo con todos, hago bromas… Pero cuando entro, el fútbol no es mi trabajo, es mi vida. Quiero ganar y quiero dejar mi mejor versión. Vivo con eso cada día, por eso dicen que soy así.
Bordalás tiene fama de sargento. ¿Es así?
Su llegada me cambió la temporada el año pasado. Venía de estar varios meses sin jugar y desde que él llegó jugué y me dio mucha responsabilidad en la parte final, justo cuando nos jugábamos el descenso. Le tengo que dar las gracias porque no tuvo dudas, es un hombre justo y cuando ve que alguien lo deja todo le da la oportunidad. Estoy muy agradecido, porque yo después del Mundial pasé varios meses muy difíciles, nunca había estado tanto tiempo sin jugar, y ahora tengo ilusión para esta temporada.
Usted ha jugado en ocho países. ¿Cómo de importante ha sido eso para su personalidad?
Me ha cambiado muchísimo. Mucha gente me decía que era difícil cambiar tanto de equipo y de país, pero para mí ha estado bien porque me ha apretado para ser mejor, para aprender y mejorar. Tuve momentos difíciles, pero mejoré muchísimo como jugador y como persona. También al jugar en tantos países he tenido la oportunidad de aprender muchos idiomas y diferentes mentalidades. Soy un chico de calle, educado, tengo mucho respeto por la gente y para mí ha sido una maravilla conocer tanto mundo. Me ha ayudado a llegar a este nivel.
¿Cómo afectó la guerra a su camino como futbolista?
De pequeño tuve una vida muy difícil, pero creo que eso me mejoró como persona. Todo lo que me pasa ahora lo respeto mucho más. Veo a muchos jóvenes que llegan pronto a este nivel y no respetan la oportunidad. Yo lo que he vivido y lo que estoy viviendo ahora lo respeto muchísimo. Poca gente sabe que estuve haciendo pruebas en muchísimos países, que no me quisieron… Respeto mucho esta situación porque sé lo que he pasado.
¿Cómo se pagaba esos viajes a las pruebas?
Pfff… Era muy difícil. Tuve suerte porque conocí a mi mujer con 17 años y tanto ella como su familia me ayudaron mucho en ese momento. Es muy importante las personas que encuentras durante el camino. Ella cambió la dirección de mi vida.
Pertenece a una generación de jóvenes nacidos en la guerra y tienen la mayoría un carácter similar.
La guerra nos afectó. Salimos de aquello como luchadores, con un carácter durísimo. Nunca dejamos las cosas pasar. Somos de un país pequeño y mira qué deportistas tenemos, Jokic el mejor de la NBA, Djokovic el mejor tenista… Cuando vemos la oportunidad, no la dejamos pasar. El pasado nos ayuda y nunca nos rendimos. No sé cómo explicarlo. Cuando las cosas se ponen difíciles, damos nuestro mejor nivel.
¿Cómo es la relación entre los futbolistas de los diferentes países que sufrieron la guerra?
Es una guerra muy reciente, pero es sólo política. Somos personas iguales, hablamos casi el mismo idioma, estuvimos juntos mucho tiempo y cuando salimos de nuestros países estamos juntos. Yo tengo muchos amigos albanos, bosnios, croatas… Intentamos no hablar de la guerra porque sabemos que es política, que es difícil de entender el contexto de cada país. Pasa lo mismo ahora con Ucrania y Rusia. Muchos rusos viven en Ucrania y hablan el mismo idioma, pero la política lo marca todo.
¿Qué recuerda de su infancia?
El recuerdo de la guerra que me cambió la vida es cuando perdí a mi madre. Es lo único que me falta ahora. Pero ella puede ver todo lo que estoy haciendo ahora. (Rompe a llorar). Es una motivación que he tenido durante toda mi vida y estoy muy orgulloso de estar aquí por ella y por mi familia.
Una infancia dura.
Me acuerdo bastante bien de la guerra. Primero estuvimos en casa encerrados, después salimos… Casi nos lo tomábamos a broma. Estuvimos así durante meses, luego un día salimos y parecía todo normal, pero cada día nos bombardeaban. Nos convencimos de que íbamos a vivir así. Son momentos clave en mi vida para saber lo que es la vida.
Y el fútbol como vía de escape.
Siempre estábamos jugando en la calle. Mis amigos de verdad son los que están desde la guerra. Iré con ellos hasta la muerte.
¿Qué siente al ver que ahora juega en la Liga contra rivales como el Madrid?
Es muy especial. He tenido la suerte de jugar contra los mejores e incluso poder ganarles. Lo más importante es creer que somos capaces de ganar. Los pequeños equipos ganan a veces a los grandes cunado salen y tienen una concentración máxima. Lo dejaremos todo. Es un campo difícil, pero si no crees no puedes hacerlo.
¿Qué le falta al fútbol serbio para conseguir, por ejemplo, lo que ha conseguido la selección de Croacia?
Que a veces como grupo no estamos bien. Tenemos una selección buena, con jugadores de alto nivel, pero no estamos bien. Ahora con el nuevo seleccionador creo que funcionará mejor, conoce la mentalidad de los futbolistas. Hace ya tiempo que no tenemos éxito y espero que las cosas cambien. Necesitamos cambiar cosas en la Federación, en la organización… Hay mucho talento, pero las condiciones no son las mejores. El ejemplo de Croacia es bueno, necesitamos cambiar para llegar a su nivel. No creo que tengan una gran diferencia de talento, pero tienen una atmósfera de equipo mucho mejor. Nosotros podemos hacerlo mejor. Hace 23 años que no estamos en la Eurocopa, es una vergüenza con la plantilla que tenemos. Yo después del Mundial me retiré de la selección, para mí fue un sueño estar en la Copa del Mundo y ahora el momento es de los jóvenes.
Durante el Mundial vimos muchas reivindicaciones sobre algunos conflictos de la actualidad. Usted también las ha vivido. ¿Qué mensaje da a esos pueblos que están divididos o en guerra?
Que espero que pronto acabe todo esto porque nadie quiere guerras en su vida. Creo que este tipo de política es muy mala para todos. Nosotros tenemos una situación con Kosovo que es muy difícil explicar y entender, pero es así. Y espero que todo se acabe pronto, es una locura vivir en 2023 y todavía vivir con guerras por la política. Somos iguales. Rusia y Ucrania, nosotros y Kosovo… Somos todos iguales.

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