Sergio Scariolo: “En tres años tendremos una selección que tuteará a las mejores”

Sergio Scariolo: "En tres años tendremos una selección que tuteará a las mejores"

Mundial de Baloncesto


Entrevista

Actualizado

El seleccionador español reflexiona en EL MUNDO sobre el papel de España en el Mundial que acaba este domingo. Mira con ilusión al futuro y anuncia que la FEB ya le ha manifestado su interés para que siga tras los Juegos

Sergio Scariolo, durante el Mundial.ALBERTO NEVADO / FEB

Seis días después de la eliminación de la selección en la segunda fase del Mundial que este domingo se resuelve en Manila y tras una gymkhana para regresar desde Yakarta que ha incluido retrasos, equipajes perdidos y hasta un pequeño accidente de coche en Bolonia -«¡Me ha pasado de todo!»-, Sergio Scariolo hace balance de un torneo que fue un golpe de realidad para el equipo de los imposibles, para el oro Mundial en 2019 y Europeo del pasado verano (“resultados increíbles”), y reflexiona sobre el ilusionante futuro en el que, ya con oferta de la FEB en la mesa, le gustaría seguir al frente.

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¿Le sorprende la final entre Alemania y Serbia?
USA-Canadá era la final que todo el mundo esperaba. No se puede negar que hay un punto de sorpresa. Pero viendo cómo ha jugado Alemania, creo que la sorpresa es cero. Y Serbia ha demostrado su típica competitividad, pese a las ausencias.
¿Lo de este Mundial guarda algún paralelismo con los Juegos de Tokio, donde también la selección acudía tras un oro inesperado y no alcanzó las medallas?
No. No lo creo en absoluto. Esos oros fueron resultados increíbles, por encima de cualquier expectativa y del potencial real del equipo. Cosas que se producen una vez cada muchos años, en nuestro caso ocurrieron dos veces, algo extraordinario.
¿Le dio tiempo a sacar alguna conclusión más pausada en estos días?
Dos partidos que se resuelven en el último tiro hubiesen podido ir al lado contrario… Pero sabíamos que esto podría pasar. Quizá pensando más en enfrentarnos a Francia, aunque con todo el respeto hacia Letonia. Estábamos con la ilusión de luchar al máximo como lo hemos hecho, pero también con conciencia de cuál es nuestra realidad, la de un equipo con gente con grandes valores, con carácter, con un espíritu colectivo brutal, pero también una selección en la que sólo un jugador era titular en su equipo. Y era Joel Parra y no en los Warriors o los Lakers. Eso magnifica el esfuerzo de los jugadores. La realidad es la que es y todo el mundo se ha superado. Quizá uno o dos han rendido por debajo de lo que se esperaba, pero nunca por mala voluntad o falta de deseo, sino porque le han salido peor las cosas. La mayoría ha rendido al límite.
¿Quién le ha sorprendido y quién le ha decepcionado más?
Las notas se dan internamente. A nivel de intentarlo, aún equivocándose, todo el mundo ha estado al máximo. Juan Núñez y Santi Aldama, que estaban en su primer año de selección y que lo han pasado mal por momentos, por fallar en el primer partido importante y decisivo… Es algo típico. Pero han sabido sobreponerse rápidamente. Y estoy seguro de que no les volverá a pasar. Con ellos hemos adelantado un trabajo importante, algo positivo de cara al futuro.
Juan Núñez.
No recuerdo a un jugador de su edad al que le haya caído un marrón tan gordo. Ser base titular de un equipo en el que iban a estar jugadores del calibre de Ricky Rubio o Lorenzo Brown. Una tarea tan extremadamente complicada, no lo recuerdo. Ha tenido sus fortalezas y debilidades, pero la progresión ha sido interesante y positiva. Ha ido adquiriendo personalidad y liderazgo. Ha reducido el número de errores. Era y es el abanderado de nuestro proyecto de futuro y ha acelerado su proceso de incorporación. Estoy extremadamente contento. Me quedo con su madurez, con sus ganas de aprender. Con el respeto que se ha ganado. Tenía dos o tres compañeros que cuando pasó lo de Ricky y entendieron que mi elección era apostar por Juan como titular, me manifestaron sus dudas y su perplejidad. Este chico era suplente de un equipo de Eurocup y no había jugado nunca una competición de este tamaño. Los mismos han venido a decirme que les ha sorprendido para bien. Los propios errores que puede hacer, los aceptamos, porque tienen un sentido, no son los errores de un niñato.
¿Qué pasó en esos dos últimos cuartos ante Letonia y Canadá?
Sólo basta recordar los últimos cuartos de las competiciones que hemos ganado. ¿Quién tenía la pelota en la mano? Los cuartos son así. Nos ha faltado más rendimiento defensivo por parte de los jugadores con más calidad ofensiva. Y más capacidad de generar peligro en los de corte más defensivo. Equilibrio. Tener un quinteto de referencia, que pudiese a la vez atacar y defender. Esos han sido los factores por los cuales construidas ventajas increíbles, al final no hemos sabido mantenerlas.
Scariolo, en el partido contra Canadá.ALBERTO NEVADOFEB

Jugando como los 30 primeros minutos contra Canadá, ¿qué hubiera pasado en Manila?
Podíamos haber ganado a Canadá y después, pero aun así habría sido la típica campanada, como en el Mundial y en el Europeo… Sigo teniendo claro que en la relación potencial-baloncesto expresado en la cancha, ha sido de las mejores que yo he tenido con una selección, aunque el resultado haya sido inferior.
Esta vez no se vieron tanto sus famosos trucos tácticos. ¿Por qué?
Es eso de las campanadas. Las sorpresas son menos sorpresas cuando los demás ya te lo han visto hacer. Lo intentamos, pero los equipos estaban preparados. Letonia era muy poco propicio para ser afrontado con defensas zonales. Y Canadá nos castigó muy bien, nos atacó a nuestros hombres grandes, buscaron ventajas en las esquinas. Las usamos, pero tuvimos que retirarlas. Y luego hay un par de factores. Los años pasan en jugadores clave de nuestro esquema defensivo. Y no teníamos a López Aróstegui, nuestro pegamento, el que el año pasado había estado haciéndolo de maravilla bailando siempre con la más fea. No teníamos un jugador de esa clase, reflexionando después nos hemos dado cuenta.
¿Ha hablado con Ricky?
Nos hemos intercambiado mensajes, ha estado muy cerca siempre. A nivel humano. Quiero hablar con él tranquilamente, y no necesariamente de baloncesto, en las próximas fechas. Las relaciones personales están por encima de cualquier cosa. Fue un golpe duro, pero lo más duro lo sufrió él. Nos toca a nosotros estar cerca. Sabe que estamos ahí.
Ya ha tenido en sus manos este verano a los Golden Boys, a Izan Almansa, Aday Mara, Hugo González y compañía. ¿Son tan buenos? ¿Para cuando?
No el próximo verano aún, aunque luego todo puede pasar y estamos abiertos. Pero el momento real para poder tener un equipo con talento, con talla física, con capacidad de jugar en los dos lados de la cancha y con cierta experiencia acumulada para unirse a los que ya están, a Juan, a Pradi, a Santi [Aldama], a Joel [Parra], a Usman [Garuba], lo pondría en la segunda mitad del siguiente ciclo olímpico. Si logramos que crezcan bien y los ponemos en dinámica, ahí, en unos tres años, podremos poner una selección que, no solo por valores, por talento, pueda tutearse con las mejores de Europa.
Los top players que tanto ha echado de menos…
Bueno… Hay que tener paciencia y cuidado con los pronósticos. Pero todos los que han entrado en este programa, hay unos cuantos con capacidad. Pueden conformar un grupo ambiciosísimo. Será el equipo que en los próximos 10 años dará guerra a todo el mundo sin tener que hacer los saltos mortales triples que nos toca ahora mismo.
Acaba contrato tras los Juegos de Londres. ¿Estará al frente después con esta generación?
Me ilusiona. La Federación ya me ha manifestado su deseo de renovar, de que siga el siguiente ciclo olímpico. Ahora hay un proceso electoral. Pero tengo que decidir si seguir después de esta temporada compaginando los dos cargos. Esa es la decisión más grande que me aguarda. Tendré que reflexionar mucho.
Vivieron toda la polémica con Rubiales en la burbuja del Mundial. ¿Cuál es su reflexión?
Me ha dado pena por el equipo, por el grupo de las chicas que han hecho una gesta deportiva extraordinaria de la que se ha hablado un día. No recuerdo precedente de un país tan pendiente de un campeonato femenino. Y que todo se haya esfumado… Todo lo que tenía de utilizable para la promoción se haya diluido… Luego, mi reflexión no añadiría nada nuevo a lo que ya se ha dicho, todo el mundo ha visto lo que ha pasado, nadie puede decir que ha estado bien.

kpd