El futuro del banquillo del Real Madrid sigue siendo tema de conversación. A la espera de la decisión que tome Carlo Ancelotti el próximo verano, con la oferta de la selección de Brasil sobre la mesa y todavía sin acuerdo para su renovación con el conjunto blanco, Raúl González aparece como una de las opciones para sustituirle.
El técnico del Castilla, embajador de la marca de pádel KOMBAT, mencionó el tema en la presentación de la nueva colección de palas de la empresa. “Soy un hombre de club. Lo importante es ayudar en el día a día, estoy encantado con lo que hago y el año que viene ya se verá. Lo importante es el próximo partido, el de Champions para el Madrid y nosotros el de Murcia el domingo”.
Sobre la supuesta oferta del Villarreal, Raúl declaró que “no hubo nada” y admitió que lo que tienen que hacer los jóvenes para tirar la puerta del primer equipo es “destacar”.
Además, el entrenador elogió a Jude Bellingham, máximo goleador de LaLiga con 10 tantos. “Tuve la suerte de coincidir con él en la pretemporada y me sorprendió. Le conocía, pero tiene mucho talento y personalidad. Y tiene la edad que tienen muchos de los jugadores que entreno yo. Es increíble”, finalizó.
Preguntado por la sequía del equipo ante el Rayo, Raúl no se mostró preocupado: “Es un gran equipo. Ahora el Girona es líder pero confío en que al final del año el campeón sea el Madrid”.
La NFL va mucho más allá de las 120 yardas (109 metros) de césped que miden sus campos, de los 53 jugadores que tiene cada plantilla, de la decena de entrenadores que analizan y deciden la táctica de cada jugada o de las cientos de personas que trabajan en cada organización. Cada encuentro del gran espectáculo americano reúne a más de 17,5 millones de personas a través de la televisión y a 70.000 en cada estadio. Cada uno. Y muchos de ellos, jugadores, staff y aficionados, volarán esta semana desde Miami y Washington hacia Madrid para disputar y celebrar en el Bernabéu el primer partido de la NFL en España. Antes, toca cruzar el charco en dirección oeste para descubrir desde dentro cómo es el gran universo, y el gran show, del fútbol americano.
EL MUNDO ha podido conocer estas últimas semanas el cuartel general de los Miami Dolphins y de los Kansas City Chiefs. El primero, asentado al sur de Florida, actuará como equipo local este domingo en el Bernabéu ante los Washington Commanders. El segundo, situado en el estadio de Missouri, es ahora la gran dinastía de la NFL, tiene derechos comerciales exclusivos en España y quiere ser el próximo local en la capital.
«Aquí los jugadores tienen de todo». Las puertas de cristal del Baptist Health Training Complex de Miami se abren a primera hora de la mañana y no se cierran hasta la noche. Tampoco durante las vacaciones, donde los jugadores, especialmente los novatos, pueden acudir a realizar entrenamientos. Lo mismo sucede en el University of Kansas Hospital Arrowhead Training Complex de los Chiefs. Ambos están pegados a los estadios principales, el Hard Rock de Miami y Arrowhead, en Kansas City, formando parte de las mismas instalaciones. Aquí nace la primera diferencia con el deporte europeo, acostumbrado a tener el estadio principal en un sitio y la ciudad deportiva en otro.
Dentro, los pasillos de ambos edificios ofrecen un universo deportivo a todos los niveles. Las camisetas de los jugadores más importantes de la historia de ambas franquicias gobiernan la entrada, dando paso a un pasillo gigante con salas para todo. 'Quarterbacks', 'línea defensiva', línea ofensiva', 'receptores'... Cada posición del campo tiene su propia sala de vídeo en la que el entrenador asistente da las claves del siguiente partido.
Piscinas de todo tipo
Avanzando, aparecen dos comedores gigantes en los que desayunan y comen y donde hay hasta 10 pantallas en las que ver todo lo que esté dando de sí la jornada deportiva. Al otro lado, el gimnasio, inmenso para los 53 jugadores y aquellos que forman parte del 'equipo de entrenamiento', una decena de jóvenes que tratan cada semana de entrar en la plantilla principal. Mancuernas, trineos, sacos de boxeo... Al lado, las piscinas, cuatro en el caso de los Dolphins: dos de hidromasaje, una a contracorriente y otra con una cinta de correr en el suelo. Y la de recuperación, con cámaras hiperbáricas o zonas de luz infrarroja en los Chiefs.
Por otra puerta se llega al auditorio, donde se hacen las reuniones de vídeo de la plantilla o donde se deciden las elecciones en el draft de cada año. Justo al lado está la 'sala de los jugadores', con dardos, sofás y televisiones gigantes, e incluso una zona de barbería. «Es como una pequeña ciudad», admiten a este periódico en el conjunto de Florida.
El invernadero, diferencial
Al fondo de ambos complejos, a través de una gran cristalera, se observan los dos campos de césped al aire libre y una estructura gigante que es la joya de la corona de la mayoría de complejos deportivos de las franquicias NFL, incluidas las de Miami y Kansas City: el invernadero.
Se trata de una instalación cubierta de césped artificial en las que se pueden simular diversos tipos de condiciones meteorológicas para contrarrestar la dificultad de algunos partidos de la NFL. Se puede jugar una semana en Miami con calor y a la siguiente tener nieve y varios grados bajo cero en Kansas City. Con «el invernadero», así lo llaman, los jugadores se preparan para ello en una liga donde cada detalle cuenta y donde los minutos del domingo son la punta del iceberg de cada semana.
Instalación cubierta de los Miami Dolphins.
Y en esos detalles, el último y más diferencial del deporte americano es lo que sucede el domingo. Campings desde las cuatro de la mañana en el terreno anexo al estadio, barbacoas para desayunar y una apertura a medios después de los partidos que deja en nada las burbujas cerradas europeas. La zona mixta para los periodistas sucede entre desodorantes y colonias, sin prejuicios y con libertad. «No se entiende de otra forma», admiten en los Chiefs. El gran espectáculo llega ahora al Bernabéu.
Carlo Ancelotti y Antonio Rüdiger fueron los protagonistas del Real Madrid en la previa de la ida de los cuartos de final de la Champions League ante el Manchester City. Entrenador y central, líder desde el banquillo y líder sobre el césped, insistieron en la importancia del Santiago Bernabéu como impulso para la eliminatoria y la necesidad de tener "coraje y mentalidad", algo que según el italiano les faltó el año pasado en el Etihad.
"Estoy muy nervioso, sí. Las horas antes a nivel personal es todo sufrimiento", admitió Carletto. "El otro día estaba pensando que la derrota es un sufrimiento y la victoria es un alivio, no una felicidad. Los días después de una victoria estás más contento. El sufrimiento y el estrés te mantienen vivo, es gasolina para mí", reflexionó.
Antes, el técnico había dejado bastante clara su alineación para el encuentro. La única duda es quién acompañará a Rüdiger en el centro de la defensa, si Nacho o Tchouaméni, y parece que Ancelotti va a apostar por el francés: "No haré cosas raras, está la cosa bastante clara. Como mucho podréis fallar un jugador", concretó.
Preguntado por Nacho y Tchouaméni, Rüdiger elogió al español y añadió un dato a la pareja que hace con el francés: "Creo que Tchouaméni y yo juntos nunca hemos perdido un partido, depende del entrenador".
El defensa insistió en que no esperarán al City encerrados atrás: "No vamos a especular, no vamos a encerrarnos y a ver al City tener la posesión", dijo, y centró una de sus respuestas en su duelo con Haaland, "uno de los delanteros más difíciles de defender". "Sé que el año pasado se hizo viral esa imagen mía sacando la cabeza por debajo de la axila de Haaland, no es algo que planeo, es un feeling. Para mí es un duelo totalmente personal, yo como futbolista contra un superdelantero".
Y recordó su enfrentamiento contra él el curso pasado, donde fue titular en el Bernabéu y suplente en Manchester: "Hicimos un buen partido en el Bernabéu, un buen trabajo parando a Haaland ese día. No tocó muchos balones, como queríamos. En la vuelta fui suplente y el entrenador no tiene que pedir perdón, tenemos que aceptar sus decisiones", valoró.
Ancelotti recordó que han tenido tiempo suficiente para trabajar desde el partido ante el Athletic Club, el pasado día 31, y admitió tener "confianza en que vamos a sacar lo mejor que tenemos en todos los sentidos, mental, físico y técnico. Tenemos la calidad suficiente para competir".
Las bajas del City en defensa, entre ellas la más que probable del lateral derecho Kyle Walker, ponen la eliminatoria a los pies de Vinicius Júnior, aunque Ancelotti no quiso concretar: "Está en los pies de los jugadores de más calidad, como siempre pasa. Los partidos los determinan los jugadores, más allá de la estrategia. Son muchas cosas, la calidad individual, las contras, la defensa... No es sólo un aspecto".