El proyecto, que consiguió 30 millones de reproducciones en YouTube en el mes de febrero, amplía capital en un millón de euros
Dj Mario y Esteve Calzada.
Post United, la plataforma de fútbol fundada por Esteve Calzada y el ‘streamer’ DJMario, alcanza los seis millones de de seguidores en redes sociales tres años después de su lanzamiento y capta, mediante una ampliación de capital, un millón de euros para seguir creciendo.
El equipo de contenidos de Post United produce un mínimo de 10 vídeos diarios para Tik Tok, YouTube, Instagram y Facebook, todo sobre la actualidad del fútbol, con diseños de máxima calidad. En Tik Tok consigue seis millones de reproducciones diarias, más 1,5 en YouTube, además de más de medio millón de ‘likes’ diarios en Instagram.
El pasado mes de febrero, Post United consiguió 30 millones de reproducciones en YouTube. Fundada en 2019, la plataforma cubrirá con este millón de euros las necesidades diarias para su crecimiento.
Calzada fue directivo del Barcelona y en la actualidad es director comercial del City Football Group, propietario del Manchester City entre otros equipos. Es, asimismo, accionista y presidente del Sabadell.
Guo Jiaxuan es uno de los jóvenes talentos con más proyección en el fútbol chino. Un corpulento central diestro de 18 años que fue reclutado de adolescente por los ojeadores del Beijing Guoan, uno de los equipos más laureados de una Superliga china en caída libre tras la desaparición de históricos clubes por los problemas económicos de sus propietarios, promotores inmobiliarios en quiebra, y la salida de las veteranas estrellas internacionales, ahora más seducidas por el dinero de Arabia Saudí.
Guo llegó a hacer el amago de dar un gran salto a Europa en 2023, cuando estuvo unos meses entrenando en la cantera del Bayern de Múnich. Regresó a Pekín para continuar formándose en su país y ya había debutado en las categorías inferiores de la Selección China.
La Superliga china no arranca hasta marzo, por lo que los equipos se encuentran ahora de pretemporada. Guo, junto con los juveniles del Beijing Guoan, se encontraba esta semana en España, concretamente entrenando en Madrid. El pasado jueves, su equipo disputó un partido de entrenamiento contra el RC Alcobendas. Durante el encuentro, el central chino, en la disputa de un balón, cayó desplomado al suelo después de que un jugador del equipo madrileño le golpeara la cabeza con la rodilla.
El joven en el hospital.E.M.
Guo fue trasladado de inmediato al hospital, donde ingresó con graves lesiones cerebrales. "Su estado es de muerte cerebral. Tiene pocas posibilidades de sobrevivir", escribió este martes el hermano del futbolista en la popular red social china Xiaohongshu. "Guo sufrió una hemorragia subaracnoidea (una forma de accidente cerebrovascular causado por sangrado en la superficie del cerebro) después de chocar con otro jugador durante un partido de entrenamiento", detallaba el hermano.
La familia de Guo comenzó a denunciar en las redes sociales del gigante asiático que ni el Beijing Guoan ni la Asociación de Fútbol de Pekín (BFA), la que organiza cada pretemporada las giras de los juveniles por Europa, se querían hacer cargo de los gastos médicos de futbolista, incluyendo el traslado a China para ser tratado en su país.
"La BFA nos dijo que teníamos que aceptar la situación porque el trabajo de Guo conlleva peligros de alto riesgo. Ahora, el médico nos dice que hay muy pocas esperanzas de que sobreviva, que está clínicamente muerto como resultado de una falta de oxígeno en el cerebro, y que le van a quitar los tubos (el soporte vital)", aseguraba ayer el hermano del jugador.
La publicación en redes comenzó el miércoles a ser muy compartida entre los usuarios, que demandaban a las autoridades chinas que ayudaran a su compatriota. Tras toda la polémica, desde la BFA han asegurado que van a cubrir todos los gastos del traslado de Guo a China, que se efectuará a lo largo de este miércoles. "Estamos totalmente comprometidos para garantizar su tratamiento", dijo un portavoz de la asociación.
Isidre Esteve (Oliana, Lleida, 1972) se dispone a encarar una edición del Dakar que tendrá un significado tremendamente especial a nivel personal. El raid, que arrancará el próximo 3 de enero con una etapa prólogo en la localidad de Bisha, en Arabia Saudí, será el vigésimo de su carrera. Toda una efeméride para el ilerdense, un ejemplo de superación y a quien un grave accidente, ocurrido mientras disputaba la Baja Almanzora en 2007, le condenó a verse alejado de las motos, su primera gran pasión, pero no del mundo del motor. Menos de un par de años después, en 2009, volvió a la que casi podemos definir como la madre de todos los raids al volante de un coche, en una experiencia que, entonces, no tuvo continuidad. En 2017, no obstante, volvió aún con más fuerza y, desde entonces, suma ocho participaciones consecutivas. Con esta, igualará las diez que firmó a lomos de una moto y en las que llegó a protagonizar actuaciones muy destacadas que, no obstante, nunca tuvieron premio.
«Desde que fui por primera vez, en 1998, soy mejor persona», asegura. «Muchas veces no valoramos la suerte que tenemos por muchas cosas que hemos normalizado en nuestro día a día. Solo cuando ves otras realidades, de manera directa, estando tú solo allí, es cuando vuelves a casa un poco desencajado», reitera un Isidre Esteve que empezó a soñar con enfrentarse a la dureza del desierto mucho tiempo antes de ese estreno. «Yo miraba el Dakar por la tele, cuando Ari Vatanen, aquí, en la Zona Franca de Barcelona, volcó su Peugeot 405», rememora recordando la edición de 1988. «Luego, veías que habían salido 300 pilotos a competir en una etapa y que, al final, solo llegaban 10. Lo único que pensaba era 'ostras, tú, yo quiero estar allí'», reitera. Su sueño, 10 años después, se convertiría en toda una realidad que le permitió vivir la intensidad de la prueba cuando aún conservaba su recorrido más o menos clásico, en África.
Las diferencias con el pasado
«En ese Dakar, todo el mundo estaba en la pista. Era un reto para los pilotos, para la asistencia, para la logística... Te llevaba a sitios a los que no puedes ir un domingo cualquiera. A nivel logístico y de seguridad, era imposible, no se podía acceder allí de otro modo, y te daba la oportunidad de descubrir cosas únicas, que no sabías si se repetirían. Por encima de todo, era una aventura, y me siento muy contento por haberla vivido», destaca. Desde luego, ha visto todo tipo de escenarios a lo largo de estos años. «En Dubai, por ejemplo, todo eran dunas, no es el que más me ha gustado. Túnez me gustaba mucho, Marruecos, también. Y en Sudamérica, había una parte, la afición, que era maravillosa. Siempre había una gran cantidad de gente en la pista. África fue muy bonito, pero ahora, estamos en Arabia Saudí, con un recorrido que, a nivel deportivo, es increíble. Lo que es genial es haber podido disfrutar de esa época», destaca.
Es ambicioso. Incluso, bromeó durante la presentación oficial de su equipo para el Dakar al dejar caer que, a sus 52 años, aún tiene margen para ganar el Dakar, teniendo en cuenta que Carlos Sainz lo logró con esa edad. «Cuando digo eso, no es para compararme con él. En mi vida podría hacerlo, ni es mi intención. La importancia es cómo se encuentre uno, estar bien físicamente, con ganas y motivado. Quiero hacer lo que llegué a hacer con las motos, quiero mejorar y pienso que se están dando los pasos para hacer eso posible», destaca un Isidre Esteve para quien el deporte es una forma de vida. «Me ha enseñado muchísimo. Lo mejor fue estar arriba de todo con las motos, incluso liderando el Dakar y con posibilidades de ganar la prueba. Nunca lo conseguí, pero eso son circunstancias de la vida. Lo importante es haber sido competitivo para tener la posibilidad de lograrlo», recalca.
"Voy a vivir la misma prueba que el resto"
Su especialidad, el motor, además, es todo un ejemplo de inclusión. «Sobre todo, en esta disciplina, que es la que conozco mejor. Cada día competimos con la misma dificultad que el resto, sin bonificaciones y, al final del día, estamos en la misma clasificación. La única diferencia es que me dejan estar más cerca de los diferentes servicios y que, en la etapa de 48 horas, David Castera me dejará tener el camión en un lugar determinado, para que pueda dormir mejor. Solo si llego a ese sitio. Si me paro en otro, no tendré nada. Son pequeños detalles que se agradecen, pero, a nivel deportivo, voy a vivir la misma prueba que vivirán Carlos Sainz, Nani Roma, Sébastien Loeb o Nasser Al-Attiyah. Exactamente la misma», sentencia.