Képler Laverán Lima Ferreira, al que todos conocemos como Pepe, sigue rompiendo barreras y saltando muros. El último récord que ha pulverizado el central portugués es el de jugador de más edad en jugar un partido de los octavos de final de la Champions. Este miércoles lo hizo con 40 años y 360 días. Y jugó los 90 minutos tras salir en el once titular, dejando además su portería a cero. Una bestia.
“¿Cómo sigues haciendo esto?”. Esa pregunta que todos nos hacemos se la hizo tras el partido a Pepe Rio Ferdinand, ex del Manchester United y ahora comentarista deportivo.
“Me siento feliz no solo de lograr récords, sino de llegar a esta edad pudiendo jugar, hacer un buen papel y también ayudando a los jóvenes a crecer”, reconoció el pasado octubre tras superar a otro mito, Alessandro Costacurta, como jugador más veterano en jugar un partido de Champions.
Aunque el de más longevo en jugar no es el único récord que Pepe ha destrozado en esta Champions ya que en la fase de grupos se convirtió en el goleador de más edad de la historia de la competición. Metió dos goles en la fase de grupos y superó a Francesco Totti, que marcó con 38 años y 59 días.
Pero parece que Pepe no se va a quedar ahí ya que el ex del Real Madrid jugará la vuelta de la eliminatoria con 41 años. Y quien sabe si no disputará con esa edad también unos cuartos de final, ya que su equipo partirá con ventaja en el duelo de vuelta con el resultado positivo de 1-0 que ha logrado en el partido en el que Pepe ha reventar un nuevo récord.
"Ha sido sorprendente. No pensaba que el equipo pudiera ser capaz de tener un sacrificio así en este momento". Carlo Ancelotti admitió en la sala de prensa del Etihad Stadium una reflexión que viene rondando por Valdebebas en las últimas semanas, concretada siempre en las mismas palabras: "Sacrificio", "compromiso" y "equilibrio". En el mejor partido del Madrid en toda la temporada, el equipo del italiano sacó un sobresaliente en las tres. Y todo viene de una charla entre el entrenador y sus cuatro atacantes estrella.
Asumiendo la importancia del mes de febrero para el devenir de la temporada y viendo las dificultades que había tenido la plantilla en la primera parte del curso, Ancelotti mantuvo una conversación con Bellingham, Rodrygo, Vinicius y Mbappé antes del derbi contra el Atlético de Madrid. Les había lanzado miles de indirectas a través de sus ruedas de prensa, pero el mensaje seguía sin llegar y se iba haciendo más contundente en las comparecencias del italiano.
Los cuatro atacantes estrella del Madrid no estaban participando en la fase defensiva del equipo como quería el cuerpo técnico y el resultado estaba siendo demoledor, con la derrota en el clásico de Arabia como punto de inflexión y el duelo ante el Espanyol como último aviso. Algo debía cambiar. "A veces no hay equilibrio, a veces no tenemos mucho compromiso... El problema defensivo es de todos, no de la defensa", comentó Ancelotti ante la prensa en las últimas semanas.
Ancelotti: "Ha sido un partido muy bueno para nosotros"E.M
"El míster habló con nosotros. Si los demás ven que nosotros trabajamos, se contagian", dijo Rodrygo en la previa del duelo contra el City. Dicho y hecho. La segunda parte contra el Atlético fue el inicio del cambio, con un discurso de Ancelotti al vestuario animándoles a cambiar la marcha, a presionar arriba a sus rivales y a hacerlo como equipo. Y en Manchester, el Madrid cuajó el mejor partido de la temporada. Algo que sorprendió al propio entrenador: "Me ha sorprendido, no esperaba este sacrificio en este momento".
El plan de Ancelotti
Durante el partido, Carletto se enfadó varias veces con Mbappé, Vinicius y Bellingham por no hacer la presión como estaba pensada. "Queríamos presionar alto cuando tuviera Ederson el balón y en bloque medio después, cerrando mucho el centro", explicó. Cuando sus jugadores fallaban en la ejecución, el italiano les abroncaba. También cuando no bajaban lo suficiente a defender, con aspavientos a Vini o Mbappé en determinados momentos. Era algo necesario para el plan del Madrid en el Etihad. Y fue con suspense, pero salió bien.
Los blancos dominaron al City como nunca lo habían hecho en Manchester y lanzaron 20 disparos sobre la portería de Ederson, algo que ningún equipo había hecho en casa de Guardiola. "De todos los partidos que hemos jugado contra el Madrid, este es en el que mejor ha estado", reconoció Guardiola. Todo para conseguir la primera victoria en siete visitas al Etihad y para alejarse del sufrimiento de los últimos años. "Este es el camino. Durante mucho tiempo se decía si se podía tener equilibrio con este equipo. Y se puede, si hay una buena dosis de compromiso se puede. Hoy se han sacrificado todos. Lo llevábamos hablando mucho tiempo", volvió a repetir Ancelotti ayer por la noche. Otra vez el sacrificio, el equilibrio y el compromiso.
Y en todo ese plan fueron claves los cuatro defensas, con Valverde reconvertido a lateral derecho y Tchouaméni y Asencio realizando un encuentro colosal ante Haaland. "Los cuatro de atrás nunca habían jugado juntos. ¡Ni entrenado juntos! El muy discutido Tchouameni ha estado espectacular", definió Ancelotti, con un recordatorio para aquellos que cuestionaron al francés. Victoria en Manchester y "resultado trampa", dijo el italiano, para el Bernabéu.