23.807 días, Juan Antonio Jiménez, el deportista más viejo de París 2024: "En la doma no hay edad si sacas un caballo que funciona"

23.807 días, Juan Antonio Jiménez, el deportista más viejo de París 2024: “En la doma no hay edad si sacas un caballo que funciona”

Serán 23.807 días los que Juan Antonio Jiménez Cobo (Castro del Río, 1959) haya vivido cuando salte junto a su caballo Euclides Mor a la arena del Palacio de Versalles este 31 de julio. Con 65 años y 82 días, el jinete se convertirá en el español más veterano en la historia en participar en unos Juegos Olímpicos y también el más mayor de todas las delegaciones en París 2024. Sólo otra jinete, la australiana Mary Hanna, con 69 años, podría superarle en esta cita, pero en su caso es reserva en el equipo hípico aussie, por lo que si no hay lesiones no participará.

"Mientras esté en forma, la edad no es un problema", explica a EL MUNDO el cordobés, propietario de una hípica en Torrejón de Ardoz (Madrid). Fibroso y delgado, salta a la vista que la vida de Jiménez Cobo es la de un deportista de élite y de un apasionado no sólo por la doma, sino por los caballos.

"Nací entre caballos y me han salido los dientes entre ellos", explica el propio deportista. Su padre, también jinete, quiso que fuera mecánico, y a ello se dedicó durante 14 años aunque siempre aprovechaba sus huecos de ocio para montar. "Nunca me he planteado otra cosa", explica y continúa: "Desde que me acuesto estoy deseando levantarme la mañana siguiente para seguir. Es lo que me gusta. Supuestamente descansas un día, pero mi descanso es estar con mis caballos y mis alumnos. Es mi vida".

Tiene 60 caballos en su hípica que considera como "sus hijos". No hace distinciones pese a que han sido varios con los que ha compartido éxitos en las arenas de la doma y también en las olímpicas. Se enamoró de los Juegos en Seúl 88 y quiso participar en ellos hasta que lo consiguió en Sidney 2000 y en Atenas 2004, donde consiguió una medalla de plata por equipos en la modalidad de doma clásica.

Él empezó en la vaquera, en la que participó en varios campeonatos de España hasta que conoció la clásica y ya no miró atrás. Especialmente desde que se 'alió' con Guizo, un caballo de origen lusitano, con el que consiguió sus mayores éxitos. "Esto es cuestión de equilibrio. Cuando estás encima de un caballo no es cuestión de fuerza sino de equilibrio", detalla el jinete.

Desde Guizo han venido bastantes más. El último Euclides Mor, con el que participará en sus terceros Juegos Olímpicos, es el último de los equinos terminados en Mor. Dinastía de éxito en la cuadra de Jiménez Cobo. "En la doma no hay edad si sacas un caballo que funciona. Si me veo como estoy, vamos a donde haga falta", apunta alto el deportista olímpico español más veterano si no contamos con la medalla de pintura que obtuvo Daniel Vázquez en los Juegos Olímpicos de 1948 en Londres con 66 años y 7 meses. Unas disciplinas, las artes, que desaparecieron de la mayor cita deportiva mundial cuatro años más tarde.

Objetivos

Pero, la carrera olímpica de Jiménez Cobo no quiere detenerse aquí y, si obtiene los resultados, no descarta estar en Los Ángeles 2028. Serían 69 años, lo que le daría, seguramente pintura o no, el récord olímpico de longevidad en la delegación española, pero no la total, que lo tendría el tirador sueco Oscar Swahn quien, además, obtuvo una medalla de plata con 72 años y 279 días. "Yo voy con la misma ilusión como si fuera a ganar, pero ya llegar es un sueño".

Quién sabe si hoy en Versalles podrá acercarse a la gloria. De momento él cuenta con una ventaja superior a cualquiera: la experiencia. "Por una parte dices: 'qué viejo', por otra en cambio: 'qué suerte llegar con esta edad'", asegura el jinete. Dice el refrán que "a músico viejo le queda compás", Juan Antonio cuenta con una banda y Euclides Mor, es su frontman.

Coco Gauff se despide llorando de París 2024 tras reclamar la decisión del juez de silla

Coco Gauff se despide llorando de París 2024 tras reclamar la decisión del juez de silla

Actualizado Miércoles, 31 julio 2024 - 09:39

Coco Gauff se ha marchado llorando del tenis de los Juegos Olímpicos tras enfrascarse en una prolongada discusión con el juez de silla por una decisión en la derrota 7-6 (7), 6-2 que la reinante campeona del US Open sufrió este pasado martes ante la croata Donna Vekic por los octavos de final del cuadro de sencillos.

Para Gauff, una estadounidense de 20 años, el desenlace fue como una película repetida: un fallo que consideró injusto, un juez que no le dio la razón y en el mismo sitio, en el estadio Philippe Chatrier.

Se trata del escenario principal del Abierto de Francia, donde Gauff vivió algo idéntico este junio pasado al sucumbir ante la eventual campeona Iga Swiatek en las semifinales.

"Es algo que me ha pasado varias veces este año, y siento que siempre tengo que defender mis derechos en la pista", ha declarado Gauff.

"Tengo la sensación que tomó decisión antes que yo le pegara a la pelota, y no creo que el juez estaba de acuerdo", ha dicho. "Creo que él pensó que no afectó mi swing, y yo siento que fue así".

Todo ha ocurrido cuando faltaban dos juegos para el final del partido, con Gauff muy rezagada. Ejecutó un saque y la devolución de Vekic tocó la línea de fondo. El juez de línea cantó inicialmente que la pelota estaba fuera y Gauff no la mantuvo en juego. Pero el juez de silla Jaume Campistol consideró como bueno el golpe de Vekic y le acreditó el punto, con lo que quebró servicio y tomó una ventaja 4-2.

Gauff se acercó a Campistol para reclamarle, demorando la acción durante varios minutos. "Nunca me pongo a discutir estas decisiones. Pero él la cantó afuera antes que yo le pegara", argumentó Gauff ante Campistol. "No es una percepción, es lo que aparece en el reglamento".

En su primera justa olímpica, Gauff venía de encadenar un par de victorias en las que apenas cedió cinco juegos. Aún le quedan dos frentes de batalla: el doble femenino y el doble mixto.

La jornada fue la más calurosa en lo que de París 2024, con temperaturas que excedieron los 32 grados centígrados (90 F)

La polaca y número uno mundial Iga Swiatek sufrió en los primeros compases, pero no tardó en imponer su jerarquía en Chatrier -el escenario donde se ha proclamado cuatro veces campeona del Abierto de Francia- al derrotar 6-2, 6-4 a la china Wang Xiyu.

Swiatek enfrentará en cuartos de final a la estadounidense Danielle Collins (octava preclasificada), quien frenó la marcha de la colombiana Camila Osorio al sellar una victoria 6-0, 4-6, 6-3.

Rafael Nadal y Carlos Alcaraz, la súper dupla española que se gestó para estos Juegos, ha avanzado a los cuartos de final de dobles tras derrotar 6-4, 6-7 (2), 10-2 sobre los neerlandeses Tallon Griekspoor y Wesley Koolhof en la cancha Suzanne Lenglen.

Nadal venía de perder en sencillos el día anterior ante Novak Djokovic, que jugará el miércoles contra Dominik Koepfer.

Andy Murray también ganó en dobles. Junto a su compañero británico salvó dos bolas de partido para vencer a los belgas Sander Gille y Joran Vliegen por 6-3, 6-7 (8), 11-9. Murray, campeón olímpico en 2012 y 2016, adelantó que se retirará tras los Juegos.

Angelique Kerber, campeona de tres torneos de Grand Slams, también colgará las raquetas tras París 2024. La alemana de 36 eliminó 6-4, 6-3 a la canadiense Leylah Annie Fernández (16ta cabeza de serie). Kerber se colgó la medalla de plata en los Juegos Río de Janeiro 2016 al perder en la final ante la puertorriqueña Mónica Puig.

Por su parte, la eslovaca Anna Karolina Schmiedlova eliminó 7-5, 3-6, 7-5 a Jasmine Paolini, la italiana que quedó subcampeona de Roland Garros y Wimbledon este año.

Además, la china Zheng Qinwen (6) derrotó 6-7 (7), 7-6 (4), 6-1 a la estadounidense Emma Navarro (11).

El alemán Alexander Zverev, campeón olímpico en Tokio hace tres años, se instaló en octavos de final tras superar 6-3, 7-5 al checo Tomas Machac.

También avanzaron a octavos el ruso Daniil Medvedev, el canadiense Felix Auger-Aliassime y los estadounidenses Taylor Fritz y Tommy Paul. El argentino Mariano Navone se despidió al caer 7-6 (2), 6-3 ante el italiano Lorenzo Musetti.

Flick se estrena en el Barcelona con un triunfo ante el City en los penaltis

Flick se estrena en el Barcelona con un triunfo ante el City en los penaltis

Actualizado Miércoles, 31 julio 2024 - 09:30

El Barcelona superó en la tanda de penaltis al Manchester City (4-1) tras empatar 2-2 en el tiempo reglamentario de un partido amistoso de pretemporada jugado en Orlando que sirvió de debut al entrenador alemán Hansi Flick. Muy buena imagen dejaron el Barcelona y Flick con los canteranos en la cancha.

Se hizo esperar el debut del Barcelona en esta pretemporada, pues la tormenta eléctrica que acechaba a Orlando obligó a los más de 60.000 espectadores que abarrotaban el Camping World Stadium a buscar refugio en el interior del estadio durante más de una hora.

Con el visto bueno meteorológico, Hansi Flick confió para su once en los jugadores canteranos con los que se encontró al llegar a Barcelona, que respondieron a la confianza con descaro ante el Manchester City, más rodado y con jugadores más experimentados. Clément Lenglet, cedido las dos últimas temporadas, llevaba el brazalete de capitán bajo la lluvia y la humedad de Orlando.

El City creó más ocasiones en el tramo inicial y a punto estuvo de adelantarse con un disparo -quizás gol fantasma- de Erling Haaland en el minuto 11 que sacaría Iñaki Peña sobre la línea con la ayuda del poste.

El guardameta alicantino fue protagonista durante este primer tiempo, con otras paradas de mérito, incluyendo un tiro libre envenenado de Jack Grealish en el 17 y otro de Kalvin Phillips en el 36.

El Barcelona, que creaba peligro con juego directo y por las bandas, se adelantó en el minuto 24 con un gol de Pau Víctor asistido de tacón por Marc Casadó, uno de los futbolistas más destacados de Flick. En el 39 empató el City con un tanto del canterano inglés Nico O'Reilly, una de las sensaciones de la pretemporada de los de Pep Guardiola asistido por Josko Gvardiol con un pase entre líneas.

Robert Lewandowski, durante el partido.

Robert Lewandowski, durante el partido.John RaouxAP

Cuando parecía que el partido se iba al descanso con empate, Pablo Torre en el añadido puso el 2-1 poniendo la guinda a un centro de Gerard Martín que Pau Víctor dejó pasar para que el cántabro superase a Ederson.

Con la entrada de aún más canteranos en el segundo tiempo, los de Flick mantuvieron el guion de atacar al City y varias fueron las ocasiones en esos minutos iniciales. Por eso cayó como un jarro de agua fría el empate de Grealish en el 60, tras una gran carrera por la izquierda permitida por Alex Valle, que salió tras el descanso, al que le faltó contundencia.

Fallo de Lewandowski

Con menos de media hora por jugar, Flick dio entrada a los pocos jugadores del primer equipo de la temporada pasada con los que cuenta en Estados Unidos, como Robert Lewandowski, Alejandro Balde, Iñigo Martínez o Oriol Romeu.

Las sustituciones durmieron el partido en su tramo final, que vio pasar los minutos sin demasiada acción. En el tiempo añadido la tuvo Lewandowski para evitar los penaltis, pero fue lento y remató mal desaprovechando la gran asistencia recibida.

Ander Astralaga fue el protagonista inesperado de la tanda de penaltis parando los dos primeros del City y habilitando así la victoria de un Barcelona sin casi rodaje, que marcó los cuatro que lanzó.

Noemí Romero y David Vega, los novios olímpicos que se conocieron en la colchoneta: "Vivir esto juntos es un sueño"

Noemí Romero y David Vega, los novios olímpicos que se conocieron en la colchoneta: “Vivir esto juntos es un sueño”

«Nos conocimos en 2014, en un Mundial, en Miami. Antes nos habíamos visto en algún Campeonato de España, pero en aquel Mundial ya nos hicimos gracia, charlamos, nos reímos, pero cada uno se fue para su casa. Él es de Barcelona y yo, de Albacete. Los años posteriores hablábamos en las competiciones, había feeling, pero empezamos a ser más que amigos en 2018 cuando yo entré en el CAR de Sant Cugat. Nos lo contábamos todo, nos apoyábamos y surgió el amor», dice ella, más habladora, y él remata: «¡Qué bonito te ha quedado!».

Ella es Noemí Romero, primera española clasificada para unos Juegos Olímpicos en gimnasia trampolín. Él es David Vega, primer español clasificado para unos Juegos Olímpicos en gimnasia trampolín. Y ambos forman la pareja oficial del bloque español en la Villa. Comen juntos, duermen juntos, entrenan juntos y este viernes incluso debutarán juntos en el Bercy Arena de París, ella por la mañana (desde las 12.00 horas) y él por la tarde (desde las 18.00 horas). «Vivir todo esto con tu pareja es un sueño, compartir todos los momentos con él es increíble», reconoce Romero. «Será inolvidable y más estando junto a ella. Poca gente puede disfrutar de algo así con su pareja», admite Vega.

Su tierna clasificación olímpica

Su historia, con la ceremonia de inauguración como culmen, los dos besándose bajo la lluvia sobre el río Sena y a los pies de la Torre Eiffel, parece de película y más cuando se descubren episodios. Cámara, acción: 23 de marzo, Copa del Mundo de Cottbus, Romero estaba lesionada y a Vega no le salió el ejercicio como esperaba, pero los rivales de los dos empezaron a fallar, a fallar, a fallar y...

«Terminó la competición y nos encontramos y no sabíamos si nos habíamos clasificado. No sabíamos si abrazarnos, si llorar, si celebrar. Un juez nos dijo que estábamos los dos dentro y nos quedamos en shock, era increíble», recuerda Vega que luego, al igual que su pareja, tuvo que asegurar su plaza para los Juegos Olímpicos de París en un duro selectivo nacional. Aunque la modalidad es olímpica desde los Juegos de Sidney 2000, España nunca había tenido representantes, pero en los últimos años han surgido varios candidatos.

Pregunta. Pero espera... ¿En qué consiste la gimnasia trampolín?

Vega. Es saltar sobre una cama elástica, básicamente. Creo que es fácil de entender por la afición. Hay cuatro parámetros de puntuación y se pueden resumir así: gana el que salta más alto, más centrado, el que hace piruetas más difíciles y el que lo hace más bonito. Hay deportes con jueces que son más difíciles de seguir desde fuera, pero el nuestro es sencillo porque cuando perdemos el control se ve, se ve mucho.

Ella, del kárate, él del fútbol

«Los dos empezamos por pura casualidad. Yo hacía kárate, mi profesor se puso malo, vino una suplente y nos trajo un minitramp, una colchoneta pequeñita. Empecé a probar cosas, volteretas, giros y me enganchó. Les dije a mis padres que me apuntaran a gimnasia de trampolín y a partir de ahí fue ganando nivel», recuerda Noemí Romero, nacida en Madrid, pero criada en Albacete, donde este viernes se seguirá su actuación con pantallas grandes en el Salón de plenos del Ayuntamiento.

«En mi caso todo es culpa de mi primo. Yo hacía fútbol, como tantos niños y niñas en España, pero mi primo hacía gimnasia trampolín y un día fui a verle. No sabía ni qué era, pero cuando llegué allí y vi los saltos que pegaba, de siete u ocho metros, le dije a mi madre que me apuntara. Así es como comencé», rememora David Vega que como su pareja asegura que nunca estuvo tentado de cambiarse a la gimnasia artística pese a que ésta cuenta con más repercusión, más tradición, más recursos.

Ahora llega su momento. El dominio chino de la disciplina es inapelable, pero los dos españoles, una vez ya aquí, compiten sin presión. Su objetivo es el diploma olímpica, es decir, acabar entre los ocho primeros y sólo hay 16 clasificados . «La experiencia está siendo muy bonita y será una ayuda estar juntos, pero ahora queremos hacer un buen papel», finaliza Vega que prepara un ejercicio con 10 saltos de casi 10 metros, seis de ellos triples. Pase lo que pase este viernes, con los dos juntos ya ha ganado el amor.

Paul McGrath, el ‘escocés’, la última perla de la marcha: “Desde el principio quise competir para España”

Actualizado Martes, 30 julio 2024 - 23:53

El jueves (9.20 h.), cuando el espectador localice a los españoles marchando alrededor de la Torre Eiffel y se sorprenda con las prestaciones de Paul McGrath... ¿McGrath? «Sí, es una larga historia. Bueno, es una historia de amor», desvela el chico, todo desparpajo, poderosa mirada verde, sonrisa enorme, plata europea hace unos meses en Roma, que acude con los ojos como platos a su encuentro con EL MUNDO en la Villa Olímpica. «¿Ese era Tony Parker? Estoy alucinando».

Es la revelación del equipo nacional, un marchador de Gavà de 22 años que ha despegado sin mirar atrás en este 2024 - «he subido cinco peldaños de golpe»- y que junto a Diego García Carrera y, sobre todo, el campeón del mundo Álvaro Martín buscará cumplir con la tradición española en la disciplina. Bueno, y hacerse una foto con Rafa Nadal, al que mira de reojo su partido de dobles durante la entrevista.

¿Por qué le dio por la marcha?
No parece lo más atractivo, no. Es gracioso, porque no tenía ni idea de lo que era marchar. Lo había hecho un día y a los dos años, tenía 10, competí y quedé quinto. Con una técnica... Yo hacía triple, peso... y nunca había quedado quinto. Me dije: 'Esto es lo mío'. Al año gané el Campeonato de Cataluña. Esto mola. La bola empezó a rodar y aquí estamos.
¿De dónde proviene el McGrath?
Muy español no es, no. Mi padre es escocés de Glasgow y me hizo aficionado del Celtic. Y mis abuelos irlandeses. Después de la Segunda Guerra Mundial la vida era dura y emigraron. Mis padres se conocieron allí, pero me tuvieron ya en Barcelona.
Y tu carácter, ¿más escocés-irlandés o más español?
Mi sentido del humor es muy, muy escocés. Los del norte, lo catalanes, pues tienen un humor un poco raro. Yo en cambio, me considero graciosillo. Pero me he criado en España.
¿Vuelves mucho a Escocia?
Cuando vivía mi abuela íbamos dos veces al año. Pero una vez que la pobrecilla falleció ya no es lo mismo. El problema ahora con la marcha es que tienes tres semanas de vacaciones y para irme a Escocia que llueve 15 días de 14... Pues me voy a Mallorca. Pero tengo mucha relación con mi familia de allí. Muchos van a venir a verme aquí, primos que ni conozco.
McGrath, tras su plata en el Europeo.

McGrath, tras su plata en el Europeo.Eurasia Sport Images

¿Te planteaste competir con el país de tu padre?
No. Podría tener la doble nacionalidad, pero yo desde el principio siempre quise marchar para España. El nivel y la presión es mucho mayor. Podría haber estado en Tokio quizá, pero no me lo hubiera tenido que currar tanto. Era el camino más difícil, pero es lo más normal.
Los españoles caminamos rápido. ¿Por qué se nos da tan bien la marcha?
Yo siempre hablo de los entrenadores y de la tradición. Nos forman muy bien en una especialidad muy difícil, en la que tienes que saber de técnica. Y aparte de la genética. En los países del Norte son buenos en disco, en martillo...
Que el foco esté en Álvaro, ¿mejor, no?
Sí, sí, claro. Un doble campeón del mundo al lado. Te da seguridad como compañero y como todos se fijan en él, pues yo a ser el underdog. Eso me motiva. Me digo: 'No confían en mí, ya verán'. Es un ejemplo y una suerte tenerlo. Y la estrategia es simple, seguirle. Y hasta donde pueda aguantar.
El relevo mixto es otra gran oportunidad de medalla
Ahora no lo pienso mucho, es lejano. Ya veremos como me recupero, física y mentalmente. Y lo que decida el equipo técnico.
¿Los jueces os quitan el sueño?
Es algo que te tiene que preocupar. Es el mayor mal sueño que tengo. Dices, 'si en el kilómetro 18 tengo dos avisos, ¿me la juego o no?'. Lo mejor es no pensar. Considero que puedo marchar muy bien, pero vamos a unos ritmos que arriesgamos a tope. Y es una prueba subjetiva. Hasta que no pongan la tecnología...
¿Por qué estudias Periodismo?
Empecé Publicidad y Relaciones Públicas. Pero no me gustaba nada, no tenía motivación. Compaginarlo con el deporte de alto nivel estando amargado... Yo era un friki del deporte y un profe me decía que se me daría bien el periodismo. Y me lancé. Pero estos últimos meses... no he sido el mejor ejemplo de deportista-estudiante. Me gusta más el periodismo escrito. Y las redes sociales. Iría más por ahí.
Y a un chico de 22 años que estudia Periodismo, ve el telediario y ¿qué le preocupa?
Aquí podríamos estar horas. A mi abuela la tengo prohibido ver las noticias, sólo ponen cosas negativas. Y yo me ofusco ahora con los periodistas que hacen fútbol todo el año y empiezan a hacer la cobertura de los Juegos. Los chavales de mi edad miramos al futuro. Nuestro lugar está en Tik Tok, Instagram... Donde podamos dar nuestra opinión.
Léon Marchand, el Mbappé del agua: el cuerpo de un niño, el técnico de Phelps y un despiste antidopaje

Léon Marchand, el Mbappé del agua: el cuerpo de un niño, el técnico de Phelps y un despiste antidopaje

Emmanuel Macron hizo todo lo posible para que Kylian Mbappé estuviera en París. Los Juegos son sus héroes, sus personajes, son Jesse Owens, Mark Spitz, Nadia Comaneci, Carl Lewis o Michael Phelps... París necesita los suyos. Francia, también. Por ello, después del no de Florentino Pérez, el presidente de la República no dudó en llamar a Léon Marchand tras su victoria en los 400 estilos. Cuando respondió al móvil que le pasaron tras salir de la piscina, no podía creerlo. Es el Mbappé del agua, un león en el cuerpo de un niño.

Dos días después, Marchand volvió a lanzarse a la piscina de La Défense como si escuchara La Marsellesa: Allons enfant de la patrie... Suena el himno, lo corean los 17.000 espectadores mientras mueven las banderas, cuando empieza la prueba, acompañan con un grito cada una de sus brazadas, en una atmósfera poco común en los Juegos y en la natación. Marchand es un prodigio, un campeón, pero también es patria, es chovinismo.

El siguiente desafío, que hoy debe completar, es el de nadar las finales de 200 mariposa y 200 braza, con dos horas y cinco minutos de diferencia. Para clasificarse, ayer se lanzó a la piscina cuatro veces. Contemplativo en las series de la mañana, dominó con autoridad sus semifinales, con 1.53.50 en la de mariposa, donde el español Arbidel González fue octavo, y 2.08.11 en la de braza. En las primeras, sin embargo, fue más rápido en la suya Kristof Milak (1.52.72). Aguarda, hoy, un duelo tremendo.

Mayor adaptabilidad

Los nadadores no suelen compatibilizar la mariposa y la braza, salvo en las pruebas de estilos. Es más común que los mariposistas naden también las pruebas del libre. La morfología de Marchand, longilínea, de 1,87 y 76 kilos, le permite mayor adaptabilidad, con un nado subacuático clave, como demostró en la final de 400 estilos, que ganó en solitario durante buena parte en parciales de récord del mundo. Le pertenece (4.02.50) desde que se lo arrebató a Phelps. El primer título olímpico se suma, a los 22 años que acaba de cumplir, a los cinco oros mundiales, dos en Budapest 2022 y tres en Fukuoka 2023, siempre en las dos pruebas de estilos y la mariposa. En París, añade la braza.

La crianza del campeón de Toulouse empezó muy pronto, cuando su padre y tío le propusieron, a los seis años, que nadara contra otros niños en la piscina de un restaurante. Lo cierto es que podría haber sido mucho antes, porque Marchand es hijo y sobrino de nadadores de élite. Céline Bonnet, su madre, fue olímpica en Barcelona'92. Xavier Marchand, el padre, fue finalista olímpico en 1996 y 2000, y subcampeón del mundo en las mismas especialidades que nada su hijo, 200 y 400 estilos, en 1998. El hermano de Xavier, Christophe, y tío del nadador, tomó parte, asimismo, en los Juegos de 1988 y 1992. Dedicaron la vida a la natación, aunque sin obtener un gran beneficio, por lo que eran reacios, inicialmente, a que su hijo siguiera su camino. Poco se puede hacer contra la pasión y la genética.

Después de aquella prueba que asombró a su padre y tío, ya no se detuvo. Obtuvo la primera licencia a los seis años, adscrito al mismo club que había defendido su progenitor, el TOEC de Toulouse, de donde procedía el primer campeón olímpico de la historia de la natación francesa, Jean Bolteux, en Helsinki'52. La natación es una seña de identidad de la ciudad, que posee la piscina más larga de Europa, de 150 metros. En sus aguas empezó Fabien Barthez, antes de que el fútbol lo reclamara para defender la portería de la campeona del mundo de fútbol en1998.

Marchand festeja uno de sus oros en La Defense Arena.

Marchand festeja uno de sus oros en La Defense Arena.AFP

A los 16 años, Marchand se convierte en el campeón absoluto más joven de Francia, en 200 mariposa, y la escalada es ya imparable. Los padres, pese a sus reticencias iniciales, saben que el salto a Estados Unidos llegará tarde o temprano, un paso necesario para su progresión, con la condición, eso sí, de que no abandone sus estudios de informática. Se produce en 2021, cuando Marchand se pone en manos de Bob Bowman, entrenador y Pigmalión de Phelps. El talento entra en una nueva dimensión. En Tokio, ese mismo, confirma lo que todos intuyen. Con 19 años, logra una interesante sexta plaza en los 400 estilos.

"Las cosas de las personas normales"

Marchand empieza a enfrentarse a la élite norteamericana en las competiciones universitarias, pero la pandemia le obliga a parar y regresar a Toulouse. En lugar de suponer un freno, el nadador ha recordado ese periodo como algo positivo: "Me fue muy bien volver a hacer las cosas que hacen las personas normales, como levantarme tarde o jugar a videojuegos con mi hermano". Durante la temporada, se levanta a las cinco y media de la mañana, seis días a la semana, para realizar entrenamientos en los que recorre entre cinco y siete kilómetros.

París observa el resultado de ese trabajo, con Bowman siempre cerca, además de los técnicos de la Federación Francesa de Natación, que posee unos apartamentos junto a la Défense Arena para que sus nadadores descansen mejor los días previos a las pruebas. Es la razón por la que los encargados de un control por sorpresa no localizaron a Marchand en la Villa Olímpica, donde acudieron a primera hora de la mañana del lunes. El staff de la federación verificó que la notificación de había producido y los controladores admitieron el error. Un contratiempo que podría haber complicado su 'jour de gloire'.

McKeown vs Smith, el gran duelo de la espalda

McKeown vs Smith, el gran duelo de la espalda

Después de tres jornadas sin récords del mundo, la primera final de la cuarta, los 100 espalda femeninos, suponía una especie de prueba de fuego para medir la calidad de una piscina envuelta en la polémica acerca de la idoneidad de su calado, poco profundo. En estas circunstancias, todas las pruebas están pasando un examen suplementario.

Pero, en especial, en este cuarto acto, lo experimentaban los 100 espalda femeninos. Hace un mes, en los trials estadounidenses, Regan Smith establecía un nuevo primado universal. Sus 57.13 borraban los 57.33 de la australiana Kaylee McKeown, plusmarquista, por otra parte, de los 200, distancia en la que destronó a la propia Smith. Desde 2019 se han ido alternando una y otra en el predominio de la espalda. Ahí tenemos una de las grandes rivalidades de la natación actual, representantes y continuadoras ambas mujeres de las dos grandes potencias históricas de su deporte.

A lo que íbamos. Un récord del mundo tan reciente debía por fuerza ser refrendado por mejoría o aproximación en la pileta olímpica. Y así fue. Por aproximación. No ganó Smith, sino McKeown. Campeona en Tokio con 57.47, refrendó su título y, además, con un nuevo récord olímpico: 57.33. Smith realizó 57.66. La otra estadounidense, Katharine Berkoff, 57.98. A tenor de esas marcas, no pareció lenta la piscina.

Tampoco lo fue para saludar, en los 800, los 7:38.19 del irlandés Daniel Wiffen, récord olímpico y europeo. Ni para lucirse, en las semifinales masculina y femenina de los 100 libre. Todos los chicos, con Pan Zhanle y David Popovici en la pomada, quedaron comprimidos en menos de 48 segundos. Y siete de las ocho chicas, en menos de 53. También se adornó, en los relevos masculinos 4x200 libre, con Gran Bretaña (6:59.43) cerca del tope universal de Estados Unidos (6:58.55).

Fin de la cuarta jornada. Siguen faltando los récords mundiales. Pero no la emoción ni la importancia de las medallas. Nada empaña el resplandor del oro, el brillo de la plata y el lustre del bronce.

La “revancha” de Simone Biles: “Queríamos demostrar al mundo de lo que somos capaces”

Actualizado Martes, 30 julio 2024 - 22:41

Simone Biles es oro y resiliencia. Oro porque logró este martes el primero para EEUU de estos Juegos Olímpicos de París en las pruebas de gimnasia artística por equipos. Resiliencia porque nada más arrancar la competición deportiva, ya está demostrando de lo que es capaz y por qué se dice de ella que es la mejor gimnasta de todos los tiempos. Con este primer oro Biles se venga del amargo capítulo de los Juegos de Tokio de 2021, cuando decidió ret

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->

Un parchís a muerte entre Nadal y Alcaraz, charlas entre sus familiares y la lotería del super tie break: “Me parece innecesario”

Actualizado Martes, 30 julio 2024 - 22:41

Apenas llevan una semana juntos en los Juegos de París, pero alrededor de Carlos Alcaraz y Rafa Nadal hay un ambiente familiar cercanísimo, agradable, feliz. Antes de los partidos, en las instalaciones de Roland Garros, Nadal juguetea con su hijo Rafa mientras Alcaraz lo hace con su hermano pequeño Jaime. Les rodean los padres de uno y del otro, que charlan entre ellos y los entrenadores se entrecruzan; son un equipo. Carlos Moyà, técnico de Nada

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->

Simone Biles despega hacia la leyenda con su primer oro en París

Actualizado Martes, 30 julio 2024 - 20:34

Simone Biles es oro y resiliencia. Oro, porque logró este martes el primero para EEUU de estos Juegos Olímpicos de París en las pruebas de gimnasia artística por equipos. Lo segundo, porque esta medalla compensa en parte el amargo capítulo que vivió en los Juegos de Tokio en 2021, cuando se retiró de la competición por problemas de ansiedad.

Biles y el resto del equipo: Jade Carey, Sunisa Lee, Jordan Chiles y Hezly Rivera, se impusieron en el concurso con una puntuación global de 171.296, por delante de Italia (165.494) y Brasil (164.497). Su superioridad en las cuatro rotaciones se concretó desde el primer aparato, el salto de potro, cuando Biles obtuvo la máxima nota (14.900). En las barras asimétricas, el turno que tradicionalmente se atraganta a la gran estrella, fue Lee quien tomó las riendas del Team USA (14.566), sólo unas décimas por detrás de la italiana Alice D'Amato (14.633).

En la barra de equilibrios, Chiles falló más de la cuenta y Biles tampoco alcanzó la perfección (14.366), cediendo de nuevo el paso ante la exquisita actuación de Lee (14.600). El momento estelar de Simone llegaría en la última rotación, con un soberbio ejercicio de suelo (14.666). Con un nivel de dificultar de 6.800, los jueces puntuaron su presentación con 8.066, pese a perder dos décimas por pisar fuera de la zona reglamentaria.

Constelación de estrellas

No cabía un alfiler cuando el pájaro Biles empezó a volar sobre la arena de Bercy. Primero fue el potro: suspiró, levantó los brazos y comenzó a batir sus alas. Siguió en las paralelas y en la barra para acabar en suelo, el último de los ejercicios donde las estadounidenses remataron mejor que sus rivales este martes.

Biles es una de las deportistas que más expectación levanta en esta cita olímpica. Este martes su actuación fue seguida por grandes estrellas, Si el domingo, en su estreno en París, estaban Tom Cruise o Lady Gaga, esta vez fueron la actriz Nicole Kidman, el ex nadador Michael Phelps, la gimnasta Nadia Comaneci o Serena Williams los que acudieron el martes a la sede de gimnasia olímpica para ver a la superestrella.

Williams ha estado en París durante unos días y llevó la antorcha olímpica en la ceremonia de apertura del pasado viernes, se sentó junto al director de los Juegos de París, Tony Estanguet. Kidman y su marido, Keith Urban, asistían con sus dos hijas. "Estoy muy emocionada", admitió la protagonista de Eyes wide shut.

Biles, con su primer oro en el Bercy Arena.

Biles, con su primer oro en el Bercy Arena.AFP

Tampoco se lo quiso perder el marido de Biles, Jonathan Owens, a quien su equipo, los Chicago Bears de la NFL, le concedió un permiso para asistir en directo. Estaba sentado junto a los padres de la gimnasta.

Biles ha inventado saltos que nadie había logrado, gira en el aire como si para ella no existiera el sentido de la gravedad. En total, tiene 37 medallas (entre Mundiales y Juegos), a la que acaba de sumar esta. Podría acumular cinco más en el concurso general individual del jueves y en las finales: 3, 4 y 5 de agosto. Biles tiene cinco movimientos propios y busca en París sumar un sexto con su nombre, esta vez en las asimétricas, el único aparato que, siendo la reina, se le resiste.