Achraf Hakimi será juzgado por violación tras la denuncia de una mujer en 2023

Achraf Hakimi será juzgado por violación tras la denuncia de una mujer en 2023

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El defensa hispano-marroquí del París Saint-Germain (PSG) Achraf Hakimi será juzgado por el cargo de violación tras la denuncia presentada en febrero de 2023 por una joven, decidió la jueza instructora.

"Hoy en día, una acusación de violación basta para justificar un juicio, aun cuando la he impugnado y todo demuestra que es falsa. Es tan injusto para los inocentes como para las víctimas sinceras", señaló Hakimi en su cuenta de X.

El ex canterano del Real Madrid añadió que espera "con calma este juicio que permitirá que la verdad salga a la luz públicamente".

El entrenador del Paris Saint Germain, Luis Enrique, declinó el martes comentar si el papel de Achraf Hakimi como vicecapitán y su posición general en el equipo se verán afectados por el juicio. "El juicio de Hakimi es un asunto que corresponde a los tribunales", es lo único que ha comentado.

Hakimi será juzgado en una fecha por concretar en un Tribunal Criminal de la región parisina, una decisión que se conoció la víspera del importante encuentro de Liga de Campeones entre el PSG y el Mónaco.

El campeón de Europa con el PSG ya había sido formalmente acusado por violación en marzo de 2023, poco después de que una mujer presentase una denuncia en la comisaría de Nogent-sur-Marne, a las afueras de París.

Tras haberse conocido en Instagram en enero de 2023, Hakimi invitó a la joven a su domicilio de Boulogne-Billancourt el 25 de febrero de ese año. Ella llegó con un Uber pagado por el propio jugador.

Según la versión de la demandante divulgada por los medios, el futbolista la besó en los labios pese a su rechazo, le levantó la ropa y le besó los senos e incluso le introdujo los dedos en la vagina, a pesar de su resistencia.

La chica, entonces de 24 años, señaló que consiguió deshacerse de su agresor de una patada y envió un mensaje a una amiga, que acudió a buscarla.

Hakimi ha negado desde el principio cualquier acto de penetración, admitiendo únicamente abrazos mutuos e intercambios de besos consentidos.

En declaraciones al canal Franceinfo, la abogada del internacional marroquí, Fanny Colin, lamentó que se monte un proceso judicial "basándose únicamente en la palabra de una mujer que ha obstaculizado todas las investigaciones".

Colin acusó a la demandante de negarse a someterse "a todos los exámenes médicos y pruebas de ADN" y no querer que se haga "el peritaje de su teléfono móvil" ni que se facilite "el nombre de un testigo clave".

La letrada aludió a unos supuestos mensajes intercambiados entre la joven y una amiga y aseguró que de ellos se desprende la intención de "desvalijar" al futbolista.

Por su lado, la abogada de la demandante, Rachel-Flore Pardo, había asegurado, en unas declaraciones de 2025, que no tolerará "ninguna campaña de desprestigio o de desestabilización" y reconoció que estas son batallas "siempre resultan difíciles (...) más aún cuando se denuncian contra una persona tan conocida".

Un Madrid-Benfica ante la prensa por el Prestianni-Vinicius: "¿Mourinho? Es decepcionante usar la celebración de Vini para justificar el insulto"

Un Madrid-Benfica ante la prensa por el Prestianni-Vinicius: “¿Mourinho? Es decepcionante usar la celebración de Vini para justificar el insulto”

El Real Madrid - Benfica ya se está jugando. De hecho, se lleva jugando toda la semana desde la denuncia de Vinicius Júnior hacia Gianluca Prestianni por un presunto insulto racista. "Me ha llamado mono", repitió el brasileño al árbitro durante el encuentro de ida. El conjunto portugués defendió a su jugador, Mourinho criticó la celebración de Vinicius, Mbappé actuó como testigo de las "cinco veces" en las que el argentino supuestamente utilizó la palabra "mono" y ayer la UEFA sancionó a Prestianni con un partido a pesar de mantener la investigación todavía abierta.

La guerra mediática se trasladó a la previa de la vuelta, donde el Madrid defiende el 0-1 de la ida. En los micrófonos de la prensa, Rui Costa, presidente del Benfica, Thibaut Courtois y Álvaro Arbeloa. El directivo portugués habló en el aeropuerto de Lisboa, donde acompañó a la expedición del club junto a Mourinho y a Prestianni, que se unió a sus compañeros a pesar de la sanción. Desde la puerta de embarque, Costa criticó la "condena" que está sufriendo el jugador.

"Hubo un incidente que se está analizando y cooperamos al máximo. Prestianni no es un jugador racista. Si lo fuera, no representaría al Benfica, yo nunca dejaría que un racista jugara en el Benfica", dijo, e insistió en que "creemos en nuestro jugador". "El Benfica está protegiendo a su jugador, que se ha sentido muy ofendido en los últimos días. Benfica apoyará a Prestianni. ¡No hay nada probado! ¡Prestianni no es racista, lo garantizo! No es racista y está siendo condenado por un acto racista", aseguró.

Costa, además, criticó que la UEFA no sancionara a Fede Valverde por el supuesto puñetazo a Dahl durante el partido: "No queremos usar los demás incidentes del partido para invalidar la situación de Prestianni, pero hubo una clara agresión por parte de Valverde", consideró.

Más tarde, ya en Madrid, le tocó el turno a Courtois y Arbeloa en Valdebebas. Allí, el portero fue muy contundente sobre la situación: "Sabemos lo que nos ha contado Vinicius. Hay que acabar con eso", dijo, criticando que Mourinho centrara su discurso en la celebración de Vinicius. "Mourinho es Mourinho y como entrenador vas a defender a tu club, pero me decepciona usar el festejo de Vini para justificar. Vini no hizo nada malo. Festejó como festejan muchos rivales, hay que pasar página y ya está. No podemos justificar un presunto acto de racismo con una celebración".

El belga admitió que "es la palabra de uno contra la del otro". "Ellos creen a su jugador y nosotros estamos al 100% con Vini. Ha tenido muchos piques con jugadores y jamás ha dicho algo así. Sé que lo ha escuchado al 100%. Como se ha tapado la boca nunca lo podremos saber", denunció Courtois, que también acusó a gente de la grada de racismo: "Lo que ha pasado en la grada es para parar el partido y echar a esa gente".

En la misma línea se mostró Arbeloa, que insistió de nuevo en que "nada justifica un insulto racista", en referencia a las palabras de Mourinho sobre la celebración de Vinicius. "La UEFA tiene una buena oportunidad para no quedarse en el eslogan", señaló, e incidió en que "no es la primera vez" que Mourinho no se sienta en un banquillo por sanción. "Aún así, siempre ha preparado bien a sus equipos. Espero un gran Benfica". El portugués, además, no dará la rueda de prensa previa por su sanción.

El técnico salmantino admitió que Mbappé "está preparado para jugar mañana" y quiso "poner en valor" el "compromiso" del francés, que está jugando con molestias.

Los clubes del fútbol argentino convocan a una huelga en protesta por la investigación por evasión fiscal contra el presidente de la federación nacional

Los clubes del fútbol argentino convocan a una huelga en protesta por la investigación por evasión fiscal contra el presidente de la federación nacional

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El fútbol argentino llevó la capacidad de sorpresa a un nuevo y desconocido nivel: ante la decisión de la Justicia de investigar al presidente de la federación nacional por evasión fiscal, convocaron a una huelga que paralizará el campeonato por cuatro días consecutivos.

La decisión, anunciada en la noche de este lunes en Buenos Aires, implica que no habrá partidos durante la novena jornada del torneo de Primera División, entre el 5 y el 8 de marzo.

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) denunció a Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y a su mano derecha, Pablo Toviggino, por incumplir el pago del impuesto a las ganancias, IVA y aportes previsionales entre 2024 y 2025 por un total de 19.353 millones de pesos (unos 12 millones de euros).

Fabián Berlanga, presidente de Vélez Sársfield, uno de los clubes más importantes del fútbol argentino, explicó las razones de que los clubes vayan a la huelga: "Se está declarando una guerra contra el fútbol que no tiene nada que ver. Quieren imponer las Sociedades Anónimas Deportivas y ya los socios dejaron en claro su postura".

Tapia, de múltiples conexiones con el peronismo y con un importante apoyo por parte de Lionel Messi y los jugadores de la selección campeona del mundo, está enfrentado al gobierno de Javier Milei, que aspira a instituir en el país las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD).

La Justicia argentina decidió llamar a declarar a Tapia y Toviggino, algo que los clubes consideran "injusto" y es utilizado como argumento para paralizar el fútbol dentro de dos semanas, precisamente en las fechas en que Tapia y Toviggino deben declarar.

La situación de Tapia es, sin embargo, sería: el juez a cargo de la causa le prohibió salir del país, para finalmente autorizar previo pago de una caución.

El juez Diego Amarante explicó en su fallo que Tapia había pedido que lo habilitaran a viajar a la ciudad colombiana de Barranquilla y a la brasileña de Río de Janeiro "con el fin de participar de actividades oficiales en su carácter de presidente de la AFA y de vicepresidente de la Conmebol (Confederación Sudamericana de Fútbol)".

Tapia debería volver a viajar a finales de marzo, cuando Argentina se mida a España por la "Finalissima" que jugarán el campeón de Europa y el campeón de América el 27 de ese mes.

Las heridas que deja la Copa al Madrid de Scariolo: "decepción", más dudas y un trabajo que no se "tira por la borda"

Las heridas que deja la Copa al Madrid de Scariolo: “decepción”, más dudas y un trabajo que no se “tira por la borda”

Perder una Copa, un torneo propicio a lo inesperado -aunque hubo un tiempo, hace no tanto, de abrumador dominio de Barça y Madrid-, donde se disputan tres finales consecutivas, no se puede considerar un fracaso. Ni un motivo para dinamitar todo lo construido. Pero, después del éxtasis del Kosner Baskonia en el Roig Arena, la sensación en el Real Madrid era de decepción. De que el proyecto Scariolo, que afrontaba su primer gran examen, sigue sin conseguir levantar definitivamente el vuelo. Y de que se escapó una gran oportunidad de reconquistar el trofeo y alzar el título.

Para saber más

Reposado el trayecto blanco en Valencia, cuesta extraer conclusiones. El equipo no fue un desastre. Ni siquiera hay jugadores claramente señalados. Durante los tres partidos, rindió a un nivel medio-alto casi siempre, con algún momento de gran competitividad, como el jueves ante Unicaja y otros de puro frenesí, como la milagrosa resolución de la batalla en la semifinal contra el Valencia. Pero, también, tuvo un par de agujeros preocupantes. El primero fue el amanecer precisamente contra los locales, un acto inicial impropio, que pudo costar demasiado caro (32-16). Y el segundo, mortal, el desenlace contra el Baskonia, donde el Madrid se desempeñó como si Hezonja fuera a aparecer de nuevo para hacer magia. Sin determinación, con errores de bulto, incapaz de frenar en defensa las heroicidades de Forrest, Luwawu-Cabarrot y Omoruyi, sin acierto y hasta sin contundencia: Diakite, que ni siquiera es un cinco, intimidó a un Tavares siempre incómodo.

"No tengo mucho que reprochar al esfuerzo de los jugadores. Evidentemente, hemos tenido problemas para proteger nuestra pintura. No hay ninguna duda de que hemos concedido demasiadas terminaciones cerca del aro. Hemos fallado en el uno contra uno y en las ayudas", reconoció sin tapujos después Scariolo.

Los jugadores del Madrid, tras perder la final.

Los jugadores del Madrid, tras perder la final.ACB Photo

Ese fue el análisis en caliente de lo sucedido deportivamente. Una final que los blancos dominaron como parecía lógico ante un rival con una rotación de apenas ocho hombres y que tuvieron en varias ocasiones a tiro de sentenciar (40-30, 72-64...). Pero en la que acabaron enredados y derrotados. Como lo pudieron estar un día antes contra el Valencia Basket: sólo se salvaron por uno de esos milagros que suceden de vez en cuando en el Madrid (perdían de cinco a falta de 18 segundos). En dos partidos, sin prórrogas, encajaron 206 puntos...

Más allá de la Supercopa perdida en pretemporada, el Madrid, que había avanzado con vaivenes todo el curso -contundente en ACB, más dubitativo en la feroz Euroliga-, pierde una bala. Scariolo no ocultó la "decepción", pero quiso poner el valor "la progresión del trabajo", que "no se tira por la borda". Y habló de lo que todo el mundo tiene en mente: ¿será capaz su Madrid de pelear tanto por la Euroliga como de rematar su trabajo en la ACB?

El Madrid no ha sufrido percances físicos de consideración en toda la temporada y su rotación, con 15 piezas, parece estabilizada. Presume de plantilla, de varias opciones por puesto que cualquiera envidiaría, de experiencia (Llull, Campazzo,...), de talento ofensivo diferencial (Hezonja, Maledon, Lyles...), de centímetros (Tavares, Len...), de versatilidad (Deck, Okeke, Feliz...). Es decir, no tiene excusa. Parece más cuestión de mentalidad -"no será fácil volver a levantar la cabeza y competir pero es lo que tenemos que hacer"- y, sobre todo, de que funcione en la cancha.

Para afrontar retos extremos y despejar el runrún de decepción que empieza a circular en alguna parte de la afición. Primero, en una Euroliga donde compiten contra algunos colectivos más potentes objetivamente (Fenerbahçe, Panathinaikos, Olympiacos...). Pese a las 11 derrotas, siguen en buena disposición para conseguir algo que les pondría menos complicado alcanzar la Final Four (el gran objetivo): ser cabezas de serie. La tarea debe comenzar este mismo jueves, cuando recibe al Bayern. El calendario, que no es del todo feroz, tiene una trampa casi al final, con visitas consecutivas a Baskonia, Olympiacos y Fenerbahçe, antes de cerrar la primera fase en casa contra Estrella Roja.

Después llegará el turno de la ACB, donde también tendrán presión, a pesar de que tienen bastante propicio lograr acabar primeros y asegurar el factor cancha en los playoffs. Ahí, tampoco serán sencillos los rivales, tanto el Barça como, sobre todo, un Valencia Basket del que ya avisó su dueño que buscará la revancha en el torneo doméstico.

Las caídas y resurrección de Lookman: una infancia difícil, un fallo a lo panenka y la explosión ante Xabi Alonso

Las caídas y resurrección de Lookman: una infancia difícil, un fallo a lo panenka y la explosión ante Xabi Alonso

El 22 de mayo de 2024, Ademola Lookman (Londres, 1997) se presentó al mundo. Lo hizo con una exhibición histórica e inesperada en un gran escenario y ante el peor de los rivales, un Bayer Leverkusen de Xabi Alonso que llevaba 50 partidos sin perder. Tres goles después, el británico de origen nigeriano ya no era un joven salido de Little Lagos, zona del barrio de Peckham al sudeste de Londres, sino el único africano que se colaba entre los 30 mejores futbolistas aspirantes al Balón de Oro.

El extremo había conseguido por fin su hábitat perfecto en el que desarrollar sus habilidades. Olvidada su irregularidad en Leipzig, Fulham y Leicester, el Atalanta y sobre todo, Gian Piero Gasperini, le dieron las herramientas para mostrar el futbolista que fichó el Everton por 9 millones de euros del modesto Charlton Athletic, al que llegó tras jugar en ligas juveniles semiprofesionales.

Y es que la resiliencia ha sido algo inherente a la personalidad de Lookman desde niño. "Vivíamos en una zona desfavorecida de Londres, mi madre realizaba trabajos precarios. Era difícil porque la nevera siempre estaba vacía y a menudo tenía que ir a comer a casa de amigos", contó en una entrevista. El nigeriano no sólo superó una infancia complicada en la que su vida era sólo "colegio, casa y fútbol" sino que siempre tuvo que ir saltando baches hasta su gran explosión en la final de Dublín.

"Cada cicatriz cuenta la historia de lo lejos que has llegado", explicó en su presentación con el Atlético. Ha acumulado varias, aunque una de las más llamativas fue un fallo, en el último minuto de encuentro, de un penalti a lo panenka cuando militaba en el Fulham y que era el empate ante el West Ham. Encima el equipo terminaría descendiendo ese curso.

Luego, esa promesa que ganaría con Inglaterra el Mundial sub-20 en 2017, no terminaba de arrancar ni en la Bundesliga ni en la Premier. Y, además, las raíces y el arraigo del futbolista así como el no terminar de ser llamado por la absoluta, terminaron por hacer que dejara a los Three Lions para disputar las competiciones de selecciones con el país en el que aún vivían su padre y una de sus hermanas. Otra de sus grandes cicatrices fue la Copa África que se le escapó a Nigeria en 2024 ante Costa de Marfil.

La prueba de que Lookman no terminaba de demostrar su potencial es que nunca había conseguido dobles dígitos ni en goles ni en asistencias hasta que el Atalanta decide confiar en él. En Bérgamo, el futbolista se deshace del peso de sus cicatrices en un sistema que le da más libertad y capacidad ofensiva. Así, hace 15 goles y seis asistencias en su primera temporada (2022/23), 17/9 en la segunda y 20/7, la tercera. Allí resurgió una estrella y nació su mítica celebración de las gafas que justificó por su nombre: "Look-man" (hombre que mira).

Fichaje incuestionable

La salida de Gasperini coincidió con el deseo de este admirador de Robinho de buscar nuevos retos, algo que no sentó bien en el seno del club italiano y que provocó que se filtrara que su comportamiento era conflictivo. Pero en el Atlético nunca creyeron esos rumores y, cuando se abrió esa puerta para Mateu Alemany, se metieron de lleno en ella para traer "un futbolista diferencial", dicen en el seno del club y de "rendimiento inmediato", aunque no niegan que les ha sorprendido su irrupción.

Apenas han pasado 20 días desde que Lookman pisara por primera vez el Metropolitano como jugador del Atlético por 40 millones de euros. En ese periodo, le ha dado tiempo a meter cuatro tantos y dar dos asistencias en sólo seis partidos. También en jugar como titular sin la famosa mili de Simeone, pero con aviso del técnico: "Sobre todo aporta goles. En principio más goles que juego. Puede crecer en el juego y en el trabajo defensivo, le necesitamos en esa faceta". De momento los goles de «esta máquina» es lo que necesitará el club esta tarde ante el Brujas.

Simeone y el nuevo Atlético de ida y vuelta: "Los jugadores que tenemos nos llevan a ese lugar"

Simeone y el nuevo Atlético de ida y vuelta: “Los jugadores que tenemos nos llevan a ese lugar”

Está el Atlético en ese punto de la temporada en el que parece que todo se lo juegue en las próximas semanas. Brujas y Barcelona son, ahora mismo, los dos objetivos primordiales de un equipo que tiene muchas posibilidades de cumplir con ambos compromisos. Y los afronta habiendo marcado siete goles en ambos partidos de vuelta y encajado tres. No es este nuevo Atlético de Simeone la férrea versión que ha mostrado históricamente. "Los futbolistas que tenemos nos llevan a ese lugar, necesitamos recuperar la faceta defensiva, aunque en Liga no está tan mal. Necesitamos el equilibrio que necesitamos siempre", explicó el técnico.

Lo cierto es que la versión de Champions es la más preocupante ya que ha recibido 18 tantos en contra y le han marcado en los nueve duelos que ha disputado. "El partido es inimaginable, no siempre pasa lo que uno piensa. Plantearemos el partido como creemos que podemos hacer daño, necesitamos la energía de nuestra gente que baja y nos alimenta", mantuvo el argentino.

Precisamente, hablando de energía, el Brujas es un equipo que no desfallece y que juega como su fuera su último partido que lo hace "bien y valiente" a juicio del argentino y que, aunque mejoren su rendimiento en casa, son muy peligrosos especialmente desde la llegada de su nuevo técnico, Iván Leko.

Simeone tiene muchas opciones para el once de mañana, especialmente en la delantera donde parece contar con un inspirado Alexander Sorloth, máximo goleador del equipo este 2026 y también en el campeonato doméstico, y que podría compartir once con Julián, del que dice el técnico que son compatible, o con Griezmann, al que el entrenador ha vuelto a calificar de leyenda.

Otra de las leyendas, Koke, será seguramente de la partida mañana. El capitán ha compartido rueda de prensa con el argentino y le han insistido mucho en el periodo de descanso del Atlético antes de este partido, inferior a las 72 horas. "Obviamente, pasó muy poco, salimos hace dos días, pero los preparadores físicos nos han preparado y nuestra motivación hace que no haya cansancio", apuntó el futbolista que reveló que nadie del sindicato AFE se ha puesto en contacto con él sobre esta materia.

El madrileño valora llegar a esta vuelta de la repesca de la Champions tras vencer ante el Espanyol ya que "ganar trae ganar" y espera que haya esa "conexión con la grada" que hace que todos puedan dar el 200% para pasar a los octavos de la Champions.

Irán y las rosas blancas del Mundial de Francia'98 que Donald Trump quiere ignorar

Irán y las rosas blancas del Mundial de Francia’98 que Donald Trump quiere ignorar

4 de diciembre de 1997, Stade Vélodrome de Marsella, sorteo de grupos para el Mundial Francia-1998. Antecede a la ceremonia un partido Europa-Resto del Mundo ante 38.000 espectadores, con Zidane y Ronaldo como capitanes. No lo sabían, pero estaban destinados a enfrentarse más adelante en la final según el plan de la organización, que diseñó a cencerros tapados un enjuague para que Francia y Brasil tuvieran trayectorias separadas. Años después lo confesaría Platini en 'France Bleu', presentándolo cínicamente como "una pequeña travesura".

Después del partido se hizo el sorteo en un escenario instalado en el palco, con Blatter de estrella y Beckenbauer, Weah y Kopa como 'manos inocentes'. A medida que salían las bolas de los 32 países (este campeonato aumentó la participación hasta ese número) aparecía la figura de esa selección y se sentaba en una gradita del escenario para alterar la monotonía del acto. Todo discurre con normalidad hasta que Blatter, cuando va extrayendo los participantes del cuarto y último bombo, saca el nombre de Irán para completar el Grupo F, que ya reunía a Alemania, Yugoslavia y... Estados Unidos. Tan cuidadosos con desviar por rutas opuestas a Brasil y Francia, olvidaron tomar precauciones para evitar este choque entre dos países agriamente enfrentados en el escenario mundial. Ya no había remedio.

Para saber más

Futbolísticamente, este partido no significaba nada, pero en el tablero geopolítico era el peor que podría haberse producido.

Estados Unidos había sufrido a lo largo de 444 días el secuestro de 66 miembros de su embajada en Teherán. El 4 de noviembre de 1979 varios centenares de estudiantes saltaron la tapia del recinto y se apoderaron de todo el personal salvo el embajador, su esposa y seis más que escaparon en helicóptero a la de Canadá. El desencadenante fue el viaje el 22 de octubre a Estados Unidos del depuesto sah de Irán, Reza Pahlavi, para tratarse de un cáncer. Había sido destronado en enero del mismo año, aprovechando una salida a El Cairo, en realidad una fuga disfrazada de vacaciones. Desde París, el ayatolá Ruhollah Jomeini llevaba tiempo acusando al sah de occidentalizar el país, abandonar las enseñanzas del Corán, enriquecerse obscenamente y ser un títere del imperialismo americano. El clima de efervescencia islamista y la creación de una república teocrática produjeron el caldo de cultivo para la toma de rehenes, cuyo fin era exigir a Estados Unidos la entrega del sah. Las imágenes de los secuestrados con las manos atadas a la espalda y los ojos vendados que los estudiantes mostraron como trofeos en la puerta de la embajada estremecieron al mundo.

El presidente Carter ordenó un rescate en abril de 1980, para el que se reunieron en el desierto, no lejos del objetivo, ocho helicópteros RH-53 y seis Hércules MC-130 portadores de grandes camiones camuflados del ejército iraní para derribar las puertas del recinto. Fue abortado por la avería de un helicóptero y en la evacuación se produjo un accidente en el que fallecieron ocho estadounidenses, cuyos cuerpos tuvieron que ser abandonados ante la aparición del ejército iraní. Los cadáveres de aquellos desdichados fueron paseados en triunfo por las calles de Teherán. Esa crisis le costó a Carter la presidencia en favor de Ronald Reagan.

Para entonces ya había muerto el sah e Irán varió sus condiciones para la liberación: que Estados Unidos asumiera las responsabilidades financieras debidas a la política del sah, que devolviera los fondos de este, que cancelara las demandas contra Irán, que desbloqueara las cuentas iraníes en bancos estadounidenses y que se abstuviera de intervenir en sus asuntos internos. Reagan aceptó todas excepto la de los fondos del sah, que propuso dejar en manos de la justicia. Hubo acuerdo e Irán liberó a los rehenes el 20 de enero de 1981, al cabo de 444 días de cautiverio.

A eso se sumaba la guerra Irak-Irán. En 1980, Sadam Husein lanzó sus tropas a través de la frontera iraní, una invasión que mezclaba causas como lejanos pleitos fronterizos, rivalidad por el liderazgo de la región y el recelo del occidentalizado Husein, azuzado por los estadounidenses, ante la expansión del islamismo radical. Duró ocho años con idas y venidas hasta dejar las fronteras como estaban. Estados Unidos apoyó a Sadam Husein, que utilizó profusamente armas químicas. El balance fue medio millón de muertos, la mayoría iraníes que asaltaban en masa las trincheras con fanatismo de guerra santa y eran barridos por las ametralladoras o los gases. En el curso del conflicto, un crucero lanzamisiles estadounidense que patrullaba aguas territoriales de Irán derribó un avión de pasajeros iraní, confundiéndolo con un bombardero.

Una imagen de los rehenes secuestrados en la embajada de Estados Unidos en Teherán, el 4 de noviembre de 1979.

Una imagen de los rehenes secuestrados en la embajada de Estados Unidos en Teherán, el 4 de noviembre de 1979.E. M.

El ayatolá Jomeini calificó a Estados Unidos como 'el Gran Satán', mientras desde allí se lanzó contra la revolución islámica el epíteto de 'Eje del Mal'. Suficientes desastres, seguidos con interés sobrecogido por un mundo ya televisivo y globalizado, para que fuera visto con recelo ese partido, cuya fecha y lugar quedaron fijados para el 1 de junio de 1998 y el estadio Gerland, de Lyon.

Nada más concluir el sorteo, periodistas acudieron al seleccionador iraní, Jalal Talebi, que paradójicamente había hecho familia en California, donde se trasladó en 1982 a causa de la guerra y regentaba un supermercado: "La gente intenta falsear las cosas con buena intención, pero no se puede separar el deporte de la política. No es bueno que se haya producido este emparejamiento", dijo con tono sombrío. Más agresivo fue Khodadad Azizi, estrella de Irán, que jugaba en la Bundesliga: "Estados Unidos nos impuso una guerra de ocho años que costó la vida a medio millón de iraníes. Hay muchas familias de mártires deseando que ganemos. Tenemos esa obligación, es el partido de nuestras vidas".

Al seleccionador norteamericano, Steve Sampson, un tipo facundo y muy popular entre los periodistas deportivos, que le apodaban 'Tío Sam', se le prohibió la entrada en Irán cuando pretendió acudir a ver un partido de su futuro rival. Por su parte, la federación iraní envió para lo mismo a Estados Unidos a dos técnicos camuflados en una expedición de luchadores, pero se les identificó y fueron devueltos a su país.

Cuando se acercaba la fecha se dieron leves señales de distensión. Los respectivos presidentes eran ahora Bill Clinton y Mohamed Jatami, con una visión menos encarnizada de esa rivalidad. Eso había tenido su pequeñísimo fruto precisamente en el encuentro deportivo entre las selecciones de lucha de ambos países, en puridad el primer contacto desde la crisis de los rehenes. Pero a Jatami le hostigaba en su país la oposición dirigida por el radical islamista Masoud Rajavi, líder de los 'Muyahidines del Pueblo'. Muyahidín significa literalmente "el que lucha en la guerra santa".

Así estaban las cosas cuando se llegó al partido. Ambas selecciones perdieron el primer día (1-0 Irán ante Yugoslavia, 2-0 Estados Unidos ante Alemania). En vísperas del temido choque la televisión francesa tuvo la idea, con oportunismo inoportuno, de programar "No sin mi hija", peripecia de una mujer estadounidense que intenta escapar de su esposo iraní para impedir que su hija sea educada en la fe islámica, lo que fue tomado como una provocación en el seno del equipo iraní. Azizi se quejó: "¿Por qué no pasan una película en la que se vea la masacre de los estadounidenses en Vietnam o el genocidio nazi?". La inquietud creció con la noticia de que el partido de Masoud Rajavi había adquirido 7.000 entradas para distribuirlas entre islamistas, no necesariamente iraníes pero unidos a su causa, con la consigna de pertrecharse de pancartas y fotos del propio Rajavi. El realizador y los cámaras de televisión fueron instruidos para evitar que sus símbolos aparecieran en los planos.

Donald Trump y el líder supremo de Irán, el Ayatolá Ali Khamenei.

Donald Trump y el líder supremo de Irán, el Ayatolá Ali Khamenei.AFP

Bill Clinton emitió un mensaje destacando la importancia del torneo al unir a dos poblaciones política y culturalmente tan distintas, y la secretaria de Estado, Madeleine Albright, propuso abrir una línea de diálogo entre ambos países. Pero Mohamed Jatami, acuciado por la actitud intransigente de los 'muyahidines', advirtió a su selección que de ninguna forma permitiría que saliera al campo detrás de Estados Unidos, como establecía el protocolo tras sortearse los papeles de local y visitante. Desde las dos concentraciones se produjeron llamamientos a la concordia. El seleccionador Jalal Talebi recuerda que lleva años viviendo feliz en Palo Alto y dice: "No soy un político, soy un hombre del deporte, pero puedo asegurar que no hay problemas. Por favor, no hagáis de esto algo grande, es solo un partido." Tab Ramos, un veterano de la selección estadounidense, declara: "Esto es un partido, no nos tiene que preocupar nada más. Ni la crisis de los rehenes ni nada. Aquí no he escuchado a ningún compañero decir que tenemos que ganar por Clinton ni nada parecido". Una manifestación en Lyon en defensa de las mujeres iraníes trata de ser compensada con la emisión televisiva de 'Zona prohibida', documental sobre el "inapropiado" lance amoroso entre Clinton y la becaria Mónica Lewinsky.

Para un partido sin importancia deportiva alguna, se acreditaron 800 periodistas, de los que el 42 % no eran especialistas en deporte, sino en política. Francia dispuso un operativo de 4.000 agentes de seguridad entre gendarmes y fuerzas especiales. Un 'muyahidín' que salta al campo luciendo una camiseta con la foto del líder Masoud Rajavi es retirado de inmediato.

Pero, sorpresa, los dos equipos salen juntos, los iraníes portan unas rosas blancas que entregan a sus homólogos estadounidenses y todos se entremezclan para la foto oficial, invitando a los árbitros a incorporarse. Lo que siguió fue un partido no exactamente bueno pero grato de ver y, en líneas generales, limpio, merecedor solo de dos tarjetas. Ganó Irán 2-1 con goles de Estili (41'), Mahdavikia (84') y McBride (88'). Los 'muyahidines' se limitaron a celebrar entusiásticamente el triunfo y en Irán dos millones de personas festejaron hasta el amanecer. Jatami aprovechó para emitir un mensaje de unidad: "Esta victoria es símbolo de unidad nacional"; Clinton dijo: "Felicito al presidente Jatami y me felicito por el trabajo que hemos hecho para mejorar la situación", y James Rubin, portavoz del Departamento de Estado, habló de "un comienzo para construir lazos, derribar los muros de la desconfianza y crear comprensión". Por su parte, Ali Jamenei, 'Líder Supremo' de la República Islámica, declaró: "El enemigo es grande y arrogante y les hemos hecho probar de nuevo el sabor de la derrota".

Estados Unidos quedaba fuera; Irán sería apeada tras caer ante Alemania el tercer día, pero todos regresaron felices. El estadounidense Jeff Agoos declaró: "Hicimos más en noventa minutos que los políticos en veinte años".

A los 18 meses rubricaron la paz con un amistoso en Pasadena, donde vive una gran comunidad iraní; empataron 1-1 ante 50.000 espectadores. Cuando en Qatar 2022 les tocó enfrentarse de nuevo, aquellas inquietudes estaban olvidadas. Ganó Estados Unidos 1-0. Hoy esas inquietudes regresan por la irrupción de Trump y los rumores de un ataque sobre Irán, y todo cuando sólo faltan cuatro meses para el Mundial. Irán está encuadrada en el grupo G.

'Prima facie': ¿Por qué la UEFA sanciona a Prestianni por racismo contra Vinicius si la investigación sigue abierta?

‘Prima facie’: ¿Por qué la UEFA sanciona a Prestianni por racismo contra Vinicius si la investigación sigue abierta?

Prima facie. Apréndanse esta expresión porque es la clave de la sanción de un partido a Gianluca Prestianni, jugador del Benfica, tras las acusaciones de racismo hacia Vinicius Júnior durante el partido de ida del playoff de la Champions League entre el conjunto lisboeta y el Real Madrid. «Me ha llamado mono», le repitió el delantero brasileño al árbitro del encuentro y a todo el mundo. «Le llamó mono cinco veces», aseguró Kylian Mbappé en la zona mixta del estadio Da Luz. Pero el futbolista argentino se tapó la boca con la camiseta y no hay pruebas de su insulto, por lo que la UEFA, ante el riesgo de vivir una nueva polémica y de mucho más ruido este miércoles en el partido de vuelta que se celebrará en el Santiago Bernabéu, ha tirado por el carril del medio.

Prima facie quiere decir «presunta» o «basado en una primera impresión». Es decir, la UEFA, y así lo anunció en el comunicado publicado en la tarde del lunes, deja sin jugar a Prestianni por «la presunta violación del artículo 14 del Reglamento Disciplinario de la UEFA relacionado con un comportamiento discriminatorio».

Después de la denuncia de Vinicius y de las declaraciones posteriores de varios compañeros, entre ellos Mbappé, la UEFA nombró a un inspector de su departamento de Ética y Disciplina para que investigara todas las acusaciones hacia el argentino y todo lo sucedido durante la segunda parte del encuentro del pasado martes. Y «a petición» de dicho inspector, la UEFA ha decidido «suspender provisionalmente» a Prestianni con un partido al futbolista del Benfica.

No se trata de una sanción definitiva, porque el organismo que rige el fútbol europeo todavía mantiene abierta la investigación de los hechos, pero la sanción provisional evita que la presunta víctima y el presunto agresor se crucen en el terreno de juego de Chamartín. «Esto se entiende sin perjuicio de cualquier decisión que los órganos disciplinarios de la UEFA puedan tomar posteriormente tras la conclusión de la investigación en curso», señala el comunicado de UEFA. Prestianni podría perderse el duelo y luego ser absuelto, sancionado o la causa archivada.

Una situación que el Benfica apelará pero que al llegar a 48 horas del partido deja sin tiempo a la dirección del equipo portugués para conseguir que Prestianni juegue. «El club apelará esta decisión de la UEFA, aunque los plazos en cuestión apenas tengan efecto práctico para la vuelta», anunció el conjunto de Da Luz, que aterrizará este martes a mediodía en Madrid con Jose Mourinho al mando de la expedición. El técnico, eso sí, no se sentará en la rueda de prensa previa, que se celebrará por la tarde en el Bernabéu. El luso fue expulsado en la ida y aunque eso no le impedía aparecer ante los medios, ha declinado la opción. Tampoco se le espera en Chamartín, donde no podría acercarse al banquillo y debería ver el duelo desde uno de los palcos. Su regreso al Bernabéu, por tanto, queda aplazado para otra ocasión menos polémica.

El precedente

Fuentes consultadas por este periódico en el conjunto portugués aseguran que la sanción provisional es un «precedente peligroso», pero no es la primera vez que la UEFA toma una decisión de este calado. En 2021, el jugador del Slavia Praga Ondrej Kudela fue sancionado con un partido por insultar de forma racista a Glen Kamara, del Rangers. Tampoco existían imágenes ni sonido sobre el momento, pero la UEFA aplicó la sanción tras la declaración de Bongani Zungu, compañero de Kamara, que aseguró haber escuchado el insulto. Algo similar a lo sucedido con las declaraciones de Mbappé en las que reconocía haber escuchado «cinco veces» el insulto de Prestianni a Vinicius.

Según el artículo 14 de la UEFA, si la investigación termina declarando culpable al argentino, éste se enfrenta a un mínimo de diez partidos de sanción, aunque ambas partes, tanto el Benfica como fuentes del Real Madrid, reconocen a EL MUNDO que todo va camino del archivo de la denuncia ante la falta de pruebas. Aún así, Prestianni se perderá el decisivo duelo de vuelta y la UEFA evitará más ruido en uno de sus encuentros.

Las claves de Ayuso y la atrevida nueva generación: ''Saben mucho de mecánica y corren como profesionales desde los 16 años''

Las claves de Ayuso y la atrevida nueva generación: ”Saben mucho de mecánica y corren como profesionales desde los 16 años”

Aseguraba Juan Ayuso (23 años) que tras su integración en el Lidl-Trek nunca se había sentido tan respaldado por un equipo y que prometía rentabilidad pronto su fichaje. Advertía Iván Romeo (22) que en esta temporada elevaría el listón de objetivos con la conquista de rondas de una semana. Insistía el mexicano Isaac del Toro (22) que, en ausencia de Tadej Pogacar, estaba capacitado para asumir los galones del UAE. Advertía Paul Seixas (19) que no le pesa la responsabilidad de asumir el liderazgo de la nueva generación francesa.

Los niños cumplen sus promesas y el ciclismo se congratula por los triunfos cosechados en un fin de semana antológico en rondas de alto nivel y ante adversarios de primera categoría. Ayuso cerró su estreno en la Volta al Algarve con victorias en la general y en la última etapa y superando con facilidad a Joao Almeida. Romeo conquistó la Vuelta a Andalucía al dejar sin opciones a Tom Pidcock. De Toro se impuso en un Tour de UAE en el que doblegó a Remco Evenepoel. Seixas lideró la general de los jóvenes en el Algarve. La ambición y osadía de los hermanos pequeños de Tadej Pogacar cautivan al público y encandilan a los técnicos.

El ex ciclista Eduardo Chozas asegura que estamos ante una generación fenomenalmente preparada. El madrileño, en su tiempo, también fue un pionero, ganó la Vuelta a Andalucía en 1883 con 22 años, por eso sabe bien de lo que habla: «Yo di el salto con 19 años, mi caso fue extraño, pero lo que sucede ahora no es raro porque los chicos desde cadetes, con 16 años, ya cuentan con todos los medios técnicos, entrenador, dietista, preparador físico... En cuatro años, antes de cumplir los 20, ya están casi al 100% de rendimiento. Además, es que Ayuso, Romeo, Del Toro o Seixas, por naturaleza, tienen una gran calidad. Está tocados por una varita mágica».

Chozas afirma que los corredores de ahora atesoran una formación más robusta que sus predecesores: «Nosotros trabajábamos por sensaciones, nos entrenábamos con gente de mayor edad para aprender. Los chicos de ahora cuentan con más medios, por eso logran mayor rendimiento y alcanzan la forma óptima más rápidamente. Desde el principio de año salen muy fuertes, porque en pretemporada entrenan de una forma bestial. Hacen lo mismo que Pogacar, que desde el principio de curso va a por las victorias. Pero para eso hay que tener calidad y trabajar mucho».

Son chavales que han crecido observando las exhibiciones de Tadej Pogacar, eso imprime carácter y sirve de inspiración.

Estos jóvenes son apasionados de las innovaciones tecnológicas. En pasadas temporadas, Juan Ayuso innovó con la posición de las manetas, metiéndolas para dentro y reduciendo el espacio de separación, con ello ganaba cinco vatios de potencia. Los técnicos de la UCI observaron la estrategia y decidieron modificar el reglamento para establecer un espacio mínimo de separación entre las palancas. La pasada semana, en el Algarve, dijo que estaba expectante por probar «los nuevos materiales».

Alejandro Torralvo, mecánico español del UAE, el más veterano del pelotón, valora la formación técnica de la nueva generación: «Ayuso, Del Toro o Romeo quieren saber, se preocupan mucho por la características de las ruedas, frenos, ropa, pulsómetros, medidores de potencia... Estos chavales son unos fenómenos y, además, están muy preparados intelectualmente, hablan tres idiomas... Se fijan en Pogacar, que es un tipo con los pies bien asentados, muy educado», dice Torralvo.

«Son corredores preparados, a los que no les puedes engañar. Saben mucho de mecánica. Antes en las contrarrelojes, los directores iban con altavoces dando órdenes a los corredores, indicándoles cuando tenían que apretar o bajar el ritmo, muchas veces no les decían la verdad. A los de ahora, no les puedes mentir, porque tienen controlados todos los datos», añade Torralvo.

Saber para ganar.

Caso Prestianni: el apoyo a Vinicius no admite peros

Caso Prestianni: el apoyo a Vinicius no admite peros

Es difícil respetar como líder de la lucha contra el racismo en el fútbol a un adulto que esprinta para chivarse al profe, señalando y todo, como si fuera un niño de seis años. Es frustrante respaldar sin fisuras a quien se pasa la vida tocándose con prepotencia las Champions de la camiseta, buscando el enfrentamiento con la grada rival y diciendo a compañeros de profesión que cobran la décima parte que él que se van a Segunda. Es incómodo apoyar a una persona que no te gusta; con lo sencillo que resulta cuando, en vez de Vinicius, hablan Mbappé o Henry.

Es difícil, es frustrante, es incómodo... y es necesario. Sin fisuras ni peros. Te sientes un poco sucio por fuera, pero mucho más limpio por dentro. Es lo justo.

En la semana que ha pasado desde el incidente entre Vinicius y Prestianni, el antimadridismo (media España, vamos) se ha volcado en encontrar excusas que pongan en duda lo que han visto con sus propios ojos. Si la víctima fuera cualquier otro futbolista, la secuencia habría desatado una repulsa unánime. No hay pruebas, ya, pero los indicios, los gestos y las reacciones nos hubieran bastado para condenar al argentino sin atisbo de duda si el afectado jugase en nuestro equipo. Ni ensayando se puede parecer más culpable. Por cierto, la cosa no mejora si en vez de "mono" le llamó "maricón", pero la homofobia en el fútbol está aún más normalizada que el racismo. Es un mundillo lamentable, no les voy a mentir.

El caso es que, como Vinicius (nos) cae mal, cierta indignación se ha girado ("¡Están linchando a Prestianni! ¡Quieren acabar con su carrera! ¡Bailó!") en aras de una presunción de inocencia que no respalda ni una sola de las actitudes posteriores del jugador ni del Benfica. Es cierto, también, que resulta curioso ver en el otro bando a tanto vocero de la teoría del reemplazo intentar erigirse en Martin Luther King, pero, bueno, de eso hay que reírse y darles la importancia que tienen: ninguna.

Lo fundamental aquí es que una persona sufrió un ataque racista en pleno partido y todos lo sabemos, aunque algunos no quieran reconocerlo. La UEFA no puede permitir que quede indemne escondiéndose tras algún regate burocrático para lavarse las manos o imponiendo un castigo meramente cosmético a Prestianni. Eso le haría cómplice. Por eso, esta suspensión cautelar es sólo un paso. Necesario, pero insuficiente.

No hay dios que aguante a Vinicius en un campo de fútbol, pero si tu respuesta a sus 'boutades' es llamarle mono eres dos cosas: racista e imbécil y te mereces estar mucho tiempo leyendo, en vez de jugando a la pelota. Es sencillo. Y sin peros.