El Tourist Trophy de la británica Isla de Man es considerada la prueba de motociclismo más peligrosa del mundo, acumulando más de 250 fallecidos en su centenaria vida
El piloto español Raúl Torras, de 46 años.E.M.
El piloto español Raúl Torras Martínez, de 46 años, falleció este martes en un accidente durante la primera cita de Supertwin de las Carreras de TT del 2023 en la Isla de Man, según informó “con gran tristeza” la organización en un comunicado oficial.
“El accidente tuvo lugar en Alpine, entre los marcadores de las millas 16 y 17, en la tercera y última vuelta de la carrera”, especificó la nota.
“Raúl era un competidor experimentado de TT que hizo su debut en el 2017 y obtuvo su mejor resultado con su decimoquinto puesto el año pasado en la Carrera de Supertwin. Él registró su vuelta más rápida del Circuito de la Montaña de TT hoy mismo en la Carrera de Superstock, con una Vuelta a una velocidad media de 125.470 millas por hora, asegurándose así el puesto vigésimo en la clasificación final”, recordó la organización.
Raúl Torras “ha sido el español más rápido hasta la fecha en haber completado el Circuito de TT”, según destacó el comunicado sobre el piloto, que ha competido en 21 carreras de TT, en las que logró 18 Estatuillas de Bronce.
“Un miembro increíblemente popular de la familia del paddock, la sonrisa de Raúl era contagiosa y su amor por el TT y el deporte de las carreras de carretera era evidente para cualquiera que tuviera la suerte de conocerlo”, añadió.
“La Organización de las Carreras de TT de la Isla de Man quisiera enviar su más sentido pésame a la familia de Raúl, sus amigos y todos sus seres queridos”, concluyó.
El Tourist Trophy de la británica Isla de Man es considerada la prueba de motociclismo más peligrosa del mundo, acumulando más de 250 fallecidos en su centenaria vida.
La bahía de Palma volvió a cumplir en la tercera jornada de la 42 Copa del Rey Mapfre de Vela, presentando una nueva dosis del fiable viento que la convierte en referente de navegación a vela en el Mediterráneo.
El día se saldó con pleno de pruebas en todas las clases y permitió concluir con éxito la Serie Previa, la fase de calificación previa a la que definirá a los campeones de esta edición. Cada equipo comenzará mañana la Serie Final con los puntos acumulados hasta hoy, descartando su peor resultado.
Los líderes al término de la tercera jornada son los españoles Teatro del Soho Altavista en Watches of Switzerland ORC 0, HM Hospitales Hydra en Odilo ORC 1, L'Immens Laplaza Assessors en Altavista ORC 2, Pez de Abril en ClubSwan 42, Patakín en Sandberg Estates J70 y C.N. El Balís en Women's Cup Class; y los alemanes Earlybird en ClubSwan 50 y Meerblick en Balearia ORC 3.
El Rey, segundo por la mínima
En Watches of Switzerland ORC 0 continúa el pulso entre el Aifos de la Armada Española y el Teatro del Soho Altavista de Javier Banderas, que se repartieron las victorias del día. El barco timoneado por el Rey Don Felipe se impuso a su archirrival por 25 segundos en la primera y cayó en la siguiente por sólo cinco segundos. Aplicado el descarte, el Teatro del Soho Altavista accede a la Serie Final en primera posición, con un solo punto de ventaja sobre el Aifos. Tercero es el francés Daguet 3 de Frederic Puzin, a seis puntos del líder.
En clase Odilo ORC 1, el nuevo líder es el HM Hospitales Hydra timoneado por el campeón olímpico Fernando León, que firmó la mejor tarjeta del día con sendos segundos. Completa la Serie Previa con tres puntos de renta respecto al empate entre el Unión Suiza Varador de Jorge Martínez Doreste (1+7) y el Katariina II de Aivar Tuulberg (4+6).
En clase Altavista ORC 2, el catalán L'Immens - Laplaza Assessors de Alexandre Laplaza arrebató la primera posición provisional al argentino Katara de Julián Somodi, al que aventaja ahora por la mínima. Tercero ahora es el andaluz Ebury-Foster Swiss de Javier Sabote, a siete puntos del líder.
En clase Balearia ORC 3, el hasta ayer infalible Meerblick tuvo su peor día de la semana, con un sexto y un tercero que fulminaron buena parte del colchón que tenía respecto a sus rivales. Pasa a la Serie Final con sólo dos puntos de ventaja respecto al Fala Pouco de José Ballester (2+1) y con cuatro frente al Wanderlust de Josep Pons (1+2).
El mejor del día en clase ClubSwan 50 fue el One Group de Stefan Heidenreich, que se impuso en las dos pruebas disputadas. El equipo suizo, que eligió esta Copa del Rey Mapfre para regresar a la competición de ClubSwan 50 después de dos años de ausencia, asciende a la segunda posición provisional, a tres puntos del todavía líder Earlybird. El equipo de Hendrik Brandis sumó un segundo y un séptimo en su peor jornada de esta edición, pero hizo lo suficiente para acceder a la Serie Final en primera posición de la clase. Tercero, a tres puntos del líder, es el defensor del título, el Hatari de Marcus Brennecke.
En ClubSwan 42, el Pez de Abril volvió a firmar la mejor tarjeta, con un segundo y un primero. El equipo de José María Meseguer, que salía al agua con un punto de ventaja frente al Canopo de Adriano Majolino, amplió su ventaja a cuatro puntos. Tercero es el Selene Alifax de Massimo de Campo, a nueve puntos del sólido líder.
El Rey Felipe VI, participando en uno de los talleres solidarios en el Club Náutico de Palma.María Muiña
La flota de Women's Cup Class fue la más activa de la jornada, completando el segundo y tercer cruce entre equipos de los hasta cuatro que celebrarán antes de la Medal Race que definirá a las campeonas el sábado. Lidera ahora el catalán C.N. El Balís de Bárbara Cornudella, con una ventaja de cuatro puntos sobre el gallego Citanias RCN Vigo de Patricia Suárez y de cinco sobre el defensor del título, el local Balearia RCN Palma de María Bover.
Ya en tierra, la jornada se inició con un acto solidario organizado por la asociación de ayuda a refugiados Amar Ucraïna en la que el Rey participó y que tuvo como protagonistas a un grupo de 10 jóvenes de entre 14 y 16 años.
A su llegada al club el monarca fue recibido por la nueva CEO de Mapfre Iberia, Elena Sanz, y el presidente del RCNP, Rafael Gil. Antes de dirigirse hacia los pantalanes, Don Felipe se interesó por los talleres organizados por el RCNP, True World y la asociación de ayuda a refugiados Amar Ucraïna, y que tanto el martes como hoy se han llevado a cabo en el marco de la Copa del Rey Mapfre.
Estoy cansado de escribir sobre le épica de la derrota. El Atleti pierde de manera cruel, tecleas desde la grada una columna sobre el sentido de pertenencia, el coraje y el corazón, recoges los aplausos fáciles y hasta el siguiente disgusto. Es un truco barato porque perder es poético a veces, pero normalmente es una puta mierda. Si convertimos cada derrota en una epopeya lo único que hacemos es edulcorar la realidad. Y la realidad es que el equipo de Simeone ha visto escapar (o casi) dos torneos en cuatro días.
El primero, con ese doble toque que es cuestión de fe y yo soy ateo, sí aceptaba elogio y emoción. El segundo, con un Atleti caótico desde el 2-0, lo que merece es autocrítica. Los últimos 20 minutos, en el campo y en el banquillo, son inexplicables. Pero lo que ambos sí merecen es tristeza.
"¿Cómo puedes estar triste por un partido de fútbol?" es una de las frases más estúpidas jamás pronunciadas y todos los aficionados de cualquier equipo la hemos escuchado mil veces. Esa absurda superioridad moral que reprocha que te afecte un juego, un problema ficticio, cuando hay tantas tragedias en la vida real. Precisamente por eso, almas de cántaro. La tristeza es maravillosa cuando duele y se va, cuando permite sentir sin dejar cicatriz, cuando lloras con lágrimas de fogueo.
El fútbol te da eso como te lo dan el cine, la música o la literatura, lo que pasa es que tiene peor prensa. Nunca me cansaré de llorar viendo a Roy Batty asumir que es hora de morir, la expresión de Jim Carrey mientras escucha las cintas en Olvídate de mí, a Keira Knightley y Mark Ruffalo hacer lo que deben y no lo que merecen en Begin Again, el hermoso final de The Leftovers, a Sean Connery cayendo del puente en El hombre que pudo reinar, a Rick dejando escapar a Ilsa.
Pretendo reencontrar en las lecturas de mis hijos la primaria emoción de las muertes de Dumbledore y Boromir, de Ártax hundiéndose en el Pantano de la Tristeza, de Piggy pagando la deshumanización del resto en El señor de las moscas. Y no pasa una semana en que no necesite estremecerme con Johnny Cash sangrando el Hurt de Trent Reznor, con Jota desesperado por Florent en Línea 1, con los altos edificios que tiemblan y evocan el 11-S en Jesus, Etc. de Wilco. Y nadie me lo reprochará.
El fútbol, pese a quien pese, ofrece lo mismo. Sufres y disfrutas con la extraña sensación, entre el dolor y el confort, de saber que por real que resulte no es grave, que se pasará en unos días y podrás recurrir a ella siempre que quieras. Necesitamos sentir tristeza, no vivir en ella. "¿Cómo puede afectarte un partido?", insisten. No es que pueda, es que quiero. Y me encanta.
Didier Deschamps ha anunciado este miércoles que dejará la selección francesa tras el Mundial de 2026, fecha en la que termina su contrato. El técnico, de 56 años, ha desvelado en una entrevista con la cadena TF1 que se irá después de la cita que se celebrará en México, Canadá y Estados Unidos.
"Estoy aquí desde 2012, tengo previsto estar aquí hasta 2026, el próximo Mundial, pero ahí es donde va a terminar porque tiene que terminar en algún momento", asegura Deschamps en un extracto de la entrevista que se emitirá más tarde este miércoles.
"Cumplí mi tiempo, con las mismas ganas y la misma pasión para mantener a la selección francesa al más alto nivel, pero 2026 está muy bien", dice el entrenador sin desvelar su futuro después de los bleus.
Deschamps llegó al cargo como sucesor de Laurent Blanc y llevó a Francia a la victoria en el Mundial de 2018 y en la Liga de Naciones de 2021. También alcanzó las finales del Mundial'22, que perdió con Argentina en la tanda de penaltis, y de la Eurocopa'16, donde cayó con Portugal en la prórroga.
Después de esta última final perdida ante Argentina en Qatar, el entrenador renovó por cuatro años más en el cargo, una decisión que suscitó críticas en ese momento.
El juego poco vistoso de los bleus en la última Eurocopa acentuó los debates sobre el técnico que, pese a ello, consiguió llevar a su selección hasta las semifinales.
"No estoy aquí por los récords", afirma Deschamps. "Lo más importante es que la selección francesa siga en lo más alto, como lo ha estado durante muchos años", remarca.
De aquí a que se concrete su adiós, Deschamps tiene todavía una serie de desafíos en el banquillo, empezando por los cuartos de finales de la Liga de las Naciones contra Croacia en el mes de marzo.
En caso de victoria, Francia jugará la fase final de esta competición en junio y luego vendrá la clasificación para el Mundial de 2026, a donde Europa enviará 16 equipos para la primera edición de 48 selecciones.
Capitán de la selección francesa que ganó el Mundial organizado en su país en 1998, Deschamps es uno de los tres profesionales en haber levantado el título como jugador y como entrenador junto al brasileño Mario Zagallo y el alemán Franz Beckenbauer.