Ni en en el circo del bombero torero puede ocurrir la cantidad de charlotadas que el Madrid hizo en Lisboa. Hasta le metió un gol el portero lisboeta. El Benfica de Mourinho bailó al neófito y mediocre Arbeloa. Le hizo un traje táctico, de intencionalidad y de jugar al fútbol con muchas inteligencias practicadas.
Así que el Madrid no está una temporada más entre los ocho primeros. Es lo más decadente y una mala publicidad del mejor equipo del mundo. Caer como un conjunto menor, con unas posiciones tácticas irrisorias.
No puede ser que sólo corriendo se ganen los partidos. Arbeloa sólo es un aprendiz y como en Albacete, en los partidos decisivos , volvió meter la pata. Y el equipo indudablemente recordaba al de Xabi Alonso.
Lo mismo de siempre, Courtois, con sus milagros y los goles de Mbappé. El resto, pura basura. Mourinho supo atacar por el lado izquierdo , porque ni Vini, ni el inoperante Belligham y el mediocre Carreras sabía que eran un esperpento defensivo.
Pero para no cometer el mismo error de Xabi Alonso, tanto al inocuo Vini y al perdido inglés de Belligham no los quitó, cuando los cambios se pedían a gritos. Carreras, sí. Por eso, cuando mandó Arbeloa salir del campo a Arda Güler , que fue de los pocos decentes… pues eso, bramaba en turco. Y con razón.
Prestianni fue un “fénómeno” por ese innombrable lado izquierdo. Hasta Schipderup parecía un increíble astro del balón y marcó dos goles, además, con esa defensa de risa madridista. Valverde nunca será lateral , Huijsen no da la talla y Carreras es un capricho pésimo de la Casa Blanca, como el de Mastatuono, que es un especie de petardo en zurdo.
Son una vergüenza para el Real Madrid , los fichajes de esta temporada . Ni siquiera le dejaron fichar a Xabi a un centrocampista, cuando se necesitan dos. El mediocre y cobista del ser supremo Arbeloa , puso al lado del francés Tchouameni, dos medias puntas.
Y con solo los goles de Mbappé no dan, porque ni hay esqueleto de equipo ni carne de fútbol para sobrellevar esta temporada, que una vez más será un fracaso. La Casa Blanca queda retratada por in competencia , demasiado varada hacía un estadio , que sólo parece un condón metálico .
Error, tras error, hasta la hacer el ridículo en pleno “estadio de la luz” que alumbró exactamente la orfandad del actual Madrid. Sin plantilla, sin entrenador y una Casa Blanca en un mar de dudas en la cúpula. Mal futuro.
Mou se rio del Madrid. Pero, ¿para qué?. Ni siquiera el éxito le valió meterse entre los veinticuatro primeros. Pero, amigo, los del Benfica y su afición lo disfrutaron como locos. ¡Le habían ganado al Madrid!
El zorro de Mou con este triunfo se aseguraba la continuidad, cuando ha hecho una medio temporada catastrófica, sólo camuflada por el ridículo triunfo ante el desdichado Real Madrid.
Hubo un hombre, en el origen de todo, que tuvo que explicar al Real Madrid cómo se jugaba al fútbol. No se trataba de un debate estético, sino de una cuestión embrionaria, primordial. Hubo un pionero que enseñó a sus compañeros de equipo -los primeros socios del club- que había que pasarse el balón y no avanzar a lo loco con él, como haría cualquier niño; que había que nombrar a un capitán; que cuando la pelota salía del campo había que devolverla con prontitud en lugar de encender un cigarrillo junto a la línea de cal. Ese pionero, autor del primer gol en la historia del Madrid, se llamaba Arthur Johnson y hoy recibirá una ofrenda floral en el cementerio de Wallasey antes de que la Champions eche a rodar en Anfield.
«Johnson es un símbolo de la importancia que tuvo lo extranjero en el desarrollo económico español. En cómo se incorporó el deporte en la cultura. Se trata de un concepto básico del regeneracionismo del 98 y de la Institución Libre de Enseñanza, con su empeño de europeizar España. Una de las formas de europeizarnos fue el fútbol», explica Ángel Bahamonde, autor de El Real Madrid en la historia de España (Taurus, 2002), el libro que mejor ha profundizado en la evolución del club blanco a lo largo del siglo XX. «Su lápida debería ser cuidada desde aquí. Tendría que ser un compromiso moral», subraya, en conversación con EL MUNDO.
A juicio de Bahamonde, durante la etapa de Johnson, aquel Madrid FC era «un grupo de amigos que se dedicaban a jugar al fútbol, sin más». «Los socios del club eran los que disputaban los partidos, así de simple. No es que fueran amateurs, sino que se trataba de un mero divertimento. Y es algo que creo que aún no llegamos a entender bien», añade el catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad Carlos III.
13 de mayo de 1902
Nacido en Dublín el 31 de agosto de 1878, Johnson llegó a Madrid en 1900 por motivos laborales. Trabajaba como ingeniero en la United Alkali Company, una empresa química británica con la que andaba de allá para acá. En la capital contrajo matrimonio y nació su primogénita, a la que puso el nombre de Carmen. Según contaba Julián Palacios, primer presidente del Madrid, su boda se celebró un sábado porque el novio quería participar, a toda costa, en el partido del domingo.
El 13 de mayo de 1902, Johnson ejerció de capitán del Madrid FC durante la semifinal de la Copa Coronación, saldada con derrota ante el FC Barcelona (1-3), donde él anotaría el gol del honor, el primero en la historia del club. En 1904, abandonó la Villa y Corte. Y ya nunca regresaría. En España sólo ha quedado registrada otra breve estancia en la localidad onubense de Valverde del Camino. Después se instaló en Liverpool, donde falleció el 23 de marzo de 1929, con 50 años, víctima de una neumonía.
Hasta aquí las evidencias de un personaje envuelto en la bruma y sobre el que se amontona el polvo del olvido. Algo habitual entre los padres fundadores del Madrid. Su legado sólo quedó por escrito en Heraldo del Sport. Fue el 22 de marzo de 1902 cuando esa revista publicó sus cuatro normas «para el mayor desarrollo de este sport y para que en nuestra patria llegue a ejercitarse en toda su pureza».
La tumba de Johnso y su esposa, en el Cementerio de Wallasey.
«El Barcelona cuida muy bien su historia, pero el Madrid sólo la atiende a partir de Santiago Bernabéu. Es lo que yo llamo Bernabéu, año cero. Se han preocupado de una parcela importante, aunque antes de Bernabéu no tienen ni idea. Y no les interesa, que es lo peor del caso», subraya Bahamonde. Hoy, 96 años después de su muerte, Johnson recibirá un pequeño acto de reparación. No de un modo oficial, sino gracias a un grupo aficionados del Liverpool y del Real Madrid, que colocarán una corona de flores sobre su tumba y rezarán una breve oración en su memoria.
La iniciativa ha contado con el impulso de Les Wright, veterano hincha de los reds, acostumbrado a confraternizar con las peñas madridistas durante los últimos años. «Los ingleses nos siguen dando lecciones, no solamente de cómo llevan la Premier y el negocio del fútbol, sino del modo en que cuidan la tradición y la traen al presente», admite Juan Antonio Simón, autor de Construyendo una pasión: el fútbol en España, 1900-1936 (UNIR, 2015).
Cuando en 2011 defendió su tesis, sobre el origen y desarrollo del balompié en nuestro país, Simón se dio de bruces con la realidad. Apenas existía un rastro que seguir sobre aquel primer tercio del siglo XX. Por entonces, el propio Real Madrid aún proclamaba a Johnson como su primer técnico. Un disparate para quien haya leído algo sobre aquella época primigenia. «Por entonces no existía la figura del entrenador, como tampoco la del entrenamiento», zanja este especialista en Historia del deporte.
El primer partido entre el Madrid CF y el FC Barcelona, en 1902.ARCHIVO ABC
«El rol de entrenador llegará a partir de la segunda mitad de los años 20, cuando se empieza a apostar por el profesionalismo. Eso significa una estructura donde hay que tener contratos, sueldos y hay que intentar jugar el mayor número de partidos para generar un beneficio económico. Y no partidos del Campeonato Regional, donde quizá no haya grandes taquillas, sino de los buenos. Lo que se plantea ahora con la Superliga ya se hacía a principios de siglo», afirma Simón.
Durante los últimos años, este profesor en el INEF se ha topado con las dificultades para rastrear en las actas, en las hojas de contabilidad, en los presupuestos, en los papeles roídos por el tiempo, en las cajas que abultaban demasiado y terminaron en el vertedero. Casi en las antípodas de lo que sucede los clubes británicos. «Ellos tienen un culto al fútbol. Cada dos por tres andan homenajeando a sus pioneros. Es algo que aquí no entendemos», abunda Bahamonde.
De regreso a la figura seminal de Johnson, el autor de Madrid 1939. La conjura del coronel Casado (Cátedra, 2014) destaca algunos aspectos que arrojan algo de luz sobre aquellos jóvenes en pantalones cortos que daban patadas a un balón entre las calles Narváez y O'Donnell. «Hasta 1920, los socios jugadores del Madrid aún eran niños bien, con posibilidades económicas, muchos de ellos estudiantes», describe. Al citado primer clásico contra el Barça, disputado en el Hipódromo, se acercaron unos 2.000 curiosos.
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«Muchas veces pensamos que el fútbol es global desde hace 10 minutos, pero cuando vemos el ejemplo de Johnson nos damos cuenta que el fútbol ya lo era a principios del siglo XX. También se ve en el caso de un suizo como Joan Gamper, fundador del FC Barcelona. Estos jóvenes extranjeros se trasladaban por cuestiones profesionales y allá donde caían, en Francia, en España o en Alemania, intentaban seguir desarrollando el fútbol, el rugby u otros deportes», recalca Simón. «Aunque la colonia británica no fue muy importante en el fútbol de Madrid, a diferencia de lo que sucedía en Barcelona, Bilbao, San Sebastián o Huelva, sí hubo quienes dieron ese primer paso para organizarlo. Johnson, aunque estuvo muy pocos años en el Madrid CF, fue quien les enseñó a jugar, así que a nivel cualitativo fue clave», sostiene el autor de Football and International Relations under Francoism (Routledge, 2024).
Aún hoy, más de un siglo después, causa asombro el modo en que aquellas formas precursoras del fútbol iban a convertirse, en tiempo récord en un fenómeno de masas. «¿Cómo fue posible que en sólo dos décadas la gente fuese a recibir al Madrid a la estación de Atocha? ¿Y que se construyeran estadios como el Metropolitano, Les Corts, Montjuic, o el viejo Chamartín para que miles de personas llenen las gradas? Eso es lo increíble. Eso es lo que se tiene que seguir investigando?», concluye.
Olvídense de la Liga de Campeones tal y como la conocían. Esta tarde empieza una nueva Copa de Europa. Digan adiós a esas fases de grupos con cuatro equipos enfrentándose a ida y vuelta durante seis jornadas. Nunca más. Este jueves, en un sorteo que se celebra en Mónaco a las seis de la tarde y que por primera vez utilizará un ordenador y no las clásicas 'manos inocentes', la máxima competición del fútbol europeo estrena un nuevo formato para responder a los nuevos tiempos y al runrún de otros proyectos como la Superliga: 36 clubes (cuatro más que antes) encuadrados en una única liga camino de los octavos de final. Pero hay más.
Esos 36 conjuntos no se medirán todos contra todos porque sería inviable dentro del actual calendario, ya exprimido, así que la UEFA ha creado un sistema único en el que cada equipo disputará ocho partidos contra ocho rivales diferentes. Cuatro en casa y cuatro fuera. Todo por sorteo.
La organización presidida por Ceferin dividirá a los 36 clubes en cuatro bombos de nueve clubes cada uno, y cada equipo se cruzará con dos rivales de cada bombo.
La liga, por tanto, durará ocho jornadas, dos más que la antigua fase de grupos, y terminará en el mes de enero. Los puntos son los mismos: tres por victoria y uno por empate. Al acabar las ocho jornadas, los ocho primeros clasificados conseguirán el billete directo a los octavos de final, mientras que los posicionados entre el noveno y el 24º puesto disputarán un play-off para seguir en la competición. Los ocho que ganen esas eliminatorias se cruzarán con los ocho primeros de la liga.
En marzo llegarán los octavos, en abril los cuartos y en mayo las semifinales y la gran final, que se celebrará el 31 de mayo en el Allianz Arena de Múnich.
Para la UEFA, este cambio de formato hacia una liga hace la competición «más equilibrada, con equipos enfrentándose a rivales de su mismo nivel y haciendo el torneo más impredecible», como explica en la presentación del sorteo.
Real Madrid y Barcelona están en el bombo 1 junto a Manchester City, Bayern, PSG, Liverpool, Inter, Dortmund y Leipzig, por lo que se medirán, en casa o fuera, contra dos conjuntos de esa lista, siempre con el condicionante de que no se pueden enfrentar clubes del mismo país.
El Atlético de Madrid, por su parte, ha quedado relegado al bombo 2, una vez que la UEFA ha tenido en cuenta las actuaciones de los equipos en las últimas cinco temporadas continentales. Junto a los de Simeone, Leverkusen, Atalanta, Juventus, Benfica, Arsenal, Brujas, Milan y Shakhtar.
En el 3 hay equipos como el Feyenoord, el PSV o el Celtic, clásicos de los últimos años, y en el bombo 4 algunas revelaciones de la temporada pasada, como el Girona, último equipo español, o el Aston Villa de Unai Emery, sorpresa de la última Premier League. «La ampliación a 36 equipos conlleva más interés del aficionado, más oportunidades para todos en el formato liga, más variedad de oponentes y más países representados», señala la UEFA, que amplía también el dinero a repartir, también como respuesta a los intentos de la Superliga de convencer a los clubes continentales.
Más ingresos
Los ingresos de la Champions alcanzarán los 2.470 millones, 500 más que antes. Por participar, los equipos cobrarán 19 millones cada uno, por resultados 950 en total y por 'market pool' 850 (depende del número de equipos del país que alcance las rondas finales, cada club se lleva más o menos).
El puesto en la fase de liga será importante, con unos ingresos que variarán entre los 700.000 euros y los 10 millones. Y según se superen rondas, el bolsillo recibirá 11 (octavos), 12,5 (cuartos), 15 (semifinales), 18,5 (la final) y 25 por ser campeón.
Una nueva edición muy distinta a las anteriores que será un antes y un después en el fútbol europeo.
Era el rival deseado por todos en el sorteo de Nyon. Parecía, a priori, el equipo más débil. Recientemente, además, ha cedido el cuarto puesto de su liga en favor del Leipzig tras caer derrotado en casa ante el Stuttgart. Por si fuera poco, en los últimos años ha perdido a sus dos grandes estrellas: Haaland y Bellingham. "Cuando tocó el Borussia Dortmund nos es que fuéramos más felices que si hubiera sido el el City u otro equipo, nadie piensa que sea un rival fácil", apuntaba Axel Witsel en la rueda de prensa previa.
Nadie se fía del Borussia Dortmund. "Es el equipo que más intensidad tiene de los ocho que quedan en Champions", concedía Simeone en la misma comparecencia. Gracias a ella, lidera la tabla de los conjuntos menos goleados de la Champions League empatado con el Arsenal, con solo cinco tantos en contra, y es el que más partidos ha terminado imbatido, cuatro. El equipo alemán encabeza también la estadística en balones recuperados con 346 por duelo.
Esos números se apoyan en la gran combinación de veteranía y juventud de la zaga alemana representada especialmente por Nico Sclotterbeck (24 años) y Matt Hummels (35), cuarto jugador más valorado de la Champions según la UEFA. A eso hay que sumarle el gran juego posicional del turco Emre Can y el compromiso defensivo de Julian Brandt que, según Witsel puede "hacer la diferencia".
No ayuda la situación actual del Atlético de Madrid a afrontar esta eliminatoria. Si vamos al histórico en la competición, el equipo rojiblanco con 19 tantos es el segundo conjunto más goleador solo por detrás del Manchester City, con 24. "Necesitamos hacer un partido importante", apuntaba el Cholo.
No obstante, la reciente lesion de Memphis al que el Cholo califica como "importante" para la plantilla, que le obligará seguramente a perderse la eliminatoria, y el estado de forma actual de Morata y Griezmann, resultan preocupantes para la producción ofensiva del conjunto de Simeone.
La delantera
El francés, segundo jugador más valorado de la competición por detrás de Mbappé y por delante de Haaland, sigue intentando recuperarse del todo de una lesión de tobillo que le ha restado rendimiento en los últimos encuentros. "Es difícil demostrar tu nivel estando lesionado", concedía Simeone y expresaba que ya le había visto mejor en los últimos encuentros.
Por otra parte, Morata, que comenzó esta 2023/24 como una de las mejores temporadas de su historia a nivel goleador, lleva más de un mes sin ver portería. Simeone sigue con plena confianza en el madrileño y cree que voverá a "aportar goles". "Sabe jugar estos partidos y sabe lo que necesita el equipo y el equipo lo que necesita él", apuntaba Simeone.
En el Atlético mantienen su discurso de ir "partido a partido" en una competición, la Champions, que es el único título que tienen opciones de disputar esta temporada. Y creen que será importante, especialmente Witsel, mejorar también el nivel defensivo. El equipo sólo ha mantenido su portería a cero en tres de los últimos 15 partidos.