Kylian Mbappé asumió la responsabilidad del brazalete de capitán de la selección francesa y compareció ante los medios en la rueda de prensa previa al partido de cuartos de final que le enfrentará este viernes a Portugal. Una Portugal liderada por el gran ídolo del delantero de Bondy, Cristiano Ronaldo. “Todo el mundo sabe la gran admiración que tengo por él, estamos en contacto de forma habitual y es un honor estar a su lado”. dijo.
Su duelo con el portugués fue el tema de conversación de su comparecencia, admitiendo que “Cristiano sólo hay uno“. “Ha inspirado a una generación. Admiro su grandeza, lo que ha ganado… Es un jugador único y su currículum habla por sí solo. Todo mi respeto para él, pero espero que mañana no esté muy contento y que nosotros ganemos”, bromeó.
El fichaje de Mbappé por el Madrid es, para mucho, una repetición de la firma de Cristiano por el conjunto blanco. Él, sin embargo, prefiere alejarse de la comparación. “¡Cristiano sólo hay uno! Sólo hay uno. Sólo quiero seguir mi camino. Espero escribir una gran página en el Real, pero será diferente”, reflexionó.
Como durante todo el torneo, el atacante fue cuestionado sobre las elecciones generales, que este domingo celebran su segunda vuelta tras la clara victoria de RN, el partido de Marine Le Pen, el pasado fin de semana. “Hay que ir a votar más que nunca. No podemos dejar el país en manos de esa gente, el resultado es catastrófico y esperemos que la gente vote del lado correcto”, señaló, en otra declaración muy contundente antes de bromear con un periodista que estaba “a la extrema izquierda de la sala”: “Menos mal que no estabas en el otro lado“.
Sobre las opciones del equipo francés ante Portugal, el capitán galo aseguró que “es importante estar bien en las dos áreas, creo que estos días estamos demostrando más intensidad en los entrenamientos”, manifestó. De nuevo, jugará con la máscara: “Molesta un poco, pero debería estar agradecido a ella porque sin ella no podría estar jugando”.
Para terminar, Mbappé defendió a Griezmann, criticado por los periodistas franceses durante los últimos días: “Sobre su posición hay que preguntarle a él. Pero veo injusto lo que se dice sobre él, estaría bien que todos lo apoyaran. Ha sido un poco masacrado. Ha hecho mucho por la selección y hay que apoyarle”.
Los casos se repiten cada vez más. Raúl Ramírez, portero del CD Colindres, falleció en septiembre por un golpe en la cabeza durante un partido. El mismo mes, Billy Vigar, excanterano del Arsenal, se dejó la vida al chocar contra uno de los bordes de un campo. Antes, en marzo, el chino Guo Jiaxuan, del Beijing Guoan, murió por un rodillazo involuntario en la sien. La historia reciente está repleta de avisos, pero también de soluciones. El pasado viernes, Nemanja Gudelj, futbolista del Sevilla, llamó la atención de aficionados y rivales al jugar por primera con una sorprendente cinta en la cabeza. No era de algodón ni por postureo, sino más dura y por salud. Se llama Proteckthor B1 y ha llegado para ser «el casco de moto de los futbolistas», admite a EL MUNDO Carlos Pelayo, uno de sus fundadores.
La apuesta del proyecto de este madrileño es tan sencilla como revolucionaria: una cinta hecha de termoplástico unificado, dura pero más blanda que el cráneo, que absorbe el 93% del impacto recibido en la cabeza, reduce las probabilidades de sufrir enfermedades de la neurona motora y, en su versión más avanzada, registra en tiempo real los impactos, su gravedad y, por tanto, lo que está sufriendo el cerebro. «Cumple con la normativa. El último modelo lo sacaremos el año que viene y es como si te hiciera un mapeo del cerebro. Podremos decidir en el momento si un jugador debe jugar o no».
Según un estudio realizado por la Universidad de Glasgow en colaboración con la FIFA, los futbolistas profesionales tienen cinco veces más riesgo de desarrollar alzhéimer y dos veces más de desarrollar a parkinson que la población general. La investigación fue dirigida por el doctor Willie Stewart, que insiste en que los futbolistas «tienen mayores índices de demencia».
"El cerebro no olvida"
Un futbolista profesional remata entre 1.000 y 3.000 veces de cabeza al año, entre entrenamientos y partidos. «Es como una torta en la cabeza», compara Pelayo. Un hábito que, acumulado, es un riesgo silencioso, y que sin controlar, como en colegios o fútbol amateur, se vuelve todavía más dañino. «El cerebro no olvida, acumula. Tres impactos leves pueden terminar siendo moderados. Y no se trata sólo del balón. Un choque cabeza contra cabeza puede requerir meses sin jugar», explica Pelayo. La realidad, sin embargo, nos dice que los futbolistas vuelven lo antes posible al césped para seguir en el partido.
Jeff Astle, ex jugador del West Bromwich Albion, es el símbolo de esta problemática. «Falleció en 2002 por la llamada 'herencia de púgil'. Su familia había notado cambios drásticos: olvidos constantes, desorientación, incapacidad para recordar los nombres de sus propias hijas. Tras su muerte, pidieron que le abrieran el cráneo», cuenta Pelayo. El diagnóstico creó un precedente: encefalopatía traumática crónica. Su cerebro estaba destrozado.
Cinta de cabeza futbol
Desde entonces, cada vez más futbolistas se someten a análisis y pruebas para descubrir el alcance de los impactos diarios con el balón. Y el resultado preocupa: «Los futbolistas profesionales tienen cinco veces más probabilidades de padecer Alzheimer y el doble de Parkinson que el resto de la población», señala Pelayo. «A los 40 años tienen enfermedades que deberían tener con 80 o 90», añade. «Cuando te enseñan la frente, casi todos tienen cicatrices».
«Con el Mikasa en los 90 era peor», pensarán ustedes, que se cruzaron con el balón-piedra más mítico de la historia del fútbol español. Pues se equivocan. El Mikasa, pesado y lento, afectaba menos al cerebro que una pelota actual. «Es peor la velocidad que la fuerza. Si el balón pesa más, parece que el impacto es más grave, pero para el cerebro es mucho peor la velocidad».
Pelayo y su equipo analizan la sangre de los jugadores para detectar las proteínas liberadas tras los impactos, un indicador de daño neuronal. Además, han realizado pruebas de reflejos que demuestran que «en muchos casos» los futbolistas tienen «menos capacidad de reacción o tardan más en realizar una cuenta matemática básica» que una persona normal.
Pero la batalla no es solo tecnológica, es también cultural. «Para un club, un futbolista es un producto que dura dos, tres o cuatro años. Lo que le pase a los 40 no es su problema. Dice que sigue las normas de la FIFA y listo», critica Pelayo, que recuerda el caso de Gavi, que sufrió un golpe en la cabeza y «no sabía dónde estaba».
Se observa, además, el negocio más allá de la salud. «No hay mayor espacio publicitario que la cabeza de un futbolista. Vale ocho veces más que el resto de la equipación. En el futuro podríamos poner publicidad en la cinta», reconoce sobre un producto que absorbe hasta el 93% del impacto en zonas críticas y no otorga más fuerza a los cabezazos. «No es doping tecnológico», bromea.
El proyecto de Proteckthor ha recibido un gran impulso en los últimos meses. La están probando jugadores como Álvaro Morata y diferentes clubes de divisiones inferiores del fútbol español, ha levantado casi dos millones de euros entre rondas de inversión y ayudas públicas y representará a España en la final internacional de los prestigiosos premios al emprendimiento Global eAwards de la Fundación NTT DATA. Logros que les acercarán todavía más a la industria del fútbol. «Vamos a trabajar con varios clubes en sus canteranos, realizando análisis con y sin cinta para valorar el impacto en adolescentes», finaliza. Una revolución.
"Dicen que este año el 'fairplay' tuvo mucho que ver". Los móviles del vestuario del Real Madrid y de su entorno echaban humo el lunes por la noche. Mientras Rodrigo Hernández levantaba el segundo Balón de Oro masculino en la historia del fútbol español, Vinicius Júnior escribía un contundente mensaje en sus redes sociales: "Lo haré multiplicado por diez si hace falta. Ellos no están preparados". ¿A qué se refería?
Fuentes cercanas al atacante consultadas por este periódico aseguran que esa publicación del brasileño va referida a su lucha contra el racismo. Los que mejor conocen al futbolista creen que sus denuncias de los últimos meses han creado cierta animadversión en algunos sectores del fútbol mundial y que varios del centenar de periodistas que han votado en el Balón de Oro le han dejado lejos del podio por razones no futbolísticas. "No a la política en el fútbol", clamó Eduardo Camavinga, uno de los mejores amigos de Vinicius en el vestuario del conjunto blanco, siguiendo el argumento de su compañero. "Nada podrá borrar lo que has hecho, no están listos para lo que se viene", comentó Tchouaméni.
El brasileño, elegido Premio Sócrates en el Balón de Oro del año pasado precisamente por su lucha contra el racismo, pestá muy molesto con la organización por cómo han valorado los criterios que eran claves en esta edición: "Rendimiento individual, logros colectivos y fairplay". Y en su entorno se centran en los periodistas que han votado en el premio, una situación diferente al galardón del año pasado, elegido directamente por la organización: "Algunos periodistas se han reído de él en redes sociales y votan en el premio. ¿Eso es fairplay?", se preguntan.
La organización se defiende. "A Vinicius le influyó la presencia de Bellingham y Carvajal en el top'5, le quitaron algunos puntos. Los jurados repartieron sus decisiones entre ellos y eso benefició a Rodri", argumentó ayer Vincent García, redactor jefe de France Football, que lamentó la ausencia del brasileño y del resto de representantes del Madrid: "Quedé muy desagradablemente sorprendido con su ausencia. Fuimos muy claros con ellos y con todos los demás clubes. Este año no íbamos a avisar del ganador, pensé que habían aceptado, pero en el último momento quisieron cambiar la regla".
Pero en Brasil la opinión es diferente y no creen en esa división de votos. El propio Gobierno del país fue uno de los primeros en apoyar al delantero: "Eres un gigante y ya entraste en la historia del fútbol, no solo por tu increíble habilidad en el campo, sino también por la incansable lucha contra el racismo". Ludmila Silva, exjugadora del Atlético de Madrid, aseguró que "por ser negro tienes que hacer el doble".
Algunos de sus compañeros en la selección brasileña, como Paquetá, Douglas Luiz o Gabriel, salieron en su defensa. "Más respeto, es el mejor", pidió este último. "Eres el mejor del mundo", escribió el defensa del Arsenal. "El mejor, aunque la gente diga otra cosa", publicó el centrocampista del West Ham. "Eres nuestro orgullo", publicó Bruno Guimaraes. Para Richarlison, delantero del Tottenham, es "una vergüenza", e incluso Lewis Hamilton, piloto de Fórmula 1, mostró su apoyo al futbolista publicando una bandera de Brasil.
El apoyo siguió en el vestuario del Madrid, con publicaciones en las redes sociales de Brahim, Mendy, Valverde, Lucas y Carvajal. La decisión de Vinicius, según pudo confirmar este periódico, es no volver a ninguna gala del Balón de Oro "hasta que las cosas cambien". Una opinión que comparte el propio Real Madrid, molesto con France Football tras la inclusión de la UEFA, a la que está enfrentada, en la organización del premio.
ABRAHAM P. ROMERO
@AbrahamRomero_
Madrid
Actualizado Jueves,
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2023
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