Jean-Philippe Mateta, jugador del Crystal Palace, fue trasladado a un hospital con heridas en la cabeza tras una fuerte entrada del portero del Millwall, Liam Roberts, que golpeó al jugador francés durante el encuentro que jugaron ambos equipos correspondiente a los octavos de final de la FA Cup.
A los cinco minutos del partido, Roberts, en una pelota dividida con Mateta, propinó una brutal patada al jugador del Crystal Palace, que tuvo que ser sustituido y retirado en camilla. El guardameta del Millwall vio una cartulina roja directa tras la revisión del VAR y dejó a su equipo con un hombre menos durante un partido que terminó 3-1 a favor del Crystal Palace. Mateta sufrió un corte detrás de la oreja y una lesión en la cabeza.
Abandonó sangrando el choque y con una máquina de oxígeno. En el descanso del partido, Steve Parish, presidente del Crystal Palace, habló en el descanso con la BBC para informar sobre el estado de su jugador: “Hasta ahora sabemos que tiene un corte grave detrás de la oreja y una herida en la cabeza. Está en el hospital y esperamos que salga bien. Tenemos que hablar de la entrada. En todo el tiempo que llevo en el fútbol, nunca había visto algo como esto”.
“Creo que es la falta más temeraria que he visto en un campo de fútbol y debería reflexionar (el portero Liam Roberts). Está poniendo en peligro a un compañero de profesión, tal vez incluso su vida. Por eso es muy difícil para mí hablar del resto del partido porque estamos preocupados por Mateta. Ha sido una entrada terrible”, apuntó Parish.
Por último, mostró su indignación porque el árbitro Michael Oliver necesitara de la ayuda del VAR para sacar tarjeta roja al jugador del Millwall: “No tengo ni idea de por qué tuvo que ir a la pantalla. Si le das una patada en la cabeza a alguien con tanta fuerza, Dios sabe cuanto daño le ha causado”.
Pues el sorteo del playoff de la Liga de Campeones le ha regalado al Real Madrid una revancha. El conjunto blanco se medirá al Benfica de Jose Mourinho, que le ganó 4-2 el miércoles, en los dieciseisavos de final de la competición continental. La ida será en el Estadio Da Luz de Lisboa el 17 o el 18 de febrero y la vuelta en el Santiago Bernabéu el 24 o 25 del mismo mes, en lo que será el regreso de Mourinho a Chamartín. El Atlético de Madrid, por su parte, viajará hasta Bélgica para enfrentarse al Brujas, también con la ida en campo rival y el segundo encuentro en el Metropolitano.
El cuadro de Álvaro Arbeloa, que cayó derrotado con estrépito hace 48 horas y quedó fuera de los ocho mejores de la Champions, deberá mejorar su actuación para evitar un resultado parecido al de Da Luz, donde terminó con nueve jugadores por las expulsiones de Asencio y Rodrygo y en el que acabó encajando un gol del portero ucraniano Trubin. El central español y el delantero brasileño son bajas confirmadas para la ida por sanción, así que la defensa del Madrid llegará en cuadro, a la espera de la recuperación milagrosa de Rüdiger y de la mejoría física de Alaba.
A pesar de todo, en el Madrid confían en que la vuelta en el Bernabéu, en un momento de máxima exigencia de la grada hacia el equipo, actúe como impulso para una plantilla que debe dar mucho más después de perder su puesto entre los ocho mejores. En caso de superar la eliminatoria, el Madrid se medirá al Manchester City o al Sporting de Lisboa, circunstancia que conocerá en el sorteo de octavos, que se celebrará el 27 de febrero, justo después de esta ronda.
El viaje a Lisboa será algo más amable que la otra opción que le daba el sorteo, una visita al Bodo/Glimt de Noruega, situado su estadio casi en el Círculo Polar Ártico con temperaturas bajo cero. El conjunto nórdico, que venció al Atlético el miércoles, se medirá al Inter de Milán.
El Atlético viajará a Brujas para cruzarse con un equipo que no se le da demasiado bien. Las últimas cuatro veces que se han enfrentado han sido en fase de grupos, con un triunfo para cada equipo y dos empates. Hace tres cursos, los de Simeone cayeron 2-0. Aún así, los belgas, que han terminado 19º en la fase de liga, parecen inferiores a los colchoneros. Si gana, el Atlético se cruzaría con el Tottenham o el Liverpool.
A este a Sergio Ramos que sube cuestas a la carrera en mitad de la noche, observado por una incrédula Pilar Rubio, sólo le falta la piedra, la piedra de Sísifo que vuelve a caer por la misma cuesta, inexorable, una y otra vez, como inexorable es el paso del tiempo. En esa lucha se encuentra este dios del estadio, que talla su cuerpo como si fuera un retablo barroco, con la misma minuciosidad de siempre, pero en una realidad muy distinta. Una realidad que se niega a aceptar, del mismo modo que prefiere no escuchar a quienes le ponen frente al espejo. A los 38 años, no quiere la limosna de la gloria, quiere la gloria entera, el paraíso perdido.
Las lesiones en la defensa del Madrid, una plaga bíblica, han invocado su nombre, del mismo modo que lo ha hecho el futbolista y quienes le asesoran en materia de comunicación con los oportunos vídeos de sus entrenamientos en redes sociales. En el Bernabéu no ha habido movimientos. Ni los habrá. La llamada de Florentino Pérez era la llamada más deseada por Ramos. El presidente no pretende variar, salvo sorpresa, la política de evitar el mercado de invierno. No suele salir bien. La última vez, con Kepa, fue el postrero ejemplo. El presidente, además, no perdona. La salida del jugador del Madrid, que exigía una renovación más prolongada, se produjo entre malas caras durante la forzada ceremonia del adiós, como una boda entre montescos y capuletos.
Sergio Ramos, en una imagen de sus redes sociales.E.M.
Para el jugador era la oportunidad de un final de cuento, por lo que ha llegado a decir que al Madrid iría gratis. El regreso al Sevilla, de hecho, tenía mucho de emocional y reparador, por una cifra menor a la de su caché entonces. Ante la tesitura de continuar, algo que podría haber hecho, ya resultaba poco. Todas las ofertas que le han llegado con posterioridad también lo eran, en su opinión, pese a que algunas personas de confianza le intentan convencer de que, a los 38 años, es imposible obtener ingresos mayores a los dos millones de euros por temporada. Del Madrid se fue con 12,5 millones netos.
Besiktas o Fenerbahce, en el fútbol turco; San Diego, en Estados Unidos, o hasta el Como italiano, a cuyo mando está Cesc Fàbregas, con el que compartió la trilogía de la selección, mostraron su interés en vano. Ni siquiera en Arabia estaban dispuestos a pagar lo mismo que a Nacho o Laporte, pese a los contactos establecidos, incluso con el Al Qadsiah de Míchel. Nacho tiene cuatro años menos; Laporte, ocho.
René Ramos, hermano y agente de Sergio, ha gestionado con acierto su carrera y ha sido receptor de muchas de esas ofertas, aunque desde hace un tiempo, realmente, el jugador se gestiona a sí mismo, mientras René ha dimensionado su agencia y su condición profesional al margen de su hermano. Son familia y siguen juntos, pero no a todas partes.
El dinero no es la razón
«No es únicamente el dinero. Es el destino, el proyecto deportivo, el tiempo, la oferta...», afirman desde el entorno del futbolista, donde no todos le dicen lo que quiere escuchar. La experiencia en el PSG, familiarmente, no fue buena. Sergio mira lo que ganan Messi o Busquets en el Inter Miami y responde. Pero Messi es único, como Cristiano, y Busquets, dos años más joven. La pasada temporada, el ex azulgrana cobró siete millones de dólares, algo excepcional en la MSL. Jordi Alba percibe 1,5.
A pesar del dinero gastado en la cría de caballos y obras de arte o alguna inversión inmobiliaria, sugerida por familiares cercanos, que no salió como se esperaba, la cantidad a ganar no es la razón de las negativas, ya que Sergio posee un patrimonio, la mayor parte invertido, cercano a los 100 millones de euros que puede hacer líquido cuando lo desee. Bien aconsejado y asesorado, fue uno de los futbolistas de su generación con menos conflictos con Hacienda. La mayoría de los campeones del mundo, en cambio, hicieron frente a duros procesos bajo la amenaza del delito fiscal.
El jugador no habla de la retirada, ni se ha puesto plazos. Mantiene sus entrenamientos personalizados con Bernardo Pérez, 'Berni', preparador personal al que conoció en Sevilla y con el que ha trabajado siempre a lo largo de su carrera. Sergio introdujo a Berni en el Madrid durante la etapa de Zidane en el banquillo y lo puso en contacto con otros jugadores, como Karim Benzema. El francés cambió su físico y alcanzó entonces la cima de su carrera. Los entrenamientos que realiza actualmente con Sergio son estajanovistas, muy duros, desde el punto de vista físico. Las incógnitas nacen de su falta de partidos.
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La rumba latina de Los Yakis
Al margen de la dedicación a los caballos, Sergio también ha incrementado su actividad en el mundo de la música, algo que se ha planteado hacer de forma más profesional una vez se retire del fútbol. Al margen de los cameos que ya ha realizado en el pasado, podría vincularse como promotor. El 'showbusiness', en general, le atrae, como demostró en su acompañamiento al último combate de Ilia Topuria.
Próximo al grupo Los Yakis, formado por tres hermanos, que fusiona el flamenco con los ritmos latinos, el jugador participó en el vídeo de uno de sus éxitos, No me contradigas. Es justo lo que Sergio les dice a quienes le advierten del inexorable paso del tiempo.
Ha sido un movimiento rápido que ha cogido al mundo del baloncesto por sorpresa. Poco después de las 10 de la mañana de este viernes, el Bayern de Múnich anunciaba, mediante un comunicado, que Pablo Laso abandonaba su banquillo "por motivos personales". Pocos minutos después, en un tuit, la Liga Endesa había público su destino: el banquillo del Baskonia.
Laso regresa así a la que fue su casa, el club de su cuidad, donde debutó en la élite y donde permaneció una década, la inicial de su carrera como jugador, entre 1985 y 1995, cuando fichó por el Real Madrid. Como técnico, no había estado nunca en Vitoria. "Regresa a casa", ha sido la frase escogida por su nuevo equipo para darle la bienvenida.
En el comunicado emitido por la entidad bávara explica que, con esta decisión, se cumple así "el deseo del dos veces ganador de la Euroliga de rescindir su contrato", que originalmente estaba en vigor hasta el verano de 2025.
Para saber más
En la única temporada, de las dos que firmó -con opción a una tercera-, en que ha permanecido en Múnich, el técnico ha llevado al Bayern a conquistar el doblete en Alemania -el segundo de la historia del club-, con la Copa en febrero y la reciente Bundesliga hace un par de semanas, cinco años después de la última, de la mano de jugadores como el hispano-congoleño Serge Ibaka o el argentino Leandro Bolmaro.
En la Euroliga la trayectoria del conjunto entrenado por el vitoriano fue más discreta, finalizando en decimoquinta posición la fase regular, fuera tanto de los puestos de 'play off' como de 'play in'.
El director general de la sección de baloncesto del Bayern, Marko Pesic, explicó en la nota que "la decisión personal de Pablo" les "sorprendió", pero que lo respetan "mucho como entrenador y como personalidad" y tienen que "agradecerle mucho su trabajo y su gran compromiso durante la exitosa temporada pasada",
"Le deseamos a Pablo todo lo mejor para el futuro; siempre estará asociado a nosotros, y no sólo por la doble victoria", concluyó.