Marc Márquez (Ducati) controló a su hermano Álex (Ducati-Gresini) para ganar el sprint del Gran Premio de Qatar este sábado y recuperar el liderato del Mundial, que defenderá en la carrera del domingo.
Álex Márquez, líder por un punto antes del sprint, luchó por el por primer puesto, sobre todo en la primera parte de la prueba, mientras ambos hermanos se alejaban de Franco Morbidelli, tercero.
El vigente campeón Jorge Martín, que regresaba tras lesión, terminó 16º en su primera carrera de la temporada, debutando con su nuevo equipo, Aprilia.
Marc Márquez dominó la carrera de principio a fin para conseguir una cuarta victoria en la temporada en el ejercicio en cuatro carreras. “Las sensaciones fueron buenas, es un fin de semana inesperado para ser honesto porque aquí normalmente tengo problemas”, señaló Marc a la llegada. El seis veces campeón mundial de MotoGP solo ganó una vez en Qatar, en 2014.
En la general, el hermano mayor tiene ahora 98 puntos, dos más que el pequeño (96 puntos). Morbidelli (Ducati-VR46) fue tercero bajo la mirada de su jefe, la leyenda del motociclismo Valentino Rossi, fundador del equipo VR46.
El italiano aventajó al español Fermín Aldeguer (Ducati-Gresini), cuarto tras superar al francés Fabio Quartararo (Yamaha) en los últimos metros de la carrera
«Es una sensación extraña». No se oculta Mariona Caldentey (Felanich, 1996) y lo confiesa con naturalidad. Aquella niña que quería calzarse las botas de Ronaldinho y que vivió el sueño de hacerse futbolista en La Masía, donde sus ídolos, hoy es la principal amenaza para que el FC Barcelona, su Barça, pueda levantar la cuarta Champions y agrandar una leyenda de la que ella ha formado parte, «un equipo único, histórico, no sólo por ganar sino por cómo se ganaba», decía ella misma cuando, entre lágrimas, hace un año anunció que se marchaba.
Lo hizo en busca de nuevos retos y eligió el Arsenal. Allí ha sido elegida mejor jugadora de la temporada Women's Super League y, con sus ocho goles en Champions y los de Alessia Russo (8), ha impulsado a una final que solo pisó y ganó en 2007. Pese a las inversiones millonarias de los últimos años, ningún equipo inglés se ha proclamado campeón de Europa en casi 20 años. Por eso están ante un sueño que no puede desaprovechar.
Mariona es el 'fuego amigo' que amenaza la cuarta corona europea, que permitiría al equipo de Pere Romeu acercarse un poco al mítico Olympique de Lyon, con ocho trofeos y cuatro de ellos consecutivos, y colocarse en el segundo peldaño junto al Eintrach de Frankfurt. Además, sería completar un círculo porque en 2012 fue el año del debut blaugrana en la Copa de Europa ante las gunners. Con aquella goleada se inició un camino de 100 partidos en los que ha nacido una voracidad que le puede llevar esta temporada a ganar los cuatro títulos que disputa. En el bolsillo, Liga F y Supercopa, y el póquer lo puede completar la Champions y la Copa del Reina ante el Atlético.
Mariona sabe lo que buscan sus amigas, con las que ha dejado de cruzar mensajes hace pocos días, «para controlar la emoción», confiesa. Ella sólo quería al Barça en la final y para llegar a ella el Arsenal tuvo que remontar al Real Madrid en cuartos de final y también al Olympique de Lyon en semifinales. «Por eso vamos a ganar, no a vivir la experiencia», deja claro la jugadora que, si marca, "no lo celebraré".
Si su entrenadora, Renée Slegers, necesitara informes -que no es así porque desde que llegó al banquillo tras el cese de Jonas Eidevall solo ha perdido tres partidos-, Mariona podría diseccionar a su ex equipo con precisión. «El Barça no es invencible», recuerda. Las miradas estarán en las doble Balón de Oro, Aitana Bonmatí y Alexia Putellas, pero a quien ella sacaría del campo es a Patri Guijarro. «Hace muy fácil que el equipo funcione», explica desde Londres. Tampoco le quitaría ojo a Claudia Pina, una jugadora con la que peleaba el puesto hace un año y que ha crecido desde su marcha.
Si la balear sabe cómo daña el Barça y dónde puede flaquear, también es consciente de las limitaciones de su equipo, que define como «de chispazos», capaz de marcar mucho pero también de recibirlos.
En tareas defensivas ella se involucra, pero fue fichada para «elevar el nivel» con su «inteligencia táctica», como reconoce su entrenadora. En Lisboa, Mariona perseguirá un sueño con una camiseta muy distinta a que le hizo soñar desde niña.
Hasta ayer, sólo la Juventus había sumado 43 partidos consecutivos, entre mayo de 2011 y mayo de 2012, sin conocer la derrota. Hasta ayer, sólo un monumento iluminaba el anodino skyline de Leverkusen, una ciudad industrial y pasada de moda, a medio camino entre Colonia y Düsseldorf. Era la Bayer-Kreuz, con su diámetro de 50 metros, el mayor orgullo para los hinchas, quienes en 2007 se empecinaron en salvarla de una muerte segura. Sin embargo, la cruz del gigante farmacéutico comparte hoy simbolismo con el busto de Xabi Alonso, el entrenador del momento en el fútbol europeo, el que ha obsequiado al Levekusen con su primera Bundesliga en 120 años de historia. Estas son las claves de su éxito.
1. Ataque líquido
El pasado noviembre, la revista Kicker ilustró la idea de fútbol de Alonso con una imagen mitológica. "Ha creado una criatura que se parece a la hidra. Cuando le bloqueas una ruta hacia el gol, logra abrir otras dos". La flexibilidad del Leverkusen, el modo en que sus futbolistas cambian de posición en campo contrario, parte de un esquema 3-4-2-1, aunque termina por canalizarse a través de mil cauces distintos. Por momentos, sus cadenas de pases pueden recordar a un equipo de Pep Guardiola, mientras sus devastadoras transiciones traigan al recuerdo a José Mourinho, otro de los maestros de Xabi. Con tanto dinamismo hasta los neutrales pueden identificarse con el fútbol ofensivo de un campeón que este curso ha marcado sus cinco goles al Bayern a balón parado.
2. Un mercado provechoso
El director deportivo, Simon Rolfes, se había enterado de que Leonita, la mujer de Granit Xhaka, suspiraba por volver a Alemania después de varios años en Londres. Así que no dudó en enviar al propio Alonso para convencer al capitán del Arsenal, que llegaría a cambio de 15 millones de euros para formar pareja con Exequiel Palacios, todo un campeón del mundo con Argentina. Aún sobraban 40 millones por el traspaso de Moussa Diaby, así que el presupuesto se dividió, casi a partes iguales, entre Victor Boniface, un ariete nigeriano procedente del Royale Union Saint-Gilloise belga, y Nathan Tella, que venía de alzar la Championship con el Burnley. Difícil encontrar mejor rendimiento con refuerzos tan alejados de la fanfarria.
Boniface, en el centro, festeja junto a Tapsoba, Tah y Tella.AFP
3. Carácter en el tramo final
La personalidad del campeón se ha forjado en situaciones de extrema necesidad, cuando no se ha dejado arrastrar por los nervios. Más bien al contrario. Seis goles a partir del minuto 85 abrieron la puerta a cuatro remontadas, dos en eliminatorias y otras dos en jornadas cruciales de Bundesliga El primer caso se dio el 20 de enero, con el 2-3 en el estadio del Red Bull Leipzig. Un par de semanas más tarde, en los cuartos de la Copa de Alemania, dio la vuelta al marcador ante el Stuttgart (3-2). Aún más increíble resultó el 3-2 al Qarabag durante los octavos de la Europa League, dado que en el minuto 70 caía 0-2. El 30 de marzo, el título liguero quedó casi visto para sentencia con el 2-1 al Hoffenheim, con goles en el minuto 88 y 90+1.
4. El cero en la portería
A los 34 años, Luká Hrádecký se ha consolidado como el capitán y el custodio bajo los palos. El finlandés es el guardameta con más porterías a cero de la Bundesliga (14), sólo por detrás de Yann Sommer (17 con el Inter) y Unai Simón (15 con el Athletic). De los 19 goles que encajó, sólo tres llegaron tras un saque de esquina, lo que habla del poderío de sus tres centrales, los que más balones aéreos ganaron en Alemania. Especialmente llamativa resulta la recuperación de Jonathan Tah, que hace poco más de un año acusaba una alarmante lentitud. Por su parte, el marfileño Odilon Kossounou (23 años) y el burkinés Edmond Tapsoba (25), han dado el salto hasta confirmarse como dos referentes en su puesto, donde destacan por su buena salida de balón.
5. Carrileros como cuchillos
A los 28 años, tras seis temporadas y media en Lisboa, la carrera de Alejandro Grimaldo parecía estancada cuando, el pasado verano, el Leverkusen acordó con el Benfica un traspaso a coste cero. En pocas semanas, el canterano del Barça pronto destacó por su juego por dentro, mientras por el costado derecho Jeremie Frimpong daba amplitud pegado a la línea. Las asombrosas cifras del valenciano (nueve goles y 13 asistencias en la Bundesliga) justifican por sí solas la llamada de Luis de la Fuente, que le hizo debutar con la absoluta el pasado noviembre en Chipre. Menos comprensible resulta la escasa confianza de Ronald Koeman en Frimpong, autor de 12 tantos y 13 pases decisivos en las tres competiciones.
Alonso, tras el pitido final ante el Werder Bremen.AFP
6. Actores de reparto
Sólo 72 horas después de un trabajadísimo 2-0 en la ida de cuartos de la Europa League, el Leverkusen alineó en el partido más importante del año a cuatro futbolistas (Nathan Tella, Robert Andrich, Piero Hincapie y Amine Adli) que no venían formando de inicio. A esta nómina de secundarios cabría añadir al croata Josip Stanisic, cedido por el Bayern, o el checo Patrik Schick, autor de goles trascendentales. El compromiso de todos con la idea y el hambre por la gloria casan bien con la juventud del Bayer. Con 26,9 años, su edad media es sensiblemente inferior a las de Inter (29,9), Real Madrid (28,1) o Manchester City (27,3). Entre los líderes de las grandes ligas, solamente Luis Enrique cuenta en París (25,5) con una escuadra más joven.
7. Una estrella de 20 años
No sólo se trata de que tras 41 partidos en tres competiciones acumule 17 goles y 18 asistencias. El fútbol de Florian Wirtz trasciende los números, porque siempre resulta aburdo intentar poner puertas a la fantasía. Partiendo desde la izquierda, jugando entre líneas, el mediapunta alemán es un especialista en los espacios reducidos. Con las medias casi por los tobillos, su juego es un canto al caos y la belleza. Con sólo 20 años ha dado el paso definitivo hacia el estrellato, pero en junio de 2019, con 16 recién cumplidos, ya fue una apuesta en firme del Leverkusen, que se lo arrebató, a cambio de 200.000 euros, a los odiados vecinos del Colonia.
8. Ojeador y arquitecto
Nadie recuerda sus tiempos como centrocampista trotón en el Oldenburg, pero la capacidad de Tim Steidten para detectar el talento ajeno le pronto se hizo célebre en la Bundesliga. Fue él quien llevó al Werder Bremen a un chaval pelirrojo del Chelsea llamado Kevin de Bruyne y quien dio confianza a Serge Gnabry, tras unos años calamitosos en el Arsenal y el West Bromwich Albion. En junio de 2019, Steidten aterrizaba en Leverkusen con su inquebrantable fe en la tecnología bajo el brazo. Hasta tal punto alcanza su afán de seguimiento que ha llegado a estudiar la frecuencia con la que un centrocampista gira la cabeza y observa lo que le rodea. Antes de fichar el verano pasado por el West Ham, sus mejores aciertos en el BayArena fueron Diaby -comprado al PSG a a cambio de 15 millones de euros y vendido al Aston Villa por 55- Frimpong, Tabsoba y Kossounou.
Wirtz, ante Paqueta y Emerson, durante el partido ante el West Ham.AFP
9. La prioridad es todo
Aunque tuvo que rematar antes de tiempo la rueda de prensa, bajo la amenaza de otro baño de cerveza por sus futbolistas, Alonso no dudó en dejar claras sus prioridades: "Queremos más, queremos la Copa y también la Europa League". A esta ambición, muy humana, se sumaron los homenajes a Christoph Daum y Klaus Toppmöller, sus predecesores en el banquillo que forjaron la leyenda negra del Neverkusen. De aquella derrota ante el Unterhaching (2-0) que hizo campeón al Bayern durante la última jornada (10/05/2000), a la volea de Zinedine Zidane en la final de Glasgow (15/05/2002). Hoy, las opciones de triplete del Leverkusen se trasladan al 25 de mayo, con la final de la Copa de Alemania frente al Kaiserslautern, penúltimo hoy en la Bundesliga 2. En cuanto a la Europa League, el Bayer defiende su 2-0 ante el West Ham. Los otros tres rivales rumbo a las semifinales (Benfica, Atalanta y Roma) no se antojan, en este momento, superiores.
10. Triunfar sin un goleador
Con 191 centímetros de altura y 91 kilos en la báscula, las comparaciones con Romelu Lukaku no sólo fueron cosa de Marc Wilmots, ex seleccionador belga. El juego de espaldas de Victor Boniface y su potencia en los duelos facilitan la tarea a los mediapuntas. Los balones en largo también resultan más factibles gracias a su corpachón. Sin embargo, el nigeriano (18 goles en 27 partidos de las tres competiciones) aún queda lejos de la efectividad del futbolista de la Roma. Como ya se había roto dos veces el ligamento cruzado en 2020 y 2021, su lesión en el aductor desató las alarmas en enero. Alonso quiso minimizar los efectos contratando a Borja Iglesias, pero el ex delantero del Betis sólo ha anotado un gol en 15 partidos.
No hubo sorpresa. El FC Barcelona femenino continúa con su imponente dominio en los campeonatos nacionales y se corona por décima vez como campeón de la Copa de la Reina. En esta ocasión, ha sido la Real Sociedad quien ha osado con acabar con su tiranía, pero las donostiarras no han sido capaces de evitar una más de las habituales goleadas que las azulgrana van cosechando por los campos del fútbol español.
En una Romareda prácticamente a rebosar (más de 27.000 espectadores), cuyo ambiente recordaba a las míticas noches en las que el Real Zaragoza dominaba Europa, las jugadoras de Jonatan Giráldez han demostrado su dominio desde el inicio, haciendo un daño terrible a la zaga del conjunto vasco por izquierda. Batlle era un puñal y en una internada, tras un rechace, lograba el primero. La colegiada del partido, Gil Soriano, necesitó dos minutos para que el VAR le confirmase la posición correcta de la lateral izquierdo, pero, finalmente, concedió el tanto.
Apenas era el minuto cinco y el huracán blaugrana solo acababa de comenzar. Bonmatí tomó el mando y el Barça inició un asedio contra la portería txuriurdin que no cesaría hasta el final del partido. Paralluelo y la 'pichichi' Hansen, por partida doble, acabaron rápidamente con las aspiraciones de la Real Sociedad, que en ningún momento fue rival, y colocaron el 4-0 en el electrónico antes del minuto 25.
Olía a humillación histórica, pero no es un resultado que pueda considerarse como tal. Las azulgrana han convertido las goleadas en algo tan habitual que roza el hastío, y este encuentro, más que como histórico, puede considerarse como un ejemplo más del grave problema de competitividad que existe en el fútbol femenino español.
La vuelta de la Reina Letizia
La Reina Letizia, quien en su vuelta a una final de la Copa de la Reina tras cinco años de ausencia tuvo que soportar los pitos de ambas aficiones al himno de España, observaba perpleja el festín 'culer', que continuó con otra internada de Batlle para el quinto.
A partir de ahí, un entrenamiento. Las azulgrana, con la cabeza puesta en la final de la Champions que disputarán el próximo domingo frente al Olympique de Lyon en San Mamés, soltaron el pie del acelerador y se dispusieron a controlar un partido que no tenía más historia.
Pero la insultante falta de nivel impedía que finalizase el chorreo de goles. En los primeros quince minutos de la segunda parte, el conjunto catalán ya había logrado sobrepasar hasta en tres ocasiones la portería defendida por Lete. Claudia Pina y Mariona Caldentey, con un doblete, permitían que continuase el festival azulgrana. Dos tantos con los que la número 9 del FC Barcelona se coronaba como máxima goleadora del campeonato.
Ese fue el último arreón 'culer'. A partir del 60', lo que sucedía en el terreno de juego pasó a un segundo plano y el idilio entre aficiones dominó La Romareda. Mientras, la Real Sociedad no lograba el tanto del honor y las azulgrana se preparaban para recibir el título. Uno más para este equipo de leyenda que en apenas una semana tendrá ante el Lyon la posibilidad de lograr el triplete.