Luis de la Fuente seguirá al frente de España hasta después del Mundial de 2026 que se celebrará en Canadá, México y Estados Unidos. El entrenador, que acababa su actual contrato este 30 de junio en plena Eurocopa, renovó este jueves por dos años más con la aprobación de la comisión gestora de la Federación Española de Fútbol (RFEF).
“La Comisión Gestora de la RFEF ha aprobado, en su sesión de este jueves, autorizar a los órganos de la Federación a ejercitar la cláusula de renovación incluida en el contrato del seleccionador nacional, Luis de la Fuente. Ello permitirá la ampliación de la relación entre ambas partes hasta 2026, año en que se celebrará la próxima Copa del Mundo de la FIFA en Canadá, México y Estados Unidos”, informó este jueves el organismo
«Mi objetivo no es enemistarme con nadie. Pero tampoco estoy aquí para hacer amigos, sino para ganar. Y eso no cambiará». Liam Lawson, piloto de Visa Cash App RB, filial de Red Bull, no dejó margen para las medias tintas el jueves en Interlagos. Su aviso ante los periodistas iba a refrendarse horas después sobre el asfalto, donde superó a Sergio Pérez en la única sesión libre y en la clasificación para la sprint race. El neozelandés, de 22 años, se siente capaz de todo con tal de conseguir un hueco en la Fórmula 1. Si lo hace como compañero de Max Verstappen, dejando fuera a Pérez, mucho mejor.
El pasado junio, Checo firmó su renovación hasta 2026, pero desde que hizo oficial aquel acuerdo, sólo ha sumado 43 puntos. Un paupérrimo bagaje que compromete su futuro en Red Bull. El último mazazo para el mexicano llegó el domingo en el Autódromo Hermanos Rodríguez, su casa, donde ni siquiera pudo puntuar. Y lo peor no fue eso. Lo más doloroso fue la humillación ante Lawson. Un novato que, una semana antes, ya había mantenido en Austin otro feroz duelo con Fernando Alonso, que le llamó «idiota».
«Esta oportunidad sólo se da una vez en la vida», apuntó Lawson en la previa del GP de México. Aquella advertencia se consumaría durante un pulso de alto voltaje frente a Pérez. No sólo por su choque con el mexicano en la curva 5, sino por un gesto con el dedo corazón. Una obscenidad por la que Christian Horner le obligaría a disculparse. Antes de abandonar el circuito, el jefe de Red Bull y Helmut Marko, su histórico asesor, le leyeron la cartilla. «Necesita ser un poco más humilde», señaló Pérez, tras reclamarle «respeto dentro y fuera de la pista. «En este momento está fuera de control», concluyó Checo.
Inflexible carácter
A estas alturas, las fricciones internas no van a pillar por sorpresa a Horner y Marko, más que acostumbrados desde los tiempos de Mark Webber o Daniel Ricciardo. Lo que sí resulta más novedoso es la personalidad de Lawson, cimentada en una ambición desmedida, una extrema confianza en su pilotaje y un inflexible carácter. Estos rasgos quizá se entiendan mejor a la luz de sus orígenes, menos privilegiados de lo que hoy se estila en el Gran Circo.
Sin respaldo económico, ni tradición familiar alguna, Liam se inició a los seis años en los karts. A los 12 ya había quemado el embrague y el motor del Volkswagen Polo de su hermana Jess. El veneno, por supuesto, se lo inoculó Jared, su padre: «Cada año solía prometerme que me llevaría al GP de Singapur, pero al final nunca fuimos». Sin embargo, desde Clarks Beach, a las afueras de Auckland, todo quedaba demasiado lejos. Así que Liam tuvo que labrarse una reputación en su tierra, cuna de un campeón mundial como Denny Hulme (1967) y una leyenda como Bruce McLaren.
Hasta que, en 2019, una llamada acabaría por cambiarle la vida. Según su propio testimonio, en el momento de saber que formaría parte de la Academia Red Bull no supo dar un simple paso. Sus extremdidades se habían quedado paralizadas. Ni siquiera pudo terminar el instituto y sus padres ya habían vendido su casa para recaudar el dinero negado por los patrocinadores.
Lawson, por delante de Pérez, el viernes en Interlagos.AFP
Tras un subcampeonato en el DTM (2021) y un tercer puesto en el Mundial de F2 (2022) AlphaTauri quiso confiarle el asiento de Ricciardo para el GP de Holanda 2023. El pasado 11 de julio se subió por primera vez al monoplaza de Verstappen, durante un filming day en Silverstone. Sus tiempos, según filtró la escudería austriaca, nada tenían que envidiar a los de Pérez. Apenas unas décimas por detrás de Verstappen. A comienzos de septiembre, en Monza, volvió a ponerse a los mandos del RB20 durante unos test de Pirelli. Sin apenas experiencia, su ritmo por vuelta y su arrollador temperamento dejaban en muy mal lugar a Pierre Gasly o Alex Albon, dos de las más célebres víctimas de Mad Max.
«No creo que quieran que corra de otro modo», informó Lawson tras su entrevista con Horner y Marko en México. Durante ese fin de semana, el encendido alegato de ambos sobre Verstappen, penalizado con 20 segundos por los comisarios, contrastó con un clamoroso silencio ante la labor de Pérez. «Me vais a ver en el GP de Las Vegas y en el Mundial 2025», adelantó Checo el viernes. Habrá que ver hoy si Lawson, tras otro encarnizado duelo en la sprint race del sábado, se lo toma tan a pecho en Interlagos.
Si en la quinta ronda el lamento general eran las cuatro tablas del Candidatos femenino, el miércoles las maestras se conjuraron para dar espectáculo y no permitir que se firmara ni un empate. En Toronto, por primera vez en la historia los dos torneos se juegan juntos: el de mujeres y el absoluto (masculino en la práctica). Los chicos llevan varios días en la pista de baile; ellas empezaron tímidas, pero al final se han unido a la fiesta contagiadas por el espíritu de los ajedrecistas indios, auténticos animadores de esta edición del Candidatos.
Dos chinas y dos rusas se juegan el primer puesto ahora mismo, un título que da derecho a retar a la campeona del mundo, la también china Ju Wenjun. Alexandra Goryachkina y Kateryna Lagno persiguen a Tan Zhongyi, mientras que Lei Tingjie se esfuerza por no perder su estela. Las cuatro, perfectamente escalonadas con medio punto de diferencia entre ellas, vencieron en sus respectivas partidas. Dejan a las derrotadas con escasas esperanzas, aunque es pronto para descartar algún milagro.
La próxima ronda se antoja decisiva en la cabeza. Goryachkina tiene una oportunidad de oro, ya que juega con blancas contra Tan Zhongyi. Este duelo entre las dos primeras puede tener dos consecuencias, que la china se escape o que la clasificación se estreche un poco y aumente la emoción antes de encarar la segunda mitad del torneo. Quedan ocho rondas por jugarse y, en caso de empate, final, el día 22 de abril se resolverán los ganadores de ambos torneos en partidas rápidas de desempate.
Alireza Firouzja vive otra pesadilla
En el cuadro abierto, las dos victorias del día volvieron a tener como protagonistas a dos ajedrecistas indios. Entre los grandes maestros la igualdad es mayor por arriba, pero a cambio hay dos jugadores completamente descolgados: Nijat Abasov, del que cabía esperar que fuera el más débil, y Alireza Firouzja, que lleva dos Candidatos seguidos estrellándose pese a su condición de favorito. El sello se lo estampó Magnus Carlsen en la frente hace dos años y solo le ha dado dolores de cabeza.
Vidit Gugrathi, uno de los vencedores de la sexta ronda, firma autógrafos a los aficionados.Michal WaluszaFIDE
El francés nacido en Irán es ya el segundo pececito al que persiguen a dentelladas los seis tiburones, como ocurre siempre que un participante empieza a sangrar. Al ajedrez de Firouzja no le han sentado nada bien sus estudios de moda, que asegura tomarse muy en serio y que solo ha aparcado temporalmente por jugar el Candidatos. De momento, brilla más por sus camisas que por sus resultados, lo que tampoco le viene mal a este deporte en blanco y negro.
Muchos se alegrarán por Vidit, que necesitaba esta victoria más que el aire que respira. El más veterano de los tres indios que juegan en Canadá tendió sus redes cuidadosamente preparadas y luego dejó un cebo en forma de peón que Alireza mordió como un besugo. En ese momento, se reconcentró como solo él es capaz de hacer y esta vez no dejó escapar a su presa.
El ajedrez es cosa de niños
La otra victoria del Candidatos masculino la logró Praggnanandhaa, un joven de 18 años que no tiene Netflix ni dedica un solo minuto a los videojuegos, y que habría sacrificado un dedo por ganar a Abasov. No le hizo falta, porque el azerí ha visto quebrada su confianza. Es durísimo enfrentarse cada día con bestias que van a por ti sin miramientos. Después de perdonar la vida a Nepo en la jornada anterior, Pragg vuelve a aspirar a todo: juega las líneas más agresivas de los ocho aspirantes y suele salir airoso en los intercambios de golpes.
Su compatriota Gukesh, el único menor de edad del torneo, se enfrentaba a otro ajedrecista sin miedo, Hikaru Nakamura, que podría vivir del ajedrez sin tocar madera, porque gana más con sus retransmisiones por internet. Ayer dijo que su camino no es el campeonato del mundo, aunque es de los rivales más duros del torneo. Contra el colíder, el americano se defendió bien con negras y se mostró moderadamente satisfecho con el resultado, que le permite seguir intentado la remontada.
La única decepción de la jornada fueron las tablas sin sal de Ian Nepomniachtchi, un líder que no arriesgó ni una uña contra Caruana, en teoría su principal enemigo. El ruso jugaba con las piezas blancas, pero más aún con la calculadora. Ha ganado los dos últimos Candidatos y sabe mejor que nadie cuándo acelerar, pero su falta de valentía es a veces desesperante.
Clasificaciones después de seis partidas
Candidatos absoluto: Gukesh y Nepo son líderes con 4 puntos, seguidos por Caruana y Pragg (3,5), con Vidit y Nakamura justo por detrás (3), mientras Abasov y Firouzja ya van con la lengua fuera (1,5).
Candidatos femenino: Tan Zhongyi (4,5), Goryachkina (4), Lagno (3,5), Lei Tingjie (3), Salimova y Vaishali (2,5), Humpy Koneru y Muzychuk (2).