La polémica por la inscripción de Dani Olmo y Pau Víctor con medidas cautelares tras la venta de la explotación de varios asientos VIP del futuro Spotify Camp Nou -por 20 años a cambio de 100 millones de euros-, ha dado un nuevo giro. LaLiga, a través de un comunicado, ha asegurado que, a pesar de que aumentó el fair play financiero azulgrana en aras de este acuerdo, este no se refleja en la cuenta de pérdidas y ganancias de la última auditoria que ha hecho llegar la entidad que preside Joan Laporta ante este organismo.
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Auditoría que, además, habría sido elaborada por una firma diferente de la que validó la operación a finales del año pasado. Ante estos hechos, el organismo señala que ha optado por reducir el fair play financiero de la entidad barcelonista y asegura que no tiene capacidad para la inscripción ni de Dani Olmo ni de Pau Víctor, quienes ya se quedaron momentáneamente sin ficha a principios de este mismo año y que, por tanto, no habrían podido jugar ni con su club ni con la selección española de no haber mediado la intervención del CSD.
Según señala LaLiga, entre la documentación de esta operación recibida el 3 de enero, «se aportaba un certificado emitido por el nuevo auditor del Club, nombrado el 31 de diciembre del 2024, en el que se reconocía que dicha operación estaba correctamente contabilizada como ingreso en la cuenta de Pérdidas y Ganancias del Club de la presente temporada, tal y como había certificado el propio». Una documentación que, en este caso, «era necesaria e imprescindible para poder dar por buena la referida contabilización, sin dichos certificados no hubiese sido posible».
El organismo que preside Javier Tebas, a raíz de ello, aumentó el límite de coste de la plantilla, pero no acabó de verlo claro. Por eso, el 14 de febrero «consideró imprescindible y urgente solicitar al Consejo Superior de Deporte (CSD) la realización de un informe de control específico por los auditores que dicho organismo autónomo designara» y adjuntó toda la información que había recabado. Ante la falta de respuesta, reiteró el pasado 17 de marzo su petición y el Barça presentó «los Estados Financieros Intermedios referidos al primer semestre de la presente temporada 2024-2025, acompañado de informe de revisión limitada suscrito por Crowe Auditores España, S.L.P.», un auditor distinto del que emitió el certificado que propició el aumento del fair play.
Según denuncia LaLiga, el Barça habría tenido hasta tres auditores en los últimos tres meses: Grant Thornton, S.L.P, hasta antes del 31 de diciembre de 2024; un auditor distinto, nombrado el 31 de diciembre, y que seguía siéndolo el 3 de enero; y un tercer auditor, Crowe Auditores España, S.L.P. «De acuerdo con los referidos Estados Financieros Intermedios, y en aplicación de la NEP, el FC Barcelona, con la suscripción de dicha operación corporativa, no tuvo el 31 de diciembre de 2024, ni el 3 de enero de 2025, ni ha tenido desde esa fecha, ni tiene a día de hoy saldo ni capacidad de inscripción, lo que se conoce públicamente como ‘Fair Play’, para la inscripción de los jugadores Dani Olmo y Pau Victor», destaca LaLiga, que ha entregado toda esta documentación al CSD y que, según informa en su comunicado «denunciará ante el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) al auditor que fue nombrado por el Club en fecha de 31 de diciembre de 2024, y que certificó la contabilización de la referida operación corporativa en la cuenta de Ganancias y Pérdidas del Club».