La UEFA anunció este viernes que ha nombrado un inspector disciplinario para evaluar una posible violación de su normativa por parte de los jugadores de la selección española Álvaro Morata y Rodrigo Hernández durante la celebración de la consecución de la Eurocopa de Alemania el pasado día 15 en Madrid.
En dicha celebración, ambos entonaron el cántico “Gibraltar español”, en los actos con el público que acudió a recibirlos en la capital para festejar el título, el cuarto europeo para España tras derrotar a Inglaterra en la final (2-1) en Berlín.
La UEFA apuntó que facilitará más información al respecto en su debido momento.
La Asociación de Fútbol de Gibraltar (FA) presentó el 16 de julio una queja oficial a la UEFA y calificó como “extremadamente provocativa e insultante” la celebración de la selección española.
La FA también definió los cánticos como “inaceptables” y señaló que en el “fútbol no hay lugar para un comportamiento de esta naturaleza”.
El Gobierno de Gibraltarse mostró “decepcionado” con la celebración y definió los cánticos como “comentarios rancios sobre Gibraltar”.
En su opinión, se trata de “una mezcla innecesaria de un gran éxito deportivo con declaraciones políticas discriminatorias”.
El Gobierno del Peñón apuntó también que estas alusiones son “enormemente ofensivas para los gibraltareños“.
Por su parte, el Ejecutivo español restó importancia a los hechos, según manifestó la ministra portavoz y titular de Educación, Formación Profesional y Deportes, Pilar Alegría.
“Si el contexto siempre es importante, en el caso de los cánticos que ayer se produjeron, más si cabe. Ayer hubo una gran celebración, y lo que se pudo escuchar hay que enmarcarlo en el contexto en que se produjo. Nadie tiene ninguna duda de que la política exterior de un país la establece el Gobierno de este país”, añadió.
La UEFA admitió a Gibraltar como miembro de pleno derecho en mayo de 2013, tras una sentencia del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) y en contra de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y del gobierno español.
La selección femenina de España se proclamó campeona del mundo de hockey sobre patines este sábado tras derrotar en la final a Portugal (0-2), con goles de Sara Roces y María Sanjurjo, en el Pala Igor de Novara (Italia).
El combinado español, dirigido por el seleccionador debutante Sergi Macià, rubricó así un campeonato casi perfecto, en el que, tras debutar con un inesperado empate ante Chile (1-1), enlazó las victorias contra Gran Bretaña (0-14), Italia (3-0), Francia (8-2) y la anterior campeona, Argentina (1-4), hasta alcanzar la final.
Pese a partir como favorita en el partido por el título, la disciplina defensiva de Portugal y las intervenciones de la portera lusa Claudia Vicente impidieron a España trasladar su dominio al marcador en los primeros minutos.
El combinado español monopolizaba la bola y acumulaba disparos de peligro, pero el gol no llegaba. Aun así, la selección dirigida por Sergi Macià no perdió la paciencia y encontró el botín deseado en el último minuto de la primera mitad.
Aina Florenza recibió una falta dentro del área y Sara Roces, con un tiro seco y ajustado a la escuadra, estrenó el marcador desde el punto de penalti (0-1, min.24).
España asestó el golpe definitivo tras el paso por vestuarios. Florenza asistió desde detrás de la portería a María Sanjurjo, que tras un primer remate en falso logró enviar la bola al fondo de la red (0-2, min.26).
Aunque la segunda mitad acababa de empezar, Portugal ya no tuvo capacidad de reacción y España administró la renta sin demasiados sobresaltos para, de este modo, proclamarse campeona del mundo por octava vez en su historia, la cuarta en las últimas cinco ediciones.
Alberto Contador suele contar que en su época profesional renunciaba hasta a pasear a su perro para limar cualquier desarrollo muscular en el tren superior. Es la era de la aerodinámica, de las ganancias marginales, de la relación vatio-kilo llevada al extremo. Por eso no deja de llamar la atención ver cómo Tadej Pogacar gana un Tour de Francia con un reloj de lujo en su muñeca izquierda. No es el único, también Van der Poel luce el mismo modelo. El patrocinio manda, aunque realmente sólo añaden 32 gramos, menos de lo que pesa alguno de los geles que ingieren los ciclistas durante cada etapa.
En Rouen y en el Muro de Bretaña, Pogi alzó los brazos; en el derecho lucía un flamante Richard Mille RM 67-02 Automatic Extra Flat, cuyo valor en el mercado supera los 350.000 euros. Cada imagen del genio esloveno se viraliza, por eso no se despega de la lujosa marca suiza, que también esponsoriza a todo el UAE Team Emirates. El año pasado reconquistó la Grande Boucle con él. Más impactante fue ver cómo duraste la última París-Roubaix, en la que quedó segundo por detrás de Van der Poel, su muñeca sangraba justo a la altura del reloj. Los numerosos impactos de los adoquines habían terminado por hacer una herida en el esloveno. Barro, sangre, sudor... y un reloj de lujo.
Que no tiene ningún aporte, a pesar de (dar la hora) y medir sus pulsaciones (aunque todos los ciclistas sin falta portan su pulsómetro en el pecho). Y que está hecho, eso sí, para resistir los embates de una etapa, con una correa especial sin costuras (el año pasado incluso Pogacar la llegó a lucir amarilla como su maillot), antideslizante y muy elástica, que se adapta por completo a la morfología de la muñeca del deportista. Es un reloj con una esfera de 40 milímetros de grosor, fabricado en titanio y fibra de cuarzo y diseñado, supuestamente, para soportar las rigurosas condiciones del ciclismo. En la web de la marca que Richard Mille fundó en 2001 se describen al detalle todas sus características.
Reloj Pogacar mano izquierda
El Richard Mille de Pogacar ya ha dado para un puñado de anécdotas. En marzo de 2023, los amigos de lo ajeno robaron un reloj de su habitación del hotel en Valbonne, durante la disputa de la última etapa de la París-Niza. Un mes después dos hombres fueron detenidos, aunque nunca apareció el objeto. Fueron multados con 50.000 euros y cuatro años de prisión por el tribunal judicial de Niza.
Este mismo año, Geraint Thomas desveló una conversación distendida con Tadej durante la Lieja-Bastoña-Lieja que acabaría ganando el esloveno. Tadej se acercó al galés al principio de la carrera y entabló una conversación informal con él, justo en una de las rampas más duras. «Entonces empieza a charlar conmigo, diciéndome que al día siguiente irá a Richard Mille a comprarse un reloj nuevo o algo así. No lo dije, pero pensé: 'Tío, ahora mismo estamos a 420 vatios, no quiero hablar, me siento bien, pero solo quiero concentrarme en mi respiración'. Está compitiendo a otro nivel», bromeaba el veterano corredor del Ineos durante un podcast.
Van der Poel y Pogacar, en la etapa con final en Boulogne-sur-Mer.MARCO BERTORELLOAFP
Pogacar y Van der Poel no son los únicos ciclistas que lo llevan. Desde que Richard Mille patrocinara oficialmente al UAE (en sus maillots se puede ver el logotipo), alguno de los compañeros de Tadej, como el gigante Nils Politt, también lo lucen. El propio CEO de la marca suiza, Peter Harrison, presume del acuerdo con el mejor equipo del mundo: «El UAE Team Emirates ha demostrado una vez tras otra su alto grado de exigencia y una auténtica pasión por la excelencia. En Richard Mille compartimos la misma visión y ambiciones, así que para nosotros es un verdadero placer colaborar con Mauro Giannetti y su equipo. Además, esta colaboración simboliza un hito bastante significativo para nosotros, puesto que es un paso adelante en nuestro propósito de acercarnos a la comunidad deportiva de la zona de Oriente Medio».
En el pasado, Mark Cavendish o Julian Alaphilippe también lo llevaron, aunque el francés ahora corre en el Tudor, precisamente una marca de relojes suiza. Fuera del ciclismo, los relojes Richard Mille se han visto en las muñecas de los mejores pilotos de Fórmula 1, como Charles Leclerc, Lando Norris e incluso Michael Schumacher. El propio Rafael Nadal lo llevó. Bubba Watson en golf, Alexis Pinturault en esquí, el velocista sudafricano Wayde van Niekerk, el piloto Sebastian Ogier o el saltador de altura Mutaz Essa Barshim.
Nueva guerra para el Real Madrid y Carlo Ancelotti. Superadas las batallas contra el Manchester City y el Atlético de Madrid, la Champions League le pone en el camino del Arsenal, actual subcampeón de la Premier League, también segundo clasificado en el torneo de este curso y uno de los equipos que pretende convertirse en revelación de la temporada, con su balón parado (10 goles este año) como arma más importante.
"Lo trabajamos ayer y sabemos cómo tenemos que defenderles. Lo primero es intentar no tener muchos corners en contra", explicó Courtois en la sala de prensa del Emirates, donde describió la razón de los problemas que está teniendo el conjunto blanco para detener ese tipo de jugadas este año (ha recibido cinco así en Liga). "Es un problema de concentración, de activación y también la calidad del rival. Pero estamos listos para defenderlo bien mañana y que nos salga lo que hemos preparado".
En la misma línea se mostró Ancelotti, aunque insistió en que no es lo único importante del partido. "Son peligrosos en eso e intentaremos defender lo mejor posible en ese aspecto. Es una parte importante del juego pero hay más cosas", destacó.
El italiano valoró las críticas recibidas después de la derrota contra el Valencia, aunque recalcó el "apoyo" que tiene de Florentino Pérez. "No sé si la gente se ha cansado de mí, puede ser que mucha gente se haya cansado. Pero no me parece que la persona más importante (el presidente) esté cansada de mí, me apoya, me ayuda. Lo que puede cambiar la dinámica del equipo es que se canse la persona más importante de este club", manifestó.
Ancelotti fue corto en palabras en los temas importantes. No anunció quién sería el lateral derecho, dejando claro que "es la duda, Valverde juega bien en el lateral y en el medio", ni quién será el encargado de lanzar los penaltis tras el error de Vinicius el sábado: "Lo veremos mañana".
Las molestias musculares de Courtois fueron uno de los temas más comentados en la tarde previa, porque el belga, que llevaba varios partidos ausente por lesión, fue el encargado de actuar como portavoz del Madrid, confirmando así su presencia en el once ante los 'gunners'. "Estoy bien, tenía un pequeño problema que era de ir día a día, tardé un pelín más pero estoy al 100%", declaró, insistiendo en que "este año he tenido dos problemas en el aductor y luego otro por querer volver demasiado pronto, pero luego esto era una cosa menor y preferimos no arriesgar".
El belga, por su parte, rechazó el argumento de que la plantilla sale más motivada a la Champions que a la Liga: "No creo que elijamos los partidos, puede ser que en un partido de Champions la adrenalina esté más alta, pero este escudo y la camiseta te pide dar siempre el 100%", aseguró, denunciando que "la crítica se guía mucho por los resultados". "Estamos en abril y vivos en las tres competiciones. Se puede jugar mejor, claro, pero no es que salgamos a la Liga a dar un paseo. Lo damos todo, pero en la Champions cada error te penaliza más que en Liga y puede ser que te esfuerces al 110%", finalizó.