El LIV Golf inicia hoy su quinta temporada bajo las luces artificiales de Riad, probablemente en el momento más convulso de la historia del golf. El estreno llega con la noticia de la concesión de puntos para el ranking mundial, aunque la esperada decisión llegó con matices: solo obtendrán recompensa los diez primeros clasificados y empatados en cada torneo. El comunicado emitido por el Ranking Mundial reconoce que “hay una serie de áreas en las que LIV Golf no cumple con los estándares de elegibilidad establecidos por la OWGR“.
Desde sus inicios, el LIV Golf ha perseguido sin éxito que sus torneos fueran puntuables para el ranking mundial, la única forma de que los jugadores ganen su derecho a competir en los majors. Sin embargo, la decisión de que solo los diez primeros y empatados reciban puntos no parece dejar satisfechos a los representantes de la liga saudí. “Un jugador que termina undécimo es tratado de la misma manera que un jugador que termina en el puesto 57. Limitar los puntos solo a los diez mejores finalizadores perjudica desproporcionadamente a los jugadores que se desempeñan constantemente a un alto nivel, pero terminan justo fuera de ese umbral, así como al talento emergente que trabaja para establecerse en el escenario mundial. Ninguna otra gira o liga competitiva en la historia de la OWGR ha sido sometida a tal restricción”. El LIV criticaba la decisión en otro comunicado en la tarde de ayer.
Aunque la felicidad no sea completa, la noticia viene a suavizar la acumulación de malas noticias que se vienen sucediendo para los responsables del Fondo de Inversión Pública Saudita. Primero, Brooks Koepka abandonó el LIV y, en los días pasados, Patrick Reed, ganador del Masters de Augusta de 2018, siguió sus pasos, una vez que anunció que su contrato con los 4Aces había expirado. Reed, que recientemente ganó el Dubai Desert Classic y perdió el domingo pasado el desempate en Baréin, competirá hasta final de temporada en el DP World Tour antes de regresar en verano al PGA Tour. El norteamericano ocupa el puesto 25 del ranking mundial.
Jon Rahm (puesto 97 del mundo) ya ha sido sobrepasado en el ranking por su amigo David Puig (95) y será de nuevo el principal favorito para dominar un año más el LIV Golf. El español no oculta su satisfacción por afrontar por primera vez el año con 72 hoyos, cuatro rondas por torneo, que, sin embargo, no han terminado de contentar a todos los jugadores. Bryson DeChambeau ha sido uno de los que ha expresado su inconformismo ante la nueva medida, y es que todo apunta a que Bryson, atado por el año de contrato que le queda, está cada vez más incómodo en la liga. “No nos inscribimos aquí para jugar 72 hoyos”, comentaba a los medios en Riad.
Las bajas tampoco se han visto compensadas fichajes de relumbrón. El belga Thomas Detry y el joven australiano Elvis Smylie han sido dos de los jugadores más
importantes en unirse. Mientras, la sensible baja de Patrick Reed la cubrirá esta semana el filipino Miguel Tabuena, número 223 del ranking mundial. Por si fuera poco, Phil Mickelson y Lee Westwood no podrán competir en los dos primeros torneos del LIV por lesión.
La nueva temporada nos traerá por primera vez un equipo íntegramente español, los Fireballs, capitaneados por Sergio García, que exhibió muy buena forma la semana pasada en Baréin. David Puig, Josele Ballester y Luis Masaveu completan la alineación patria de tres jóvenes valores, que este año sí pelearán por puntos del ranking mundial.
Si los nuevos criterios de puntos aplicados desde este jueves se hubiera utilizado en 2025, Jon Rahm estaría en el puesto 14 del mundo y no en el 97. En definitiva una buen noticia aunque el LIV arranca con muchas dudas sobre su futuro, 2026 será un año fundamental para saber cuál será el siguiente movimiento en el tablero del golf mundial.






