Citius, altius, fortius. En 1896, los Juegos Olímpicos tomaron ese lema como símbolo de su espíritu. Pero a Ilia Topuria, como Ícaro, se le terminaron por derretir las alas de tanto acercarse al sol. Sus 170 centímetros se hundieron por debajo del jardín sur de la Casa Blanca para recibir la primera derrota de su vida en las artes marciales mixtas. Donald Trump celebró su 80 cumpleaños viendo como un compatriota suyo Justin Gaethje terminaba con la historia inmaculada de un hispanogeorgiano en el 250 aniversario del nacimiento de su país.
Una rosa blanca se marchitó en el octógono frente a un sorprendente Gaethje. Iba a ser la número 18. Pesó demasiado el año sin pelear, sus problemas personales y la diferencia de estatura y de envergadura. The Highlight tuvo su gran momento frente al Matador, sorprendente, inesperado y muy cruel. “Ese hombre mayor”, como se refirió a él despectivamente Ilia, terminó por demostrar la experiencia de sus 37 años y 33 peleas frente a los 29 y 18 del español.
Fue casi dos horas más tarde de lo previsto, pasadas las 7.00 de la mañana españolas, cuando Ilia Topuria perdió el invicto, perdió el favoritismo y perdió un aura que le ha rodeado durante toda su trayectoria en la UFC, con tres nocauts a tres leyendas de la liga consecutivos. Pero a veces, el destino es esquivo y, ante los mejores peleadores del mundo, y Gaethje lo es, no se puede tener una mala noche. Tras dos títulos interinos, conseguía el americano el deseado título del ligero.
Lo buscó el apsirante desde el primer round, lanzando peligrosos jabs que terminaron por dañar la cara de su rival. Topuria tendría su oportunidad en el segundo, pero al terminar por perder la visión de su ojo derecho de tantos golpes que recibió sus opciones disminuyeron con el paso del tiempo. Consiguió incluso el americano un derribo tras un gancho de derecha que el Matador salvaría agarrándose a sus piernas. Pero la contienda estaba perdida.
En en interin entre el tercero y el cuarto, el médico se planteó incluso detener la pelea, pero Topuria consiguió convencerle para continuar. De poco le serviría, casi sin visión, no era capaz de esquivar los golpes del de Arizona. Hasta que ya, antes del último, terminó por abandonar la pelea con su hermano diciendo que la acabarían.
Pero no se pudo, esto es la UFC, la mejor liga del mundo en las artes marciales mixtas. El estadounidense ganó la guerra. “Soy americano”, contestaba a Joe Rogan en el octógono. “Sabía que tenía que pasar el primer round”, explicaba. Lo hizo y con mucho estilo, como el mortal hacia atrás, su seña de identidad en las victorias para celebrar una y muy grande.
Una incierta noche
La noche, con el citado retraso por las tormentas, había comenzado con una oda al patriotismo americano entre los 4.300 privilegiados que pudieron presenciar en directo el espectáculo. Trump y Dana White paseando desde el balcón de la Casa Blanca hasta el escenario del primer evento deportivo que acogía la residencia presidencial en su historia. Lo hacían tras escuchar el himno estadounidense interpretado por Zac Brown entre imágenes de muchos efectivos americanos desplegados por el mundo y posteriormente bajo gritos de USA.
Donald y Melania Trump en el evento de la UFC.EFE
El octógono lo estrenaron Diego Lopes y Steve García en un duelo en el peso pluma, la categoría que dejó Topuria para convertirse en doble campeón de la UFC tras subir al ligero. El brasileño noqueó a García en el segundo round y se convirtió en el primer ganador de un combate en la Casa Blanca.
Posteriormente, llegaron el Bo Nickal vs Kyle Daukaus en el peso medio, ambos estadounidenses, con victoria por ko para el primero en el asalto inicial y luego el otro combate del ligero en el que el veterano Michael Chandler cayó ante el brasileño Mauricio Ruffy tras una patada con giro en el mismo periodo. Aprovechó el brasileño para pedirle matrimonio a su pareja tras su victoria, que terminó de manera doble con el sí de su futura esposa.
El gran momento de la noche se siguió calentando con la victoria en los pesados del villano e invicto Josh Hokit, quien tuvo sus más y sus menos con el propio Topuria en la previa, ante Derrick Lewis. O’Malley venció a Zahabi antes de la otra gran pelea de la noche entre Alex Pereira y Ciryl Gane. En este duelo por el título interino de los pesados triunfó el francés. Pero todo era fogueo, el tiroteo vino después con el combate del torneo. Un duelo histórico en un escenario histórico.
La noche fue de Gaethje, contra todo pronóstico. El underdog se convirtió en el macho alfa de este evento histórico y consiguió vencer al imbatible. Ilia volverá, pero ya no lo hará ni como campeón ni imbatido. Un americano le quitó su sueño en la Casa Blanca cuando nadie lo esperaba. Así es la vida.








