Francia se juega el descenso y España persigue la clasificación para el playoff en la última convocatoria de las selecciones antes del Mundial
Mbappé y Dembélé, en el entrenamiento de la selección francesa.F. FifeAFP
«¿Liga de Naciones? ¿Pero esta competición no se había disputado ya? ¿Pero no se juega el próximo año?» El aficionado se pierde en este calendario diabólico de una temporada desconcertante donde se intercambian los escenarios de las competiciones locales de clubes, la Champions, el Mundial y el enrevesado nuevo torneo creado por la UEFA para finiquitar los inanes partidos amistosos de las selecciones.
La Liga de Naciones, sin continuidad en la agenda, regresó este miércoles con el Escocia-Ucrania, y el jueves continúa con el Francia-Austria y el Croacia-Dinamarca como encuentros estelares. Esta competición arrancó el pasado junio, regresa en este septiembre con los dos últimos partidos de la fase de grupos y se clausurará el próximo verano con un playoff entre los cuatro mejores de los cuatro grupos de la Liga A. Los peores descienden a la Liga B, por debajo quedan la Liga C y la Liga D, también con sus respectivos ascensos y descensos. De locos.
Este jueves, las selecciones europeas vuelven a retarse en una doble cita que supone la última convocatoria internacional antes del Mundial de Qatar. Dos partidos intercalados entre las Ligas y la Champions que sirven para engordar las arcas de las federaciones y para que algunos jugadores sumen opciones para el campeonato del mundo. Luis Enrique aún no tiene cerrada la lista y gente como Marco Asensio o Borja Iglesias podrían colarse en esa nómina si convencen al seleccionador con su actitud en los encuentros del próximo sábado (20.45 horas) contra Suiza y del martes ante Portugal. El combinado español es primero del Grupo 2, con 8 puntos, uno más que Portugal.
Conflicto Mbappé-Francia
La noche del jueves es crucial para el futuro de Francia, que recibe a Austria en su primer asalto para evitar el descenso. Es última del Grupo 1, con dos puntos, dos menos que Austria. Los bleus afrontan el compromiso en un ambiente viciado por el conflicto entre Mbappé y la Federación sobre los derechos de imagen, por un escabroso caso de chantaje de la familia de Paul Pogba y la investigación sobre supuestas conductas sexistas del presidente de la Federación. El líder del Grupo 1 es Dinamarca, con 9 puntos, seguido de Croacia, con 7. La selección de Modric recibe a los daneses en una partido que podría ser decisivo si vencen los discípulos de Kasper Hjulmand. La selección de Países Bajos podría sentenciar el Grupo 4 si se impone a Polonia y Bélgica no doblega a Gales.
El viernes, Italia (5 puntos) recibe a Inglaterra (2), en un duelo por esquivar el descenso. La cabeza se la disputan Hungría (7) y Alemania (6).
Lejos de Europa, las selecciones preparan el Mundial con amistosos. Este jueves sobresalen Argentina-Honduras, Uruguay-Irán y Brasil-Ghana. El martes 27: Uruguay-Canadá, Brasil-Túnez y Argentina-Jamaica.
Jueves 22. Grupo 1: Francia-Austria y Croacia-Dinamarca. Grupo 4: Polonia-Países Bajos y Bélgica-Gales.
Viernes 23. Grupo 3: Italia-Inglaterra y Alemania-Hungría.
Sábado 24. Grupo 2: España-Suiza y República Checa-Portugal.
Domingo 25. Grupo 1: Dinamarca-Francia y Austria-Croacia. Grupo 4: Gales-Polonia y Países Bajos-Bélgica.
Lunes 26. Grupo 3: Hungría-Italia e Inglaterra-Alemania.
Martes 27: Portugal-España y Suiza-República Checa.
El revulsivo de Diego Simeone es el látigo que castiga al Barcelona. Alexander Sorloth (Trondheim, 1995) es el gigante que rescata al Atlético de Madrid en el borde del abismo. Nadie como el noruego asusta tanto a los escuderos azulgranas. El fornido delantero centro ha marcado al equipo culé cinco goles en los últimos cinco partidos disputados y, casi siempre, lo ha hecho saliendo desde el banquillo o en el tiempo añadido.
Lo ocurrido en la locura del pasado martes en el estadio olímpico de Montjuic es una historia repetida. Sorloth, tras relevar a Griezmann en el minuto 67, salió para igualar la eliminatoria de ida de semifinales de la Copa. En el 93 anotó el tanto del empate (4-4) y puso al Atlético en la rampa de lanzamiento para la vuelta en el Metropolitano.
El Barça, una vez más, fue azotado por el delantero nórdico, como ya ocurrió en el partido de Liga de esta temporada, también disputado en la montaña olímpica. En diciembre marcó el 1-2 del triunfo del Atlético, en el minuto 96. En el curso 2023-24 firmó el definitivo 3-5 de la victoria del Villarreal, en el minuto 99. En esa misma temporada también anotó en el derrota del Villarreal en La Cerámica por 2-4. En su última campaña con la Real Sociedad (2022-23), también logró la victoria en el Camp Nou por 1-2, marcando en el minuto 72.
Piñedo y el tramo final
Sorloth es el recuso de Simeone para los instantes desesperados. Siete de sus 13 goles los ha conseguido después del minuto 80. El golpe ganador en el último asalto es el arma del noruego y del propio equipo rojiblanco. En la Copa del Rey, el Atlético suma 19 goles, nueve de ellos en el último cuarto de hora. En Liga, 17 de 42 marcados llegaron a partir del minuto 75. En Champions, fueron cinco de 20. En total, 31 de los 81 anotados se consiguieron en el último tramo, algo que dice mucho de la preparación física del grupo, parcela que ahora está dirigida por Luis Piñedo, sustituto del Profe Ortega.
El Atlético es el equipo de las grandes ligas europeas con más goles, entre todas las competiciones, a partir del minuto 80, con un total de 28, de los que 16 fueron decisivos para lograr 11 victorias y tres empates.
Déficits de atención
En el intervalo postrero de los partidos, Simeone, con sus modificaciones tácticas y decisivos relevos desde el banquillo, obtiene altos réditos. Eso lo sabe muy bien el Barcelona que afrontará la vuelta de la semifinal copera tras desperdiciar una buena renta. El equipo de Hansi Flick brilla por su juego, pero en numerosas ocasiones muestra déficits de atención en los prólogos y epílogos de los duelos.
De los 45 goles encajados este temporada, 18 de ellos (el 40%) llegaron en los primeros 10 minutos o en los últimos 10, más el tiempo añadido. Esa tendencia a desconectarse al principio o al final se ha manifestado en 14 de los 45 encuentros, informa Efe.
Simeone se siente cómodo en los partidos largos y Flick sufre para cerrar los partidos. El yin y yang.
Su padre fue portero. Su tío fue portero. Yann Sommer (Morges, Suiza, 1988) se rindió al peso de la tradición y no le fue mal. El guardameta del Inter de Milán presume de ser el único imbatido en los cinco partidos disputados en la liguilla de la Champions. Sus manos pararon las acometidas del Manchester City, Estrella Roja, Young Boys, Arsenal y Leipzig y hoy intentaran detener al Bayer Leverkusen de Xabi Alonso en una de las citas más atractivas de esta jornada.
La escuadra lombarda, con siete goles a favor y ninguno en contra, ocupa la segunda plaza de la Liga de Campeones, con 13 puntos, dos menos que el Liverpool y uno más que el Barcelona y el Borussia Dortmund. Su paso por el calcio también es sólido: es tercero, tras Atalanta y Nápoles.
En el equipo de Simone Inzaghi valoran mucho la experiencia del suizo (cumplirá los 36 el próximo 17 de diciembre), la tranquilidad que transmite, visión de juego, agilidad y toque de balón. Sommer es un apafuegos, el relevo adecuado en tiempo de crisis. Llegó al Inter la pasada temporada para ocupar el puesto de André Onana, que se fue al Manchester United. El Bayern Múnich le fichó en 2022 para sustituir al lesionado Manuel Neuer, que se fracturó una pierna practicando esquí. Su experiencia en el club bávaro no fue positiva debido a la inestable etapa protagonizada por Julian Nagelsmann.El Borussia Mönchengladbach le contrató en 2014 para suplir la fuga de Ter Stegen al Barcelona.
El cancerbero es uno de los deportistas más carismáticos de su país. Destacó en el Basilea (conquistó cuatro campeonatos de Liga y logró sonoras victorias ante Bayern Múnich, Juventus o Manchester United) y en el Grasshopper. Se retiró de la selección al término de la Eurocopa de Alemania tras sumar 94 internacionalidades, récord helvético en el registro de porteros, y no encajar un gol en 35 partidos. «El tiempo que pasé en la selección significó mucho para mí. Recuerdo con orgullo los numerosos momentos inolvidables, los partidos emocionantes, las victorias que celebramos y los desafíos que superamos juntos. Desde los 15 años, la selección ha sido una parte importante de mi vida», señaló el pasado 19 de agosto.
Sommer rompe moldes fuera del fútbol. El suizo, casado con Alina, una abogada alemana, y padre de dos niñas, es un apasionado de la cocina. Ha participado en un blog en el que mostraba sus recetas favoritas, siempre vegetarianas. Le encanta la guitarra y ha colaborado en varios reportajes publicitarios de relojes, ropa y calzado. Tiene porte de modelo y en su país ha sido elegido como uno de los hombres más atractivos.
Golden boy, como le conocen en Suiza, comenzó el fútbol a los cuatro años en una escuela de Basilea, y desde siempre se sintió cómodo defendiendo los tres palos. «Tal vez fue una predisposición genética; desde mi primer entrenamiento, siempre quise estar en el arco. Quería atrapar la pelota; nací guardameta», dijo en un reportaje publicado por Bertrand Monnard en houseofswitzerland.org.
En Suiza le adoran, sobre todo, tras sus excelentes actuaciones ante Italia en la clasificación para el Mundial de Qatar. Inolvidable su exhibición ante Francia en los octavos de final de la Eurocopa de 2020. Suiza, tras ir perdiendo por 3-1, igualó el marcador y se presentó en una tanda de penaltis en la que Sommer detuvo el lanzamiento a Kylian Mbappé y otorgó a su selección el pasaporte a los cuartos de final, ronda en la que se enfrentó a España y perdió en la tanda de penaltis tras firmar un empate (1-1).
Sommer es un héroe que se rinde ante el gran mito helvético: «Siempre he admirado a Roger Federer por cómo juega y cómo logra mantener la serenidad cuando está bajo presión. Siempre es humilde a pesar de su éxito mundial». Palabra del valladar de la Champions.
El mejor mecánico del mundo empezó a trabajar a los nueve años. Acudía todos los días al taller, sólo paraba los domingos, a las 12 del mediodía, para ir a misa. Alejandro Torralbo (Villanueva de Córdoba, 1962) creció entre arandelas, alicates, tuercas y lubricantes de cadenas. «Salía corriendo de la escuela de mi pueblo y me iba a ayudar a mi tío, que tenía un local de reparación de bicis y motos. Allí estaba siempre, incluidos los fines de semana; de eso hace más de 50 años. Aquellos tiempos nada tienen que ver con los de ahora», advierte el técnico de UAE, formación liderada por Tadej Pogacar y Juan Ayuso.
El álbum de Torralbo es un tesoro, con fotos de Indurain, Rominger, Olano, Ullrich, Juan Fernández, Chava Jiménez, Valverde, Contador, Sastre, Sagan, Basso... También hay recuerdos de su paso por los equipos Clas, Mapei, Banesto, Festina, Coast, Bianchi, Cervélo, CSC, Saxo Bank, Tinkoff o Katusha. Desde hace cuatro años trabaja para el UAE. Ha cubierto 43 Vueltas a España, 28 Tours de Francia y 24 Giros de Italia. Es un fijo de la selección española, ha sido testigo directo de tres Juegos Olímpicos (Atlanta, Londres y Río) y de 29 campeonatos del mundo. Por sus manos pasaron las bicicletas de los campeones Olano, Freire y Valverde.
«Comencé en el ciclismo a los 16 años, con Miguel Moreno, primo de mi madre, que era director del equipo Peña Manzaneque. En mi casa no querían que siendo tan pequeño estuviera por ahí con los ciclistas, pero al final me dejaron salir. En 1980 me fui a la Vuelta a España con el equipo Chocolates Hueso. Luego me llamó José Manuel Fuente, Tarangu, para el equipo Clas y desde ahí hasta ahora. Al principio trabajaba a diario, sólo descansaba el domingo para ir a misa. Creo me equivoqué, tenía que haber estudiado. Empecé BUP y lo dejé por las bicis. Llevo en este mundillo desde siempre... Es lo que hay», dice.
Torralbo, con Olano.T. Torralbo
Y lo que hay es un cúmulo de vivencias impagables. A sus 61 años es un emblema del ciclismo. En Facebock han creado la página Fans de Alejandro Torralbo. «Eso es cosa de unos gallegos que me quieren mucho. Ellos aseguran que soy el mejor mecánico del mundo, pero yo no soy el mejor, solo soy el más viejo», incide el técnico que vive en La Fresneda (Asturias).
Torralbo asegura que ahora el ciclismo es menos familiar: «Antes te ocupabas de la limpieza de las bicis, de la puesta a punto, de la presión de las ruedas, de la altura del sillín, etc. Ahora todo es diferente, trabajamos con los biomecánicos que te aconsejan en el uso de manillares, bielas, retroceso... Los mecánicos españoles siempre teníamos buen cartel, pero ahora los fabricantes nos miran de reojo, porque dicen que nosotros reparamos todo, no como otros, que cuando una pieza se rompe la tiran y buscan otra nueva. En el UAE hay más de 100 personas, con gente de 22 países, es como una empresa. Somos 11 mecánicos, parecen muchos, pero no es así, porque, a veces, hay dos carreras por semana y, además, tenemos que preparar el material en un centro que el equipo tiene cerca de Milán».
Torralbo, Torrontegui y Rominger.A. Torralbo
Ahora, todo está medido y planificado para obtener el máximo rendimiento. Una labor que ha situado al UAE en la cima. «Pogacar es un fenómeno. Nunca he conocido a nadie igual. Él dice una cosa y la hace. Trabajo con él desde 2021. Está muy pendiente del mantenimiento, pregunta por la presión de las ruedas, por los desarrollos... Es un campeón en todos los aspectos, tanto dentro como fuera de la carretera. El año pasado estuve con él en Tirreno-Adriático, París-Niza, Strade Bianche y Tour de Francia. Hicimos la última Volta a Catalunya y le acompañaré en la concentración de Sierra Nevada», señala.
El mecánico andaluz también valora la gran progresión de Ayuso. «Juan es muy completo. Recuerdo que la primera vez que coincidí con él me sorprendió que llevara las manetas de la bici hacia dentro y para abajo. Yo le decía que no entendía porqué las llevaba así, pero él me contestaba: ''Así tengo cinco vatios menos por la aerodinámica''. Ahora la UCI ha cambiado las normas y no permiten que se inclinen más de 10 grados. Ayuso no ha sido el primero en meter las palancas, recuerdo que Sastre ya lo hacía. Ayuso está pendiente de todos los avances, se preocupa de la mecánica y de la nutrición para mejorar».
En sus 45 años en el ciclismo ha presenciado historias de todos los colores, éxitos grandiosos, escándalos de tramposos y hasta el denominado dopaje mecánico. «Eso del motor escondido en las bicis no lo he visto. No es cierto, es un invento. Me acuerdo que en una ocasión decían que Lance Armstrong había utilizado un motor en una cronoescalada en Alpe d'Huez. Yo no estaba en su equipo, pero pude ver que su bici ni siquiera pesaba 6,8 kilos, que era lo permitido. Los mecánicos tuvieron que poner unas placas para llegar a ese peso. Si hubiera utilizado un motor, su bici pesaría más»..
Con Alejandro ValverdeA. Torralbo
Torralbo, que ha conocido a lo más granado del pelotón de las últimas cuatro décadas, tiene especial cariño a Olano, Tony Rominger y Carlos Sastre. «Con Abraham me entendía muy bien, él venía de la pista y eso se notaba en los aspectos técnicos. Estuve con él en el Mundial de Duitama, en 1995, el que ganó con la rueda pinchada. Todavía mantenemos contacto. Tony presentaba dos caras, como corredor tenía una mentalidad suiza, pero fuera de la carrera era muy atento, le encantaba correr con lluvia. Con Carlos tengo una gran relación, tiene muchos valores, es una persona acojonante, siempre ha estado muy atento con mi familia. En mi casa guardo una bicicleta suya. Su triunfo en el Tour ha sido lo más guapo que me ha pasado en el ciclismo. Casi nadie creía que podía ganar un Tour, pero lo ganó. Puedo presumir de haber inflado las ruedas de su bici», bromea.
El técnico cordobés también destaca la profesionalidad de Contador. «Con Alberto coincidí en el Saxo Bank. Se preocupaba de todos los detalles, de cómo mejorar la aerodinámica y aumentar la velocidad. Sabía mucho de mecánica y se interesaba hasta por las cintas del manillar. Era como un piloto de motos. Si en los entrenamientos escuchaba un ruido raro de la bicicleta me lo contaba para solucionarlo. El ciclismo era y es su pasión. Para mí, Alberto es un ejemplo».
La empatía de Contador contrastaba con la frialdad de Jan UIllrich: «Estuve con él en 2003, en el equipo Bianchi, que heredó la estructura del Coast de Juan Fernández. Era un corredor que hablaba poco, un tanque».
Torralbo sólo coincidió con Indurain en los Mundiales, llegó al Banesto por petición propia de Abraham Olano, cuando el navarro ya se había retirado. «Estaba con Miguel sólo una semana al año, con la selección, el resto del tiempo era nuestro rival. Es buena gente y de eso te das cuenta nada más verlo. Proviene de una familia trabajadora y eso se nota en su capacidad de sacrificio. Recuerdo que no le gustaba mucho el manillar de las bicis de contrarreloj», señala.
El corredor más singular con el que ha trabajado fue José María Jiménez: «Chava era capaz de lo mejor y de lo peor. Cuando me decía: ''Alejandro, mañana ponme las ruedas voladoras'', ya sabía que iba haber tarde toros. Era un genio. El Curro Romero del ciclismo. Cuando estaba bien no había nadie que lo parara. Yo le decía que era un escalador con un cuerpazo de rodador. No podía con las contrarrelojes, yo le ponía un manillar de cabra, pero él me insistía en que se lo quitara porque para lo que iba hacer no le merecía la pena».
Alejandro Torralbo, el incomparable mecánico de manos prodigiosas.