Exhibición de Griezmann y récord europeo para el Atlético tras un set al Celtic

Exhibición de Griezmann y récord europeo para el Atlético tras un set al Celtic

Atlético 6 – Celtic 0

Actualizado

Los rojiblancos superan su mejor noche europea con un festival de goles al equipo escocés, a quien pesó la madrugadora roja a Maeda (6-0).

Griezmann, tras uno de sus goles al Celtic.AFP

Era matar o morir y el Atlético mató, y con saña. Los rojiblancos sabían que la victoria era imprescindible para respirar en un grupo más apretado de lo que parecía a priori. «Nos sacaremos puntos entre todos», decía Diego Simeone. A los suyos ya le habían sacado cuatro. Y, para evitar el sonrojo del año pasado donde el Atlético terminó con los mismos puntos que llevaba al inicio de esta jornada, el técnico argentino preparó un ataque de artillería que cumplió con creces. Seis goles, uno más de los puntos que llevaban. [Narración y estadísticas (6-0]

Un grupo de virgueros, con Griezmann en la medular y Correa y Morata arriba, para sumar creación a un equipo que se le olvidó jugar en Gran Canaria. Para contrarrestar los peligrosos e intensos inicios del Celtic y su ofensivo 4-3-3, dos canteranos: Koke, emblema del equipo y Barrios, el futuro rojiblanco, el que debe recoger el testigo del capitán como éste lo hiciera de Gabi.

Ambos conjntos salieron fuerte, pero hay un abismo que les separa: la efectividad. El Celtic es el equipo que menos disparos (25) y oportunidades (2,27) hace de la Champions. Mientras que el Atlético, aunque no dispara mucho (31), tiene el mayor porcentaje de gol de la competición rozando el 20%. Y claro, a la primera, al saco. Apenas pasaban cinco minutos del inicio cuando Griezmann recogió un mal despeje de McGregor en la frontal del área y su disparo, que toca en un defensor, se alejó de Hart hasta que se coló en la red.

Ventaja extra

Lejos de intimidar ese primer gol, los escoceses siguieron con su valiente plan de partido ideado por Brendan Rogers. El Atlético, que había salido muy presionante, decidió aprovechar esa presencia de franjiverde en su terreno para salir con peligro a través de Morata, Correa y de un Riquelme, que ha decidido aprovechar la ausencia de Lino, como si fuera su último tren del fútbol profesional.

En 20 minutos, tres ocasiones claras para el Atlético y una ventaja extra. Una durísima entrada de Maeda sobre Hermoso terminó mereciendo la roja tras el suspense del VAR. El panorama se aclaraba mucho para los rojiblancos, si no lo estaba ya con ese 1-0 tan tempranero y Griezmann iba a poner todo de su parte para aclararlo aún más.

Casi se empaña el buen partido Atlético si no llega a aparecer Oblak para salvar el pellejo a Morata. Volvió el cancerbero que conocen en el Metropolitano para tirar de reflejos y salvar un mal despeje del delantero que se colaba en su portería tras un córner lanzado por los escoceses.

Chilena de Witsel

La primera parte fue un monólogo rojiblanco y un clinic de Antoine Griezmann. El puesto número 21 del Balón de Oro exhibió un conocimiento del juego propio de las grandes estrellas, de esas que normalmente se sientan en la misma mesa. Desde una posición menos habitual para él, marcó, repartió, defendió y asistió como el jefe técnico que es de este equipo en el césped. El espiritual es Koke. Y fuera del verde, lo imaginan.

Pese a ir ganando y frente a 10, Simeone no se permitía un respiro y Griezmann tampoco en el césped. Querían un gol más y a punto lo hace el francés si su puntera se hubiera dirigido mejor. Como no pudo marcar, decidió iniciar la jugada del segundo gol con un precioso balón cruzado a Giménez, que dejó de cabeza a Morata para que remachara en boca de gol. El Atlético no era el mismo que el de Las Palmas.

Morata remata ante Hart el 2-0 en el Metropolitano.EFE

El Atlético llegaba plácidamente a la portería del Celtic. Los de Brendan Rogers no son un equipo confeccionado para defender cerca de su portería, no lo hacen en la liga escocesa y, cuando toca hacerlo en Europa, no saben. Cómo sería de plácida la noche rojibanca que Witsel se permitió el lujo de hacer una chilena que pudo ser el tercero si no lo rechaza la defensa escocesa.

Y como Griezmann es muy bueno y también algo envidioso, decidió imitar el gesto a Witsel para convertir de tijera apenas cinco minutos después. El mismo tiempo que tardó el Cholo en sustituirle para que se llevara la ovación de la grada pensando en el partido del domingo. Y uno de los sustitutos de esa ventana, no el del francés sino el de Riquelme, decidió arrebatar el gol más bonito del partido al francés. Lino se abrió el balón desde el pico del área y la puso donde duermen las arañas.

La última parte del partido era de llevar un ábaco encima para contar oportunidades y goles. Para las primeras, faltaban bolas, de los segundos, cayeron dos más. Uno lo hizo el pichichi del equipo tras recoger un rechace en la frontal y el último, el que superaba la mejor noche europea del Atlético lo hizo Saúl.

kpd