Un viejo conocido de la liga española, Yossi Benayoun, vivió este sábado “el día más difícil” de su vida. El ex futbolista vio como terroristas de Hamas asaltaron la casa de su hermana, en Kibbutz de Be’eri, cerca de la Franja de Gaza, durante el ataque coordinado del grupo armado a Israel.
“Estoy en shock, fue un gran milagro. Viví el día más difícil de mi vida. Ya había aceptado el hecho de que todos estaban muertos. Pero entonces ocurrió un milagro gracias a mi heroico sobrino”, explicó Benayoun al medio israelí ‘Ynet Sport’.
Cuatro terroristas de Hamas atacaron la casa de su hermana, dispararon a su cuñado y le hirieron de bala en la mano. El hombre tuvo que esconderse en el campo para no ser ejecutado.
Para saber más
El ex futbolista de 43 años, que jugó en el Racing de Santander, Maccabi Haifa, West Ham United, Liverpool, Chelsea, Arsenal o Queens Park Rangers, recibió un mensaje de su sobrino Shaked que le hizo pensar lo peor. “Por favor, sálvanos”, le pedía por mensaje justo antes de que se cortaran las comunicaciones.
Benayoun se quedó con la duda del estado de su familia, pero fue entonces cuando Shaked, oficial de la Brigada de Infantería Golan, reaccionó y mató a tres de los cuatro atacantes. El cuarto, lanzó una granada contra la casa pero los familiares del ex del Racing consiguieron escapar.
España va escribiendo líneas en su historia en esta Eurocopa de Suiza. Fase de grupos invictas, goleadas cómodas, derribada la barrera de cuartos por primera vez en 28 años y la posibilidad de llegar a la final tumbando a Alemania, algo inédito. Todas las miradas se han dirigido al césped, a la mejor versión de Alexia Putellas, la incombustible Patri Guijarro, el gol de Esther, el desparpajo de Vicky López o el regreso de Aitana Bonmatí. La clave de eso está en el banquillo. Montse Tomé ha conseguido que España mire al campo y quite el foco de otros asuntos que, si bien no han afectado al rendimiento, han enturbiado.
La seleccionadora tiene ante sí su propio reto, del que no habla, pero que es el elefante en la habitación. Quiere un título enorme, más que una Nations League, que ponga en valor su trabajo y le abra las puertas de su continuidad en la RFEF. El 30 de agosto finaliza el contrato que, en plena tormenta, le firmó Pedro Rocha. Se lo ganó con la Liga de Naciones, la clasificación para los Juegos de París y para la Eurocopa. La estructura federativa era tan inestable que nadie quería sacudirla con cambios en el banquillo. Ahora es distinto. Rafael Louzán está al mando y, junto a las directivas María Suárez y Ruth García, la directora de Fútbol Femenino, Reyes Bellver, y la directora deportiva, María Pry, -que no ha pisado Suiza hasta ahora- tendrán que tomar una decisión sobre el futuro de la seleccionadora que, a día de hoy, aseguran fuentes federativas que está por definir. Nadie desvía el foco del objetivo.
En el análisis, Montse Tomé está más fuerte que hace un año, cuando renovó, y lejos de aquel septiembre de 2023 cuando cogió el relevo de Jorge Vilda y se enfrentó a aquella madrugada en Oliva. Allí pareció que sus días estaban contados. Sin sacudirse nunca las preguntas sobre Jenni Hermoso, ha ido moldeando con mucha mano izquierda un grupo que hoy es una piña y tiene una relación sana con el cuerpo técnico. Devolvió orden natural a la capitanía, con Irene Paredes y Alexia, sumó a quienes empujan, como Aitana, Mariona y Olga Carmona, y ha abierto las puertas a la nueva generación que encabeza Vicky López sin dejar a un lado la meritocracia que ejemplifica la llamada de Martín-Prieto o las guardametas Nanclares y Sullastres. Ha puesto en marcha el relevo generacional, no sin críticas externas pero apoyándose siempre en los resultados, que son incontestables salvo el lunar de los Juegos de París. De eso también aprendió.
Tomé con su segundo, Nacho Fernández.ANA ESCOBAREFE
Tomé, que heredó buena parte del cuerpo técnico de Jorge Vilda, ha ido fortaleciendo su propio equipo. En octubre incorporó a Nacho Fernández como segundo entrenador, un hombre sin experiencia en el fútbol femenino pero que durante años ha arropado a José Bordalás o Marcelino en sus cuerpos técnicos.
Exigencia constante
Analiza y perfila con ella los partidos -juntos viajaron a Basilea a ver el Francia-Alemania en directo-, y se encarga de diseñar las jugadas a balón parado. Junto a ellos Irene del Río, Carlos Sánchez con las porteras y Víctor Cervera, que ha cogido el mando de la preparación física.
Si hay un detalle que destaca todo el entorno de trabajo de Tomé es su exigencia constante. La seleccionadora es consciente de que tiene a las mejores jugadoras del mundo y quiere que su equipo de trabajo responda a ese nivel. En esta Euro, se ha reforzado con un analista más, todos los entrenamientos son grabados desde las alturas del Juan Antonio Samarach de Lausana y todos los rivales han sido seguidos en directo. No hay detalle que se deje al azar, como ha ocurrido en otros momentos de su etapa en el banquillo.
Esta Eurocopa ha puesto a la asturiana en un grupo de élite. De las siete mujeres que empezaron en los banquillos, solo ella y la doble campeona Sarina Wiegman al frente de Inglaterra, han peleado por llegar a la final. En el caso de la neerlandesa, su nombre llegó a estar en la lista de sustitutos de Gareth Southgate, lo que hubiera supuesto recorrer el camino inverso al que han hecho los dos hombres que aparecen junto a ellas. El italiano Andrea Soncin, que llegó al fútbol femenino sin experiencia, y Christian Wück, que creció en las categorías inferiores de Alemania con éxitos como el Mundial sub'17 masculino, y a quien pusieron al frente de la Mannschaft tras los Juegos.
El entrenador y jugador de la selección española de voleibol y del Club Voleibol Almería, Cosme Prenafeta, está siendo investigado judicialmente por la presunta agresión sexual a una menor en una causa posterior a su condena a dos años de cárcel por abusar de dos jugadoras.
Según han precisado a EFE fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), la causa aún sigue en diligencias de investigación, de forma que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Roquetas de Mar (Almería) no ha dictado el auto de procedimiento abreviado, si se decide tomar esta medida, ni tampoco el posterior auto de apertura de juicio oral.
El alto tribunal andaluz señala que se le investiga por un presunto delito de agresión sexual a menor de edad, por un caso que "se remonta a hechos presuntamente ocurridos hace varios años".
Han aclarado que este jueves, Prenafeta declaró a solicitud propia y respondió las preguntas del juez y de su abogado defensor. Su letrado ha solicitado la incorporación de pruebas documentales que, antes de ser admitidas o no, deberán ser trasladadas en un futuro al Ministerio Fiscal. Según han precisado fuentes judiciales a EFE, el caso es ajeno a la esfera profesional de Prenafeta.
Dichas fuentes indican que el pasado 3 de octubre el juez acordó como medida cautelar durante la investigación de la causa la prohibición de comunicarse "directa o indirectamente" con la víctima "por cualquier medio, incluidos los medios telemáticos o a través de persona interpuesta", bajo apercibimiento expreso de incurrir en un delito de desobediencia o de adoptar nuevas medidas cautelares que impliquen mayor limitación de su libertad personal en caso de hacerlo.
Además, el juez ha prohibido a Prenafeta salir del territorio nacional durante la tramitación de la causa para garantizar que comparezca ante él cuando sea llamado, por lo que se le ha retirado el pasaporte.
El pasado mes de noviembre la Audiencia Provincial de Almería confirmó las penas de dos años de prisión a Cosme Prenafeta por abusar sexualmente de dos jugadoras a las que besó sin su consentimiento, además de tocarle las nalgas a una de ellas. La sentencia, a la que ha tenido acceso EFE, desestima un recurso de apelación contra el fallo original que declaró probado que Prenafeta, entrenador del equipo de voleibol en el que militaban las dos víctimas, celebró el 28 de diciembre de 2020 una comida de Navidad en su domicilio, a la que acudieron todas las jugadoras de dicho equipo.
Sobre las 18:00 horas, después de que se marchasen el resto de compañeras, las víctimas se quedaron a solas con el entrenador, "consumiendo bebidas alcohólicas y participando en un juego que consistía en realizarse preguntas de índole sexual y beber chupitos de alcohol".
Durante dicho juego, con "ánimo de satisfacer sus deseos lúbricos", el acusado se acercó a una de las chicas en el salón de la casa y la agarró por el cuello con una mano para darle un beso en la boca que "duró varios segundos". La víctima intentó separarse y apartó a Prenafeta con los brazos.
Todo esto ocurrió mientras la otra víctima se encontraba en el baño, pero cuando regresó el acusado se acercó a ella en tres ocasiones en la cocina, en la terraza y en una habitación para besarla en la boca y en el cuello, y en una de estas ocasiones le tocó las nalgas. "Estos hechos se produjeron sin el consentimiento de las víctimas, sufriendo ambas una sintomatología ansioso depresiva a consecuencia de los hechos descritos", añade el fallo.