La mítica gimnasta Simone Biles (27), ha respondido a través de una publicación en Instagram a su ex compañera MyKayla Skinner, después de que el equipo estadounidense de Estados Unidos ganase el oro en los Juegos Olímpicos de París 2024 este martes.
El guiño que ha publicado Biles, aparentemente, corresponde a una respuesta a las declaraciones que dio Skinner (27) a través de un vídeo de YouTube después de no ser seleccionada para viajar a París 2024.
En dichas declaraciones dijo lo siguiente: “Además de Simone, siento que el talento y la profundidad ya no son como antes. Muchas de esas chicas ya no trabajan duro, simplemente no tienen ética de trabajo”.
Como respuesta hacia tal desproporcionado comentario, la olímpica Biles, tras arrasar en su disciplina junto a su equipo estadounidense, ha publicado una fotografía junto a todo el equipo: Suni Lee, Jordan Chiles, Jade Carey y Hezly Rivera. En el post se puede ver a todas las mujeres celebrando haber ganado la medalla de oro en la final de gimnasia por equipos, pero lo que ha dejado a todos los internautas sin palabras ha sido el pie de foto: “Falta de talento, vagas, campeonas olímpicas”, escribió la americana en defensa de sus compañeras.
Los comentarios estaban asegurados, nadie ha dudado sobre la intencionalidad de dichas palabras. Una respuesta a modo de zasca dirigida a Skinner.
Paula Badosa reconoció que está "lejos" de su "mejor versión", pero afirmó que "esa versión sigue dentro" de ella, y que quiere ser "recordada por demostrar que fue capaz de salir", en una publicación realizada en sus redes sociales después de quedarse fuera del top 100 mundial.
Badosa fue eliminada el pasado sábado en la segunda ronda del Masters 1000 de Miami contra la estadounidense Iva Jovic por 6-2 y 6-1. Con ese resultado, la española caía hasta la posición 113 de la clasificación de la WTA, en la que había llegado a ocupar el segundo puesto.
"Hay algo que tengo claro: siempre lo intentaré con todas mis fuerzas. Haré lo que haga falta. Sé que estoy lejos de mi mejor versión, pero también sé que esa versión sigue dentro de mí", expresó, en una carta que terminó con un agradecimiento al apoyo que le prestan sus seguidores.
"No seré recordada por ser la que más títulos gane, pero quiero ser recordada por esto. Por demostrar que Paula fue capaz de salir. Y que ese niño o niña que esté pasando por un momento difícil piense en mí y diga: 'Si ella pudo, yo también'. Para eso sigo aquí", añadió.
"Paula no está de vuelta... pero lo estará"
La española, nacida en Nueva York, se mostró vulnerable: "A veces siento que no puedo controlar las voces dentro de mí. Las emociones son demasiadas y me veo superada. Las dudas se apoderan de mí y me siento perdida en un mar de emociones. Hay días en los que siento que tengo la fuerza suficiente, y otros en los que la montaña es demasiado grande y me pregunto si seré capaz".
"Una vez más, voy a demostrar que puedo salir. Será muy duro, pero prometo seguir hasta conseguirlo. Y aunque ahora no salgan las cosas, y haya mil opiniones... Seguiré. Y seguiré", recordó.
"Paula no está de vuelta... pero lo estará", concluyó su publicación la tenista, que afronta ahora la temporada de tierra batida.
El Barça encontró la horma de su zapato en Anoeta. La Real Sociedad, con un Take Kubo dándolo todo tanto en defensa como en ataque y un orden capaz de desesperar a los azulgrana, le infligió al conjunto de Hansi Flick su segunda derrota en Liga en lo que llevamos de temporada gracias a un solitario tanto de Becker. Aunque los donostiarras tuvieron ocasiones para cerrar el partido mucho antes. [Narración y estadísticas, 1-0]
De nada les sirvió a los barcelonistas tratar de apretarle los tornillos a su rival como de nada tampoco le sirvió al entrenador teutón protestar el gol anulado por fuera de juego a Lewandowski. Flick entendió que el automático había tomado el pie del central txuri urdin por el del punta polaco, aunque lo que condenó realmente a los suyos fue perder la chispa mostrada hasta ahora en ataque.
Dominó el Barça los instantes iniciales del partido, pero a los azulgrana les costaba Dios y ayuda concretar ocasiones claras de gol y, de hecho, la más clara que tuvieron, en la que Lewandowski acabó enviando el balón al fondo de la red, acabó siendo invalidada por el protestado fuera de juego. Un fuera de juego por escasos centímetros y señalado tras intervención del sistema semiautomático.
El susto, en este caso, hizo que la Real Sociedad despertara de su aparente letargo de los primeros minutos, por medio, sobre todo, de un Kubo que se multiplicó tanto en ataque como en defensa. El 1-0, no obstante, llegaría gracias a la presión en la salida de balón barcelonista, con Sucic peinando el esférico y Becker marchándose por velocidad, tras un inoportuno resbalón de Cubarsí, para inagurar el marcador más que cumplida ya la primera hora del duelo.
Becker celebra el único tanto en el encuentro.Juan HerreroEFE
El tanto espoleó aún más a los locales. Tanto, que incluso tuvieron una opción clarísima para poner aún más tierra de por medio, tras una acción de Kubo que Oyarzabal mandaría finalmente al limbo. El Barça, mientras, buscó también un poco más la portería de Remiro, con más corazón cabeza y más ganas que puntería. No obstante, su postrero arreón de la primera mitad no lograría evitar que la Real se marchara a los vestuarios con ventaja en el marcador y unas sensaciones absolutamente inmejorables para asegurar que los tres puntos se quedaran en casa.
En la reanudación, Flick optó por dar entrada a Dani Olmo por un Frenkie de Jong que no acababa de tener el día en Anoeta y que, además, se quejó de varios golpes a lo largo de los primeros 45 minutos. Becker, con una acción rapídisima, pero que moriría en las manos de Iñaki Peña, abrió fuego muy pronto.
Duelo bajo palos
El meta azulgrana, poco después, se resarciría de un fallo en el desplazamiento de balón con una plástica parada a remate de Oyarzabal para enviar el balón a córner y respiraría aliviado después de que Becker, forzado, no encontrara portería con su remate. Remiro, mientras, en la otra portería, tuvo que emplearse a fondo para evitar un gol en propia meta tras un intento de despeje de Zubimendi que acabó cargándose con mucho veneno.
Tras la efervescencia de los primeros instantes del segundo tiempo, el Barça empezó a diluirse paulatinamente en ataque. Con Raphinha y Lewandowski mucho menos atinados que de costumbre, ni siquiera las buenas maneras de Olmo parecían propicias a romper el orden de la zaga de los donostiarras.
El reloj, inexorable, provocó que los azulgrana fueran además actuando cada vez con más precipitación, condenando una y otra vez sus, en esta ocasión, escasas opciones de llevarse por lo menos un punto de Anoeta. El toque de corneta de los instantes finales, con los de Flick volcados en el área contraria, fue más vistoso que efectivo y no lograría evitar la segunda derrota barcelonista en la Liga.