Arda Güler no está teniendo suerte en sus primeros meses como jugador del Real Madrid. La gran promesa del fútbol turco cambió el Fenerbahce por el Santiago Bernabéu el pasado mes de julio, con apenas 18 años, y tres meses después todavía no ha podido debutar con el conjunto blanco.
El centrocampista zurdo pasó por el quirófano en agosto para solucionar unos problemas en el menisco de la rodilla derecha que le lastraron durante el inicio de la pretemporada, y justo ahora, cuando comenzaba a recuperar la forma y a entrenar con el resto de sus compañeros, ha sufrido una lesión en el músculo recto anterior izquierdo.
Güler, que iba a volver a la lista de convocados ante Las Palmas, sufrió el percance en la última jugada del entrenamiento de este martes en Valdebebas y pasó las pruebas médicas mientras Carlo Ancelotti hablaba en sala de prensa. Ante los medios, el italiano, que todavía no era consciente de la nueva lesión, le elogió. “Le falta acostumbrarse al juego del equipo, pero lo que ha mostrado en este tiempo es que es un gran talento, un talento extraordinario”.
Esta lesión tendrá a Güler “entre tres y cuatro semanas” fuera de los terrenos de juego, según fuentes consultadas por este periódico. El turco sintió una molestia en la última acción de la sesión y avisó a los servicios médicos.
El ex del Fenerbahce espera volver después del parón de selecciones de octubre, momento en el que el Madrid tendrá que viajar al Sánchez Pizjuan (21-21 de octubre), a Braga en Champions y a Montjuic para el clásico contra el Barcelona.
Ya tenemos el primer resultado histórico del Mundial de clubes. El Bayern Múnich se ha estrenado en esta edición con un festival goleador sobre el débil Auckland City de Nueva Zelanda, un equipo amateur que ganó la Champions de Oceanía pero que no pudo casi tirar a puerta ante los alemanes. Musiala anotó tres goles desde el banquillo, Coman, Olise y Müller dos y Boey uno para sumar un desnivelado 10-0.
A los 20 minutos el encuentro ya iba 4-0, tras los goles de Coman (dos), Boey y Olise. Reflejo de la superioridad alemana sobre el conjunto de Nueva Zelanda, que apenas tocó balón. El Auckland City es el dominador de los últimos años de la Liga de Campeones de Oceanía, por eso está en el Mundial, pero ante el Bayern quedó demostrado que su nivel es mucho más bajo que el de este torneo. De hecho, según datos de Opta está en el puesto 5074 del ranking mundial, justo debajo del Castilleja, de División de Honor de Andalucía, sexta categoría del fútbol español.
La realidad ha golpeado de manera durísima al Auckland City y emborrona un poco un palmarés envidiable en su continente. Ha ganado doce veces la Champions de su confederación y ha disputado en diez ocasiones el antiguo Mundialito (2006, 2009, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017 y 2022, quedando en tercer lugar en la edición de 2014.
Pero contra el Bayern no pudieron hacer nada. Müller y Olise marcaron el quinto y el sexto gol antes del descanso y el resultado ya era devastador para un equipo que no es profesional. Sus futbolistas no se dedican sólo al fútbol, sino que tienen otros trabajos en los que ganan más que con el balón. Estar en Estados Unidos para este torneo ya es un premio, aunque el debut haya sido tan duro.
Tras el intermedio, la entrada al campo de Musiala activó a un Bayern que parecía haberse relajado. El mediapunta alemán anotó un hattrick desde el banquillo y Müller completó el 10-0 en el tramo final, justo cuando los neozelandeses consiguieron su único disparo del encuentro.
Ahora el Auckland City deberá competir contra Boca Juniors y Benfica para tratar de lograr lo imposible: un empate que le reporte un millón de dólares que sumar a los 3,5 que recibe de la FIFA, la cifra más baja de todos los equipos del torneo.
El Real Madrid, campeón de Liga, de Champions, de la Supercopa de España, de la Supercopa de Europa y de la Intercontinental en 2024, ha perdido desde el mes de septiembre 1-0 contra el Lille, 0-4 ante el Barça, 1-3 frente al Milan, 2-0 contra el Liverpool, 2-1 ante el Athletic y 2-5 en el último clásico contra el Barça. Algunas han sido una leve piedra en el camino, un toque de atención, como la de Francia o la de San Mamés, pero las sonrojantes goleadas contra el Barça y la desgracia continental en Anfield y contra los italianos en el Bernabéu han levantado todas las alarmas, con sombras que se repiten en cada encuentro y que preocupan al cuerpo técnico, al vestuario y a la directiva de Chamartín.
La salida de Kroos y la llegada de Mbappé han desestabilizado a un equipo cuya mayor virtud, mencionada por Ancelotti en cada uno de sus éxitos, era el equilibrio. No lo ha hecho por los nombres, sino por los perfiles. El Madrid ha perdido cerebro y ha ganado gol cuando sin cerebro no existe gol. El mercado veraniego era exclusivamente para completar su galaxia con Mbappé y el centro del campo se entregó a Valverde, Tchouaméni y Camavinga. Los cromos eran ideales, pero el puzle de videojuego comenzó a desintegrarse.
Las lesiones de Carvajal y Militao han transformado por completo la plantilla, poniendo a Lucas Vázquez en un foco inesperado y a Tchouaméni en una posición que no domina. Al gallego se le vieron las costuras en aquella semana dramática ante Barça y Milan y el francés cuajó el domingo una de sus peores actuaciones, totalmente superado en la marca, en velocidad y en los duelos individuales.
El 4-2-4 y la parálisis
Al caer Tchouaméni a la posición de central y elegir Ancelotti a Rodrygo por delante de otro centrocampista, el Madrid se rompe, como se pudo ver ante el Barça. El equilibrio que le hizo campeón de Europa en ese 4-4-2 con Bellingham en la punta de un rombo liderado por Kroos ya no existe. Ahora es un 4-2-4 en el que pocas cosas fluyen, especialmente contra los grandes del continente.
En ataque está falto de ideas, paralizado ante equipos que, como el Barça, le dejan sin espacios. No puede dominar el juego como lo hacía con Kroos porque Camavinga y Valverde son todoterrenos imparables, no metrónomos. Y en defensa hace aguas, insistiendo Ancelotti en ese famoso bloque bajo con el que ganó dos Champions. No es otra cosa que cerrarse y buscar la velocidad al contraataque, simple y efectivo, pero imposible con el nivel actual de sus defensa, lastrada por ese Lucas-Tchouaméni del carril derecho y por la poca ayuda de Rodrygo y Vinicius a los laterales.
Y ante los problemas, la búsqueda de soluciones. El cuerpo técnico entendió después de los duelos ante Barça y Milan que Lucas no podía ser titular en partidos grandes y planeó situar ahí a Valverde. Pero perder al uruguayo en el centro del campo era demasiado riesgo. El mercado parece una opción casi obligada para cualquiera, aunque en la dirección de Chamartín se trabaja más por proyecto que por impulso. Los planes por encima de las necesidades puntuales.
Ancelotti y sus futbolistas, tras el 2-5 del domingo en Yeda.EFE
El fichaje de Alexander-Arnold va por buen camino, pero más para verano, cuando sea libre, que ahora en invierno pagando un traspaso al Liverpool. Como el curso pasado, tras las lesiones de Militao y Alaba, la urgencia deportiva no parece que vaya a cambiar el mapa de los despachos. Ni fue así antes ni parece que vaya a ser así ahora salvo que en Anfield rebajen sus pretensiones.
En el conjunto blanco señalan ese plan como la base principal de sus éxitos recientes. Si uno analiza los fichajes del Madrid en el último lustro, no hay urgencias y sí realidades. La respuesta al adiós de Benzema fue la cesión de Joselu (y adelantar a Bellingham) las llegadas hace tiempo que son 'jugadores inversión', como los llaman en Valdebebas, o gangas a coste cero. De Camavinga y Tchouaméni a Alaba o Rüdiger. El próximo sería Arnold.
Plan deportivo
Hay un plan económico y deportivo sobre la mesa que, de momento y condicionado por las lesiones, deja al vestuario con varias sombras complicadas de corregir. Se buscará un centrocampista organizador y con calidad, pero no en invierno ni con prisa, esperando un paso adelante de Valverde y Camavinga. Se buscará un central joven asumiendo la edad de Alaba o Rüdiger y los problemas físicos de Militao, pero tampoco será con urgencia. Tchouaméni y Asencio son, para el club, soluciones de emergencia y se espera a Alaba.
Se considera que hay piezas suficientes y que es deber de Ancelotti y de los futbolistas a nivel individual hacerlas funcionar. El lateral, conscientes de que Lucas está sólo y que Valverde es mediocentro, podría ser el foco de interés para un parche, pero siempre, como lo que fue Joselu, a coste mínimo.
En la última Asamblea, el Madrid anunció una cifra de negocio de 1.073 millones, 150 más que en 2023, un saldo en tesorería de 83 (40 millones menos), un presupuesto de gasto de plantilla de 482 millones (20 menos que la anterior), una subida en los ingresos de marketing de 90 millones (hasta los 426) y un presupuesto para este curso de 1.127 millones, sin contar los conciertos, pendientes de la pelea legal con los vecinos. Dijo Florentino que no hay que darle "mucha importancia al tema de los ingresos, porque el grueso viene de patrocinadores y estos son espectaculares". Hay dinero, parece, pero también un plan, un carril. Balones a Ancelotti.
ABRAHAM P. ROMERO
@AbrahamRomero_
Madrid
Actualizado Viernes,
26
mayo
2023
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