El Getafe no guardará buen recuerdo de su destierro en el Metropolitano, donde cayó ante el Rayo Vallecano tras un partido bronco marcado por las expulsiones de Juanmi Latasa, Mason Greenwood y Damián Suárez y el doblete de Sergio Camello. El delantero, de regreso al estadio que le vio debutar en Champions con el Atlético, rompió la pésima racha de los franjirrojos, que acumulaban ocho jornadas de Liga sin triunfo y cuatro sin marcar. [Narración y estadísticas (0-2)]
La expulsión de Latasa, por sendos manotazos en balones aéreos, truncó el gran inicio del Getafe, que dominó por completo a su rival durante la primera media hora. Sin embargo, tras un codazo sobre Sergio Valentín, el canterano del Real Madrid vio la segunda amarilla en el minuto 40. Un duro revés para los 10.000 aficionados del Getafe desplazados hasta el Metropolitano, por culpa de una sanción que el club azulón arrastraba desde 2017.
Por entonces, David Soria ya había evitado el 0-1 con tres intervenciones consecutivas de mucho mérito. La primera, tras un zurdazo de Isi Palazón, el hombre clave en la sala de máquinas del Rayo. En el saque de esquina siguiente, el centrocampista intentó un gol olímpico salvado por Soria, que volvió lucirse tras un remate de Kike Pérez.
La protesta de Greenwood
Sin embargo, el guardameta nada pudo hacer en el primer minuto del añadido, cuando Camello empujó a la red un balón suelto tras un disparo raso de Randy Nteka. El primer gol del curso para el internacional sub-21, que volvió a dejar en el banquillo a Raúl de Tomás.
El cuarto de hora del descanso no tranquilizó los ánimos del Getafe, golpeado otra vez por Camello, el más astuto en el área tras un robo de Nteka sobre Djené. El 0-2 desquició por completó a los locales, que perdieron a Greenwood en el minuto 51 tras una protesta a Jorge Figueroa Vázquez.
“No voy a comentar nada, todo el mundo ha visto el partido. Hasta la expulsión hicimos un buen partido, controlando y dominando. A partir de la expulsión de Latasa todo ha cambiado”, comentó José Bordalás sobre la labor del árbitro, que también mostraría la roja directa a Damián en la zona técnica, unos segundos después de que cediera su sitio a Omar Alderete.
80 amarillas y nueve rojas
El árbitro del comité andaluz decretó 32 faltas, 16 por bando, y penalizó la dureza del Getafe con seis amarillas. De este modo, el conjunto de Bordalás cierra la primera vuelta como el más amonestado de Primera, con 80 amarillas (24 más que el Cádiz) y nueve rojas (cuatro más que los gaditanos). Asimismo, encabeza la clasificación de faltas cometidas, con 319.
Sobre la acción de Greenwood, Bordalás ofreció también una explicación. “Me ha contado que le ha dicho: ‘No me jodas’. En ningún momento ha insultado a nadie. Las expulsiones fueron un poco rigurosas y el árbitro nos ha castigado de una manera excesiva. Ha habido condicionantes para que el equipo no diera su mejor versión”, remató el técnico.
El final, por tanto, de la buena racha del Getafe, privado de sus tres expulsados para su próxima visita a El Sadar, donde tampoco podrá contar con Jaime Mata, que cumplirá ciclo de cinco amarillas.
España arrancaba 2026 con un nuevo récord: por primera vez en la historia, el número de personas residentes en el país nacidas en el extranjero supera los 10 millones, según publicó este mismo febrero el Instituto Nacional de Estadística. Con 49,57 millones de habitantes a cierre de 2025, España nunca había rozado tanto los 50 millones de residentes ni la población nacida en otro país había tenido tanto peso sobre el total.
Sin embargo, estos datos no se difundieron de forma desagregada, por lo que, para conocer cuáles son los destinos con mayor presencia de población inmigrante es necesario retroceder un año. A 1 de enero de 2025, cuando el número de residentes nacidos en otro país era de 9.453.535, más de medio millón menos.
América es el principal continente de origen: el 50,4 % de los residentes procede del otro lado del Atlántico (4.772.270 personas), con Colombia y Venezuela como principales países de nacimiento. Les siguen los nacidos en Europa (2.417.433), que representan el 25,5 % del total, especialmente de Rumanía y Reino Unido. En tercer lugar, se sitúa África, con 1.647.610 personas (el 17,4 %), donde Marruecos destaca, con diferencia, como principal país de origen. Por último, Asia reúne al 6,5 % de los residentes, con algo más de medio millón de personas (616.222) con China a la cabeza como país de nacimiento.
La tendencia es clara: el flujo migratorio hacia España se mantiene intenso. Desde 2021 han llegado 2.207.700 personas nuevas nacidas en el extranjero. De ellas, el 69,5 % procede de América, el 15,8 % de África, el 9,2 % de Europa y el 5,5 % de Asia.
Que Asia sea el continente menos representado entre los analizados responde, en buena medida, a la falta de vínculos históricos y diplomáticos. "China ha tenido tradicionalmente un peso demográfico muy reducido en España. Nuestro país no ha mantenido relaciones estrechas con Asia Oriental; los lazos más sólidos se han dado con el norte de África y con América Latina", explica Héctor Cebolla, investigador del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC.
¿Y dónde se concentran? Como ocurre con la inmigración de españoles dentro del propio país, el flujo migratorio se dirige a las zonas con más oportunidades laborales. "Nuestra inmigración es básicamente económica y se concentra en los territorios con mercados de trabajo más dinámicos", señala Cebolla. "La idea de que los inmigrantes van a repoblar Soria o Zamora nunca va a suceder: se concentran en los lugares donde hay más trabajo", aclara.
Por este motivo, grandes urbes como Madrid y Barcelona presentan una elevada concentración de residentes inmigrantes: el 24,8 % de los nacidos en América, el 12,7 % de los europeos y el 9,1 % de los africanos residen en la provincia madrileña. Por su parte, en la provincia catalana vive el 16,3% de los americanos, el 14,8 % de los africanos y el 11 % de los europeos.
Pero no solo las grandes ciudades monopolizan los principales destinos. "El arco mediterráneo es también una de las grandes áreas de atracción, porque combina la agricultura de buena parte del litoral con polos empresariales como Valencia o Alicante", apunta Cebolla.
Aunque, como indica el investigador, "además de la inmigración económica existe otro perfil, sobre todo europeo", en alusión al atractivo del clima del litoral mediterráneo, "especialmente entre jubilados que eligen provincias como Alicante o Málaga", la segunda y la cuarta con más residentes nacidos en Europa.
Que Asia sea el continente menos representado entre los analizados responde, en buena medida, a la falta de vínculos históricos y diplomáticos. "China ha tenido tradicionalmente un peso demográfico muy reducido en España. Nuestro país no ha mantenido relaciones estrechas con Asia Oriental; los lazos más sólidos se han dado con el norte de África y con América Latina", explica Héctor Cebolla, investigador del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC.
¿Y dónde se concentran? Como ocurre con la inmigración de españoles dentro del propio país, el flujo migratorio se dirige a las zonas con más oportunidades laborales. "Nuestra inmigración es básicamente económica y se concentra en los territorios con mercados de trabajo más dinámicos", señala Cebolla. "La idea de que los inmigrantes van a repoblar Soria o Zamora nunca va a suceder: se concentran en los lugares donde hay más trabajo", aclara.
Por este motivo, grandes urbes como Madrid y Barcelona presentan una elevada concentración de residentes inmigrantes: el 24,8 % de los nacidos en América, el 12,7 % de los europeos y el 9,1 % de los africanos residen en la provincia madrileña. Por su parte, en la provincia catalana vive el 16,3% de los americanos, el 14,8 % de los africanos y el 11 % de los europeos.
Pero no solo las grandes ciudades monopolizan los principales destinos. "El arco mediterráneo es también una de las grandes áreas de atracción, porque combina la agricultura de buena parte del litoral con polos empresariales como Valencia o Alicante", apunta Cebolla.
Aunque, como indica el investigador, "además de la inmigración económica existe otro perfil, sobre todo europeo", en alusión al atractivo del clima del litoral mediterráneo, "especialmente entre jubilados que eligen provincias como Alicante o Málaga", la segunda y la cuarta con más residentes nacidos en Europa.
Ucrania, Colombia y Perú: los tres países que más ciudadanos han visto marcharse
Un análisis más detallado muestra que Ucrania es el país que ha registrado un mayor aumento de salidas hacia España en los últimos cuatro años: la población nacida allí ha crecido un 87,8 % desde 2021, en vísperas del inicio de la guerra con Rusia. El principal motivo de este incremento —que ha elevado la cifra de residentes de cerca de 112.000 a unos 210.000— es el conflicto bélico. "La llegada de ucranianos se ha disparado por la guerra y, en su mayoría, son mujeres y menores", explica Jordi Bayona, investigador del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Al margen del impacto de la guerra, Colombia se sitúa como el país con mayor crecimiento de residentes en España, con un aumento del 83,7 % desde 2021: de algo más de medio millón ha pasado a 978.000 personas. Le siguen Perú (+72 %), Venezuela (+68 %) y Cuba (+51 %). En conjunto, estos colectivos han pasado de cifras inferiores al medio millón en 2021 a rozarlo en el caso de Perú (430.277), superarlo ampliamente en el de Venezuela (692.316) y situarse en torno a los 253.000 en el de Cuba.
Bayona apunta a tres factores clave. "En España hubo un primer boom migratorio a comienzos de los años 2000, que terminó con la crisis de 2008. Con la recuperación económica a partir de 2015 se inició un segundo auge, marcado por una elevada llegada de población latinoamericana", afirma. Esto explica que sea hoy el principal colectivo migratorio en el país.
"A ello se suma un fuerte factor de expulsión en los países de origen: crisis económicas, conflictos políticos y una población joven cada vez más formada que no encuentra oportunidades laborales y emigra en busca de un futuro mejor", continúa.
Como tercer elemento apunta al cierre de las fronteras de Estados Unidos: "Era uno de los principales destinos de la migración latinoamericana, pero las restricciones, ya desde el primer mandato de Trump y el cierre actual, han hecho que el flujo se redirija hacia España", aclara.
Con el paso de los años, el número de personas nacidas en el extranjero que residen en España ha crecido de forma sostenida hasta superar los 9,4 millones a comienzos de 2025, un 60,8 % más que hace una década: en 2015 se contabilizaban cerca de 5,9 millones de personas.
Desde entonces, Marruecos, Colombia y Venezuela se mantienen en el podio de los tres principales países de origen, aunque los dos últimos han registrado un aumento especialmente intenso. En el caso de Venezuela, las llegadas se han cuadruplicado (+329 %), al pasar de 161.180 personas a 692.316 el año pasado. Colombia casi ha triplicado su cifra de residentes (+183 %), de 344.843 a 978.041 residentes. El crecimiento más estable corresponde a Marruecos, cuya población residente en España ha aumentado un 59 % en el mismo periodo, de 733.611 habitantes a más de un millón (1.165.955).
"Las llegadas desde Colombia o Venezuela son flujos que se activan y se frenan según la situación en esos países; en cambio, el marroquí es un flujo histórico, constante durante décadas, que se ha ido acumulando con el tiempo. Antes de que España fuera un gran país receptor de inmigración, la presencia marroquí ya era muy significativa", sostiene Cebolla. Y así lo confirman los datos: uno de cada ocho residentes nacidos en el extranjero lo hizo en Marruecos (12,4 %), lo que lo convierte en el principal país de origen.
Rumanía es el cuarto país de origen de los residentes, pero, junto con Reino Unido, es uno de los pocos que ha registrado un descenso desde 2021: hay un 7,8 % menos de población —unas 45.000 personas menos—, hasta situarse en 521.181 rumanos a comienzos de 2025. "Es una migración ya antigua, de hace casi dos décadas, y, si no hay nuevas llegadas, puede producirse el retorno", señala Bayona. Cebolla añade que, aunque el país no haya despegado económicamente, se trata de una inmigración laboral, muchos jóvenes formados optan por salir de España ante los bajos salarios y buscar mejores oportunidades en otros países europeos.
Marruecos, principal país de origen en las zonas agrícolas
Marruecos es el principal país de origen de la población extranjera residente en España. De este colectivo, el 15,3 % vive en la provincia de Barcelona, atraído por el mercado laboral de las grandes áreas urbanas. El segundo gran enclave marroquí se localiza en Murcia, donde reside el 8,8 % del total; en concreto, Cartagena es el segundo municipio con mayor número de personas nacidas en Marruecos: cuatro de cada diez residentes extranjeros proceden del país vecino.
Almería es el cuarto gran foco marroquí de España —tras Madrid— y El Ejido refleja con claridad esta tendencia: de sus cerca de 28.000 residentes nacidos en el extranjero, el 58,5 % nació en Marruecos, impulsado por la demanda de mano de obra del sector agrario. "Son zonas de agricultura intensiva que dependen de trabajadores de origen inmigrante y donde el crecimiento demográfico se ha sustentado, en parte, en la llegada de población extranjera", explica el investigador del CED.
A ello se suma la elevada concentración de población marroquí en Ceuta y Melilla, ciudades fronterizas con Marruecos, donde el 87 % de los residentes nacidos en el extranjero procede del país vecino, lo que las convierte en las dos ciudades con mayor concentración de toda España.
Claves para el sector económico en vecindarios de rentas medias y bajas
Para este análisis, EL MUNDO ha clasificado los barrios en tres niveles —alto, medio y bajo— a partir de la renta media bruta por hogar de 2023 (último dato disponible del INE), comparada con la mediana de cada provincia para ajustar el nivel económico al coste de vida local y no igualarlo al nacional. Se considera nivel alto cuando la renta media del barrio es al menos un 25 %superior a la mediana provincial y nivel bajo cuando es un 25 % inferior; el resto se clasifica como nivel medio. A modo de ejemplo, una renta de 30.000 euros puede situarse en un nivel medio en Almería, cuya mediana es de 33.446 euros, pero en un nivel bajo en Barcelona, donde la mediana alcanza los 54.545 euros.
Con esta metodología, el 75 % de los nacidos en Marruecos reside en barrios de nivel medio; la siguiente mayor concentración se da en zonas de rentas bajas (16,8 %) y solo uno de cada doce vive en áreas de nivel alto.
"La mayoría de marroquíes y latinoamericanos trabaja en el sector primario —especialmente la agricultura— y en los servicios, como los cuidados de personas mayores y niños o en la construcción", explica Cebolla, lo que ayuda a entender su localización en barrios de rentas medias y bajas. Un patrón que confirma que, aunque la inmigración sostiene buena parte del empleo esencial en la agricultura y los servicios, su integración residencial sigue recayendo en los barrios con menos recursos.
Cuesta mucho afrontar un tramo de liga con objetivos mínimos. Con la cabeza lejos y el cuarto cerca. Lo resolvió el Atlético sin apuros ante un Rayo con una gran presentación, pero con una mandíbula de cristal. Todo lo hizo bien en ataque, todo lo hizo mal en defensa. Los rojiblancos, claro, no perdonan lo segundo. [Narración y estadísticas (3-0)]
Siempre está bien presentarte en el Metropolitano y amasar el balón el primer minuto de partido y tener a los rojiblancos persiguiendo sombras. El problema es cuando en el siguiente minuto, apenas en el segundo de duelo, dejas que el Atlético marque. Lo hizo Sorloth, un nueve especialista en goles saliendo desde el banquillo pero con actuaciones menos brillantes como titular. Convirtió una preciosa banana de Giuliano en la que Batalla pudo hacer más.
Pero el noruego estaba dispuesto a cambiar su suerte por lo civil o por lo criminal. No se habían cumplido 10 minutos cuando ya acumulaba dos ocasiones más: un cabezazo similar al del gol, pero asistido por Galán desde el otro costado y un pase en profundidad de Julián que el delantero persiguió al espacio y, esta vez sí, el cancerbero argentino respondió bien al disparo seco.
Diagonales libres
El Rayo se mostró como un equipo de dos caras en el estadio rojiblanco. Su salida de balón es de equipo grande y en fase ofensiva daba gusto verles ocupando los espacios. Fruto de ello llegó una preciosa y vertiginosa combinación a la media hora de juego que culminó Isi, pero se encontró con una soberbia mano de Oblak. El problema es que cuando perdía el balón no sólo le costaba recuperarlo, sino que se posicionaba mal dejando las diagonales libres para los atacantes rojiblancos. Un paraíso para Giuliano y Sorloth.
Volvió el noruego a percutir un centro de Galán en respuesta a la ocasión de Isi, pero su cabezazo se marchó fuera obstaculizado con mucha picardía por Ciss. El partido era un ida y vuelta maravilloso. Lo que se podía prever un duelo de vagancia entre dos equipos sin grandes objetivos fue una pachanga sin mucho rigor defensivo, pero una delicia para los 50.000 espectadores que se atrevieron a acudir un jueves a las 21.30 al Metropolitano. Un horario descabellado en primavera, pero habitual en verano. Afortunadamente, la noche fue más de lo segundo que de lo primero para una de las peores entradas del año en el feudo rojiblanco.
Volvió el Rayo a exhibir esa debilidad defensiva justo antes del descanso. Mal momento para hacerlo por lo anímico. En una jugada lenta, sin aparente peligro, rompió Gallagher por el centro del área para que el periscopio de De Paul encontrase al inglés, que puso la testa. Doblaban la distancia los rojiblancos para desesperación de Íñigo. El técnico rayista miraba al suelo esperando que en la segunda parte la mandíbula de su equipo no fuera tan floja.
Cabezazo de Sorloth ante Óscar Valentín.AFP
Quizás se animaran los vallecanos con el modo Superbowl que activó el Atlético en el descanso con la actuación de Beret con su mítica canción Si por mí fuera. Si por el Rayo fuera, la segunda parte sería de menos vistosidad y más contundencia para sus intereses. Y lo cierto es que no tuvieron suerte en el 51 porque Isi remató de cabeza solo ante Oblak, pero el remate fue al muñeco.
Griezmann, suplente
Mientras, Griezmann calentaba en la banda para entrar en la segunda parte. Segunda suplencia seguida de la leyenda rojiblanca en 138 duelos, algo que no ocurría desde el inicio de la temporada 2022/23 por las circunstancias contractuales con el Barça. Entró a la hora por Sorloth. Se había desinflado el noruego con el choque. Quizás es un hombre de periodos cortos.
Casi emboca el francés su el primer balón que tocaba tras una dejada de Julián y luego se durmió ante Batalla en otro buen pase del argentino. Quizás no un gol, pero para asistir siempre está el galo. Puso un pase en profundidad maravilloso para que La Araña no se marchase de vacío. Primer trámite con la Liga perdida resuelto. Este era importante porque la victoria del Athletic obligaba a sumar para asegurar la tercera plaza. Objetivos pequeños.