Llegaba con respiración asistida el Athletic a Atalanta y salió muy vivo, rescatadas sus opciones de clasificarse entre los veinticuatro primeros si gana el próximo miércoles al Sporting de Portugal en San Mamés. Los cambios transformaron al tímido equipo de Ernesto Valverde, de nuevo descapitalizado por las lesiones, una pesadilla a lo largo de la temporada. Más cómodo con cuatro defensas, sistema recuperado en la segunda parte tras empezar con una línea de cinco, y estimulado por la incorporación de Sancet, revertió el tanto inicial de Scamacca para lograr su segunda victoria del torneo. [Narración y estadísticas (2-3)]
Cuando menos se esperaba, tras superar momentos en los que parecía marchársele el partido, el Athletic ofreció los mejores minutos del curso. No era poca cosa el Atalanta, bien situado en la lucha por el top 8 y capaz de gobenar el juego con criterio y pujanza hasta que Robert Navarro, determinante en el desenlace, y Guruzeta se aliaron para que el delantero expresara su finura en el desmarque y la definición que supuso el empate.
Fue otro Athletic el de la segunda mitad, con capacidad de asociación en el centro del campo gracias también al criterio de Ruiz de Galarreta y a la buena actuación de Vesga. Sin los hermanos Williams, Berenguer ni Yuri, además de otras bajas de ya larga duración, como la de Laporte, tiene mucho mérito una victoria inesperada después de la mala dinámica con la que venía el equipo vasco.
La igualada supuso la espoleta para la reacción de un Athletic este miércoles sí certero ante el gol, que se le viene negando esta temporada. Le tocó sufrir pese a los tantos de Navarro y Nico Serrano que le pusieron con dos de margen. La incorporación de Lookman, recién llegado de la Copa de África, mantuvo alguna esperanza para los italianos, que apretaron tras el tanto de Krstovic. Resistió el Athletic, con un triunfo que puede marcarle un punto de inflexión este curso.





