La Policía alemana ha detenido este miércoles a dos personas que presuntamente chantajearon a la familia del ex piloto de Fórmula 1 Michael Schumacher.
Según declaró un portavoz de la Fiscalía al diario Bild, se está “investigando un caso de chantaje a una celebridad” y se han “ejecutado órdenes de detención en este caso”, si bien rechazó “proporcionar más información en este momento”.
El supuesto chantaje entrañaba la petición de “millones” de euros a la familia del ex piloto, según el tabloide alemán.
Las últimas horas de McLaren en Suzuka transcurrieron en un clima de cierto nerviosismo, a la espera del resultado de las inspecciones en el coche de Lando Norris. La FIA midió al milímetro cada elemento de los alerones del MCL39 antes de dar su visto bueno, por lo que el británico conservó sus 18 puntos, con los que se mantiene líder, con sólo uno de ventaja sobre Max Verstappen. Sin embargo, el clima en la escudería de Woking distaba mucho de lo que se espera en un líder del Mundial. Andrea Stella, como director de equipo, trataba de ofrecer argumentos para justificar el pit-stop de Norris y explicaba la decisión de mantener a Oscar Piastri por detrás del británico. "Debemos ser un poco cautelosos al juzgar superficialmente", lanzó sobre lo sucedido en el tramo decisivo. Desde luego, los planes de McLaren resultaron como poco discutibles, aunque no tan inexplicables como otros sucesos del GP de Japón.
De 60.000 a 20.000 euros
A las 13:42 horas, los pilotos estaban convocados en la parrilla para escuchar el himno japonés. Bajo los acordes de la banda de la Fuerza Aérea, ante la mirada de la princesa Akiko, representante de la familia imperial, todos debían lucir únicamente sus monos y cascos de carrera. Así lo establece el riguroso protocolo de la FIA y así se comunica a los 20 protagonistas, que el viernes, precisamente, abordaron este tema durante su reunión semanal. Algunos se habían quejado sobre las molestias que implica esta ceremonia, incrustada en el único momento propicio para acudir al baño. Las prisas, esta vez, jugaron una mala pasada a Carlos Sainz, que recibió 20.000 euros de multa por llegar tarde.
El madrileño, nombrado hace sólo tres meses director de la Asociación de Pilotos (GPDA), arrastraba unas molestias estomacales, según confirmó ante los comisarios el doctor Messina. A tenor de los argumentos de la FIA, Sainz debería darse por satisfecho, porque no le aplicaron la cantidad habitual para estas infracciones (60.000 euros). Asimismo, la mitad del castigo impuesto (10.000 euros) queda en el aire durante los próximos 12 meses, siempre y cuando cumpla con los horarios. Según el escrito de los comisarios "mostrar respeto por el himno nacional" supone "una gran prioridad" para el órgano presidido por Mohammed ben Sulayem.
"Bearman ya se ha ido"
Las dificultades de Fernando Alonso al volante del AMR25 quedaron patentes a través de sus mensajes de radio. "El coche rebota antes de la curva 8, de la curva 13 y de la última chicane", advirtió el asturiano, que ya había depositado sus únicas esperanzas en la aparición de la lluvia. "En las curvas de baja velocidad perdimos todo el agarre de los neumáticos, así que tengo subviraje y he perdido tracción antes salir a la recta", lamentaba el bicampeón.
Alonso, durante su único 'pit-stop' en el GP de Japón.ASTON MARTIN
Sin embargo, su mensaje más afilado llegó tras el pit-stop en la vuelta 24, cuando sus mecánicos se demoraron algo más de cinco segundos antes de montar los neumáticos duros. Más del doble que la mejor parada del domingo, organizada para Lewis Hamilton en Ferrari (2,18 segundos). En total, el paso por boxes de Alonso se cifró en 25,6 segundos, un tiempo sólo inferior al de Pierre Gasly (26,0). Nada más salir a pista, cuando su ingeniero le advirtió de que saldría por detrás de Oliver Bearman, Fernando replicó sarcásticamente: "Sí, Bearman ya se ha ido". Con un timing mejor, la pelea por el noveno y el décimo puesto frente al piloto de Haas y Alex Albon no habría resultado imposible.
Tsunoda, piloto del día
En una carrera sin safety car, ni una sola bandera amarilla, Yuki Tsunoda cruzó la meta a 58,4 segundos del vencedor. De hecho, su ritmo por vuelta resultó nueve décimas más lento que el de Max Verstappen, la mayor diferencia entre compañeros de toda la parrilla. En su debut con Red Bull, el japonés acabó decimosegundo, tras ganar dos puestos respecto a la salida. De ese modo igualaba el resultado de Liam Lawson en Shanghai, donde el neozelandés había partido último. Con todos estos datos sobre la mesa, Tsunoda fue elegido piloto del día por los aficionados.
El ídolo local recibió el 23,9% de los votos, el mayor porcentaje en lo que va de año, por delante de Lando Norris en Australia (20,7%) y Andrea Kimi Antonelli en China (20,7%). "Estoy contento en cuanto a mi rendimiento, pero si me atengo al resultado es bastante difícil, especialmente en la carrera de casa, porque quería terminar en los puntos", admitió el ex piloto de Racing Bulls. A lo largo de los últimos 11 grandes premios, el balance de puntos entre Verstappen y sus tres compañeros (Sergio Pérez, Lawson y Tsunoda) resulta aterrador: 175-9.
El espejismo de Hamilton
Entre las vueltas 22 y 29, Lewis Hamilton disfrutó de un momento de placer pasajero en Suzuka. El británico supo exprimir la vida útil de sus neumáticos duros para trepar hasta la segunda posición, justo por detrás de Andrea Kimi Antonelli, su sustituto en Mercedes. A los 18 años, siete meses y 11 días, el italiano se convertía en el piloto más joven en liderar una carrera y en abrochar una vuelta rápida (1:30.965). Cuando el espejismo se esfumó y ambos pasaron por boxes, el golpe de realidad resultó aún más duro para Hamilton.
Hamilton, al volante del SF25, el domingo en Suzuka.AFP
"Agradecería mucho que me dieras información sobre dónde voy lento", espetó el heptacampeón por radio. Al otro lado, Riccardo Adami, su ingeniero pista, citó las curvas 8, 9, 13 y 14, pero ello no iba a tranquilizar a Sir Lewis, que requería de más precisiones. "Una décimas en las curvas 8 y 9", detalló el hombre que ya guio los pasos de Sebastian Vettel y Carlos Sainz. Lo más preocupante para Hamilton es que nunca encontró sensaciones tras el alerón trasero de Antonelli. De hecho, su ritmo promedio por vuelta (1:32.947) fue apenas una décima más rápido que el de Isack Hadjar (1:33.048) el rookie de Racing Bulls.
A la espera de Bahrein, un escenario tradicionalmente favorable para Ferrari, los más optimistas en el garaje de Fred Vasseur salieron con un dato bajo el brazo. Si en 2024, Sainz acabó tercero en Suzuka a más de 20 segundos de Verstappen, este domingo Charles Leclerc cedió apenas 16 segundos antes de terminar cuarto.
La imagen de Adrian Newey en la parrilla, con la mirada fija durante más de un minuto en el McLaren de Oscar Piastri, levantó olas de entusiasmo entre los seguidores de Aston Martin. A sus 66 años, el gurú del diseño ya se había dejado ver en patinete por el paddock de Silverstone, la carrera de casa, cerrada con los dos monoplazas verdes en zona de puntos. Sin embargo, la séptima plaza en la meta de Lance Stroll y la novena de Fernando Alonso no deben interpretarse precisamente como un éxito para la escudería británica.
"Fue una carrera difícil de leer. Para nosotros, una oportunidad perdida", admitió el asturiano, siempre ambicioso, en los micrófonos de DAZN. Sus opciones se evaporaron durante el segundo pit-stop, cuando pasó de las gomas intermedias de lluvia a un compuesto seco. Aun sin subrayarlo explícitamente, Alonso sentía que el podio de Nico Hulkenberg con Sauber podía haber sido suyo.
"Probablemente cambiamos a los slicks demasiado pronto", concedió Andy Cowell, CEO de Aston Martin. Sobre un asfalto a 20ºC, aún con numerosos charcos, Alonso no sólo sufrió para mantener el coche sobre la trazada, sino que tardó en meter los neumáticos en temperatura. Cuando finalmente pudo hacerlo, su AMR25 fue el coche más rápido en pista. De hecho, en cinco vueltas recortó algo más de siete segundos a Stroll. Sin embargo, el rendimiento de las gomas se desplomó a idéntica velocidad por culpa del graining.
Un mensaje para Vizard
De hecho, Alonso perdió la posición frente a Alex Albon durante la última vuelta, cuando rodó 2,3 segundos más lento que el Williams. Curiosamente, en ese último giro, Stroll tuvo también que ceder la sexta plaza ante Pierre Gasly. El AMR25 del canadiense fue 1,4 segundos más lento que el Alpine. La conversación entre Stroll y su ingeniero de pista dejaba un amplio margen para las interpretaciones. "Un coche increíble de conducir y un final espectacular", comentó Gary Gannon. "Sí, eso es quedarse corto. Para ser sincero, es el peor coche que he conducido en mi vida", replicó el piloto.
A juicio de Alonso, el canadiense sí debía sentirse satisfecho por el trato recibido en Aston Martin. "Voy a empezar a parar cuando pare Lance, porque en el otro lado del garaje siempre aciertan", ironizó el doble ganador en Le Mans, en referencia al pit stop inicial que impulsó a su compañero hasta la tecera plaza, sólo por detrás de los McLaren.
Un duro mensaje para Andrew Vizard, su ingeniero de pista, que esta temporada ha tomado el relevo de Chris Cronin. Sin mencionar ningún nombre, Fernando sí quiso reiterar que desde el muro "saben la evolución de los tiempos por vuelta y cuándo es el momento de parar". "Decidieron que ese fuera el momento y perdí 25 segundos en tres vueltas", calculó el bicampeón, séptimo en la parrilla y noveno en la meta. A 31 segundos de la tercera plaza de Hulkenberg.
Alonso, durante uno de sus 'pit-stops' en Silverstone.ASTON MARTIN
"Desde ese punto de vista, una carrera decepcionante", constató Alonso, antes de advertir que en las próximas horas verá otra vez la carrera, analizando todos los datos a su alcance. Quizá tras esa revisión regresen a su memoria sus cuatro victorias sobre mojado (GP de Europa 2007, GP de Corea 2010, GP de Gran Bretaña 2011 y GP de Malasia 2012).
El margen de mejora de Aston Martin, abierto hace siete semanas en Imola, debería ampliarse el próximo 27 de julio en Spa. "Estas carreras bajo la lluvia, a menudo reflexionas y ves oportunidades en las que podrías haber hecho las cosas de otra manera", reconoció Cowell, con toda la atención centrada ya en el circuito de Las Ardenas. Un templo de la velocidad donde Alonso apenas cuenta con tres podios tras 19 participaciones.