El serbio Novak Djokovic se estrelló este sábado contra el tenis potente del holandés Botic Van de Zandschulp,número 85 del mundo, y se despidió del Masters 1.000 de Indian Wells en la segunda ronda tras perder 6-2, 3-6 y 6-1 en dos horas.
Van de Zandschulp, que llegó a este torneo en calidad de perdedor afortunado, será rival del argentino Francisco Cerúndolo en la tercera ronda.
Djokovic, número siete del mundo, también compartía lado del cuadro con el español Carlos Alcaraz, con el que podía medirse en unos hipotéticos cuartos de final.
Hasta 37 errores no forzados cometió Djokovic ante Van de Zandschulp y dijo adiós a la posibilidad de igualar las 410 victorias de Rafa Nadal en los torneos Masters 1.000.
El serbio disputaba este sábado el partido número 500 de su carrera en un torneo 1.000, una categoría en la que luce el récord de títulos (40), pero estuvo muy lejos de su mejor versión.
Perdió por primera vez en su carrera contra Van de Zandschulp, al que había doblegado en el único precedente, disputado en Astana en 2022.
El tenista holandés doblegó al australiano Nick Kyrgios en la primera ronda para llegar al cruce con Djokovic.
Lucía un balance de 7-22 contra rivales que forman parte del ‘top-10’ del ránking mundial y ya había dado una campanada el año pasado en el Abierto de Estados Unidos, cuando eliminó a Carlos Alcaraz.
No tembló ante Djokovic y disputó un partido de mucha lucidez, en el que supo aprovechar los momentos de apuros de Djokovic y aguantar cuando el serbio intentaba recuperar confianza.
Enlazó trece puntos seguidos en el primer set y se lo llegó con un contundente 6-2, al aprovechar los catorce errores no forzados de Djokovic.
El serbio, que cumplirá 38 años en mayo, apenas logró cuatro golpes ganadores en el primer set, pero consiguió reaccionar en el segundo. Logró una rotura de forma inmediata y empató a uno con un 6-3.
Recuperó inercia para encarar el tercer parcial, pero Van de Zandschulp estuvo impecable. Demostró carácter y gran preparación atlética para aguantar ante el juego variado de Djokovic.
Aprovechó su segunda oportunidad de rotura, en el cuarto juego, para ponerse arriba 3-1 y consiguió otro ‘break’ en el quinto para abrirse el camino hacia una auténtica hazaña.
El holandés será rival de Cerúndolo en la tercera ronda, después de que el argentino remontara y eliminara al estadounidense Mackenzie McDonald.
Siguen sumándose las sorpresas en Indian Wells, donde ya cayeron el alemán Alexander Zverev, primer cabeza de serie, el noruego Casper Ruud o el ruso Andrey Rublev.
Sí avanzó Alcaraz, doble ganador del título, que eliminó este mismo sábado al francés Quentin Halys. también sigue en la pelea el ruso Daniil Medvedev, quien perdió las últimas dos finales de Indian Wells, rindiéndose precisamente ante el murciano.
Djokovic se despidió de un torneo que ganó cinco veces en su carrera y peleaba este año por una sexta corona que sería inédita en el desierto californiano.
"Bon dia desde Singapur gente! 6 horas de diferencia horaria, voy a hacerme fotos con mi banderita tan bonita, si queréis algún recado y puedo hacerlo, no dudéis en pedírmelo, pero que no sea acabar en la cárcel de Singapur que ese plan en luna de miel no lo acabo de ver". Este mensaje publicado en redes sociales es del jueves 3 de octubre. Fue el último día que Dani Cuesta tuvo móvil.
Él, muy valencianista y activista contra Peter Lim, convenció primero a su mujer para que la mesa en su boda se llamara Mestalla, para que sonaran los himnos del club y hubiera protestas contra el máximo accionista del Valencia. A su despedida, hace unas semanas, acudió con una camiseta hecha con sorna por sus amigos en la que aparecía abrazado con Peter Lim bajo el lema 'Nos casamos'. Por eso a Mireia, su mujer, no le extrañó que quisiera aprovechar la escala en el país del dueño del Valencia camino de su luna de miel en Bali para exhibir la bandera amarilla con el lema 'Lim Go home' que cada semana puebla la grada de Mestalla popularizado por el colectivo Libertad VCF. Ni imaginaba que aquel gesto iba a dar origen a un mal sueño.
Dani publicó fotos en X con su bandera en la bahía de Singapur, en el Merlion Park, uno de los principales centros turísticos, pero también en un edificio que creían era un hotel propiedad de Peter Lim. Además, en una de las puertas exteriores colocaron una pegatina con el mismo lema. Fue publicarlo y llegarle la confirmación de que era la casa del magnate, lo cual provocó una oleada de felicitaciones de las que Dani se mostró orgulloso. De hecho, y aunque el joven no lo reconoce así, otro conocido activista ratifica en sus redes sociales que él mismo le facilitó la dirección de la casa de Lim antes del viaje.
Ese mismo jueves, según han relatado a EL MUNDO fuentes de Libertad VCF, el grupo quiso ponerse en contacto con él para entrevistarle en un programa de radio online, pero no pudieron localizarle. Horas después, cuando lo hicieron, aseguró haber tenido el móvil activo pero no haber recibido ninguna llamada.
Su iniciativa se hizo viral en redes, con mensajes alabando su valentía de trasladar a la mismísima casa de Lim el malestar de los aficionados del Valencia, pero también otros alertando a la policía de lo ocurrido. En un país donde comer lanzar un chicle al suelo está castigado, colocar una pegatina en una propiedad privada se concibe casi como un acto de vandalismo.
Dani y Mieira apenas pasaron unas horas en el país, y la sorpresa vino cuando quisieron retomar su viaje hacia Bail y llegaron al control de aduanas del aeropuerto. Primero, según la versión que el joven ha trasladado a las autoridades españolas, dos hombres de paisano que no se identificaron como agentes de policía se les acercaron para, en inglés, recriminarles la protesta y advertir, siempre según su versión, de que Lim no vendería el Valencia. Sabían perfectamente qué significado tenía aquella pancarta y aquella pegatina.
Después apareció la policía para llevarse a Dani y, como no hablaba inglés, dejaron que su mujer le acompañara. Al joven le retiraron el pasaporte y el móvil y su mujer decidió quedarse con él. Fueron conducidos al hotel donde habían estado alojados y quedaron retenidos. "Les dicen que no pueden salir del país porque están siendo investigados", relata el presidente de Libertad VCF, José Antonio Pérez.
La asistencia de la Embajada de España fue inmediata, interesándose por su situación. El trato de la policía de Singapur ha sido calificado de "educado y excelente" por la pareja, que fue asistida por un traductor pero que, hasta el mediodía del martes, cuatro días después de perder el pasaporte, no conocían de qué se les acusaba.
La Embajada de España, como confirmó la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana, está pendiente de esta pareja, que tiene desde el primer momento apoyo consular. "Estamos en contacto con la Embajada y con los familiares. Ellos tienen todo el apoyo y están centrados en dilucidar su situación procesal, que se conocerá en los próximos días", aseguró la Delegada del Gobierno, Pilar Bernabé.
El Valencia, por su parte, hizo un comunicado en el que mostró su deseo de que este hecho "tenga el mejor y más rápido desenlace". "El Valencia CF y la Oficina de LaLiga están en contacto con la Embajada de España en Singapur, que ha asegurado que ambos están siendo asesorados y asistidos en todo aquello que pudiera ser necesario con el objetivo de que estos hechos se solucionen a la mayor brevedad posible", sentenció.
Multa de 700 euros
Dani y Mireia han tenido la asistencia de la Embajada, pero no de un abogado. Desde Libertad VCF han intentado contactar con penalistas en Singapur por si fuera necesario, aunque consultada la legislación creen que se podrían enfrentar al más leve de los delitos previstos en la Ley de Vandalismo de Singapur, que castiga actos diferentes que van desde robar, destruir o dañar propiedad pública hasta escribir, exhibir o colgar objetos en cualquier propiedad pública o privada sin consentimiento.
La pegatina que colocaron en casa de Lim podría entenderse como una Nuisance (Nuisance) que consiste en fijar "cualquier anuncio, factura o aviso, o cualquier papel contra o sobre cualquier edificio, pared o valla o escribir, desfigurar o marcar dicha pared o valla del edificio con tiza o pintura, o de cualquier otra manera". Esto está castigado con una multa de hasta 1.000 dólares singapurenses, el equivalente a 700 euros.
Libertad VCF ya ha movilizado para apoyar a Dani y que pueda hacer frente a esta sanción, teniendo en cuenta que deberá costearse los cuatro días extra el hotel de Singapur y que ha perdido su estancia en Bali.
Hasta hace poco, decir "Negreira" era invocar uno de los mayores escándalos del fútbol español. Pero este deporte, que a veces devuelve los golpes con gracia, ha querido regalarle al nombre un poco de alegría inesperada. Porque en Galicia, a apenas 20 kilómetros de Santiago de Compostela, seis mil habitantes saben que existe otro Negreira, uno que huele a hierba mojada, donde los vecinos se conocen "de toda la vida" y con un equipo de Preferente que, contra todo pronóstico, se ajusta las botas para recibir esta noche a la Real Sociedad en la primera ronda eliminatoria de la Copa del Rey, ese torneo que permite poner a los modestos frente a los gigantes del fútbol nacional.
La palabra suena ahora a himnos ensayados en el bar del pueblo, chavales agotando las camisetas del club y un equipo de técnicos colocando las gradas provisionales. "Nadie en su sano juicio cree que vayamos a ganar", reconocen los jugadores. Pero da igual. Ellos saben que esto no va de goles, sino de 90 minutos para "hacer historia" y recordarle al fútbol de Primera División que todo empezó con coñas en los vestuarios y balones embarrados.
"Es una delicia. He visto a la mayoría de estos chicos dar sus primeras patadas, y que ahora vayan a medirse con jugadores como Kubo, Oyarzabal o Odriozola es algo inexplicable", confiesa el director deportivo de la SD Negreira, Carlos Berdullas. Como casi todos los que han pisado el césped del municipal García Calvo, la suya es una historia de lealtad. Empezó a vestir el rojo del equipo con nueve años, luego lo hizo su hermano, y hoy su hijo también juega. "Aquí no hay glamour, ni portadas ni focos. Lo que hay es unión, grupo y familia", dice.
"Nos lo pasamos bien"
Quizá por eso nadie en el pueblo sueñe con una victoria milagrosa. En el SD Negreira no ha habido contratos millonarios ni estrellas colgando de la camiseta. Sus futbolistas han aprendido a compaginar la pasión por el deporte con la vida real y se pegan madrugones para cargar cajas en el supermercado o apilar papeles en la imprenta. Alberto Freire, uno de los que más expectación levantan sobre el campo, combina la pelota con su trabajo de policía en Santiago de Compostela.
"Llego a los entrenos a las 20.00 horas, salgo a las 22.00 y muchas veces me voy a trabajar ya agotado y sin cenar", confiesa. Lo más duro llega los fines de semana, cuando trabaja de noche y al día siguiente tiene que saltar al césped sin haber dormido. "No somos profesionales, cada uno tiene su vida, sus problemas, pero al final lo que cuenta es que nos lo pasamos bien", añade.
El equipo, que se clasificó para la Copa del Rey tras un año recorriendo las competiciones regionales y alzarse con la Copa del Sar, la Copa de la Diputación y la Supercopa Galicia, sigue frotándose los ojos cada mañana. "Nadie esperaba esto. Íbamos ganando torneos, pero lo veíamos tan lejos... y al final decíamos, joder, pues a lo mejor sí que puede pasar", explica el entrenador Adrián Vázquez.
"no podemos soltar tantas animaladas"
El momento más surrealista llegó con el sorteo, cuando todos los ojos se posaron sobre el equipo que comparte nombre con el ex número dos de los árbitros, José María Enríquez Negreira, protagonista del caso que puso en entredicho la limpieza arbitral al descubrirse que el FC Barcelona le pagó más de ocho millones de euros durante dos décadas. El propio Adrián no pudo evitar bromear entonces: "A ver si hay un pequeño amaño y nos toca contra ellos", dijo en referencia al equipo culé.
Desde entonces las coñas en los vestuarios del equipo gallego no han parado de repetirse. "Para nosotros era normal, es el nombre de nuestro pueblo y aprovechábamos para hacer la broma. Pero ya hemos visto que en el fútbol profesional hay que medir lo que se dice, porque genera revuelo. Ahora ya somos más conscientes de que no podemos soltar tantas animaladas como en nuestra categoría", dice Alberto.
Dentro de Galicia son conocidos desde hace años como uno de los equipos más fuertes de la Preferente, pero a ojos ajenos siguen cargando con la broma del nombre. Queda por ver cómo se portará realmente el equipo arbitral con ellos.
El modesto vestuario local del SD Negreira.J. B. C
Tomar consciencia de todo lo que se les venía encima fue imposible. Desde el último mes, todo llegó como un vendaval. Miradas que se cruzan, llamadas a cualquier hora, cafés tibios en despachos a puerta cerrada, discusiones con la RFEF. Tanto trajín que tuvieron que fichar a alguien a última hora para que controlase la comunicación del equipo y gestionar el contacto con la prensa. Todo, claro, para que hoy (21.00 horas) 3.030 vecinos puedan llenar las gradas frente a la Real Sociedad. Literalmente, la mitad del pueblo (6.000) mirando de cerca lo imposible.
Los vestuarios que recibirán a la Real Sociedad son pequeños, sencillos, con paredes de azulejos blancos que guardan la memoria del club desde su fundación en 1963. Allí cuelgan fotos de momentos históricos, como la visita del balón de oro coruñés Luis Suárez, y retratos de generaciones que han vestido la camiseta. Cada rincón refleja humildad y orgullo. El pueblo entero se ha volcado para que el partido sea perfecto. Los vecinos se han ofrecido desinteresadamente para gestionar los minibares o colocar grúas con focos improvisados. Todo es artesanal, hecho con esfuerzo, mimo y mucha improvisación.
"Vivir la experiencia de Primera División con nuestros recursos está siendo agotador, pero lo hacemos por los nuestros", explica Carlos. Los "nuestros", son también los ultras de la barandilla, un puñado de "unos 20 locos" -dice con cariño-, que cada domingo se amontonan en la barandilla del campo, con la misma entrega que un estadio de Primera, y por un par de horas convierten un partido de Preferente gallega en un Bernabéu en miniatura.
"cambiar el turno a algún compañero"
Lo que tienen claro es que el encuentro supondrá "una importante inyección de dinero para el club" y también es una oportunidad para ganar visibilidad y atraer a más gente. Nada les hace más ilusión que poner en el foco a un equipo "de toda la vida", donde los jugadores llevan los motes del pueblo como si fueran medallas. 'Juan de Selia', extremo del equipo desde hace tres años, se llama así por su madre, Celia, y por su seseo, y el apodo se quedó pegado a él. "Antes del partido voy a tener que currar de 7 a 3, no sé cómo voy a organizarlo. Todavía estoy viendo si puedo cambiarle el turno a algún compañero", cuenta.
La experiencia es lo que más esperan. Angelo Liñares la vivirá por segunda vez, ya que hace unos años, cuando jugaba en el CD Boiro, tuvo la oportunidad de medirse con el RCD Mallorca en la Copa del Rey. "Perdimos 4-0, pero nos lo pasamos como críos. Espero que esta vez sea igual", dice. Y lo que sueña, lo que de verdad le hace ilusión, es intercambiar alguna camiseta con los rivales. "Ya le escribí a Brais Méndez por privado, pero no me contestó. A ver si con esto de la entrevista le llega y consigo su camiseta después del partido", ríe.
Cuando el último rayo de luz se apaga sobre el campo del SD Negreira, los camiones y las grúas siguen despiertas. Alberto se marcha a patrullar Santiago, Carlos aún sigue pegado al teléfono y Adrián repasa la alineación. Como un comentario inocente, el redactor suelta un "ahora solo queda ganar", a lo que responden: "Ganar está bien, pero aquí tiramos del corazón y de las ganas de disfrutar".