En un momento de máxima tensión, con el Atlético de Madrid y el Inter de Milán jugándose el pase a los cuartos de final de la Champions, el Metropolitano vio cómo Marcus Thuram emulaba el mítico gesto de Míchel a Valderrama a principios de los 90 y agarraba los testículos de Stefan Savic.
El duelo, que acabó del lado del Atlético en la tanda de penaltis, se encontraba en la prórroga. El delantero del Inter no sabía cómo zafarse del rocoso defensar rojiblanco, así que decidió apretarle los genitales. En ese momento, Savic cae al suelo y los jugadores locales piden la roja para el francés. Sin embargo, ni el árbitro ni el VAR consideran que Thuram merezca la expulsión.
Poco después, el central montenegrino se levantó y acudió a pedir explicaciones al atacante del Inter. La respuesta provocó la sonrisa de Savic, que le dio un cachete a su rival y zanjó el incidente de manera amistosa.
Instantes después, el entrenador del Inter, Simone Inzaghi, sustituyó a Thuram por Alexis Sánchez.
LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Martes,
19
diciembre
2023
-
10:29El delantero azulón, máximo goleador español, afronta el duelo frente a su amigo...
En el minuto 80 de un Atlético-Real Sociedad, Diego Simeone entró como un búfalo tras un córner para hacer el cuarto tanto. Era un 30 de octubre de hace ya 22 años y un imberbe Xabi Alonso veía desde el banquillo, tras ser sustituido por Bittor Alkiza, cómo el argentino marcaba el último tanto de su carrera en el Calderón. El Cholo daba su última lección táctica al de Tolosa, que "nunca se sintió cómodo en el campo", según escriben los cronistas de la época. Apenas estuvo el argentino un año más en las filas atléticas antes de marcharse a Argentina, al Racing, a concluir su carrera. Xabi ficharía por el Liverpool, donde ganaría la primera de sus dos Champions.
La segunda la recuerda bien el Cholo. Se le escaparía en el minuto 93 con aquel gol de Ramos. Casi tan mítico fue el tanto como la carrera del tolosarra a celebrarlo en la banda. Ahora, tras colgar ambos el dorsal número 14, vuelven a encontrarse en un terreno de juego bajo el mismo prisma pero con diferente estatus, como en aquel encuentro de hace dos décadas. Simeone ha duplicado su papel de leyenda rojiblanca también en los banquillos, Alonso tiene aún que construir la suya, pero posee mimbres para que sea igual de grande que la de jugador.
"El Bayer tiene una referencia muy grande de cómo él veía el fútbol en la mitad del campo, que es donde estaba. Tuvo grandes entrenadores que lo nutrieron de muchas cosas; felicitación absoluta por el trabajo que hace". Así alababa el Cholo en rueda de prensa a su rival de esta noche en el Metropolitano.
Alabanzas devueltas por el propio Alonso, que certificaba la capacidad del argentino de dejar su "impronta" en un Atlético de Madrid que, a juicio del tolosarra, "posee la mejor plantilla de los últimos 10 años". "Simeone tiene una gran influencia en este gran club, y ha conseguido una increíble sintonía en este tiempo con un equipo que es el mejor que ha tenido", explicaba un entrenador con apenas dos años y medio en la élite. Pero un alumno aventajado desde sus inicios, como reflejan las palabras de uno de los que fuera técnico suyo. "Su padre era entrenador, así que creció de una forma similar a la mía. Nació con un padre jugador y creció con un padre entrenador. Tiene condiciones para ser un buen técnico", expresó José Mourinho en 2019, cuando el tolosarra aún hacía sus primeros pinitos en la Real B.
Simeone habla en rueda de prensa.OSCAR DEL POZOAFP
También le recuerdan como alguien especialmente dotado en la escuela de entrenadores de la Federación Española de Fútbol. En su etapa de aprendizaje aseguraban que se le notaba su capacidad de adaptación a cualquier sistema de juego y su potencial. Valoraban positivamente las diferentes influencias que el tolosarra había tenido en su carrera desde el rigor defensivo del propio Mou hasta la capacidad ofensiva de aquel Bayern de Guardiola. "Xabi Alonso será un buen entrenador en el futuro", predijo el de Santpedor en 2017. Y el augurio se está cumpliendo. Alonso, objeto de deseo del Real Madrid para cuando termine la etapa de Carlo Ancelotti en el club blanco, es una de las sensaciones europeas en los banquillos. Como lo estaba siendo Simeone los dos últimos meses. Leverkusen y Atlético hubieran llegado en dinámicas similares si no fuera por el accidente en Butarque. El Leganés dejó en 15 las victorias seguidas de los colchoneros, mientras que el Bayer de Xabi sigue en la nube con 11 consecutivas.
Rivales por el top-8
No llegan los alemanes como el curso pasado, donde también enlazaron una racha de 14 victorias y, además, no perdieron un partido en toda la temporada hasta la final de Europa League contra el Atalanta italiano. Fue el encuentro de la irrupción de Lookman y el único trofeo que se le escapó a Xabi el curso pasado. En Champions, un punto separa a ambos conjuntos, pero hay siete posiciones entre ambos. El que gane este duelo se asentaría entre los ocho primeros y, probablemente, se olvidaría de la ronda previa. Se dirimirá esta noche un partido clave para ambos, dado que sus últimos duelos son ante equipos muy inferiores: Salzburgo, para los de Simeone y Sparta, goleado por el Atlético, para el Leverkusen.
Ocurra lo que ocurra, Xabi Alonso volverá a Valdebebas tras el duelo en el Metropolitano. El tolosarra pidió al Real Madrid sus instalaciones para entrenar con sus jugadores al día siguiente del partido. Los focos estarán puestos en ese saludo entre los dos nombres que aspiran al banquillo blanco la temporada que viene. Aunque Xabi, hasta en cinco ocasiones en rueda de prensa, haya dado una larga cambiada con una palabra a su posible destino: Atlético. Partido a partido.
Está el Atlético y Simeone en esa fase extraña de la temporada, que suele coincidir con el primer tercio, en el que equipo y entrenador dudan sobre qué hacer en el campo. El argentino insiste en la idea "que llevan 12 años desarrollando", pero ésta se ve difuminada en los primeros choques de la temporada. Toda vez que cuando apuesta por el cerrojazo saca, aunque con algo de fortuna y Correa o, en esta ocasión, Julián Álvarez, victorias importantes. Y, cuando apuesta por el toque, no consigue siempre llegar a los objetivos. Fue el pie del argentino y las manos de Oblak las que dieron los tres puntos a los rojiblancos. [Narración y estadísticas, 0-1]
Así, el Mallorca no es precisamente un equipo que vaya a querer disputar la posesión de la pelota. Sus salidas rápidas desde Muriqi como pivote son, quizás, un tipo de juego muy apreciado por el Cholo, aunque el técnico, por un motivo o por otro, no confíe en Sorloth para realizar esa función que tan bien se le daba en el Villarreal y en la Real Sociedad. No plantea el equipo de Arrasate el mismo juego que con Aguirre el año pasado, pero la intensidad es algo común en ambos.
Alternó el Atlético la posesión con una defensa muy cerca de un Oblak excelso. Junto, pero con el 4-4-2 que, esta temporada, está utilizando más el Cholo que su habitual 5-3-2. Sin la confianza que otorgó a Lino la temporada pasada, no tiene el argentino los nombres adecuados para jugar como carrileros o quizás se mantenga en su cabeza esa dicotomía de guardar la ropa antes de ponerse a nadar. Al menos, a domicilio, han conseguido los colchoneros mejorar sustancialmente respecto a la temporada pasada.
Muriqi pugna con dos jugadores del Atlético.JAIME REINAAFP
La primera parte del choque fue como masticar un bocadillo de tornillos. Posesiones sin riesgo, bloques bajos y mucho miedo a equivocarse. Parecía un duelo más típico de un torneo del ko que de una liga regular. Sólo el Mallorca quiso, en pocas ocasiones, salirse del guion y, normalmente, fue por la calidad de Sergi Darder. En un remate de cabeza de Larin, a pase del mallorquinista, tuvo que responder con maestría Oblak.
Parece que el Atlético salió con algo más de energía e intensidad tras el paso por los vestuarios, consciente de que no podía ceder más puntos con los equipos de cabeza. No está lejos del Real Madrid, segundo, pero los blancos tienen un partido menos por la suspensión de su duelo ante el Valencia por las consecuencias de la DANA en la región. Una circunstancia, por cierto, que se volvió a recordar en Son Moix, con un minuto de silencio y con el despliegue de una gran bandera de la comunidad valenciana en la que se leía: "Estamos con vosotros".
Punto de inflexión
Estaba el partido para un error de alguno y a punto estuvo de cometerlo Lenglet si el colegiado se hubiera olvidado de que ya tenía amarilla. En una pugna con Larin, un agarrón del francés pudo haberlo llevado a la calle algo que, a juicio de Arrasate, que se desesperaba en la banda, debería de haber ocurrido.
De hecho, de un pase de Oblak tras parar la falta de esa jugada botada por Darder surgió el gol del Atlético. Buscó y peleó el balón largo Giuliano para terminar cediéndolo a Julián Álvarez, que definió sin oposición. El Atlético volvía a encontrar premio a su cerrojo. Comienzan los resultados a dar la razón a esa "idea" que nunca abandonó Simeone.
El gol rompió un poco el partido y las ocasiones se sucedieron en ambas porterías de manera inmediata. Un cabezazo de Muriqi que desvió Witsel a córner, un mano a mano de Riquelme para cerrar el encuentro y otro de Prats para empatarlo, demostraron que las fuerzas comenzaban a escasear y con ellas el rigor defensivo. En esa fase hay que destacar a Oblak, es el esloveno el mejor jugador del Atlético en estos tiempos de cerrojo y tentetieso. Un seguro de vida que vuelve a dar puntos a los rojiblancos.