Los ex integrantes del Comité del Mundial 2030 Fernando Sanz y Jorge Mowinckel pasan al contraataque tras ser señalados por la ex responsable María Tato de estar involucrados en la manipulación de las puntuaciones de las sedes.
Quien fuera futbolista del Real Madrid y el antiguo responsable de Estrategia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) han presentado un escrito ante el organismo federativo y el Consejo Superior de Deportes (CSD) en el que arremeten contra Tato, a la que acusan de inventarse una reunión el 26 de junio para intentar involucrarles en el cambio de puntuación de los estadios que llevó a dejar fuera in extremis a Vigo.
"Todo parece indicar que se ha intentado solventar una crisis sin entrar en el fondo de la misma y tratando de involucrar al resto de miembros del Comité de Candidatura", exponen Sanz y Mowinckel.
'Informe Tato'
Ambos resaltan que "resulta especialmente revelador" que la única novedad del informe presentado por la ex directora del Mundial ante la RFEF para explicar su actuación, al que se refieren como Informe Tato, se centre en la supuesta reunión para modificar la primera clasificación de 11 sedes del torneo.
Según los dos ex compañeros de Tato, "no se ha documentado" por parte de esta última "la existencia de una reunión, ni los participantes, ni sus conclusiones". Y añaden que, a pesar de ello, "la RFEF ha aceptado esta explicación sin exigir pruebas mínimas, lo que demuestra un preocupante falta de exigencia y rigor".
"En este contexto corresponde a la RFEF aclarar si hubo irregularidades en la valoración de las sedes y hacerlo en función de las personas que en ese momento tenían atribuciones ejecutivas: la directora de la Candidatura y la Secretaría General".
Un trabajo "extraordinario"
"Finalmente queremos destacar que, más allá de este episodio, el trabajo técnico y estratégico realizado durante la candidatura, entre octubre de 2023 y diciembre de 2024, ha sido extraordinario". "A pesar de la inestabilidad institucional de la RFEF durante ese periodo (varios presidentes, secretarios generales, comisiones gestoras, intentos fallidos de elecciones, suspensiones, registros judiciales) se logró consolidar una candidatura conjunta con Marruecos y Portugal que obtuvo la mayor puntuación de la historia por parte de la FIFA y el respaldo unánime del resto de federaciones".
"Haber conseguido que España vuelva a albergar el mayor evento deportivo masculino del mundo, 60 años después de que se designara el Mundial de 1982 es un éxito colectivo que no debe empañarse por actuaciones individuales que deben ser aclaradas", concluye el informe de Sanz y Mowinckel.
La ya ex responsable de la organización del Mundial 2030 recibió por correo electrónico indicaciones sobre cómo podía modificar directamente la primera clasificación de las sedes del torneo. María Tato recibió el 27 de junio un correo de una subordinada en el que le explicaba, a petición suya, cómo alterar la tabla excel en la que habían volcado la primera lista de estadios seleccionados, en la que se encontraba inicialmente el de Balaídos. En esta comunicación, a la que ha tenido acceso EL MUNDO, se le detalla a Tato lo siguiente: "Recordad que, si decidís reducir el número de opciones de puntuación de un subfactor, lo único que tenéis que hacer es elegir solamente las opciones que queréis del desplegable de cada celda". Y se le añadía en referencia a las opciones de puntuación: "Que ahora mismo permite 5, 10, 15 y 20". Llamativamente, y a pesar de que el mail iba dirigido sólo a Tato, se dirigen a ella en plural.
La referida clasificación inicial fue modificada bajo la supervisión directa de María Tato y sin que conste que ella compartiera por correo electrónico la segunda versión con sus compañeros del Equipo del Mundial, Fernando Sanz y Jorge Mowinckel, entre otros, antes de remitirla como definitiva a la cúpula de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
La secuencia completa de los mails del proceso consultada por este diario contrasta con la versión dada durante los últimos días por la propia Tato, que sitúa la manipulación de la primera clasificación en una supuesta reunión celebrada el 26 de junio entre todos los miembros del Equipo del Mundial en la cafetería de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Dos de los integrantes de este equipo, los citados Sanz y Mowinckel, niegan la existencia de dicho encuentro y acreditan que no se encontraban en las instalaciones de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en ese momento.
Así fue la caótica reunión para decidir las sedes del Mundial 2030EL MUNDO
Subfactor A1
Cabe recordar que el día anterior, el 25 de junio, fue cuando se celebró la reunión en la RFEF en la que se evaluaron los estadios que debían albergar los partidos del Mundial que España celebrará junto a Portugal y Marruecos. De aquella reunión salió un primer excel con un ránking en el que figuraba como clasificado el estadio del Celta de Vigo con una puntuación de 10,2004 puntos, superando a Anoeta, que quedaba en ese momento fuera con 10,1226.
Sin embargo, apenas 24 horas después, el primer excel fue alterado variándose la puntuación del estadio donostiarra, que pasó de golpe a tener una puntuación de 10,6026 (hasta ese momento disponía de 10,1226). De esta manera superaba a Vigo dejando en el lugar número 12 a la opción gallega, que quedaba automáticamente eliminada.
En el caso de Anoeta se modificó al alza uno de los subfactores, vinculado al proyecto técnico, pasando de 15 a 20 puntos. Concretamente el Subfactor A1, que llevaba por título: "Considerar el nivel de intervención que debe llevarse a cabo". Este subfactor representaba el 30% de la valoración total de este apartado técnico.
"Gijón, Murcia y Valencia"
María Tato recibió al día siguiente en su correo electrónico las dos versiones de los excel a las 15.16 horas, tal y como acredita la documentación que obra en poder de este periódico conjuntamente con las indicaciones por si quería volver a realizar algún cambio más. El 28 de junio Tato remitió la clasificación retocada en favor de Anoeta a los miembros del Comité Ejecutivo de la candidatura mundialista y desechó la versión inicial que favorecía a Vigo mediante un correo electrónico remitido a las 12.43 horas.
"Estos son los documentos de trabajo con los que hemos realizado la elaboración del listado de las sedes seleccionadas", comunicó a otros responsables federativos como Elvira Andrés, Manuel Lalinde o Mowinckel. "Asimismo, adjuntamos el excel con la valoración", añadió. "Según nuestros cálculos, existen tres candidatas que no se evalúan ya que no han firmado requisitos fundamentales de la FIFA, como puede ser el acuerdo del estadio o de la ciudad por causas relacionadas con la negociación de las cláusulas de dichos acuerdos con FIFA". Se refería a "Gijón, Murcia y Valencia". "Asimismo", agregó, "la sede de Vigo tendría la menor puntuación".
Tato urgió a sus compañeros porque dijo que tenía que presentar el listado definitivo de sedes "en dos horas". "Rogamos nos deis indicaciones, en caso de no recibir ninguna entendemos que podemos proceder adelante con esta selección". Nadie contestó a ese correo.
Alberto Di Lolli
Dicha selección acabó siendo definitiva y la RFEF la hizo pública varias semanas después. El viernes 19 de julio mediante un comunicado se anunciaban los estadios que "serán incluidos como candidatos a albergar encuentros en España de la Copa del Mundo FIFA 2030 tras el trabajo desarrollado durante los últimos dos años por el Comité Ejecutivo para nuestro país de la candidatura conjunta con Marruecos y Portugal, en el que está integrado el Gobierno a través del CSD".
La RFEF desvelaba, además, que se había "analizado" la posibilidad de "ampliar hasta 13" el número de estadios, pero que las federaciones portuguesa y marroquí habían "considerado que debe respetarse la normativa FIFA, donde se establecen 20 sedes como máximo". Lo cual suponía que España contara con 11 sedes que habían sido designadas, recalcó la RFEF, mediante "una serie de baremos y criterios objetivos, en línea con lo establecido en los requisitos de candidatura de la FIFA" que versaban sobre el proyecto técnico, la operatividad, la estructura financiera, la dotación de las ciudades sedes, además del cumplimiento de los requisitos documentales y contractuales.
La indignación de Caballero
De tal manera que las sedes elegidas fueron finalmente los estadios de Anoeta, Camp Nou, Gran Canaria, La Cartuja, La Rosaleda, Metropolitano, Nueva Romareda, Cornellá-El Prat, Riazor, San Mamés y Santiago Bernabéu.
Ese mismo día, la RFEF envió a las 13.46 horas un escueto correo electrónico a la alcaldía de Vigo mediante el que se le comunicaba que no sería sede del Mundial. "La sede que representa no ha sido seleccionada para formar parte del dossier de la candidatura a la FIFA World Cup 2030. Muchas gracias por el trabajo realizado durante estos dos años, por vuestra colaboración y dedicación". Desde entonces, Abel Caballero, alcalde de Vigo, ha exigido a la RFEF que se hagan públicos los criterios por los cuales fue excluida su ciudad y ha anunciado que sus servicios jurídicos estudian cómo judicializar el escándalo.
Otra prueba más de que la opción de Vigo estaba incluida en los primeros planes de la RFEF lo confirmaba, además otro mail remitido por María Tato al actual presidente y entonces vicepresidente Rafael Louzán el 26 de junio. "Querido Rafa, te escribo unas líneas sobre la situación actual, siguiendo tus indicaciones para poder informar al detalle a Pedro (Rocha, entonces presidente de la RFEF)". Tato le contó a Louzán los "criterios de baremación" que habían estado empleando, "basándonos en los usados por la FIFA en el último Mundial elegido: Brasil 2027 Femenino".
"No se debe filtrar nada"
Le resumía que habían valorado en un "80" los "criterios técnicos" y en un "20% los documentales", pero que el Gobierno había terciado pidiendo que se introdujeran, además, "criterios estratégicos" que debían contar con un peso de un 35%. Le indicaba que el Ejecutivo quería premiar la "vecindad", es decir, "aquellas sedes que estén cerca de la frontera de los otros dos países" y que ese criterio "únicamente afecta a Vigo".
Por lo que, con la propuesta gubernamental, "garantizan la sede de Vigo", subrayaba. Por último, le apercibía de que la información que le facilitaba era "únicamente a efectos de su conocimiento y del presi", que "no se debe filtrar nada" y que contenía "datos no confirmados, sólo propuestos" hasta ese momento ya que estaban analizando si aplicaban la modificación de los baremos propuesta por el Ejecutivo. Finalmente no se aplicaron las indicaciones del Gobierno, el excel retocado se convirtió en definitivo y esta comunicación con Louzán se llevó a cabo a espaldas del resto de miembros del Equipo del Mundial 2030.
Los trileros abundaban en las calles de España. Todavía es posible ver algunos, pero, hoy, los percibimos como personajes asociados a otro tiempo, extinguido en el tardofranquismo. El juego del Trile, también conocido como la Bolita o la Mosqueta, consiste en mover rápidamente una bola entre cubiletes y adivinar dónde se encuentra. Los trileros suelen tener compinches que indican sigilosamente a quien realiza la apuesta. Después de ganar, aumenta la puja y, entonces, pierde. Los trileros del fútbol, desgraciadamente, no son cosa del pasado, como ha puesto de manifiesto el último y vergonzante episodio en la Federación, desvelado por Esteban Urreiztieta. Al menos, con un toque de modernidad, al cambiar los cubiletes por un excel donde el estadio de Balaídos, uno de los aspirantes a albergar el Mundial 2030, aparecía y desaparecía. Los trileros de la Federación, sin embargo, han ido más allá de los de la calle, porque además de estafar al que jugaba, traicionaban la ética de los propios estafadores, al grabarse en secreto unos a otros. Una práctica amoral extendida en un lugar podrido, percibido en las alturas del fútbol como el Tercer Mundo de la gobernanza de este deporte, muy por detrás de Marruecos, una organización que no parece únicamente una Federación de trileros, sino también de 'Villarejitos'.
El excel de María Tato enviado a la FIFA tiene, en realidad, el mismo valor que una invitación de boda. Se ruega confirmación. Nada más. En Zúrich lo deciden todo, también con quién casarse, desde que el organismo de Gianni Infantino convirtió los comités organizadores en comités de bienvenida, antes de Qatar 2022, y estableció un bureau ad hoc para cada campeonato. En 2026 o inicios de 2027, la inspección de la FIFA visitará estadios en los tres países organizadores, no únicamente los recintos del excel, y tomará sus decisiones sin que viejas cuentas pendientes, como las que tienen Abel Caballero y Rafael Louzán, supongan una variable.
El Gobierno español se ha situado en lo políticamente correcto, al pedir a la FIFA que aumente de 11 a 13 las sedes concedidas a España y de ese modo evitar conflictos de índole territorial. José Manuel Rodríguez Uribes envió, el pasado 26 de julio, una carta al secretario general del organismo, el sueco Mattias Grafström, en la que se refería a Vigo y Valencia como ciudades históricas, de tradición futbolística, claves en la vertebración territorial del país, al tiempo que abogaba por el justo reparto de los «beneficios económicos, sociales y emocionales».
"Si con estos dirigentes lo ganan todo..."
La FIFA no está cerrada a modificaciones, pero aumentar las sedes en España significaría, posiblemente, tener que hacerlo en Portugal y Marruecos, cuyo trabajo eficaz y en silencio es puesto como ejemplo en Zúrich, especialmente el del país africano, frente a los constantes escándalos y cambios de la Federación Española. «¿Si con estos dirigentes lo ganan todo, cuánto más ganarían con otros?», se preguntan, entre risas y asombro.
María Tato, durante su entrevista en EL MUNDO.Alberto Di LolliMUNDO
Fernando Gomes acaba de dejar la presidencia de la Federación Portuguesa de Fútbol, después de tres mandatos, para liderar el olimpismo del país luso. Un hombre muy bien visto en la FIFA, que había cargado de sensatez la candidatura, a la que ahora contribuirá en otro rol. En Zúrich también están agradecidos a Marruecos, no sólo por el impulso del fútbol en el país, también por su mediación diplomática ante Arabia para que prorrogara su interés por organizar el Mundial de 2030 a 2034. Ya es suyo. Marruecos construye un gran coliseo en Casablanca para el Mundial. No parece que peligre la final, con Florentino Pérez como garante del Bernabéu, en fantásticas relaciones, además, con Infantino, que le dio a Vinicius el Balón de oro sin oro.
La final es la guinda del pastel, pero el pastel está por repartir, y para ello Marruecos está formidablemente situado, con un posición estratégica clave como aliado de Estados Unidos y puente con el resto del mundo árabe, y un cuerpo diplomático eficaz y volcado en una cuestión de Estado. Para el Gobierno español, por ahora, el Mundial es cuestión de la Federación.
Pasividad en el Gobierno
La prueba es cómo la chapuza de los excel ha dejado mudo al Consejo Superior de Deportes, ante la dualidad de observar cómo un proyecto estratégico para el país empieza en las viñetas del cómic y la imposibilidad de intervenir la Federación, pese a la sucesión de escándalos. No hay 155 que lo posibilite, por supuesto, pero la alternativa de optar por un papel escrupulosamente político es lo que convierte a la política en inútil.
Sólo una acción penal podría explorar las acusaciones del alcalde de Vigo contra Louzán, al que señala por la exclusión de Balaídos en el segundo excel, como si se tratara de una venganza entre familias gallegas. Lo que, en cualquier caso, ha quedado acreditado es el bajo nivel profesional de la comisión a la que se encargó el trabajo. Una constante en una Federación donde abunda el nepotismo, con hijas e hijas por los despachos, y donde tener un pasado como futbolista, encajarse un buen traje y poner voz de radio no garantiza el nivel. Nivel tiene y de nivel sabe Javier Tebas, en la posición más cómoda de toda su etapa: la Federación hace lo que dice, pero el presidente de la Liga no tiene responsabilidad en lo que hace. Cuidado, no obstante, con los efectos colaterales si llegan las explosiones, sobre todo con enemigos poderosos de verdad.
Rafael Louzán, presidente de la Federación.EFE
En Las Rozas muchos temieron que la crisis de los estadios pudiera ser la explosión definitiva. La razón es que la Federación es presa de su propia dinámica, de su gangrena, y nadie sabe hasta dónde puede haber sido grabado y hasta dónde pueden llegar sus whatsapps. Si María Tato tiene algunos comprometedores, únicamente ella lo sabe y sólo estaría obligada a aportarlos en un proceso judicial. Los mails con Louzán de la ya ex ejecutiva durante el proceso de selección de los estadios revelan que existía una conexión, nada más. Los supuestos whatsapps del miedo, sin embargo, desataron el pánico en una semana complicada en la casa, en la que el eficaz cortafuegos de su comunicación hizo muy bien su trabajo y puso a salvo a Louzán. El presidente sólo habló después de que María Tato cerrara su salida. La comunicación en la Federación es como atravesar un arrozal en los dominios del Vietcong. Nunca sabes de dónde puede llegar el siguiente disparo o el siguiente whatsapp. Continuará...
Desde que el pasado lunes EL MUNDO destapara la polémica modificación de sedes del Mundial 2030, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) no había hecho ninguna manifestación pública al respecto. Este viernes, Rafael Louzán apadrinaba la creación del Observatorio del Deporte Femenino y aprovechaba para romper su silencio desvelando que España había pedido la organización del Mundial de fútbol femenino 2035 antes de desligarse de la polémica del 2030 señalando a un comité nombrado por su predecesor.
El presidente se defendió de la manipulación de las puntuaciones de las sedes recordando que él no era el máximo dirigente federativo cuando se produjo la manipulación. "Yo no he participado del trabajo de estas personas que ya no están", recordaba el mandatario tras destituir a María Tato, la última superviviente de la comisión del Mundial 2030, el pasado miércoles.
"Si se entiende que se han manipulado las puntuaciones, habrá que preguntar a los responsables", insistía el mandatario y recordaba que el comité del Mundial 2030 había sido nombrado por una administración anterior, sin llegar a nombrar a LuisRubiales. "Si se han cambiado en 48, 50 o 20 horas, ¿dónde está mi responsabilidad?", ha respondido a los periodistas algo airado. También ha apuntado que el Consejo Superior de Deportes estuvo ha formado parte, en todo momento, de la decisión final sobre las 11 sedes mundialistas.
Respecto a la salida de Vigo y las protestas del alcalde de la ciudad olívica, Louzán ha llamado "populista" a Abel Caballero y ha expresado que estamos ante una "polémica interesada". "Este señor está en su salsa del populismo e intenta justificar que con un estadio de 27.000 espectadores que si le han metido entre las 11 sedes o no". Y le ha recordado que él se ofreció a colaborar como presidente de la Diputación de Pontevedra a colaborar en la reforma de Balaídos.
Aunque Louzán ha recordado que la puntuación de Vigo no le da para estar entre las 11 sedes, aunque él reconoce que nunca conoció "ni los criterios ni los baremos de selección", ha expresado que se intentará "en la medida que se pueda" introducir esas dos ciudades que se han quedado fuera: Vigo y Valencia, "puedan tener la oportunidad de serlo".
Tras enfrentar la polémica que destapó este periódico el pasado lunes, el presidente quiso aprovechar para anunciar la intención de organizar el Mundial femenino 2025, aprovechando "la experiencia que dejará el 2030", en una candidatura conjunta también con Portugal y Marruecos. "Qué mejor manera que visualizar el futbol femenino que acoger el evento más importante que existe", apuntó el presidente.
El mandatario era uno de los integrantes de la mesa de Regenaración Ética y Jurídica de la Federación Española de fútbol que era el primer lugar de debate en el acto que el Observatorio organizaba en la Universidad Rey Juan Carlos. "Estamos en un tiempo nuevo", comenzaba su intervención el mandatario intentando desligarse de épocas pasadas que afectaban a la Federación. "Hay cosas que se han hecho bien pero hay otras que es necesario mejorar y mucho", admitía en su alocución inicial.
El presidente valoraba la "pacificación" que han conseguido del mundo del fútbol que se encontraba "enfrentado" aludiendo las malas relaciones existentes entre la Federación y LaLiga, especialmente por la animadversión que existía entre el inhabilitado Luis Rubiales y Javier Tebas.
Abel Caballero (Puenteareas, Pontevedra 1946) profundiza con detalle acerca de la manipulación que ha dejado al estadio de Balaídos fuera del Mundial 2030, reclamando que su ciudad sea reincorporada a la lista de 11 de la que fue descabalgada al retocarse in extremis una clasificación que había sido acordada como definitiva.
Con todas las pruebas que tiene sobre su mesa que acreditan que Vigo fue eliminada de manera irregular, ¿va a llevar el caso a los tribunales?
El miércoles encargué a la Asesoría Jurídica que estudie qué vías legales tenemos, porque es una situación atípica. Lo están estudiando y una vez que me lo digan, tomaré la decisión política. Pero voy a defender esta ciudad con uñas y dientes porque creo que nos quitaron ilegítimamente de esa lista. Voy a defender a Vigo con todas las armas democráticas que estén a mi alcance.
Usted lleva pidiendo explicaciones a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) desde que supo en julio del año pasado que quedaban eliminados y la respuesta ha sido que las puntuaciones son confidenciales. ¿Siguen sin facilitárselas?
Una vez que ya está tomada la decisión, ¿qué confidencialidad hay? Ninguna. Al revés, es obligadamente público. Cuando alguien niega la información sin que haya causas objetivas, las sospechas se levantan. Esto no es serio. Nosotros mandamos una carta al día siguiente pidiendo explicaciones y nos contestaron simplemente que Vigo había tenido la puntuación más baja en cuanto a la estructura financiera. Nosotros tenemos ahorrados 150 millones, pagamos a los proveedores a tres días y medio, y las obras del estadio nos costarían 60 millones, somos un cañón en términos financieros. Somos casi la única ciudad de la lista que tenemos una deuda cero. El interventor me ha dicho: «Alcalde, podemos hacer frente a esto con comodidad absoluta». Y dicen que somos los peores...
¿Ha mantenido usted alguna conversación con los responsables de la Federación?
Ninguna. Pero es que, además, con la RFEF quiero luz y taquígrafos porque no me fío nada. Que lo cuelguen en la página web.
¿El Gobierno, que está integrado en el Comité del Mundial 2030, le ha dado alguna explicación?
Desde que esto salió, no he vuelto a hablar con José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del Consejo Superior de Deportes. Él ya estuvo en Vigo el 5 de marzo y dijo que esta ciudad tiene que estar en el Mundial. Pero las explicaciones no me las tiene que dar él, me las tiene que dar el presidente de la RFEF, Rafael Louzán. Yo estaba esperando que diera una rueda de prensa pero no la dio.
Abel Caballero, en el estadio de Balaídos, durante la entrevista.Alberto Di LolliMUNDO
La ya ex jefa del Mundial, María Tato, reportaba a Louzán por correo el estado de la situación de Vigo. Entonces era vicepresidente de la Federación y no tenía un cargo en la organización del torneo. ¿Cree que tenía un interés especial en su candidatura?
Lo que sé es que María Tato le mandó el listado de sedes a Louzán con Vigo dentro y 24 horas después se cambia. Lo que sé es que una vez que le llega el listado a Louzán, Vigo se cae al que tenía.
Usted dirige una administración pública como es el Ayuntamiento de Vigo desde hace casi dos décadas. ¿Qué le parece el modus operandi empleado por la RFEF para elegir las sedes del torneo?
Quiero el acta de esa reunión que dice la señora Tato que se celebró en una cafetería y que los otros dos (miembros del Comité del Mundial, Fernando Sanz y Jorge Mowinckel) niegan. Quiero ese acta porque es tremendo. Cualquier ciudadano de este país dice que eso es inadmisible. Las reuniones se tienen que hacer levantando acta y justificándolo todo. Y esto es una cuestión de mucha envergadura. Quiero ese acta y las de todas las reuniones que mantuvieron. Toda España está escandalizada porque el fútbol es muy importante.
¿Ha calculado cuánto dinero supone para Vigo no estar en el Mundial?
En Vigo, cualquier cosa en comparación con la Navidad, que tiene un retorno de cientos de millones, es pequeña. Pero tiene una incidencia económica muy significativa: más de 100 millones de euros. Pero valoro más que Vigo tenga un espacio en el mundo y la Navidad ya puso a la ciudad en el mundo.
Cuando escucha a la jefa del Mundial decir en la reunión de evaluación «vamos a meter valores hasta que cuadre con el resultado», ¿a qué conclusiones llega?
Todo el mundo que lo oyó sabe lo que eso significa. Es una frase inadmisible y la gente está estupefacta. Los juristas la calificarían muy bien.
El Gobierno ya dijo que quiere que Vigo esté en el Mundial por la vía de ampliar de 11 a 13 las sedes y la RFEF también asegura ahora que quiere lo mismo. ¿Hay alguna posibilidad?
No estoy muy seguro de que la RFEF quisiera que Vigo estuviera. Si le llega a Louzán un listado con Vigo y a las 24 horas no está, eso señala en una dirección. Pero el hecho de que fuera Louzán quien dijera que Vigo no iba a ser la sede del Mundial es muy importante. Fue a Riazor a decir el 5 de julio de 2024 que Vigo no sería sede, 14 días antes de hacerse oficial la decisión.
Abel Caballero, en Balaídos.Alberto Di LolliMUNDO
¿Por qué cree que adelantó esa decisión?
Cualquier ciudadano puede responder a esa pregunta. Queremos explicaciones.
Usted siempre insiste una y otra vez en la figura de Louzán, ¿qué motivación puede tener para perjudicar a Vigo?
Yo tengo una opinión clara al respecto, pero no quiero quitar el foco de lo objetivo. Y lo objetivo es que una vez que le llega un listado a Louzán, Vigo se cae. Me gustaría conocer los Whatsapps que se intercambió con los miembros del Comité del Mundial. También es cierto que Louzán perdió la Diputación de Pontevedra, fue derrocado políticamente por los resultados de Vigo. Hay un derrocamiento de Louzán que se produce desde Vigo con las reglas de la democracia. Hay otra cuestión: yo le he pedido al presidente gallego Alfonso Rueda publicidad en este proceso y me contestó un consejero suyo diciendo que lamentaba la falta de influencia de Vigo, que es una frase tremenda. Y después de salir esto siguen diciendo que Vigo tiene carencias, que el estadio es pequeño. Lo hacen para defender a Louzán, que cuando quita a Vigo tiene apoyos. Nosotros vamos a tener el campo en un año y pico acabado pero eso no importa. ¿Y los que tienen que hacer el campo nuevo? Está todo lleno de inexactitudes y siempre es Louzán, que es el que más hablaba de esto en el mundo. Hasta ahora. Ahora ya no habla, ¡vaya, hombre! Ahora está callado, qué curioso. Y cuando está callado, ¿qué teme? ¿Tiene temor de algo?
¿Se han planteado recurrir también a la FIFA?
Lo tengo que ver con los técnicos y voy a meter a más gente a estudiarlo.
¿El Gobierno puede hacer, en su opinión, algo más en este asunto?
Ellos no participaron en la decisión, en los cuadritos que tenemos aquí [dice señalando las dos clasificaciones reveladas por EL MUNDO con y sin Vigo en un margen de 48 horas]. Eso es muy importante.
Tato reportó a Louzán por correo electrónico que el Gobierno quería introducir el criterio de la vecindad, que iba a «garantizar» que Vigo tuviera una plaza. ¿Le han explicado por qué la RFEF no lo aplicó?
Si usted le hace esa pregunta a toda España le van a decir que porque no quieren que esté Vigo. Pero es que a mí ese criterio me parece muy importante porque en un Mundial en el que están tres países la vecindad es relevante. Aquí tenemos en los festivos decenas de miles de coches de Portugal y tenemos planes de tráfico especiales para eso. Te puedo citar alcaldes del norte de Portugal que eran socios del Celta, porque están aquí al lado. La relación con Vigo es de 20 minutos, es de ir de una punta de la ciudad a otra. El fútbol es un punto de unión. Pero claro, si en el mail se dice que eso favorece a Vigo, están advirtiendo a alguien. Vamos, digo yo.
Ser sede del Mundial 2030 supondría para Vigo un retorno económico estimado de 160 millones de euros, ahora en el aire tras la manipulación en la Federación de las candidaturas, si bien los beneficios para la ciudad serían incluso mayores si se mete en la ecuación que se quedaría con un campo adaptado a las exigencias de la competición y el impacto reputacional y la promoción turística que implica acoger un evento de semejante dimensión.
Los cálculos, en todo caso aproximados, los realiza el Ayuntamiento de Vigo, en pie de guerra tras la difusión de las informaciones de EL MUNDO. Recuerdan que el desembolso que se va a realizar en el estadio de Balaídos ronda los 65 millones de euros, en los que tienen comprometida financiación de la Xunta, y, una vez finalizado el Mundial, la ciudad se queda con el campo, de ahí ese «saldo neto mayor» por encima de los 160 millones.
Ese elevado retorno económico en juego no se le escapa a los distintos sectores económicos. César Sánchez-Ballesteros, presidente de la Federación Empresarial de Turismo y Hostelería de Pontevedra, asegura que hay en juego «muchos millones». Tan solo de forma directa para la hostelería, implica más de millón y medio de euros por partido.
«alguien debería explicar las razones»
La proximidad con Portugal y la afluencia siempre garantizada a todos los partidos del Mundial garantizarían «colgar el cartel de completo en establecimientos de 30 kilómetros a la redonda», ocupar toda la capacidad hotelera de la ciudad y su área de influencia al máximo. Las perspectivas de negocio son halagüeñas y hacen que «el sector esté a la expectativa» ante una posible revisión de las sedes. «La ilusión seguimos con ella, sería una pena que se escapara esta oportunidad», señala su presidente.
Reconoce también que le sorprende la situación actual, dado que el actual presidente de la RFEF, Rafael Louzán, «es de Pontevedra y ha sido un cargo político como presidente de la Diputación muy vinculado al turismo y al deporte», y «sabe perfectamente el peso que tiene esta decisión en la provincia».
Apunta, además, que «nunca nadie ha tenido claro cuáles son los requisitos» para la designación y, aunque quiere ser «prudente» en sus valoraciones, sí apunta a que «estamos en el sistema español de 'vamos a hacerlo a dedo', porque si dos días antes éramos el estadio y dos días después alguien decide cambiarlo, alguien debería explicar las razones de ese cambio».
El recuerdo de 1982
El sector equipara el impacto de esta competición con el de la Feria Internacional de Productos del Mar y Congelados Conxemar. Un estudio del Servicio de Estudios ARDÁN y la Universidad de Vigo revela que la feria de 2023 generó 84,7 millones de euros; y sumando el volumen de negocio y la creación de empleo, eleva el impacto socioeconómico a 750 millones. En la hostelería, los tres días del evento suponen cerca de 20 millones de facturación directa.
La presidenta del Celta y Abel Caballero, en Balaídos.Salvador Sas
En todo caso, al igual que el Ayuntamiento, también la hostelería recuerda que hay un retorno no cuantificable de promoción turística, «no es sólo el impacto puramente económico a corto plazo, sino el conocimiento de la gente», una acción promocional «a nivel mundial» que les permitiría «acceder a una clientela de países de todo el mundo». El Mundial de 1982, en el que Balaídos fue sede, «tuvo una repercusión mediática impagable».
Ese beneficio reputacional no se le escapa a los aficionados. José Méndez Castro, presidente de la Federación de Peñas Celtistas, cierra filas en torno a Caballero, «el único que verdaderamente peleó» para defender la sede, y sostiene que «supondría un impulso importante para poner a Vigo en el mapa en el mundo del fútbol, que es la actividad que más mueve masas».
Los peñistas no esconden su decepción con todo lo que está sucediendo y confían en que el momento actual suponga «un punto de inflexión» para que la RFEF encare una etapa de «mayor transparencia». No apuntan directamente a la responsabilidad de Louzán, pero sí creen que debe actuar. «Si la Federación quiere darle un cambio, es el momento oportuno. Lo que sucedió, sucedió, y ahora son nuevos y tienen que ser transparentes». No creen suficiente que lo deje María Tato como «cabeza visible», sino que debe ahondarse en las responsbailidades.
Cerco judicial a Ángel María Villar. La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado que el ex presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) sea condenado a 15 años y medio de cárcel y a 966.000 euros de multas, más indemnizaciones que superan los 4,5 millones de euros por las presuntas irregularidades en la RFEF durante su gestión, informa Europa Press.
En su escrito de acusación, Anticorrupción sostiene que "entre al menos los años 2007 y 2017 los acusados Ángel María Villar y Juan Antonio Padrón, aprovechándose de los cargos que ocupaban como presidente y vicepresidente económico de la RFEF, respectivamente, (...) beneficiaron a personas físicas y jurídicas de su entorno en connivencia con otros acusados".
Lo hicieron, detalla, "bien con la consecución de contratos a su favor en condiciones económicas perjudiciales para la RFEF, bien mediante el pago con cargo a fondos de la RFEF de retribuciones que o no se correspondían con ninguna prestación de servicios o no en las condiciones que se retribuían".
En particular, indica que "desde al menos el año 2009 Villar decidió la celebración de algunos de los partidos amistosos de la Selección Absoluta de Fútbol de acuerdo con lo convenido con su hijo, el también acusado Gorka Villar, en perjuicio de la RFEF y con el fin de beneficiar a éste personalmente y a través de su sociedad Sport Advisers mediante la obtención de contratos entre ellos y las federaciones que resultaban favorecidas con su selección para esos partidos".
Anticorrupción calcula que "con esta actuación la RFEF sufrió un perjuicio de al menos 3.830.000 euro y Gorka Villar y su sociedad obtuvieron unos ingresos de 366.583,08 euros".
Asimismo, añade, "en relación con el pago indebido de retribuciones, se abonaron servicios no prestados, así como beneficios indebidos a la acusada Adoración de Pedro, por un importe total de, al menos, 684.441,72 euros".
La Fiscalía señala que todo ello generó unos perjuicios a la RFEF de 4.514.441,72 euros, que es lo que reclama en concepto de indemnización para la misma a Villar y otros acusados.
Respecto a Villar, le acusa de delitos de administración desleal, corrupción en los negocios, apropiación indebida y falsedad en documento mercantil, por los que pide que sea condenado a 15 años y 6 meses de cárcel y al pago de multas que ascienden a 966.000 euros.
El lunes este periódico reveló cómo se modificaron las sedes del Mundial en un espacio de 48 horas. Una modificación que sacó a Balaídos de la lista de las 11 seleccionadas para la cita internacional en favor de Anoeta. El escándalo sacudió los cimientos de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y se inició una investigación que pivotaría sobre un informe que debía realizar María Tato, la única superviviente de la comisión española del Mundial 2030, sobre el proceso de selección.
El informe, al que ha tenido acceso EL MUNDO, se entregó el martes por la noche y consta de apenas siete folios. Este documento ha convencido a la RFEF de que "no se ha amañado nada" y que "ningún presidente, ni Pedro Rocha ni Rafael Louzán, ha tenido influencia en los cambios de las puntuaciones". Mientras que el análisis que obra en manos de FIFA desde julio de 2024, en el que se incluyen baremos, puntuaciones y dossieres sobre las sedes ocupa cientos de páginas, la investigación sobre lo desvelado por este periódico ha concluido con un informe de siete páginas.
Este documento comienza con una cronología de la candidatura conjunta entre España, Portugal y Marruecos. Se habla del acuerdo entre federaciones para sumar 20 estadios entre las tres que se repartirían 11 para nuestro país, seis para Marruecos y los tres restantes para los portugueses. Se debían buscar sedes "con la adecuada maximización de ingresos y minimización de costes, priorizando uno de los pilares de la candidatura que es la sostenibilidad".
"la mejor candidatura de la historia"
Posteriormente relata la presentación de 15 candidaturas, de las que se debían elegir las 11 citadas, y la composición inicial del comité, en el que estaba el secretario general de la RFEF, Andreu Camps, destituido por Rocha tras el escándalo de la selección femenina, y Jorge Mowinckel, director del departamento de Internacional. A ese comité se incorporaría luego María Tato y por último entraría Fernando Sanz en sustitución de Camps.
Es a partir de la tercera página cuando se entra en materia y se desarrolla el proceso de selección de sedes, que fue lo que provocó el escándalo que ha terminado con el cese de Tato por parte de la Federación. "El objetivo de las tres federaciones era la de presentar la mejor candidatura de la historia de la FWC 2030" (FIFA World Cup), recoge, errata incluida, el informe.
Es entonces cuando se detallan las referencias que se toman para la valoración de las sedes basadas en criterios técnicos y documentales y en los que se produce el "error" admitido por Tato entre los dos excels. Se recuerdan también las modificaciones propuestas por el Consejo Superior de Deportes (CSD) a la hora de establecer un baremo de los estadios.
Cronología
Tras la explicación, el documento aborda el periodo temporal y los intervinientes en las modificaciones de las sedes basándose en el subfactor A1 que "es el nivel de intervención que debe llevarse a cabo en un estadio para cumplir los requisitos de la FIFA". Concluye que se había puntuado mal a Anoeta y a Cornellá porque "sólo requieren adaptaciones para el acontecimiento", valorado en 15 puntos, y no una "intervención menor para ajustar su capacidad", que serían 20.
Así que justifican con ese razonamiento el adelantamiento en 48 horas de Anoeta a Balaídos por el undécimo puesto de la lista al subir el estadio vasco de 10,1226 a 10,6026 frente a los 10,2004 del gallego. Tanto el Reale Arena como el campo del Espanyol elevaron su puntuación de un excel a otro en 0,48 puntos. Por último, se detalla el método de trabajo que se llevó a cabo para que las ciudades pudieran optar a ser sedes de partidos de la cita mundialista de 2030.
La Federación ha asegurado que "nunca habían puesto en tela de juicio" el trabajo de Tato, pero han pasado 72 horas hasta que la organización se manifestase. En cualquier caso, el presidente Louzán sigue guardando un escrupuloso mutismo en torno a lo sucedido.
"Soy la víctima de una tormenta perfecta en la que confluyen intereses políticos y venganzas de los miembros del Comité del Mundial". La ya ex directora de la Candidatura del Mundial 2030, María Tato, dio su versión en exclusiva a EL MUNDO horas antes de poner su cargo a disposición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) tras acreditarse la manipulación de la puntuación de las 11 sedes.
Tato reconoce que confeccionó una primera clasificación en la que estaba incluido el estadio de Balaídos y que la cambió apenas 24 horas después porque asegura que se había "equivocado". "Me limité a corregir unos errores de interpretación al aplicar los criterios y no lo hice sola".
Según la ya ex responsable federativa, esta alteración de las puntuaciones, que acabó dejando fuera al estadio vigués y dando entrada al de Anoeta, se materializó en una reunión que mantuvo el pasado 26 de junio en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas con otros dos miembros del Comité del Mundial: Fernando Sanz y Jorge Mowinckel.
Según ha podido saber este periódico, durante los últimos días Tato ha precisado a la cúpula de la RFEF que dicho encuentro tuvo lugar en la cafetería de las instalaciones. Sin embargo, Sanz y Mowinckel niegan rotundamente que dicha reunión tuviera lugar y se desvinculan por completo de la variación en las calificaciones introducida por Tato.
"No ha habido ninguna irregularidad",
"No ha habido ninguna irregularidad", dice a este periódico la ex responsable federativa, que insiste en que durante las últimas horas el resto de integrantes del Comité del Mundial han mentido al intentar desvincularse de la puntuación de los 11 que estadios que acogerán los partidos dentro de cinco años.
El problema radicó, según detalla Tato, en que no aplicó correctamente los criterios de la FIFA en lo que respecta a las obras que requerían los estadios y, concretamente, el de Anoeta. Reconoce que de la primera reunión que mantuvo con sus compañeros salió una primera clasificación de la que todos eran conocedores y que luego este listado se varió al día siguiente. "Tengo todos los mails y todas las pruebas de que digo la verdad", enfatiza.
Como prueba de que no quiso beneficiar ni perjudicar a nadie esgrime que ella es aficionada al Athletic de Bilbao y que si hubiera querido manipular el resultado nunca hubiera beneficiado a la Real Sociedad.
La ex miembro de la comisión, en un momento de la charla.Alberto Di Lolli
La que era única superviviente de la comisión de la candidatura española del Mundial cree que es un "daño colateral", en primer lugar, de una guerra abierta "entre la RFEF y el Consejo Superior de Deportes (CSD)". Pero también confirma las malas relaciones que existían entre ella, Sanz y Mowinckel, los otros miembros de la comisión de los que el presidente Louzán decidió prescindir en diciembre del año pasado.
Tato defiende su intervención en el proceso de selección de sedes y explica a este periódico que las modificaciones se realizaron "siempre con criterios objetivos", pero que éstos se ajustaron hasta llegar al excel definitivo en el que entraba Anoeta entre las 11 sedes y salía Vigo de la clasificación.
Insiste en que los cambios entre los diferentes documentos elaborados por la comisión los conocían todos los miembros de la misma: "Fernando Sanz miente cuando dice que no sabía nada al respecto".
El informe
En el informe en el que se explica el proceso de elección, al que ha tenido acceso este periódico, se abordan cuatro factores de decisión: Proyecto Técnico (40%), Operatividad (15%), Estructura Financiera (15%) y Dotación de ciudades (30%). El primer factor, además, contaba con los subfactores: Nivel de intervención, Sostenibilidad medioambiental, Calendario de ejecución y Capacidad del Estadio.
Son esos subfactores, según Tato, los que modificaron la puntuación de varias de las sedes entre el primer encuentro de la comisión realizado el 25 de junio de 2024 y el siguiente. "Sobre todo era el tema de la sostenibilidad, Balaídos es un estadio nuevo que habría que haber remodelado mientras que otros ya tenían espacio en la grada y era una cuestión de poner más asientos", apuntó.
La ya ex directora de la comisión mantiene que lo que se produjo en ese segundo encuentro fueron unos ajustes a los criterios que se habían valorado inicialmente basados en "los usados por la FIFA en el último Mundial elegido: Brasil 2027 Femenino".
Tato, durante su encuentro con EL MUNDO.Alberto Di Lolli
El actual presidente de la Federación era la persona a la que Tato reportaba el proceso de selección, pero asegura que ni él ni nadie le indicaron que modificase el excel que terminó con Balaídos fuera de las 11 sedes seleccionadas.
Enfrentamiento con el Gobierno
Mantiene que Louzán, entonces vicepresidente de Pedro Rocha, que se hallaba en la Eurocopa de Alemania aunque sería inhabilitado semanas más tarde, no se interesó por el proceso hasta que el CSD expresó ciertas modificaciones. "Si quieren decir algo que vengan a mi casa", cuenta la ex directora que manifestó el dirigente ante las presiones del Gobierno respecto a los criterios de selección. Admite que le reportaba el estado del proceso y sostiene que colaboró con el equipo del Mundial.
La propuesta gubernamental era que se introdujeran, además, "criterios estratégicos" que debían contar con un peso de un 35%. El Ejecutivo quería premiar la "vecindad", es decir, "aquellas sedes que estén cerca de la frontera de los otros dos países" y que ese criterio "únicamente afecta a Vigo".
En los correos remarcaba al mandatario federativo que le facilitaba la información "únicamente a efectos de su conocimiento y del presi". Tato apostilla: "No dimito porque sea culpable de algo" y añade "en un país en el que no dimite nadie". Sino que lo hace porque "no quiere seguir soportando" la situación en la que se encuentra tras estallar el escándalo.
Sigue el incendio en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas después de la exclusiva de EL MUNDO sobre las variaciones en las puntuaciones de las sedes del Mundial 2030, que dejaron fuera al Estadio de Balaídos, en Vigo, y permitieron la entrada del Reale Arena de San Sebastián. Tras las informaciones y justo después de la dimisión de María Tato, principal responsable de la candidatura, la Federación Española de Fútbol ha roto su silencio.
Una decisión tomada durante el mediodía del miércoles mientras Tato y el ente federativo negociaban los términos de su salida de Las Rozas. La Federación anunció una «rueda de prensa» para las cuatro de la tarde, pero el encuentro no tuvo lugar hasta casi las seis. Dos horas de retraso provocadas por el debate interno entre Tato y los responsables federativos. La empleada había presentado su dimisión el martes por la noche, pero finalmente el acuerdo fue «un cese», decidido por el propio Rafael Louzán ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo.
En resumen: la Federación se fía del informe presentado por Tato, insiste en que «no se ha amañado nada» y que «ningún presidente, ni Rocha ni Louzán, ha tenido influencia en los cambios de las puntuaciones» a pesar del cese de la responsable de la candidatura. Un cese que argumentan «por imagen».
Álvaro de Miguel, secretario general del ente, y Manuel Lalinde, director general, tuvieron un encuentro con diferentes medios de comunicación, entre los que se encontraba EL MUNDO, y dieron su versión sobre la situación. El foco principal recaía sobre la figura de Tato, su importancia durante la candidatura, su responsabilidad en la variación de la puntuación de Anoeta y su salida de la Federación, decidida en las últimas horas.
«Nunca habíamos puesto en tela de juicio su trabajo», aseguraron De Miguel y Lalinde, pero la información de EL MUNDO obligó al Departamento de Compliance a actuar. «María nos presentó un informe, Compliance lo evaluó y entendemos que según ese informe no se ha amañado nada», declaran, y reconocen que «nos tenemos que fiar de María porque nosotros no estábamos en esas reuniones».
Sí estaban con ella Fernando Sanz y Jorge Mowinckel, por lo que la Federación entiende que las puntuaciones son «un acuerdo entre los tres». Entonces, ¿qué pasó con la variación en la nota del Reale Arena?
«Según María, cuando se juntan los tres se dan cuentan que dos estadios, Anoeta y Cornellá, tenían una puntuación de 15 sobre 20 y hay que aplicarles un 20. Con ese cambio el resultado final es que Vigo cae un puesto». Según el informe, los cambios se realizan con múltiplos de 5 (0, 5, 10, 15 y 20) y esa variación se produce porque la puntuación de 15 era para estadios que requerían «un trabajo menor para adaptar su capacidad» y ambos campos merecían un 20, «sólo una adaptación mínima para el evento».
Tanto De Miguel como Lalinde son dos de los hombres fuertes de Rafael Louzán y estaban en la Federación durante la etapa de Pedro Rocha como presidente, y se quedaron cuando el gallego llegó al puesto de mando. Y ambos reconocen que el grupo de trabajo de la candidatura «no informaba demasiado» sobre su trabajo y desde Las Rozas, en una situación de poca gobernanza hasta la llegada de Louzán, tampoco se le exigía.
«Habíamos requerido información y se nos había ofrecido sesgada o tardía», admiten ambos. «No habíamos tenido acceso a las puntuaciones hasta el final», insisten sobre el oscurantismo y la «independencia» del grupo de trabajo que formaban Tato, Sanz y Mowinckel.
A pesar de todo, en Las Rozas rechazan una revisión de las puntuaciones de las sedes porque «no serviría de nada» y reconocen que la lista para el Mundial 2030 puede sufrir cambios y que la FIFA puede meter mano para incluir o descartar algunas ciudades. «Esto es susceptible de cambio, no es definitivo. FIFA puede variar las sedes y es probable que cambien las cosas».
En los despachos de Las Rozas se apuesta por intentar incluir una lista final de 13 estadios españoles en el Mundial 2030, con Vigo y Valencia participando en el torneo, algo que consideran «probable».
Descartan que toda esta polémica pueda tener alguna repercusión en la opinión de FIFA sobre las idoneidad del Mundial en España y admiten trabajar ya en la creación de un nuevo departamento que se encargue de las reuniones que la Federación debe tener a partir de ahora sobre el evento. Una decisión «urgente» en mitad del incendio.