España cantó bajo la lluvia

España cantó bajo la lluvia

En un partido raro, imprevisible, la selección española goleó a los "bollos suizos". Más imprevisible fue que tuvo que jugar más de 65 minutos a la defensiva, sin poder presumir de su supremacía continental.

Le Normand, un jugador de discutible calidad, fue el gran culpable de que España tuviera que jugar anormalmente en un estilo que detesta. Le Normand no sabe ni adelantarse para abandonar al enemigo en fuera de juego.

Además, el primer gol anula

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España, sobresaliente en supervivencia: aprieta los dientes con diez y golea a la respondona Suiza

Actualizado Domingo, 8 septiembre 2024 - 23:10

España vivía inmersa en el hábito de gobernar el juego, de ganar con una lucidez asombrosa que ensombreció Serbia y que puso a prueba Suiza. Pocos contratiempos habían lastrado las botas de la selección de Luis De la Fuente pero, cuando aparecieron, se volvió camaleónica... y ganadora. Lo hizo tímidamente en Alemania y, sobre todo, ante una Suiza respondona a que acabó sujetando con diez jugadores durante 70 minutos y goleando.

A España le tocó aprender a ser varios equipos en un mismo partido, un examen que acabó con sobresaliente. Necesitaron buscar un plan diferente al dibujado de inicio para sobrevivir durante demasiados minutos en un duelo que comenzó descosieron Lamine Yamal en dos tijeretazos. Ni la lluvia ni el enfermo césped frenaron el ímpetu del adolescente del Barça jaleado por todo el estadio, suizos incluidos, como si fuera una estrella del rock. No les defraudó, aunque sólo fuera durante 45 minutos.

La selección cortó la respiración de Suiza desde el arranque cuando Pedri le tiró una pared a Nico para, de tacón, dejársela a Joselu y que probara a Kobel. Esa la paró el meta del Dortmund, pero la siguiente la sacó de dentro de su portería. Lamine agitó su varita, quebró a los defensas y apuró para colarse pegado a la línea de fondo y regalarle el gol al '9'. Enseñaban el colmillo los muchachos de De la Fuente y olían la sangre, pero Suiza no perdió su neutralidad. Encajó y respondió.

De forma inmediata, Aebischer lanzó una contra, se asoció con Embolo, que empezaba a carburar, para que apareciera Omeragic a batir a Raya. La revisión hizo que apareciera una mano al inicio de la jugada que invalidó el empate. No se inquietó Murat Yakin en el banquillo, como si supiera que la ocasión iba a llegar. Antes se vería con otro gol en contra. Primero probó Grimaldo con zurdazo desde la frontal pero fue otra vez Lamine Yamal quien lanzó a Nico. Quebró el navarro a su par pero se topó con el despeje de Kobel que rebañó Fabián para engordar el marcador. La visión de un partido cómodo fue un espejismo.

Cuando parecía que España tomaba el gobierno del juego para inclinar el duelo, Le Normand agarró a Embolo cuando encaraba el área y tuvo que enfilar el vestuario. Era el minuto 20 y la superioridad numérica inflamó a Suiza. Esa falta la estrelló Amdouni en el larguero y sirvió de aviso. España tenía que recomponerse y De la Fuente sacrificó a Pedri por Vivian. Había que cementar al equipo por encima de todo por los problemas que empezaba a crear Rubén Vargas. La confianza seguía estando en el miedo que Lamine Yamal creaba en los rivales. Con la pelota cosida al pie, dejaba sin respiración a la afición helvética y a Gregor Kobel también, porque su rechazo a otro zurdazo cruzado a punto estuvo de cazarlo Joselu.

Lejos de arrugarse Suiza, se creció a base de arreones de autoestima mientras que a España se le cerraron los espacios y se esfumó la capacidad de dormir la pelota. Embolo se convirtió en un quebradero de cabeza, incluso con Vivian como sombra, y Vargas en un puñal. La selección se tenía que conformar con contras como la que Nico Williams comandó junto a Lamine, aunque se entretuviera demasiado y apareciera Ricardo Rodríguez para evitarse otro problema con la joven estrella. Más que atacar se volvió imprescindible aguantar un resultado que, sin ser brillante, servía.

Empeñado en evitarlo estuvo Vargas que, en el minuto 40, forzó a Raya a conceder un córner de que nació su gol. Embolo peinó en el primer palo y apareció Amdouni para empujar a placer. España pedía el descanso a gritos, aunque Lamine, en su último servicio, forzara a Akanji a exhibir su punta de velocidad.

Reseteó De la Fuente el equipo en el vestuario y echó mano del pulmón de Zubimendi para no agotar a Rodrigo y de las piernas de Ferran y Yeremy Pino ante el esfuerzo que ya pesaba en Nico y Lamine. España mutó su piel y se volvió muy práctica. Había que sujetar a Suiza, que se volcó en el área, y buscar transiciones rápidas que les penalizaran el ímpetu.

Así fue como Raya lanzó a Ferran para que le ganara el duelo al lateral helvético y sirviera a Fabián su segundo gol. Después fue el valenciano quien encontraría su premio, su vigesimoprimer gol como internacional. Fue Joselu quien le entregó la pelota para, en una carrera infinita, encarar a Kobel y cruzarle el balón donde era imposible que alcanzara. España, con otra piel, volvió a demostrar su capacidad de deslumbrar.

El año sobrenatural del Lamine Yamal: “Está tocado por la varita de Dios”

Actualizado Domingo, 8 septiembre 2024 - 01:43

Hay dos indicadores que reflejan cuándo un futbolista transita la senda que conduce a convertirse en mito. El primero es salir aplaudido de los estadios rivales; el segundo, ver los aledaños de esos campos repletos de camisetas con su dorsal y su nombre, reconocible incluso para quien ni siquiera cumple la condición de aficionado. Ambas se cumplen en el caso de Lamine Yamal (Esplugas de Llobregat, 2007), que lo ha logrado con una velocidad pasmosa y con una singularidad: arrastrado por España antes que por su club.

Hoy, cuando pise el estadio de Ginebra para enfrentarse a Suiza, recordará lo que ocurrió hace sólo un año. El 8 de septiembre de 2023, ante Georgia en Tiflis, Luis de la Fuente mandaba al campo al adolescente de 16 años y 57 días que había convocado para sorpresa de muchos cuando su hábitat natural era la Sub-17 que preparaba el Mundial de Indonesia. Sin embargo, la RFEF sabía que era un diamante que se podía escapar. Pese a haber jugado con España desde los 14 años, Marruecos, país de su familia paterna, ya le había tentado. Por eso Francis Pérez, entonces coordinador de las categorías inferiores, y Tito Blanco viajaron a Barcelona a convencer a la familia. De él ya se hablaban maravillas entre los técnicos de La Masía porque incluso aguantaba las comparaciones con el crecimiento que le vieron a Leo Messi.

Sin embargo, en el primer equipo no apareció hasta unas semanas antes de la llamada de España. En la temporada 22/23, con el Barça camino de ser campeón de Liga, Xavi Hernández sólo le llamó para cuatro partidos ante Atlético, Rayo, Betis y Osasuna y lo hizo debutar ante el conjunto andaluz para jugar siete minutos. Lamine tenía 15 años, 9 meses y 16 días y rompió su primer récord al convertirse en el jugador del Barça más joven de la Liga. Pero desapareció de nuevo hasta el Trofeo Gamper de la pretemporada siguiente, la 23/24 destinada a impulsar su historia. Brilló ante el Tottenham apareciendo en las jugadas de tres de los cuatro goles (4-2) que le endosaron a los ingleses y haciendo olvidar a Dembélé. Xavi ya no prescindió de él en Liga y, antes de la llamada de España, jugó cuatro partidos en los que siguió fulminaba registros: el futbolista más joven del siglo XXI en ser titular en Liga y en dar una asistencia.

En medio de la vorágine del 'caso Rubiales' y, pese a estar en el foco, el seleccionador no se movió de su objetivo. «Es un futbolista con un potencial excepcional. En los partidos que ha participado se le ha visto que tiene ese toque de estar tocado con esa varita de Dios. No hay máximos ni mínimos de edad. Yo mido la capacidad, la categoría y el nivel. Está preparado para competir al máximo en la selección», justificó De la Fuente, que no tardó en ver cómo el niño le dejaba en buen lugar.

En el estadio Boris Paichadze, en el minuto 44, justo antes del descanso, el seleccionador miró al banquillo por la lesión de Dani Olmo y mandó al campo al debutante más joven de la historia de la selección, que además, redondearía una victoria 1-7 para convertirse también con 16 años y 57 días en el goleador más precoz.

Una "pieza clave"

Su elección de vestir la Roja ya no tenía vuelta atrás. «Lo he tenido claro siempre, que quería jugar con España, ganar una Eurocopa, un Mundial y todo lo que se pueda», confesaba Lamine justo cuando comenzó a fraguarse el fenómeno que ha pulverizado todo tipo de datos -más joven en debutar y marcar en la Euro, en estar nominado al Balón de Oro o en jugar un Clásico- y que le ha convertido en el jugador de España de mayor incidencia en el ataque, con tres goles, siete asistencias y un penalti provocado. Es «una pieza clave», admiten en el vestuario.

Suiza le temen. «Me alegro de no ser yo quien se enfrente a él», bromeaba el seleccionador suizo Murat Yakin, antiguo central. «Hace cosas increíbles con la pelota. Hay que tener mucho cuidado con sus jugadores de banda, no dejar que el balón le llegue y pararlo», advirtió.

La Eurocopa ha sido un escaparate mayúsculo, con el gol ante Francia y otras cuatro asistencias, donde ha mostrado una «madurez» que destaca continuamente De la Fuente. Es líder sobre el césped, pero su impacto va mucho más allá.

El jugador es imagen de Adidas desde febrero, comparte modelo de botas con Messi y su cotización entre las marcas se multiplica. Durante la Eurocopa, su naturalidad y su complicidad con Nico incrementaron la audiencia entre la Generación Z, que ahora espera su visita a El Hormiguero en próximo jueves. Esta popularidad no parece ser una carga que afecte a su fútbol, ni siquiera en momentos complicados como la agresión a su padre. La maneja con naturalidad y eso también genera impacto. Sus redes sociales tuvieron en junio un incremento del 52%, según Result Sport, y alcanzaron los 25 millones de seguidores. España ha creado un mito.

El peligro de césped, la baja de Olmo y el aviso de De la Fuente sobre el riesgo de lesiones: “Hay mucha hipocresía en los clubes”

Actualizado Sábado, 7 septiembre 2024 - 19:58

Luis de la Fuente sabe que el once que alineará mañana ante Suiza será escrutado no sólo por el rendimiento que dé sino también por el reparto de esfuerzos y el estado físico de sus jugadores. La lesión de Oyarzabal, los minutos de Lamine Yamal, que jugó todo el partido ante Serbia, o la presencia de Rodri, que aún no ha debutado esta temporada con el Manchester City serán motivo de controversia. Además, el propio seleccionador desveló Dani Olmo sufre un golpe que le impidió entrenarse y probablemente tener minutos. El debate está vivo, más aún cuando el césped del estadio de Ginebra está en tan malas condiciones que durante el último entrenamiento un área estaba acordonada.

Quiso transmitir el seleccionador, muy serio, que su once no estará condicionado por las voces que claman desde los clubes por la protección de sus futbolistas, empezando por Lamine Yamal. "Diría que es una suerte que tengan un jugador de ese nivel y que juegue tantos partidos con esa edad en la selección", sentenció el riojano. Tajante fue también con la posible alineación del capitán Rodri. "Siempre priorizamos la salud del futbolista, pero Rodri está perfectamente entrenado y algún día tendrá que empezar a jugar sea aquí o con su club", advirtió.

El seleccionador aseguró que no siente presión para proteger a determinados jugadores. "Todos son muy importantes para nosotros, no sólo los de determinados clubes. No siento presión y pensamos lo primero en los futbolistas, pero es que con la selección tienen que jugar. Este calendario lo establecen y lo acuerdan todos, también los clubes. Nosotros sólo cumplimos con lo que nos dicen y somos también víctimas del calendario", explicó.

"Hay hipocresía en los clubes, que transmiten unas cosas y nos dicen otras a nosotros. Todos los jugadores quieren venir a la selección y todos los clubes quieren que sus jugadores vengan. Este debate es más antiguo que andar p'alante", insistió antes de reivindicar la importancia de la selección. "Si no se puede jugar 180 minutos en septiembre, apaga y vámonos. Nosotros representamos al país, ponemos los mejores jugadores para defender un gran prestigio. Yo sólo sé hacerlo poniendo a los mejores. Si sólo protegiera a unos futbolistas y no a otros sería muy injusto y trato de no hacerlo", quiso dejar claro.

De la Fuente lanzó un aviso sobre Suiza -"un rival durísimo que hizo, junto a nosotros, el mejor fútbol de la Eurocopa", reconoció- y otro sobre el césped: "El partido puede estar condicionado por el estado del terreno de juego, que afecta más a nuestro estilo. No pretendo poner parches ni vendas antes de la herida, pero así de lo he transmitido a los jugadores".

Por eso Olmo no estará en el once y Rodri será duda. De hecho al seleccionador se le escapó ante la pregunta de las bajas de Suiza que era Murat Yakin quien debía estar "contento de que no tengamos a Rodrigo, Álvaro y compañía". Luego puntualizó: "No quería decir Rodri sino Oyarzabal".

Laporte y el bote del balón

Sus jugadores están advertidos de ese factor que puede resultar decisivo. Así lo reconoció Laporte. "Tendremos que estar atentos a los botes del balón y a no resbalarnos. Son factores peligrosos a la hora de defender y nos puede perjudicar", reconoció el central, que dijo no haber tenido contactos para cambiar Arabia por el Real Madrid y que podría plantearse en un futuro el regreso a la Liga.

Laporte, que admitió que ganar la Eurocopa le ha venido bien para reivindicarse y ser "una pieza importante", no renunciaría a ser seleccionado para tener descanso porque se considera ambicioso. "Nosotros nos exigimos mucho. Un empate es como una derrota. Tanto en clubes como selecciones quieres competir, estar en la lista y jugar. 30 o 90 partidos durante el año", sentenció.

La vida de España buscando un ‘9’: cinco jugadores de más de 30 años y el 30% de los goles

Actualizado Viernes, 6 septiembre 2024 - 21:47

España tiene un lunar en su exitoso proceso de rejuvenecimiento con la mirada puesta en la Nations League y Mundial de 2026: el delantero centro. El duelo ante Serbia evidenció que, sin el capitán Álvaro Morata, Luis de la Fuente tiene muchas dudas de a quién darle la responsabilidad del goleador clásico. Desde que llegó al banquillo en enero de 2023, España sólo se había quedado sin marcar en un partido oficial: la final de la Nations League ante Croacia que acabó ganando en la tanda de penaltis. Ha esculpido el riojano un equipo goleador que suma 33 tantos, pero donde no aparece en el horizonte la figura del '9' que sea capaz de llegar a la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá en plenitud, como sí ha ocurrido en otras posiciones, incluidas las de ataque. No hay un Nico Williams ni un Lamine Yamal y el quebradero de cabeza es encontrar quién haga ese papel en el futuro.

De la Fuente no ha dejado de buscarlo, pero se ha encontrado con limitaciones. Hasta seis delanteros con ese marcado perfil ha ido convocando con Morata y Joselu a la cabeza. El capitán es un futbolista irrenunciable para el seleccionador, tanto por los cinco goles que ha marcado en los partidos oficiales que ha dirigido De la Fuente como por su aportación al juego de ataque. La lesión que ha impedido estar ante Serbia y Suiza ha provocado que su sombra aún sea más alargada. Sí está Joselu, que pese a sumar los mismos goles en este periodo, no acaba de encajar en el once titular aunque es un fijo en la citaciones, incluso ahora que ha cambiado LaLiga por Qatar. Eso diez goles que han marcado entre los dos suponen el 30% de los marcados por el equipo nacional en este periodo.

Por las listas han sido pasando otros delanteros como Ayoze, que apareció por sorpresa para la Eurocopa y se lesionó pero que parece asentado al menos para esta fase de clasificación de la Nations League. Ante Serbia se estrenó como hombre en punta y sigue sin abrir su cuenta goleadora en partido oficial. El canario es ahora la alternativa que antes fueron Borja Iglesias o incluso Rodrigo Moreno. De todos ellos ninguno marcó y no pueden encarnar el futuro porque todos superan los 30 años.

El '9' más joven de los convocados fue otro hombre de la confianza de Luis De la Fuente. Se trata de Abel Ruiz, que a sus 24 años ha sido fijo en las inferiores. Apareció para los partidos de la clasificación de la Eurocopa ante Chipre y Georgia, pero no ha vuelto. Su llegada al Girona puede que le haga más visible. En esa horquilla de edad se mueven Sergio Camello, también campeón olímpico, o dos de los jugadores que monitoriza la Federación: Hugo Duro y ahora Toni Martínez, ex del Oporto ahora en el Alavés.

Si de los 33 goles en partidos oficiales de la era de la Fuente, sólo diez los han marcado Morata y Joselu, el ataque se ha sostenido de otra manera. Ahí donde aparecen los falsos delanteros o los segundos puntas. En esa figura es Dani Olmo el protagonista. El jugador del Barça es uno de los futbolistas preferidos del seleccionador que ha dado un salto a goleador justo en el momento en que España más lo necesitaba. Mientras Morata sólo marcó un gol en la Eurocopa, ante Croacia, el catalán hizo tres y se coló en la Bota de Oro del torneo. Antes ya había marcado ante Noruega y en la goleada de hace un año a Georgia. Si bien ante Serbia no tuvo tanto protagonismo, en Ginebra puede sea la apuesta en la punta de ataque.

Compite con Ayoze, que apenas tuvo una ocasión en Belgrado, y Joselu, a quien el seleccionador ve más como un recurso que como hombre titular. De hecho, en los 12 partidos oficiales que ha jugado el gallego desde que el riojano le hizo debutar, sólo ante Escocia, Chipre y Albania ha sido titular. Ese dato refuerza su efectividad porque en esos 389 minutos ha marcado cinco goles.

De elección del sustituto de Morata para el segundo duelo de la Nations League se cae Oyarzabal, otro futbolista fetiche del técnico que ayer volvió a San Sebastián tras sufrir un «esguince de alto grado en el tobillo izquierdo» en el duelo ante Serbia. La aportación del vasco al balance goleador de la era De la Fuente en partidos oficiales fue de un gol ante Chipre y el segundo ante Inglaterra en la final de Berlín.

El doble de goles lleva Ferran Torres, que si bien con Luis Enrique alguna vez jugó en el corazón del área, el riojano lo ve más por banda a pesar de los cuatro tantos que suma (dos ante Chipre, uno con Georgia y otro más ante Albania). Su rendimiento global con la selección es notable, puesto que en 47 partidos ha marcado 20 goles e igualado la cifra de Telmo Zarra.

Junto a la irrupción de Dani Olmo, la razón por la que España sobrevive sin '9' en esta última etapa que arrancó tras el Mundial de Qatar tienen nombre propio: Nico Williams y Lamine Yamal. Lo han hecho con asistencias y pero también con goles. El extremo del Athletic, que debutó antes, suma tres entre la clasificación de la Eurocopa (Georgia) y el torneo, uno de ellos en la final. Le sirven para aparecer en la tabla por detrás del triple empate a cinco de Morata, Joselu y Olmo.

Pelea por darle alcance su amigo Lamine Yamal con otros tres. Avisó de que podía colarse en este ranking el mismo día de su debut, hace un año ante Georgia, con un zurdazo que cerró la goleada (1-7) en Tiflis y lo ratificó asombrando a Europa ante Francia en semifinales. Así es como se le alivia de 'De la Fuente' del quebradero de cabeza, haciendo de la necesidad, virtud.

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Mikel Oyarzabal abandona la concentración de España por un esguince en su tobillo izquierdo

Mikel Oyarzabal abandona la concentración de España por un esguince en su tobillo izquierdo

Actualizado Viernes, 6 septiembre 2024 - 15:55

La Federación Española de Fútbol ha comunicado esta tarde que Mikel Oyarzabal, que entró ayer en el tramo final del partido para buscar el gol de triunfo ante Serbia, abandona la concentración de la selección española en Belgrado tras confirmarse un "esguince de alto grado en su tobillo izquierdo".

El jugador de la Real Sociedad, protagonista en la final de la Eurocopa, tuvo que salir ayer el terreno de juego con ayuda de las asistencias médicas después de dañarse el tobillo en una acción fortuita con el portero Predag Rajkovic.

Tras someterse a pruebas médicas, el parte médico difundido por la selección este mismo viernes ha confirmado las peores noticias para el delantero vasco, que regresará a San Sebastián, acompañado por un médico de la Federación, para ser evaluado por la Real Sociedad e iniciar el tratamiento de recuperación.

El seleccionador Luis de la Fuente, que se mostró preocupado en la rueda de prensa por la situación del jugador, ha decidido no reemplazarle y no llamar a ningún otro jugador para afrontar el siguiente partido de España en la Nations League que le enfrentará a Suiza el próximo domingo en Ginebra.

El empate ante Serbia ha dejado provisionalmente a España tercero en el cuarto grupo de la Liga A de la competición después de que Dinamarca venciera a los helvéticos por dos goles a cero.

España puede ser gris a pesar del ahínco de Lamine Yamal

Actualizado Jueves, 5 septiembre 2024 - 23:09

A los campeones se les exige siempre un ejercicio de solvencia. No hay excusas ni paños calientes, es el precio del éxito. En el Pequeño Maracaná de Belgrado, menos caldera de lo que se esperaba, España se dio cuenta del peso de los títulos. Mutó a gris pese a los esfuerzo de Lamine Yamal por evitarlo. No fue el equipo efervescente que encandiló a Europa ante una Serbia que, sólo con orden, lo atolondró.

Se habían disfrazado los balcánicos de víctimas en lo que llegó a parecer un parapeto de su cuestionado técnico Dragan Stojkovic, silbado por su grada, ante un posible arreón de España que no llegó a producirse. De la Fuente veía cómo su cerebro, Zubimendi, si encontraba a Fabián y a Dani Olmo, nunca era en ventaja porque los serbios perseguían hasta su sombra. El balón iba a los costados con una lentitud que complicaba la sorpresa a Nico Williams, con poca chispa, y a Lamine Yamal, capaz de provocar asustar pero que no sembró el pánico hasta que los serbios se agotaron.

La selección española no estaba inspirada y caía en la telaraña que tejieron los balcánicos. Llegaban al área trastabillados y, además, sin el compromiso de correr a su espalda. Esto abrió un agujero en las bandas, sobre todo de Carvajal, que los serbios aprovecharon para acercarse al área con remates de Zivkovic y Samardzic a la grada y los intentos de Jovic. Si no golpearon más fue por sus propias limitaciones, que en ataque fueron muchas.

Con España cortocircuitada en la zona de control, el partido iba de área a área mientras De la Fuente cabeceaba en el área. Si el requiebro de Lamine sirvió a Zubimendi un remate manso a las manos de Rajkovic, Nedeljkovic se multiplicaba para evitar que Nico y Cucurella conectaran. Con eso, les bastaba.

Fabián comenzó a emerger mediada la primera parte para correr una contra con Lamine que tardó demasiado en armar un remate y apareció Pavlovic para repelerlo. El central de Milan aun crecería más, casi como Serbia, que encadenó ocasiones en las botas de Jovic. El atacante del Milan, renqueante aún tras una lesión, desesperó a todo el estadio al desperdiciar las mejores oportunidades. A punto estuvo de aprovechar un exceso de confianza de Le Normand y las dudas de Raya y falló clamorosamente una asistencia de Ivan Ilic que le dejó solo ante el meta español.

Respondió España con la más clara, siempre comandada por la irreverencia de Lamine Yamal, que se apoyó en un gris Olmo. Su equivocado intento de control acabó convertido en remate a la media vuelta de Ayoze para el único paradón de Rajkovic en la primera mitad.

Si España no se desperezaba, Serbia tenía muy claro cuál era su plan: sostener el dominio de los campeones de Europa y correr a su espalda. Así nació el disparo de Birmancevic al que la selección respondió con remate ajustado al palo de Fabián para cerrar un primer tiempo de colapso español.

Mucho tenía que cambiar tras el paso por el vestuario y fue Lamine Yamal quien más rápido lo intentó. El jugador del Barça se volvió imparable para una defensa cada vez con menos fuelle y que acabó convertida en un frontón pese a los cambios de Stojkovic buscando oxígeno. De la Fuente leyó el partido y buscó el pie de Grimaldo y la picardía de Oyarzabal, primero, y después el control de Pedri, el remate de Joselu y la velocidad de Ferran. Las piernas serbias iban a flaquear.

Antes probó Carvajal rematando una falta servida por Lamine y después Fabián en un córner antes de irse al vestuario, pero Pavlovic desnudó otra vez a España lanzándose a la portería sin que su apoyo en Ivan Ilic acabara poniendo en problemas al guardameta español. Desde ese momento, los serbios apretaron los dientes dispuestos a resistir como si fueran un frontón el asedio que se avecinaba.

Apareció Rajkovic para salvar un zurdazo a balón parado de Grimaldo y Yamal, el mejor argumento de España y casi el único en muchos momentos. Tuvo que sacar de nuevo una mano el ex cancerbero del Mallorca para salvar el gol de la joven estrella, que fabricó para Fabián la mejor ocasión sin que el sevillano , suelto en el punto de penalti, fuera capaz de aprovecharla. Tampoco el colegiado quiso ver un penalti por agarrón a Joselu para desesperación de De la Fuente ante tanto desacierto y una posible lesión de Oyarzabal. Serbia enturbió el camino en la Nations League, que empieza sin ningún brillo.

De la Fuente y Carvajal responden a Vinicius: “España no es un país racista y no merece que le quiten el Mundial”

Actualizado Miércoles, 4 septiembre 2024 - 21:36

Luis De la Fuente y Dani Carvajal vieron cómo el discurso sobre el racismo en España se colaba en la previa del duelo de España ante Serbia por la petición de Vinicius para que a España le privaran del Mundial 2030 si volvían a sufrir episodios racistas. "España no es racista, es un ejemplo de convivencia, respeto e integración. Un espejo donde mirarse. Que siempre hay unos pocos indeseables, puede ser. Pero España no es racista", aseguró el seleccionador. Apostilló el capitán del Real Madrid: "Sé lo que sufre Vini y le apoyamos, pero más allá de ese pequeño grupo de personas, no considero que España no merezca celerar el Mundial. Presumo de que España no es un país racista".

Ahora bien, en lo que sí aceptó la petición de su compañero es en la idea de abandonar el campo si el brasileño vuelve a ser insultado. "Desde la Liga hay un protocolo y, aunque no sé lo que hay que hacer, no me parece una medida descabellada dejar el campo hasta que se identifique y se expulse a esas personas del campo".

La mente de ambos está en la selección y el duelo ante Serbia, pero por un resquicio se coló el Balón de Oro, al que Carvajal está nominado y contaría con el voto de De la Fuente, si pudiera. "Dos de los tres votos ya podéis imaginar para quién irían: Rodri y Carvajal lo merecen", admitió De la Fuente, que también podría recibir el premio al mejor entrenador.

Carvajal sabe que lo tendrá complicado. "Siento defensa es muy complicado, pero estar nominado ya me hace sentir orgulloso. España está volviendo al lugar que merece, con nuestros campeonados, la medalla olímpica, la selección femenina y las inferiores. Creo que Europa nos mirará con envidia", aseguró.

Serbia lo hará. Lo advirtió su seleccionador, Dragan Stojkovic. "No estamos capacitados para competir con España". Por si acaso, De la Fuente es prudente: "Enfrentarse a España es otra motivación pero la nuestra es ganar. Tenemos un inagotable deseo de mejora.

Mingueza y Pepelu, novedades en la convocatoria de España con Rodrigo y el regreso de Pau Torres y Jeremy Pino

Mingueza y Pepelu, novedades en la convocatoria de España con Rodrigo y el regreso de Pau Torres y Jeremy Pino

La andadura de España en la Nations League como campeón de Europa arranca con novedades. Luis de la Fuente mantiene el grueso del grupo que le llevó al título en Alemania pero ha recuperado a jugadores que ya han formado parte de anteriores convocatorias y ha echado mano de Óscar Mingueza y el valencianista Pepelu para debutar en la lista que se enfrentará a Serbia en Belgrado el próximo miércoles 5 y a Suiza en Ginebra el domingo 8.

La baja de Unai Simón en la portería la cubrirá el guardameta del Chelsea Robert Sánchez, que vuelve a la selección como también Pau Torres. De la Fuente ha dejado fuera a Nacho tras su fichaje por Al-Qadsiah saudí. La marcha a Arabia no ha pesado, como ya ocurrió con Laporte, para que Joselu vuelva a ser convocado.

Mingueza debuta en una citación por el extraordinario arranque de Liga y ante el adiós de Jesús Navas, que ya anunció en Alemania que serían sus últimos partidos con la camiseta nacional.

En la lista no falta Rodrigo, que ejercerá de capitán ante la ausencia por lesión de Morata. Aún no ha jugado con el City y será baja ante Serbia por la sanción que le impuso la UEFA tras de denuncia de Gibraltar por sus cánticos durante la celebración de la Eurocopa.

Fermín, con la Sub-21

No estará en estos partidos Mikel Merino ni Baena ni Fermín. El navarro recién aterrizado en Londres y el jugador del Villarreal tendrá descanso, pactado con su club, tras encadenar el campeonato de Europa por los Juegos Olímpicos. Esto le ha abierto la puerta a Aleix García, que cambió Girona por el Bayer Leverlussen, y al pivote del Valencia Pepelu, que llevaba varias ventanas en la prelista del seleccionador.

La ausencia de Fermín es llamativa porque si bien tampoco tuvo descanso en verano, no parará sino que se marcha con la Sub-21 de Santi Denia, que arranca la clasificación para el Europeo de 2025.

Al ataque regresa Yeremy Pino, uno de los jugadores en los que siempre ha confiado De la Fuente y que sufrió una lesión grave la pasada temporada.

Lista

Porteros: David Raya, Álex Remiro y Robert Sánchez.

Defensas: Carvajal, Mingueza, Le Normand, Vivian, Laporte, Pau Torres, Cucurella y Álex Grimaldo.

Centrocampistas: Rodri, Zubimendi, Pepelu, Fabián, Aleix García, Dani Olmo y Pedri.

Delanteros: Lamine Yamal, Nico Williams, Ferran, Yeremy Pino, Oyarzabal, Ayoze y Joselu.

Las claves de la España campeona: un ‘big bang’ sincronizado de talento

Actualizado Martes, 16 julio 2024 - 00:27

Nadie les hubiera puesto en el once de mejores jugadores de la Eurocopa el 14 junio. Quizá sólo Rodri hubiera podido hacerse hueco. Del resto de futbolistas españoles podía esperarse un buen rendimiento, pero no que salieran de Alemania convertidos en estrellas. Y menos todos a la vez. Una de las claves del éxito de España es, precisamente, un big bang sincronizado de talentos que han ido repartiéndose el galardón de MVP en los siete partidos del torneo.

Alguno, como Lamine Yamal con 16 años, ha sido absolutamente inesperado. También Marc Cucurella, pese a los años de experiencia. De otros se venía esperando un paso al frente para convertirse en estrellas y saltar al mercado con una etiqueta con muchos ceros. Es el caso de Nico Williams, Dani Olmo o Fabián Ruiz. Los tres han desempeñado un papel indiscutible en sus clubes, pero han asombrado al continente con la camiseta roja. De hecho, el futuro del navarro y del catalán está por definirse, porque todo apunta a que cambiarán de aires.

Todos han dado su mejor rendimiento en el momento oportuno y en un escaparate que, en lugar de pesar, les ha impulsado. Ha ocurrido con veteranos como Laporte, cuestionado desde su marcha a Arabia Saudí, Carvajal, incombustible, o Nacho. Los tres se han hecho mejores en este campeonato. También Rodri, si es que eso era posible.

Un eje llamado Rodri

El mejor pivote del mundo, en palabras de Pep Guardiola, aún no había tenido su momento con España. Eclipsado por Sergio Busquets, vio cómo era reconvertido a central en el Mundial de Qatar porque nadie dudaba que había que hacer hueco en el once. El problema era dónde. Luis de la Fuente lo ha tenido claro desde el principio: eje fundamental en la medular. El resultado es que se ha visto al mejor Rodri y se ha activado el runrún de si debería ser Balón de Oro.

Junto a él, otro que ha subido del notable al sobresaliente. Fabián ha catalizado el juego, marcado goles y siendo una figura más esencial que en sus buenos momentos en el Nápoles o esta temporada, a pesar de ser un fijo de Luis Enrique. Con España se ha convertido en indetectable para los rivales, dejando imágenes como el regate a tres alemanes con un solo movimiento. Su futuro está en el PSG, certeza que no tiene Dani Olmo.

El Bota de Oro del torneo con tres tantos -galardón compartido con Harry Kane y otros cuatro trigoleadores- no va a continuar en Leipzig. Su brillante campeonato, en el que partió como suplente, ha marcado goles decisivos e incluso los ha salvado bajo palos, hace que su cláusula de salida, fijada hasta el 30 de junio en 60 millones, se considere muy ajustada a mercado. A su agente, el ex internacional Juanma López, se le vio el domingo en la grada de Berlín meditando ya sobre el futuro. Puede ser el Bayern, el Barça o incluso el City, pero Olmo saldrá de su actual equipo.

Una amenaza determinante

Quien también tendrá que definir su porvenir es Nico Williams. No le gustó al presidente del Athletic, Jon Uriarte, que le preguntaran al jugador por el Barça y la posibilidad de continuar junto a Lamine, pero su protagonismo en el mercado se antoja inevitable. Su temporada en San Mamés, con la Copa del Rey, ha sido brillante, aunque sólo ha descorchado en la élite durante la Eurocopa.

Eso mismo le ha sucedido a Cucurella, que será mirado de manera diferente en el Chelsea. Llegó a esta Eurocopa por las lesiones de Alejandro Balde y José Luis Gayà, encontrando el foco tras años en el Getafe y un fugaz paso por el Brighton. Menos horas de vuelo traía Lamine. Vio su talento Xavi Hernández y lo convirtió en titular indiscutible, como De la Fuente. Así se explica por qué su padre buscó al seleccionador durante las celebraciones para fundirse en un abrazo. En el Barça Lamine ayudó, pero en la selección se ha convertido en una amenaza determinante. Y aún no se le ve el techo. Es el diamante sobre el que Hansi Flick tratará de construir.

Hay actores más secundarios que también han desempeñado un papel imprescindible y ambos comparten equipo. Mikel Oyarzabal ha ejercido como relevo de Morata en una posición en la que le educó Imanol Alguacil y que le ha llevado a marcar un gol histórico. Su compromiso como capitán de la Real Sociedad le mantendrá en el club, algo que hay dudas de que ocurra con Robin Le Normand e incluso Mikel Merino, otro jugador que deja el histórico tanto en prórroga ante Alemania. El rendimiento ha sido tan perfecto que nadie ha perdido su momento de gloria.