Las seis finales del Real Madrid en Europa en mitad de su insólita crisis de acierto: 75 triples fallados y "ansiedad y nervios"

Las seis finales del Real Madrid en Europa en mitad de su insólita crisis de acierto: 75 triples fallados y “ansiedad y nervios”

Al Real Madrid se le agota el tiempo de reacción. El equipo, acostumbrado a las cimas de la Euroliga, se aventura en el tramo final de la fase regular con la incertidumbre de verse con el agua al cuello. El actual subcampeón, ganador de tres de las últimas nueve ediciones, arranca la 29ª jornada de la fase regular en una posición insólita. Es 12º, con la misma cantidad de victorias y derrotas (14) y fuera hasta de los puestos de 'play in', después de haber perdido cinco de los últimos siete encuentros, entre ellos los últimos cuatro a domicilio. Este jueves (20.45 h.), en Bolonia ante la Virtus, sólo le vale ganar, pues después apenas le quedarán ya cinco oportunidades más.

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Una situación estresante en lo clasificatorio, agravada por la reciente pérdida final de Copa en Gran Canaria ante Unicaja (el mismo equipo que le arrebató la Supercopa), y que viene teniendo su reflejo en la propia cancha. Los blancos atraviesan una crisis de acierto como no se recordaba, tan inoportuna como alarmante. En los tres partidos de la semana pasada fallaron 75 triples (16 de 91).

Todos sus tiradores lucen números muy por debajo de lo normal. Mario Hezonja un 3/17, Sergio Llull 5 de 24, Campazzo 1 de 10 y Dzanan Musa tres de 10 (el bosnio acertó los tres que intentó en la apurada victoria del domingo en el Palacio ante el UCAM Murcia). Reaccionar en Europa para cumplir el objetivo de mínimos requiere una mejora radical en los porcentajes. Para Chus Mateo, que este miércoles reconoció "ansiedad y nervios", también el paso adelante debe ser en las propias sensaciones colectivas. "Hay una cierta frustración por no estar un poco más cómodos en la clasificación. Eso te hace jugar a veces con ganas de que todo, de repente, se cambie y aparezcas en puestos de playoff (los seis primeros). Esa ansiedad acabará cuando consigamos el objetivo", expuso el técnico ante de viajar a Bolonia para enfrentarse a uno de los pocos equipos que van por debajo (penúltimos con siete triunfos). "Hay que seguir trabajando situaciones mentales que nos juegan malas pasadas", dijo.

"Hemos de intentar disfrutar un poco más del baloncesto, que no lo estamos haciendo como otras veces. Hay que sufrir un poco menos, en el resultado y en el juego, y disfrutar un poco más", siguió Mateo, que confirmó que seguirá sin poder contar con Gaby Deck pese a que ya entrena con el grupo.

Ganar en Bolonia le acercaría a los puestos de play in y rompería su lastimosa racha a domicilio. Después, al Real Madrid le queda un calendario no tan terrible, con tres partidos en casa (primero Asvel y Armani y después París) y dos visitas a Belgrado; la última jornada ante el Partizan en una noche que será sí o sí de infarto ante un rival directo.

La ACB anuncia que el Roig Arena de Valencia será la sede de la Copa de Rey de 2026 y 2027

Actualizado Martes, 11 marzo 2025 - 18:19

El nuevo Roig Arena, el recinto multiusos que impulsa el empresario Juan Roig en Valencia, será la sede de las dos próximas ediciones de la Copa del Rey, 2026 y 2027. Así lo anunció este martes el presidente de la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB), Antonio Martín, en un acto en el Palau de la Generalitat en el que estuvo acompañado por el presidente Carlos Mazón y la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, administraciones responsables del acuerdo por dos ediciones, un hecho inédito.

"Estamos muy felices de poder anunciar las dos próximas ediciones de la Copa del Rey. Valencia lo tiene todo, las facilidades para venir, el clima... Si a todo eso le añades una instalación como el Roig Arena, es una combinación perfecta. Será un evento inolvidable que va a cambiar para siempre la Copa. El Roig Arena condiciona positivamente lo que tratamos de hacer con la Copa del Rey más allá de la práctica del baloncesto", explicó Antonio Martín, que se erigió "en voz del baloncesto" para agradecer a Juan Roig "todo lo que hace por el baloncesto".

El Roig Arena, que estará operativo a partir del próximo verano, será la casa del Valencia Basket y aspira a ser sede de eventos, culturales y empresariales, pero sobre todo deportivos de primer orden como puede ser la Copa del Rey "y otros que están cociendo de los que no puedo hablar", avanzó Martín.

La edición de 2026 se celebrará del 19 al 22 de febrero y la disputarán los siete primeros clasificados de la Liga Endesa al finalizar la primera vuelta de la fase regular junto a Valencia Basket como anfitrión. No está asegurado que el equipo valenciano tenga también plaza asegurada para la 2027 porque, según fuentes de la ACB, el sistema que rige las competiciones es anual y no pueden garantizarlo.

Que el Roig Arena se convierta en la casa de la Copa del Rey es gracias a la implicación de las instituciones que ven en este evento una fórmula para la "recuperación emocional", en palabras de Carlos Mazón. "Demostramos que somos capaces de brillar desde ya. Somos capaces de esto y de más. Volvemos al brillo, al liderazgo y volvemos a estar al 'cap davant' en los grandes eventos", explicó el presidente confirmando que "Valencia y la Comunidad Valenciana, juegan las grandes ligas". "Que nadie piense que hemos abandonado nuestra ambición y nuestras ganas de brillar", puntualizó.

La alcaldesa de Valencia, por su parte, agradeció a todos los que han hecho posible este acuerdo. "Tenemos un buque insignia como el Valencia Basket y ahora la mejor instalación de Europa. Es un lujazo acoger la que para muchos es la competición de clubes más espectacular del baloncesto FIBA y hacerlo en este escenario", destacó Catalá, que confirmó la predilección que siente por este deporte.

Rubén Domínguez, la explosión del tirador español: "Todos los partidos busco el estado de trance"

Rubén Domínguez, la explosión del tirador español: “Todos los partidos busco el estado de trance”

Unos días antes de que Rubén Domínguez (Puerto Real, Cádiz, 2003) firmara en La Coruña una de las exhibiciones triplistas más asombrosas de la historia de la ACB (ocho aciertos, cinco sin fallo en el último cuarto), Sergio Scariolo había tenido una charla premonitoria con el joven durante la concentración de la selección española a la que fue invitado. «Me habló del don que tengo con el triple, de que se cotiza mucho en el baloncesto moderno. Me dijo que lo explotara a tope. Que tengo aptitudes para ser un gran tirador», desvela el gaditano, una rareza, un tirador nacional.

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Explota Rubén al fin con el Surne Bilbao en su primera temporada completa en ACB (debutó con 17 años con el Estudiantes), todavía 22, aunque tan pregonado. Como si ya hubiera atravesado por varias vidas, pues fue un adolescente privilegiado. Una de las mayores joyas del baloncesto nacional que tuvo que dar un paso a un lado para encontrar impulso. «Ha sido muy duro, la verdad. Siempre se dispararon las expectativas conmigo. Como niño piensas en tus sueños, el draft, la NBA... Se ve cerca. Eres MVP de un Europeo sub 16 en el que está Wembanyama. En el Mundial sub 19, con un año menos, promedio casi 20 puntos. Estaba teniendo unos años increíbles, salgo en listas del mock draft...», se sincera en EL MUNDO, crítico con la situación que vino después en la cantera de un Estudiantes que acababa de descender. «Por lo que sea, no fui la prioridad del club. Lo puedo entender, pero salí muy perjudicado. Estuve dos años sin jugar. No era la situación más idónea. Me salvó el trabajo diario, hacía muchas cosas extra, con entrenadores fuera del equipo. Y cuando se me dio la oportunidad en un equipo serio como Castellón (el año pasado en LEB Oro) lo hice bien», relata.

Aquellos enredos han dado paso a un presente luminoso a las órdenes de Jaume Ponsarnau, un entrenador que le otorga lo más precioso que puede pretender una perla, «confianza y paciencia». «Siempre me dice que si tengo 30 centímetros, tiene que ser un tiro para mí. También me ayudan los compañeros. Ellos saben lo que yo soy, que un tiro mío de tres, no forzado evidentemente, es un buen tiro», afirma quien promedia un lustroso 44,3% de acierto en ACB, donde ha metido ocho de sus últimos 12 (y un 46,7% en la FIBA Eurocup). Y quien ha ido viendo incrementados sus minutos y protagonismo en la rotación.

Rubén Domínguez, durante el partido contra el Valencia.

Rubén Domínguez, durante el partido contra el Valencia.ACB Photo

¿Un tirador nace o se hace? Rubén se recuerda atinado desde niño. «Siempre he tenido una mecánica correcta, la aprendí con mi padre. En mini de primer año, con la selección andaluza, te ponen como una especie de deberes: 200 triples, 300 tiros de dos... Con mi padre hacíamos todos esos deberes y más», hace memoria, y se le viene a la mente un partido con el Unicaja en el Campeonato de España: «Metí muchos triples. No estoy seguro, creo que nueve».

«Repetición, repetición, repetición», dice sobre su secreto. Entrenamientos en los que simula todas las situaciones, hasta tirar desde «pases malos o desequilibrado». El último partido de diciembre, como si todo ese trabajo brotara de repente, eclosionó en La Coruña con ocho triples (para 35 puntos, récord del Bilbao en ACB). La semana pasada le hizo cinco al Girona. Dos victorias clave para que los de negro escapen de las apreturas del descenso. «Son momentos increíbles, con los que todo niño sueña. Pero no es suerte. Es todo fruto del trabajo diario y sigo trabajando para que haya momentos así», dice quien junto a su psicólogo, al que llama después de cada partido, busca lo que llaman «el estado de trance».

Porque Rubén, un gaditano de Puerto Real que vive feliz en Bilbao con su novia y su perro Golden de 35 kilos, quiere ser «algo más». «Tengo un don. El triple es mi arma principal, me siento afortunado. Es algo que no sobra mucho en España. Pero no me identifico 100% con lo de tirador puro. Anotar es relativamente lo más fácil del juego. Lo difícil es quedarte en la pista y sumar en otros ámbitos, en cosas que realmente hacen ganar al equipo. Esto lo estoy consiguiendo últimamente», concluye.

El Real Madrid sobrevive, con polémica, a su alarmante falta de puntería: "Así es imposible competir"

El Real Madrid sobrevive, con polémica, a su alarmante falta de puntería: “Así es imposible competir”

En la última semana, de domingo a domingo, tres partidos, el Real Madrid ha intentado 91 triples y ha fallado 75. Un extraño (y preocupante) apagón. Se quedó en 69 puntos (victoria) en Gran Canaria, en 70 (derrota) en Atenas y no fue capaz de superar los 80 ante el UCAM Murcia, al que derrotó de milagro. Es su 10º victoria consecutiva en ACB, para mantener el liderato. [80-75: Narración y estadísticas]

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No jugó nada bien el Madrid y batalló el UCAM, en la reedición de la pasada final. Hasta prácticamente el último minuto, cuando un triple de Rodion Kurucs todavía daba vida a los visitantes, fue una mañana abierta y sin dueño. Apareció Campazzo, que no atraviesa ni de lejos su mejor momento, con los tiros libres, para que no se escapara el sprint y Sito Alonso, que nunca se muerde la lengua, se quejó duramente de los árbitros: "22 tiros libres menos es descomunal. Es imposible competir así".

Fue más un ejercicio de supervivencia de los de Chus Mateo, completamente perdidos en este periodo de curso en el que les va la vida en Euroliga (el jueves visitan Bolonia). Avanzan a tirones, compitiendo con la lengua fuera, y pierden casi tanto como ganan. El UCAM firmó un ejercicio sólido en el Palacio -sólo arruinado por las pérdidas (21)-, de más a menos, y a punto estuvo de romper su maleficio allí.

Garuba

La primera parte había resultado frenética y extraña. Tanto como el juego de Usman Garuba, como un león enjaulado, buscando aún su encaje en su vuelta al Real Madrid tras su paso por la NBA. Acabó ese tramo con 12 puntos, tres robos y nueve rebotes, protagonista de todo, pero también con un llamativo uno de siete en lanzamientos. No iba a volver a la pista.

Pero era el UCAM el que dominaba, tan valiente como inteligente. El contraste con Garuba era Kurucs, que fue una pesadilla, como los tres triples sin fallo de DJ Stephens y la efectividad de Simon Birgander en la pintura, igual daba que Tavares estuviera enfrente. Cuando el hermano de Antetokoumnpo culminó una contra, la distancia se disparó a los 13 (25-38). El Madrid se había reconciliado con el triple, pero avanzaba a arreones. Le alivió un parcial de 8-0, pero se fue al descanso con sensaciones malas.

Volvió enrabietado de vestuarios, con Dzanan Musa algo más entonado que últimamente y Abalde poniendo la cordura en cada acción. Pero la batalla era feroz. El Murcia no se arredraba. Birgander siguió desafiando a Tavares con sus ganchitos rápidos y, aunque los blancos llegaron a igualar (53-53) tirando de defensa, aún le quedaba mucho si quería ganar el duelo.

Sin que Hezonja fuera capaz de anotar una canasta, iba a resultar complicado. El croata falló sus siete primeros lanzamientos. El tipo que es el sostén ofensivo blanco. La primera (y única) que acertó fue con la que los blancos al fin se pusieron por delante.

Pero los fallos iban a ser la tónica hasta el final. Entre Llull, Campazzo y Hezonja fallaron 18 triples de 19. El menos malo se llevó un duelo de imprecisiones. Polémico y embarrado.

No hay un deporte con más mujeres en España

No hay un deporte con más mujeres en España

Actualizado Domingo, 9 marzo 2025 - 13:32

Hace pocos días, por puro recuento estadístico de inicio de año más que por reivindicación, se ha sabido que las licencias de jugadoras de baloncesto en España han vuelto a superarse en número: 138.267. El deporte con más mujeres federadas. Son más mujeres en España tirando a canasta que escalando, jugando al golf o al fútbol. Ningún periodista especializado en fútbol le remarcará este dato. También en baloncesto hay una mujer como presidenta, Elisa Aguilar, elegida democráticamente por sus estamentos. La única gran Federación en este país en el que sucede esto. Y les diré que a nivel federativo internacional (he viajado un poco por el basket de distintos continentes), no he visto a muchas mujeres al frente de deportes referentes.

Hay especialidades en las que la mujer practica más que el hombre: voleibol (ellas doblan a ellos), patinaje, gimnasia, hípica... Y hay otros donde hay una cierta paridad en cifras: atletismo, natación, surf o bádminton. Si el criterio y la pauta es la atención supuestamente general que se le dedica a un deporte, es lógico que el fútbol femenino tenga ahora un boom mediático. También muy fomentado por la inercia periodística y la facilidad del balompié para generar polémicas inacabablemente aburridas pero clickeadas. En negativo.

Si el criterio es la libertad de la mujer para elegir su disciplina deportiva, su tiempo de ocio y actividad física y las ganas de hacerlo en las mejores condiciones, entonces estamos haciendo el ridículo con otros deportes. Ahí tenemos el silencio. Claro que el baloncesto femenino español no es perfecto y las jugadoras de las ligas más potentes quieren equiparaciones, atención y contratos televisivos. Pero tampoco parecen, con razón, querer estar viviendo en la toxicidad del foco mediático por años, a cambio de un paraíso colectivo. A una llamada de ser la fuente fiable que denuncia.

La cifra que me parece más relevante es que más de tres millones de hombres están federados en todos los deportes y solamente un millón y pico de mujeres. Es una equiparación para luchar. Aunque es verdad que generalmente ellas (más inteligentes en esto y en tantas cosas) no necesitan de la competición ni de una licencia para sentirse deportistas cada semana.

Cada sábado y cada domingo temprano, cuando vea una niña orgullosa con su equipación, los colores de su club, con su bolsa de deporte, con su balón de baloncesto bajo el brazo piense que no hay un deporte con más mujeres en España que quieran jugarlo. En positivo.

Un Jokic colosal hace historia en la NBA con 31 puntos, 21 rebotes y 22 asistencias ante los Suns

Un Jokic colosal hace historia en la NBA con 31 puntos, 21 rebotes y 22 asistencias ante los Suns

Actualizado Sábado, 8 marzo 2025 - 07:39

Nikola Jokic no tiene techo. Cuando parece que el serbio no puede hacerlo mejor, el jugador de los Nuggets sube el nivel y desafía a la historia. Este viernes, Denver ha sometido en la prórroga a los Phoenix Suns gracias a una barbaridad del 'Joker', que ha logrado un triple-doble histórico e inédito en la NBA de 31 puntos, 21 rebotes y 22 asistencias, informa Efe.

Los Suns (29-34) venían de remontar 23 puntos a los Clippers y este viernes por la noche acariciaron otra hazaña similar al ponerse por delante en el marcador a falta de 1.35 después de haber ido perdiendo de 21 ante los Nuggets (41-22).

Cristian Braun clavó un triplazo a falta de 1.4 segundos que dejaba a Denver con +3, pero una perfecta jugada de pizarra de Phoenix acabó en un triple magnífico desde la esquina de Kevin Durant para llevar el encuentro hasta el tiempo extra.

En la prórroga se acabó la gasolina de unos Suns que bajaron la cabeza ante el monumental triple-doble de Jokic, el primero en la historia de la NBA con 30 puntos o más, 20 rebotes o más y 20 asistencias o más. El tres veces ganador del MVP acabó con un 13 de 22 en tiros de campo (3 de 7 en triples) y consiguió además 3 robos.

También resultó fundamental Aaron Gordon con 27 puntos y un brillante 7 de 10 en triples. Denver, con siete de sus ocho jugadores en dobles dígitos de anotación, afronta ahora un reto formidable: dos duelos consecutivos ante los Thunder y en Oklahoma.

Por los meritorios y peleones Suns, los mejores fueron Devin Booker (34 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias) y Durant (29 puntos y 9 rebotes).

HORNETS 117 - CAVALIERS 118

El equipo con el mejor balance de la NBA (53-10) estuvo a punto de darse un batacazo ante el penúltimo del Este (14-48), pero Cleveland ya sabe ganar jugando bien o jugando mal y su decimotercera victoria consecutiva llegó con 24 puntos de Donovan Mitchell, 20 puntos de Darius Garland y 19 puntos y 10 rebotes de Evan Mobley. Los Cavaliers consiguieron 43 de sus puntos en 51 tiros libres.

De muy poco sirvió el recital de Miles Bridges con 46 puntos y 8 rebotes. Él fue quien tuvo pero no pudo meter un triple sobre la bocina y desde el centro de la pista para que los Hornets dieran la campanada.

MAVERICKS 111 - GRIZZLIES 122

Ja Morant logró 31 puntos, 24 de los cuales llegaron en una gran segunda mitad del base que además repartió 8 asistencias. Desmond Bane fue el otro puntal de los Grizzlies con 27 puntos, 16 rebotes y 6 asistencias.

El español Santi Aldama consiguió en su regreso 6 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias en 21 minutos como titular para unos Grizzlies sin Jaren Jackson Jr. y que habían cuatro partidos seguidos y siete de sus últimos nueve. Ahora son cuartos del Oeste con un balance de 39-24.

En cambio, esta fue la cuarta derrota consecutiva y la sexta en sus últimos siete encuentros de unos Mavericks que son décimos del Oeste (32-32) pero que están heridos de muerte por su interminable parte de lesiones (Kyrie Irving, Anthony Davis, Daniel Gafford, Dereck Lively, P.J. Washington, Olivier-Maxence Prosper, Jaden Hardy...).

Naji Marshall (26 puntos y 13 rebotes) y Brandon Williams (26 puntos y 6 asistencias) fueron los mejores de unos Mavericks que se vinieron abajo en los últimos minutos.

THUNDER 107 - BLAZERS 89

Sin sus principales estrellas (Shai Gilgeous-Alexander, Chet Holmgren, Jalen Williams, Isaiah Hartenstein...), los Thunder (52-11) firmaron su sexto triunfo seguido gracias a 30 puntos de Aaron Wiggins y un triple-doble de Jaylin Williams (10 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias).

Scoot Henderson (22 puntos) fue el máximo anotador de unos Blazers (28-36) con un ridículo 8 de 43 en triples (18,6 %).

KINGS 127 - SPURS 109

De'Aaron Fox regresó por primera vez a Sacramento tras irse a San Antonio pero no lo pudo celebrar ya que los Kings (33-29) se quedaron con la victoria con 36 puntos y 7 de 11 en triples de Zach LaVine. Stephon Castle (25 puntos) fue el más productivo de los Spurs (26-35).

En el resto de encuentros de la jornada, los New York Knicks echaron de menos al lesionado Jalen Brunson ante Los Angeles Clippers (105-95), los Toronto Raptors derrotaron a los Utah Jazz (118-109) pese a una imponente estadística en la zona de Walker Kessler (18 puntos, 25 rebotes y 8 tapones) y los Minnesota Timberwolves superaron a los Miami Heat (104-106).

Nunn y Juancho Hernangómez retratan al Real Madrid

Nunn y Juancho Hernangómez retratan al Real Madrid

Europa, lo que antaño parecía su paraíso, es ahora el dolor de cabeza del Real Madrid. Ganar en la pista del campeón es tarea siempre ardua, en ese OAKA que es una caldera, ante un Panathinaikos poderosísimo. Pero los blancos no sólo perdieron, fueron de nuevo retratados, tan lejos de sí mismos. Cayeron de principio a fin en la reedición de la última final de la Euroliga y las seis noches que les restan hasta el final de la temporada regular van a ser puro infarto. Está en un buen lío. [85-70: Narración y estadísticas]

La sensación es de impotencia. Ni siquiera en el triunfo en el clásico de hace una semana el Madrid pareció pleno. Es un grupo lleno de dudas -fallar 23 triples es un síntoma preocupante de falta de confianza-, con varios de sus referentes fuera mentalmente en este tramo tan decisivo. En Europa son cuatro derrotas seguidas a domicilio. Como en las dos de Estambul, en Atenas los blancos fueron un equipo siempre vencido, zarandeado por los caprichos de ese talento llamado Kendrick Nunn (18 puntos, cinco rebotes y cinco asistencias), bien acompañado por Jeremi Grant y Mitoglu, y también por la solvencia de Juancho Hernangómez, 12 puntos, seis rebotes del rey del OAKA, quien lo hubiera dicho.

En la búsqueda de rumbo y soluciones, Chus Mateo sorprendió con el quinteto. Garuba e Ibaka de inicio, dos de los interiores con menos protagonismo de su rotación. También Hezonja, habitual líder de la segunda unidad. Y el croata, que ya estuvo demasiado solo en el triunfo en Gran Canaria, acaparó todo el protagonismo, cómo no. Los siete primeros puntos blancos fueron suyos, pero no era suficiente.

Hezonja

El Panathinaikos tuvo dos minutos de dudas y luego fue ya un ciclón al que sólo algunas pequeñas desconexiones apartaban de la perfección. Juancho está en un momento pletórico, quizá el mejor de toda su carrera. En estabilidad y confianza, sin duda. Aquella final de Berlín le cambió la vida. Ahora es el mejor pretoriano de Ataman. Ese amanecer fue un duelo del español con Hezonja. Pero pronto emergieron dos grandes diferencias. El acierto y un demonio llamado Kendrick Nunn.

El Madrid no metía un triple. Desesperadamente sin puntería, igual daba que sus tiros lejanos fueran liberados o forzados, después de una jugada bien trabajada o tras el más embarullado de los ataques. Así, en la cancha del campeón de Europa, es imposible. Aunque Tavares volviera parecerse al mejor cinco de Europa. Con Nunn desatado, la ventaja local se llegó a disparar hasta los 14 puntos (33-19). Los blancos ya iban a ir a remolque toda la noche.

Campazzo, ante el Panathinaikos-

Campazzo, ante el Panathinaikos-PETE ANDREOUEFE

No ayudó que Andrés Feliz se borrara con dos faltas seguidas más una técnica por aplaudir a los árbitros. Ni que Musa tuviera otro partido más para olvidar. Su estado de forma es más que preocupante. Sí un parcial de 0-10, con el corazón de Llull evitando la rendición. Falló Hugo González (que antes había finalizado con un poderoso mate tras rebote ofensivo) solo en la esquina y contestó Lorenzo Brown en la siguiente jugada. Esa era la tendencia.

El Madrid volvió de vestuarios con ganas de arruinarlo todo (8-0), aunque a continuación lo arregló en parte (0-9). Hezonja y Tavares seguían sumando y sumando y Musa fallando y fallando. Pero la distancia parecía imposible de recortar y así iba a ser.

Toda la segunda mitad fue un tira y afloja, un querer y no poder blanco. En las cuatro derrotas consecutivas a domicilio ha mostrado síntomas idénticos. Por primera vez en años, ha parecido bastante inferior a sus rivales. Llegó a la recta de meta en el OAKA lejos de la rueda del Panathinaikos y pronto la perdió (un triplazo de Grant, la aparición de Mitoglu...). Ni una opción de victoria. Fallando 23 triples, lo más lógico.

Sólo Hezonja brilla en la oscuridad de Gran Canaria

Sólo Hezonja brilla en la oscuridad de Gran Canaria

Pocas veces el Real Madrid se va a encontrar un triunfo más cómodo en sus visitas a las islas. Sin brillar, sin llegar ni siquiera a los 70 puntos, sin hacerlo "bonito" en palabras de Chus Mateo, pero con defensa y eficacia, los blancos sumaron su novena victoria consecutiva en ACB para mantener su liderato en solitario. El Dreamland Gran Canaria, raquítico en ataque, no fue rival. [54-69: Narración y estadísticas]

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Fue un Real Madrid de entreguerras, con la resaca del clásico y la vista puesta en su visita al OAKA del jueves, en esa Euroliga en la que tanto trabajo le queda por hacer. No pareció en ningún momento apretar el acelerador, entre otras cosas porque tampoco lo necesitó. Dominó desde el amanecer, aguantó el envite amarillo del regreso del descanso y sobrevivió a su poco acierto y a la tristísima actuación de Dzanan Musa (dos puntos en 11 minutos y -6 de valoración).

En contraste con Mario Hezonja (14 puntos y ocho rebotes), que fue esta vez ese líder que tanto quiere ser. Sin alardes, certero y poderoso desde el banquillo. Bien acompañado por Bruno Fernando y con Hugo González y Llull animando el cotarro.

Como un aviso de lo que venía, resultó una pobrísima primera mitad en el Gran Canaria Arena, el reciente escenario de la Copa. No es que se impusieran las defensas, es que nadie parecía con suficiente clarividencia como para hacer fluir el baloncesto. Especialmente los locales, que no pudieron contar por unas molestias físicas con su máximo anotador, Caleb Homesley. Pero es que tampoco atraviesan precisamente por su mejor momento del curso.

Horrible Musa

Cayeron en semifinales de Copa con el Madrid y en ACB vienen de cuatro derrotas en los últimos cinco duelos. Al descanso habían fallado 14 de los 15 triples intentados -paradójicamente, entró el de Brussino desde su campo justo cuando sonaba la bocina- y se quedaron en unos míseros 18 puntos, nueve por cuarto. Así, el Madrid, a poco que se entonó Hezonja, se fue en el marcador con demasiada facilidad.

Chus Mateo recuperó a Eli Ndiaye en el quinteto -se quedó fuera esta vez Ibaka y Rathan-Mayes ni jugó-, pero su equipo también empezó desatinado, fallando los 11 primeros triples. Fue cuestión de defensa, de dominio del rebote y de Mario Hezonja.

Nada podía seguir así, con esa atonía. Si en el arranque del partido al Granca le costó casi cuatro minutos estrenarse, a la vuelta de vestuarios ya había anotado 14 puntos en ese mismo tiempo (14-3 fue el parcial), tres triples incluidos, para cabreo de Chus Mateo y desesperación de un Musa totalmente fuera del partido. Al poco, los de Lakovic ya habían empatado (36-36). Hasta que volvió Hezonja.

Y todo quedó en un fogonazo de un Gran Canaria apático, desacertado, gris. Como si su mente estuviera en el partido de entre semana, donde se juega la vida en Eurocup ante el Reyer Venezia. Con el croata liderando, Bruno Fernando y Hugo González dejando buenos detalles y con Tavares y Campazzo descansado más de lo normal, el Madrid no tuvo ningún problema en sumar su novena de carrerilla y en mantenerse en lo alto de una ACB donde le aprietan bien Unicaja y Tenerife.

Baskonismo y 'lasismo'

Baskonismo y ‘lasismo’

Actualizado Domingo, 2 marzo 2025 - 18:59

La temporada del Baskonia es dolorosamente irregular, sobre todo para sus aficionados, históricamente de los más fieles de la geografía nacional baloncestística. Pesan mucho los últimos años sin competir por títulos, porque tuvieron una brillante década de final de siglo y, mejor todavía, la primera del XXI. Fue su reafirmación deportiva y empresarial, miembro fundador y copropietario de la Euroliga. Los compradores de entradas y abonos reciben siempre una experiencia de usuario bastante completa. Conciertos, eventos, aniversarios. La celebración de lo que sucedió para que lo presente no angustie tanto. La maquinaria del grupo Baskonia-Alavés siempre fue un modelo de gestión. Ahora, la pelota tiene que entrar en el aro para darle más sentido a todo lo demás.

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El domingo cayó en Andorra y es 10º en la ACB. El viernes, el Partizan supo que los pívots baskonistas no son buenos defensores de la media distancia y atacaron por ahí, donde ya no se tira, en tierra de nadie. Luka Samanic, último fichaje, es un talento especial con la bola en las manos, pero en defensa es muy poco estable, los rivales lo saben y le atacan. Poco tiempo en Euskadi para haber asimilado lo que se dio en llamar el carácter Baskonia.

Cuando Pablo Laso era entrenador del Real Madrid y su cotidianeidad era ganar títulos, le preguntaron: «¿Cómo definiría el lasismo?». Respondió: «Yo sólo soy un entrenador. El lasismo es Felipe, Llull, Rudy, Chacho, Doncic, Carroll... es una constancia competitiva». Laso en una rueda de prensa o ante micrófono es un plazo fijo, sabe dar con la frase. Ahorra tiempo al periodista. Esta vez también clavó un clavito. Pero ahora tiene como bases a tres jugadores sin nombre en el alto nivel: Forrest, Baldwin y Jaramaz. Ellos no conectan con sus compañeros, pero algún partido han ganado por sí mismos, sobre todo los dos primeros. Necesitan demasiados botes para generar ventajas. No encuentran a Markus Howard ni él a sí mismo. El máximo anotador de la pasada temporada anda buscando el disfrute jugando para Puerto Rico, mientras en el Buesa esperan su regularidad para ser menos impredecibles. En algunos partidos Moneke está en todos sitios, en otros en ninguno. Complejos encajes.

Cuando una organización ha sido muy exitosa, durante muchos años, con un sistema de rotación corta y mucho compromiso, pese a venir de muy lejos, lo extremadamente difícil es cambiar el sistema, la forma de hacer, las mentes pensantes con un paradigma fijo. Baskonia, el trimestre de la Copa del Rey, vuelve a no aprobar, aunque las notas se reparten a final de temporada.

El no 'Proceso' de Joel Embiid: del MVP de 2023 a un posible "retiro médico"

El no ‘Proceso’ de Joel Embiid: del MVP de 2023 a un posible “retiro médico”

Cuando jugaba en la Universidad de Kansas, un año después de llegar a Estados Unidos y dos después de empezar a jugar al baloncesto en su natal Yaoundé (Camerún), Joel Embiid hacía creer a sus compañeros que con seis años tuvo que «entrar en la jungla, matar un león y cargarlo en la espalda hasta mi aldea para demostrar que era un hombre». Eso fue poco antes de comenzar lo que él mismo bautizó como El Proceso. Desde que fue elegido en el número tres del draft del 2014 hasta su debut en la NBA tuvieron que pasar 853 días (más de dos años), dos operaciones de tobillo mediante.

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Eso, las lesiones, han sido la pesadilla del gigante africano, que se ha perdido más de 400 partidos en la liga hasta que esta semana los Sixers anunciaron lo que todo el mundo temía: no iba a jugar más en el resto de la temporada por sus problemas, ahora, en la rodilla izquierda, la misma que también se operó en febrero de 2024 (y mucho antes, en 2017, lo que le impidió ser nombrado rookie del año). Fue después de que el alero de los Warriors Jonathan Kuminga le cayera encima. Quizá en el momento de más dominio de toda su carrera, pues hasta ese día , Embiid había anotado más puntos que minutos jugados, algo que ningún jugador había logrado desde Wilt Chamberlain hace más de 60 años.

Desde entonces, parones, cirugías, descansos, inyecciones y un estado físico bastante precario que, evidentemente, repercutió en su rendimiento. Hasta la alarmante preocupación de ahora. Se diría que todo el futuro de Embiid está en el aire. «Estamos trabajando con expertos médicos para determinar el plan de tratamiento exacto», informó la franquicia de Pensilvania. Pronto se deslizó que incluso valora seriamente intentar el «retiro médico», una decisión que debe tomar un médico seleccionado por la propia NBA y la Asociación de Jugadores, y un mecanismo que le permitiría ahorrarse parte de la boyante extensión de contrato que le firmó hace sólo unos meses: tres años más por 193 millones de dólares (para un total de 301 en cinco). Embiid, que cumplirá 31 años en unos días, asoma como un negocio ruinoso: le deben 248,1 millones durante las próximas cuatro temporadas.

Embiid, en el banquillo de los Sixers.

Embiid, en el banquillo de los Sixers.Matt SlocumAP

Los Sixers lo hicieron pensando en los cielos alcanzados por el chico que creció formándose para ser profesional del voleibol, pateando un balón de fútbol y soñando con jugar en el Real Madrid (del que es un fanático, hasta viajar a alguna de sus recientes finales de Champions League y celebrar cada triunfo blanco con euforia en las redes sociales), siete veces All-Star y MVP de la NBA en la temporada 2022-2023 -para destronar a Nikola Jokic promedió 33,1 puntos, 10,2 rebotes y 4,3 asistencias, aunque en sólo 66 partidos-, un año después de ser el primer pívot desde Shaquille O'Neal en dominar la liga en anotación. Desde aquel cénit todo ha sido una travesía en el desierto y no sin polémicas, desde su atribulada elección para jugar con el USA Team los pasados Juegos Olímpicos (se había comprometido con Francia) a su sanción de tres partidos este comienzo de curso por empujar a un periodista. Al parecer, el columnista de The Philadelphia Inquirer hacía mención a Arthur, el hermano de Joel fallecido a los 13 años en Camerún en un trágico accidente de tráfico.

Embiid, en acción contra los Raptors.

Embiid, en acción contra los Raptors.Matt SlocumAP

Aquel lejano Proceso, que también incluía al equipo de Filadelfia -estuvo seis años sin pisar unos playoffs-, tampoco culminó en lo colectivo. Pese a las expectativas, no logró no acercarse a unas Finales (como en 2001 con Allen Iverson). Y lo que debería ser presente vuelven a ser cuentas de futuro. Con el curso arruinado (en verano se habían hecho con Paul George), los de Nick Nurse pierden y pierden y ya piensan en el siguiente draft, en la posibilidad de que ahí les caiga ese fenómeno que viene llamado Cooper Flagg. Para eso, la lotería del draft les tiene quedar una de las seis primeras elecciones; si acaban del siete en adelante, será para los Thunder en una acuerdo que se arrastra desde 2020, cuando Al Horford fue enviado a Oklahoma Danny Green.