Casi 20.000 kilómetros por EEUU en busca del talento fugado del baloncesto español: "Son los futuros dueños de la selección"

Casi 20.000 kilómetros por EEUU en busca del talento fugado del baloncesto español: “Son los futuros dueños de la selección”

Han sido tres semanas, casi 20.000 kilómetros de Este a Oeste, un buen puñado de vuelos, alguna nevada y nueve ciudades estadounidenses. Como dos pioneros en busca del oro, Elisa Aguilar, presidenta de la Federación Española, y Chus Mateo, seleccionador. Porque las perlas del baloncesto nacional se pulen ya al otro lado del charco y a la familia, se la visita. Ese ha sido el concepto y el objetivo de un viaje al futuro, "para conocer en persona a los españoles en NCAA y NBA, transmitir ambición y proyectos, y reforzar la cercanía". Que la distancia no rompa el vínculo.

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Lo repasa Elisa Aguilar, que bien conoce el terreno: fue una de las primeras españolas en jugar en la liga universitaria, de 1997 a 2000 en George Washington, de donde regresó licenciada en Económicas, aunque todo fuera tan distinto... "Ha cambiado mucho. El hecho de los contratos NIL (Name, image and likeness), por los que ahora los jugadores y las jugadoras perciben dinero, lo ha profesionalizado mucho. Y también que puedas cambiar de universidad sin tener que estar un año sentada, como pasaba en mi época", comenta sobre un universo al que adaptarse sin remedio. "Nos encantaría que estuvieran en España jugando minutos y adquiriendo experiencia, pero al final tienen unas circunstancias y unas condiciones muy favorables, a nivel económico y a nivel personal".

Ante el fenómeno imparable, la FEB se puso en marcha. Entre otras cosas, creó un grupo de seguimiento in situ, encabezado por Daniel Gómez Otero, que fue entrenador asistente del Estudiantes y lleva años ejerciendo de scouting NBA, ahora afincado en Phoenix y trabajando también para los Suns. Entre las dos divisiones de la NCAA y la NAIA hay hasta 300 chicos españoles, mayoría femenina. Y no hay que perder ojo. Entre ellos, hay una decena que son súper elite, jugadores llamados a ser "los dueños del futuro de la selección". Seguramente ya desde el Mundial de Qatar de 2028, un proyecto a medio plazo que incluye los Juegos de Los Ángeles y el colofón, el Eurobasket de Madrid en 2029, con final en el Bernabéu.

Elisa Aguilar, Hugo González y Chus Mateo, en Boston.

Elisa Aguilar, Hugo González y Chus Mateo, en Boston.FEB

Antes de la primera visita, además, hubo en Nueva York un interesante y fructífero encuentro con Adam Silver, Mark Tatum y Cathy Engelbert. Comunicación, buena sintonía y proyectos comunes con la NBA antes de la parada, en Boston, en mitad de una nevada que les dificultó el viaje en tren. Allí la presidenta y el seleccionador se encontraron con una de las joyas de la corona, ya realidad en los Celtics, impacto de rookie. Presenciaron un partido de Hugo González y se reunieron tanto con el General Manager Brad Stevens como con su entrenador, Joe Mazzula. "A Hugo, Chus le conoce del Real Madrid. Creo que no le ha sorprendido mucho. Está teniendo minutos de calidad. Sabe su rol. Todo el feedback que nos dan en la franquicia es positivo, están encantados con él. Con su aportación y con su forma de ser". El mensaje del alero madrileño fue común al del resto: "Gracias y a su disposición". Dependiendo de las circunstancias, Hugo podría estar con España durante las ventanas del próximo verano (julio y septiembre).

Después fue el turno de Michigan, donde comprobaron in situ la progresión del gigante Aday Mara en su nuevo entorno y en el derbi de Michigan. "Le vi feliz, cosa que por todo lo que ha pasado desde que empezó [estuvo dos años con menos protagonismo del esperado en UCLA], es la mejor palabra que le puede describir. Feliz, contento de estar en Michigan. Está muy asentado y con la cabeza en lo que quiere", describe Aguilar sobre el maño, que podría presentarse al próximo draft o esperar a 2027. En 24 partidos con los Wolverines, el pívot de 2,21 promedia 11,4 puntos y 6,9 rebotes. "Tener un pivot que lee tan bien las situaciones, que pasa tan bien, me parece una pasada", admite la presidenta.

Aday Mara, jugando con Michigan.

Aday Mara, jugando con Michigan.JAIME CRAWFORDGetty Images via AFP

En Oregon se vieron con Mario Saint Supery, aún con el regusto de su explosión durante el Eurobasket, y también aprovecharon para encontrarse allí con Santi Aldama, en su visita con los Grizzlies a Portland. De nuevo, comprobaron el compromiso de quien está llamado a liderar el proyecto. "El hecho de ponerse a disposición de la selección y de Chus, es de valorar. Tiene todo el calendario en la cabeza y sigue las ventanas", elogia Aguilar del pívot.

El tirador Rubén Domínguez en Texas, Baba Miller (uno de los que más está brillando, 13,7 puntos y 10,5 rebotes), y Jordi Rodríguez, ambos en Cincinnati, Álvaro Folgueiras (Iowa), los hermanos Díaz-Graham en San Francisco... "Nos hemos dado cuenta de que tienen un sentimiento de pertenencia a la selección y a su país enorme", admite la presidenta, que pretende revertir el concepto de fuga de talento.

El seleccionador y la presidenta junto a Jordi Rodríguez y Baba Miller, en Cincinnati.

El seleccionador y la presidenta junto a Jordi Rodríguez y Baba Miller, en Cincinnati.EM

Porque el viaje también tenía otro propósito, testar la impresión de las universidades con respecto al jugador español. "Tengo que sacar otra conclusión, de la que me siento súper orgullosa como presidenta. Cuando hablas con los entrenadores o con los General Manager te trasladan la ética de trabajo que tienen y su lectura del juego. Pero, sobre todo a nivel humano y a nivel personal, te los ponen por las nubes", revela Elisa. Y comprobar la predisposición a que estén en verano con la selección. La FEB pretende, además de la posible presencia de alguno en las ventanas, organizar una concentración de toma de contacto, "sin partidos". Y, en verano, volver a esa España B que tan positiva resultó y ahí sí, disputar algún amistoso incluso fuera de nuestro país.

Un imparable Hezonja resucita al Real Madrid en el Carpena a cuatro días de la Copa

Un imparable Hezonja resucita al Real Madrid en el Carpena a cuatro días de la Copa

La palabra consistencia es la más anhelada por los entrenadores. Equipos pétreos, inextricables y capaces de mantener el pulso ante cualquier circunstancia y rival. Todavía lejos, mucho, de todo eso está este Real Madrid de Scariolo. Que volvió a experimentar una noche de toboganes, esta vez con final feliz. A cuatro días de la Copa, se llevó un alegrón en el Carpena, sexta victoria seguida en la ACB (donde manda con puño de hierro), una remontada ante el mismo rival contra el que disputará los cuartos el jueves en el Roig Arena. [92-96: Narración y estadísticas]

La "bronca" del descanso, resumía después un Hezonja que resultó inabordable. Y determinante con siete puntos en el último minuto. Un Madrid (sin Campazzo ni Deck) que se olvidó del desastre inicial, que recuperó la cordura y la energía y que se fue camino de Valencia con una mochila de optimismo a la que unir su triunfo en Belgrado.

Porque todo se puso del revés. Cuando Justin Cobbs, el último refuerzo de Unicaja en esta temporada tan movida para los malagueños en cuanto a los cambios en su plantilla, clavó el triple sobre la bocina del primer cuarto, a tabla, completaba un amanecer explosivo en el Carpena. Los de Ibon Navarro, desnivelados por los problemas físicos (sin Tillie, ni Tyson Pérez, ni Alberto Díaz y, desde hace mucho, sin Kravish), habían torturado al Madrid desde el perímetro. Un recurso de los que no tienen antídoto.

Feliz, ante Rubit.

Feliz, ante Rubit.Jorge ZapataEFE

Porque, nada más comenzar el segundo, Cobbs volvió a la faena. Era, entonces, el octavo triple de 12 intentos. Un parcial de 17-2 (para el 28-20), que había arruinado cualquier plan de Scariolo. El buen arranque de Okeke, el dominio en la pintura... Como un boomerang en contra, porque el perímetro fue el resorte que activó a los locales, dominio total de las sensaciones en un momento. Y un ciclón después, con más y más triples que desquiciaban al rival. Garuba perdía los papeles y la distancia se disparó (51-33).

El hundimiento fue total y la reacción tras el paso por vestuarios obligada. Este Madrid, tornasolado una vez más, volvió a sus básicos, a encontrar a Tavares en la zona, a abastecer a un Hezonja que regresó enchufado. 11 puntos en un momento y una remontada paulatina. Se llegó a arrimar a seis (74-68, tras un robo y dos más uno de un Garuba dispuesto a arreglar su fallo en la primera mitad), mientras el Unicaja no rehuía de los lanzamientos rápidos, de su ADN de baloncesto frenético. Contestaba con triples como latigazos, Webb, Duarte y un asombroso Cobbs... La batalla era ya un tiroteo.

Pero la presión del Madrid empezaba a ser insoportable. Y más cuando los triples abandonaban a Unicaja. Tres fallos seguidos de Perry y los blancos arriba (86-89 después de un parcial de 2-16) tras acciones individuales de Feliz y Lyles. Quedaban tres minutos y era como si todo lo que había luchado antes no le sirviera para nada a los de Ibon Navarro.

Tambaleándose en la lona, sin apenas fuelle ya, un triple de Sulejmanovic (partidazo) reactivó a los verdes. Dos minutos y vuelta a empezar. Erró Llull, Unicaja falló los tiros libres y, sobre todo, apareció Hezonja. Dos canastas casi seguidas encarando a Balcerowski y dos tiros libres para cerrar la noche.

La explosión de una de las estrellas de la Euroliga contra los impagos en el Mónaco: "Esto es una locura. Jugar con mi dinero, en mi cara, es sucio"

La explosión de una de las estrellas de la Euroliga contra los impagos en el Mónaco: “Esto es una locura. Jugar con mi dinero, en mi cara, es sucio”

El AS Mónaco es una de las irrupciones más asombrosas de los últimos años en el panorama baloncestístico europeo. Casi de la nada, un proyecto de lujo, con jugadores de primerísimo nivel y, también pronto, éxitos deportivos. Hace una década volvió a la máxima división francesa (ProA), ganó tres Copas seguidas y después la Eurocup en 2021 para hacerse hueco en la Euroliga. Ahí, también ascenso imparable hasta llegar a la mismísima final el pasado curso, donde perdió contra el Fenerbahçe.

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Pero la megalomanía y los fichajes a golpe de talonario (este mismo curso en su plantilla lucen Mike James, Nikola Mirotic, Eli Okobo, Daniel Theis...) se han estampado contra el muro de la realidad. Su dueño, el magnate ruso Alexey Fedorychev, se ha visto afectado por las restricciones de movimientos de capital decididas por la Unión Europea a causa de la guerra. Y pronto han acudido los impagos, meses de sus estrellas sin cobrar que hicieron que hace unas semanas el propio Principado asumiera el control del club.

Hace poco la propia Euroliga les sancionó con 300.000 euros a causa de las deudas (se estima que se elevan a 15 millones de euros) y la imposibilidad de seguir fichando. Pero la situación sigue siendo tensa. Este viernes, aunque los de Vassilis Spanoulis lograron vencer al Baskonia (102-92) -cortando una racha de cinco derrotas de carrerilla- para mantenerse en el octavo puesto y en la lucha por los playoffs, su estrella, uno de los mejores jugadores de la historia de la competición (máximo anotador de siempre y MVP en la temporada 2024), estalló en sus redes sociales.

Mike James, que acostumbra a no morderse la lengua en su cuenta de X, explotó de madrugada. "Esto es una locura. Llevo mucho tiempo en Europa. Sé que los pagos pueden ser inestables, pero no me mientan diciendo que llegará cuando no es así y me hagan quedar como un tonto. Eso sí que es una falta de respeto. Jugar con mi dinero, y en mi cara, es un juego sucio. Espero que el personal, los jugadores, los trabajadores y la gente de la oficina reciban su dinero de verdad", escribió el estadounidense, que acaba contrato (uno de los salarios más altos de Europa) este verano. Y que añadió, en alguna de sus respuestas con los usuarios que le contestaban: "Soy un mercenario, pero firmé más años que todos y empecé esta mierda".

Queralt Castellet: "Es increíble que sea medallista olímpica en una especialidad para la que mi país no tiene instalaciones"

Queralt Castellet: “Es increíble que sea medallista olímpica en una especialidad para la que mi país no tiene instalaciones”

Diciembre de 2023. Final de la Copa del Mundo en Copper Mountain (EEUU). Segunda ronda. Ahí, en el último truco, el tiempo se detuvo para Queralt Castellet (Sabadell, 1989). Un pequeño desequilibrio en el aire y un golpe espeluznante con su costado contra el pipe. La rider, que aún lo recuerda con respeto, cayó a plomo, quebrada. «Pasé bastante miedo». A sus 32 años entonces, con el sueño de una vida cumplido, la medalla olímpica en Pekín podía ser, perfectamente, el final de todo para una deportista histórica, una de esas pioneras surgidas contra todo pronóstico en el panorama español. Ni la rotura de seis costillas, ni el colapso pulmonar ni el susto. Ni el año entero en el dique seco. Ni otra lesión a comienzos de 2025 que le hizo retirarse del Mundial. Ni competir contra rivales a las que dobla en edad. La catalana afronta a partir de mañana sus sextos Juegos Olímpicos, la única de la delegación nacional que presume de presea.

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Queralt sigue siendo, en el fondo, la niña que acudía los fines de semana al camping de Andorra en la caravana con sus padres, la que aprendía snowboard persiguiendo a su hermano mayor. Es como si siempre hubiera estado persiguiendo algo, lo improbable de una campeona en un país que no cuenta (sigue sin hacerlo, pese a sus protestas) con instalaciones para su deporte. Desde aquel debut en Turín 2006, no se ha perdido ninguna edición de los Juegos de Invierno, siempre mejorando, siempre persiguiendo, esa medalla que al fin llegó, de plata, en Pekín.

Pregunta. ¿Cuánto estrés mental y físico acarrean de más unos Juegos?

Respuesta. A nivel de trabajo es igual que otra prueba, pero obviamente los Juegos son la competición con la que todo deportista sueña, hacer la mejor actuación allí, que coincida tu mejor momento. Estamos acostumbrados a la competición, pero lo más importante es ahora, porque, en nuestro deporte, los Juegos es donde se da más bombo y hay más visibilidad.

P. Serán sus sextos Juegos. Pocos deportistas españoles, incluyendo los de verano, pueden presumir de algo así.

R. Seis. Se dice rápido, ¿no? Pero al final es una carrera dedicada al deporte que amo, por lo que tengo más pasión. Tengo mucha suerte.

Castellet, en acción.

Castellet, en acción.Red Bull

P. Cuando ganó la plata en Pekín, ¿le cambió la vida? ¿Notó esa repercusión en su deporte en más gente joven?

R. Desgraciadamente no. No fue un antes y un después en ese sentido. Para mí lo único que me ha cambiado es que es algo que necesitaba conseguir, personalmente. El resto de mi carrera ya la llevo de otra manera. Hasta el punto de que lo disfrutas más incluso, con menos presión. Pero en repercusión, no, no se ha notado muchísimo. Al final, si el halfpipe se conoce más es porque el deporte en sí crece. Hay más conocimiento, pero no porque gracias a mi medalla se haya dado más repercusión a los deportes de invierno o al snowboard en particular.

P. El problema de la falta de instalaciones en España, de tenerte que ir fuera a entrenar, sigue igual.

R. Exacto, es que eso no ha cambiado.

P. Una medallista olímpica en un país donde no hay ningún sitio donde entrenar su deporte.

R. Increíble. Es que para seguir el recorrido que he hecho yo, hace falta más que suerte. No hay un camino establecido, hay que intentar aprovechar todas las oportunidades que te puedan surgir e imaginarte las que no están para crearlas. Hay que trabajar mucho en este país para poder conseguir oportunidades, opciones.

P. Se tuvo que ir de casa con 16 años.

R. He dedicado mi vida, absolutamente. He tenido la suerte, que no todos los niños tienen, de tener unos padres que nunca me metieron presión. Nunca dudaron de mí y me apoyaron y siguieron, aunque pareciera una locura. Realmente ahora miro atrás y digo: 'Ostras, confiaron en mí incluso más que yo misma'. Fue jugármelo todo, irme a otro país, a Estados Unidos. Todo eso costaba dinero y era, o gano o no puedo seguir. En una carrera como la mía hay mucha suerte involucrada. No es fácil que se vuelva a repetir. Hay que producir opciones, posibilidades para las siguientes generaciones.

Queralt Castellet.

Queralt Castellet.Red Bull

P. La caída en Copper Mountain.

R. El deporte que hago es un deporte de impacto, hay caídas hasta para aprender. Esa caída en particular fue muy dura, pero de la que se aprendió y se siguió. Me alegra también que se pudiera ver, porque tuvo mucha repercusión. Y mucha gente se dio cuenta de que eso no es una cosa que pasa de vez en cuando. Es nuestro día a día. Estamos entrenando y caídas como esa están ocurriendo. Helicóptero para arriba y para abajo. Cuanta más presión te pongas a ti misma, o metas más altas tengas, o trucos más difíciles quieras hacer, pues más riesgo hay en los elementos.

P. ¿Pasó miedo en esos segundos en el aire en que era consciente de que iba a caer mal?

R. Sí, yo cuando salía sabía que me iba afuera. Pero al rebotar de espaldas no sabía en qué altura caería del pipe, si pillaría un poco de transición o caería totalmente al plano. Y fue así, al plano, por esa razón fue tan dura. No me salvó ni media la transición del pipe.

P. En su deporte no se puede ser prudente.

R. La gente prioriza. La parte de riesgo que pongas depende de la importancia que le des a aprender o hacer un elemento u otro. Para mí siempre ha estado en el margen de que todo esté dentro de mi control. Si hago todas las cosas bien, sé que el truco va a salir. Lo que pasa es que, claro, llega un momento que afecta tanto la adrenalina, las emociones y demás. Y hay que saber jugar todos esos elementos

P. ¿Cómo se lleva competir contra riders a las que dobla en edad?

R. De alguna manera, ellas han crecido viéndome a mí y yo las he visto desde el principio que han aterrizado en la competición. Para mí es un orgullo poder decir que he formado parte de esa progresión, de ese talento que va llegando y que va creciendo de una manera increíble. El nivel que hay ahora es diferente, todo el rato va evolucionando, van saliendo trucos nuevos, más altura, más todo.

P. ¿Imaginaba que se iban a poder llegar a estos límites?

R. No, ni en broma. Es increíble donde está ahora mismo el nivel del snowboard, tanto en chicos como en chicas.

P. ¿Se visualizó con otra medalla olímpica al cuello?

R. Y tanto, sí, yo lo sueño. Pero tengo que reinventarme todos los días. El juego es ese.

Ocho meses sin ganar... hasta que llegó Raúl García Pierna al Movistar con su victoria de "rabia" en Valencia

Ocho meses sin ganar… hasta que llegó Raúl García Pierna al Movistar con su victoria de “rabia” en Valencia

No le cabía la sonrisa en el rostro tras cruzar la línea de meta en Valencia. Él mismo admitió después que fue una victoria de "rabia", acordándose de lo complicado que estaba resultando el comienzo de año para el Movistar, su nuevo equipo. Raúl García Pierna, uno de los talentos más prometedores del pelotón español, quizá ya una realidad a unos días de cumplir 25 años, se impuso en la última etapa de la Vuelta a la Comunidad Valenciana en un despliegue de pura potencia. Su esencia.

Fue un remate de ganador, la punta de velocidad para vencer en un sprint reducido, la fuga que había triunfado en la eléctrica etapa con salida en Bétera, atravesando dos puertos, el Oronet y el Garbí. Ganó por unos centímetros al alemán del Red Bull Herzog, en un grupo en el que también iban otros dos españoles, Adrià Pericas y Diego Uriarte. Y que sólo aventajaron en un suspiro al sprint del pelotón comandado por Ben Turner. Puños de rabia para García Pierna, pedigrí ciclista, hijo del ex de Festina Felix García Casas y hermano del Carlos, profesional del Burgos BH. La segunda de su carrera tras la del año pasado en la La Route d'Occitanie, aunque entonces vestía los colores del Arkea, el equipo francés con el que acudió a los dos últimos Tour de Francia quien también fuera, en 2022, campeón de España de contrarreloj.

"Estoy muy contento, teníamos un poco de rabia por no ganar ayer e íbamos con todo. Sabíamos que podía llegar la fuga y hubo suerte. Prefería no jugármela después de la caída en la crono, quería sobrevivir más que arrancar y caerme. Ganar y encima en las primeras carreras con Movistar...", contaba después, celebrando sus nuevos colores.

García Pierna es una de las caras nuevas del Movistar para 2026. Junto a Cian Uijtdebroeks (que se cayó en la primera etapa y se lesionó en la muñeca), Juanpe López, Roger Adrià y el polaco Filip Maciejuk. Un impulso de ambición y juventud. Y un alivio para un equipo que no acostumbra demasiado a las mieles del éxito últimamente. En 2025, apenas celebró seis. Y la última fue, nada menos, que en junio. Entonces, Iván Romeo ganó la tercera etapa del Criterium Dauphiné con final en Charantonnay. Y desde entonces...

En Valencia, premio al Movistar y premio a la persistencia de García Pierna, protagonista absoluto en la etapa. Fue él quién hizo la selección definitiva en el Garbí. "Tenemos las cosas muy claras. Sabemos lo que queremos. Esperemos que no sea la última victoria", pronunció después.

El triunfo en la general fue para el intratable Remco Evenepoel, que ya había sentenciado la jornada anterior. Aventajó en 24 segundos al portugués Joao Almeida, segundo, y en 34 a su compañero Giulio Pelizzari, tercero.

El Real Madrid pierde en el último suspiro ante el Panathinaikos en un duelo de agonía y polémica en Atenas

El Real Madrid pierde en el último suspiro ante el Panathinaikos en un duelo de agonía y polémica en Atenas

Fue una noche de puro fuego. De mil partidos en uno solo, de remontadas, polémicas, tantos contactos que los árbitros no dieron abasto y tantas veces se equivocaron. Emoción, igualdad, agonía. Sloukas como líder del Panathinaikos y Alex Len como protagonista inesperado en el Real Madrid. Y una canasta final, preciosa, como colofón. Jerian Grant apuntilló a los blancos casi en el abismo para incendiar el OAKA. [82-81: Narración y estadísticas]

Es la novena derrota a domicilio de los de Scariolo en Europa, la que les hace perder el paso con la cabeza. Ante un rival directo al que dominaron hasta por 14 puntos, pero al que no supieron contener. No era sencillo entre tanta presión. Lo tuvo perdido y lo tuvo ganado después. Finalmente el Madrid murió por una genialidad ajena.

Visitar el OAKA tras la enésima pérdida de papeles del presidente del Panathinaikos -Dimitrios Giannakopoulos bramó el domingo tras la derrota liguera del equipo en Salónica ante el Aris-, nunca se sabe si es mala o buena noticia. En cualquier caso, el Madrid se plantó con la idea de pescar en aguas revueltas ante un rival siempre temido, el mismo con el que perdió la final de 2024. Y de enmendar el error de la semana pasada, una derrota con la que no contaba en París, y que le cortó su buen paso de últimamente.

Osman, ante Hezonja y Tavares.

Osman, ante Hezonja y Tavares.PETE ANDREOUEFE

Mejor, eso sí, que no sea de la partida Kendrick Nunn, posiblemente el combo más determinante de la Euroliga. Y que el amanecer sea a todo gas, con Hezonja completamente enchufado ante su ex equipo y los triples blancos lloviendo en Atenas. Un Madrid poderoso, seguro de sí mismo, capaz de poner 14 puntos de ventaja (19-33) tras tres tiros libres de un Procida que logró premio tras su estupenda actuación del domingo ante el Zaragoza (causaron baja Deck y Maledon).

Desnortado, sólo la personalidad de un líder del tamaño de Sloukas pudo hacer reaccionar al Panathinaikos. El veterano capitán aplicó un electroshock al duelo, con acciones en las que mezclaba su calidad con su picardía. Pero su impacto (12 puntos) no fue suficiente para acercar del todo a los verdes.

Fue eso sí, una mecha prendida. El paso por vestuarios hizo el resto. El PAO ya era otro y el Madrid no lo vio venir. Un 10-0 de vuelta, con Osman también revitalizado y otro triple de Sloukas, y ya estaba ahí (46-44). Era un partido nuevo (feo, trabado, polémico) y Sloukas estaba en una de esas noches.

Al comienzo del acto final los griegos se pusieron al frente (73-67), con el OAKA entregado y Tavares con cuatro faltas. Aunque el trabajo en la pintura de Len estaba siendo una de las grandes noticias para Scariolo. Más aún, fue la gran noticia para el Madrid. El ucraniano anotó nueve puntos en los últimos cuatro minutos, rey de la pista. Pero la pista estaba en llamas. Y el final fue de infarto. Digno del escenario.

Tras un dos más uno de Len, con 22 segundos por jugar, al Panathinaikos le dio para una canasta de Sloukas y para un triple de Juancho tras robar de saque de fondo (no sin varias faltas sin pitar, de las que luego se quejó amargamente Scariolo). Contestó Hezonja con otro dos más uno, pero en la última jugada, Jerian Grant enmendó su error de la falta anterior sobre el croata con una preciosa y decisiva canasta. Prácticamente sobre la bocina (Campazzo tuvo para un lanzamiento lejano y desesperado).

Lindsey Vonn sorprende anunciando que competirá en los Juegos a pesar de romperse los ligamentos de su rodilla: "No he llorado, me siento fuerte"

Lindsey Vonn sorprende anunciando que competirá en los Juegos a pesar de romperse los ligamentos de su rodilla: “No he llorado, me siento fuerte”

"Tenía la sensación de que iba a ser grave, pero mantuve la esperanza hasta que tuve los resultados de la resonancia. No he llorado. Sé cuáles eran mis opciones antes del accidente y sé que ahora no son las mismas, pero aún hay una, y mientras la tenga lo intentaré. Me siento fuerte". Con una compostura admirable y su imborrable sonrisa, Lindsay Vonn, que algo sabe de renaceres, afronta el penúltimo percance de una carrera marcada por el éxito y también por las lesiones.El fin de semana sufrió una espeluznante caída en Crans-Montana, a apenas una semana del comienzo de los Juegos de Invierno. Fue trasladada en helicóptero y se confirmó después la rotura de los ligamentos de su rodilla izquierda. Aún así, la esquiadora estadounidense competirá, a sus 41 años, en la que será su quinta presencia olímpica.

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Vonn ya estaba protagonizando una historia de película. El pasado mes de diciembre, en el descenso deSt. Moritz, a sus 41 años y 55 días, se convirtió en la mujer más veterana que jamás venció en una prueba de la Copa del Mundo. Nada menos que 21 años después de su primer triunfo. Y tras haber vuelto del calvario de lesiones por el que decidió poner punto y final a su carrera en 2019.

Hace dos años decidió que fuera punto y aparte. Un último baile con el objetivo puesto en Milán-Cortina D'Ampezzo, en el colofón, con medalla o sin ella (sería su cuarta olímpica), a la carrera de una de las mejores esquiadoras de todos los tiempos. Con su prótesis de titanio en la rodilla derecha y los entrenamientos dirigidos por el neozelandés Chris Knight, todo parecía dispuesto para aumentar su leyenda. Hasta que le volvió a visitar la fatalidad en una prueba, la de Suiza, que después se suspendió por el mal tiempo.

Lindsey Vonn, tras la caída sufrida en Crans Montana.

Lindsey Vonn, tras la caída sufrida en Crans Montana.JEAN-CHRISTOPHE BOTTEFE

"Quiero hacer el descenso del próximo domingo y el supergigante (del jueves 12). Y no descarto hacer la combinada (por parejas). Hoy fui a esquiar, con una rodillera. Mi rodilla estaba estable y tengo confianza en que puedo competir", sorprendió a todos este martes Vonn en una rueda de prensa en Cortina d'Ampezzo.

"Me rompí completamente el ligamento cruzado anterior, con un edema óseo, que es común cuando sufres esa lesión. También tengo dañado el menisco, aunque no sabemos si fue fruto del accidente o era previo", explicó la esquiadora, Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2019.

Van der Poel, las dudas del "mejor de todos los tiempos" tras su octavo Mundial: "Cuando el resto está entrenando con el sol de Benidorm, sin estrés, él está aquí pegándose palos, pasando frío y caídas"

Van der Poel, las dudas del “mejor de todos los tiempos” tras su octavo Mundial: “Cuando el resto está entrenando con el sol de Benidorm, sin estrés, él está aquí pegándose palos, pasando frío y caídas”

En el barro holandés de Hulst, a apenas 40 kilómetros de Amberes y el Kapellen natal de Mathieu van der Poel -neerlandés él nacido en Bélgica, residente gran parte del año en el pueblo alicantino de Moraira y de ilustre abuelo francés, Raymond Poulidor- no hubo resquicio a la duda. El ciclocross presenció la constatación de quien lo dominó como nadie. Fue otra victoria sin emoción, la 51 consecutiva (gana todo lo que corre desde enero de 2024), la 12ª de esta temporada, la que le coronaba como campeón del mundo por octava vez. La que le hacía superar al único que le discutía la honorífica corona de mejor de todos los tiempos.

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Erick De Vlaeminck, fallecido hace 11 años, era el rey, el pionero. «Todos somos sus hijos», pronunció quien le sucedió después. El mismo Sven Nys que ahora se rinde a la evidencia, al rival de su propio hijo, tercero Thibau el domingo: «Habría que amputarle una pierna a Van der Poel para que perdiera este Mundial». «Sólo nos queda disfrutarlo. La gente nos dice: 'Sales a no ganar'. Pero es que es el mejor corredor de la historia. Yo podré decir: competí contra el mejor de todos los tiempos», reconoce a EL MUNDO Felipe Orts, heroico y meritorio séptimo puesto el suyo después de sufrir días antes de la prueba un virus estomacal y de tener que remontar varias posiciones tras una complicada salida.

«Es que es el mejor en todo», insiste el de Villajoyosa. «Es el más fuerte, es el más técnico, es el más rápido... No se le puede meter mano por ningún sitio. Incluso con averías nos ha ganado... No tiene un punto más, tiene dos o tres. Está completamente a otro nivel. Se acaban los calificativos», sigue, recordando lo que sucedió hace unos días en la carrera de Maasmechelen. Van der Poel pinchó hasta dos veces. Pero también ganó.

Desafíos más extremos

Es cierto que todavía hay un reto que Mathieu no ha superado en esa especialidad en la que se forjó desde niño. Su compatriota Marianne Vos también presume de ocho coronas mundiales. Aunque la cuestión ahora, deslizada por él mismo -«quizás no sea mala idea saltarme un invierno porque estar aquí siempre supone el primer pico de mi temporada, no sólo a nivel físico sino también mental»-, es si su hambre se mantendrá o si aparcará, por un año o para siempre y por primera vez, sus pujas en el ciclocross. Porque los desafíos llegan más allá del barro y cada vez son más extremos.

Casi sin tiempo de transición, acuden las clásicas, el territorio donde también presume de ser único pero en el que le ha surgido el peor rival posible. A Tadej Pogacar le apetece más, por ejemplo, estrenarse en Roubaix que ganar su quinto Tour. «Si tuviera que elegir...». Y «cuando el resto de los ciclistas están tranquilamente entrenando con el sol de Benidorm, sin estrés, él está aquí pegándose palos, pasando frío y caídas», pone de manifiesto Orts, que le desliza un consejo: «Lo que yo haría en su caso, para que no se le alargara la temporada, sería rebajarlo. Intentaría correr las últimas carreras y asaltar el Mundial cada año».

Del Grosso, Van der Poel y Nys, en el podio del Mundial.

Del Grosso, Van der Poel y Nys, en el podio del Mundial.AFP

Van der Poel necesita un triunfo más en Roubaix para alcanzar a Tom Boonen y Roger De Vlaeminck (hermano de Erick) en el palmarés. Pero, después de tres victorias consecutivas, siente como la amenaza de Pogacar en los adoquines es cada vez más intensa y mayor su preparación. ¿Le hubiera derrotado hace un año de no ser por esa caída del esloveno? En el Viejo Quaremont, en Flandes, Poggi le aplicó una cura de humildad al neerlandés (igualado con tres coronas con seis ciclistas más: Cancellara, Boonen, Museeuw, Leman, Magni y Buysse). Y en la Milán-San Remo, quizá la más difícil de todas para él, tampoco el del UAE estuvo lejos.

«Siempre pienso en dos cosas: intentar llegar en la mejor forma posible a estos Campeonatos del Mundo y, además, que la temporada de ruta ya está cerca. Me estoy acercando más al final que al principio de mi carrera. En el fondo, pienso en Flandes y Roubaix. Esas son las carreras en las que también podría escribir historia. Todavía me quedan un par de años, así que haré todo lo posible para que funcione», declaró Mathieu antes de Hulst.

Entre un invierno al sol en el Mediterráneo o con frío y barro en centro Europa. Entre celebrar en los carteles de los pueblos españoles durante los entrenamientos con el «Siuu de Ronaldo» o hacerlo haciendo (más) historia en el ciclocross. Al tirano Van der Poel le empiezan a surgir dudas cumplidos los 31.

Scariolo tiene un tesoro: Procida se reivindica ante el Zaragoza

Scariolo tiene un tesoro: Procida se reivindica ante el Zaragoza

De Gabriele Procida apenas se conocían destellos, pinceladas de un chico que parecía llamado a mucho más. Y no sólo en el Real Madrid que le fichó este verano. Mucho antes, cuando se forjaba en la cantera de Cantú y Bolonia, parecía un proyecto destinado a la NBA. Por el italiano, al que tampoco se vio demasiado en el pasado Eurobasket, anda preguntando media ACB, rogando una cesión. Con tardes como la de este domingo en el Palacio ante el Casademont Zaragoza, parece obvio que su momento de blanco está por llegar. [99-78: Narración y estadísticas]

Con su rostro tímido y su físico privilegiado, no tardó en desplegar su abanico de talentos. Hasta poner en pie al Palacio, el animado de una tarde que no se complicó, de esas de entreguerras que tantas veces cuestan resolver. En sus dos entradas en pista, Procida fue el rey: triples, mates, defensa (a Santi Yusta) y canastas acrobáticas. 18 puntos en 23 minutos. Y una victoria para seguir en todo lo alto de la Liga Endesa.

El Casademont Zaragoza no está teniendo una temporada sencilla con un debutante en ACB, Jesús Ramírez, en el banquillo. Forjado en Alemania, navega con una plantilla extraña, con lesiones y demasiados cambios. Esta misma semana anunciaron la salida de dos de sus pívots (el turco Kabaca y el dominicano Joel Soriano), el paso por el quirófano de su base referente (Trae Bell-Haynes). También está lesionado Dubjlevic y otro de sus refuerzos, Stevenson, se marchó hace tiempo.

Mientras intenta escapar de los puestos de peligro, con todo eso lidia Ramírez (además de con la competición europea, en su caso la FIBA Europe Cup). Esta misma semana ha recibido dos nuevas piezas, el ex NBA Josh Richardson (casi 600 partidos entre Dallas, Miami, San Antonio...) y otro base, Isaiah Washington, que no fue de la partida aún en el Palacio.

Miguel González

Con tales remiendos, la visita a Madrid le liberaba de presión. Y en esos escenarios, los equipos se vuelven más peligrosos. Así fue de inicio, ante un Madrid con la vista puesta en su semana europea montado en el avión (el martes Atenas, el jueves Dubai...), con la baja de Maledon y Tavares y Lyles de descanso. Miguel González entendió que era buen momento para reivindicarse.

El alero asestó dos triples de inicio, mostrando a las claras las intenciones mañas. Resultó una primera mitad igualada, pues la energía del Madrid no era suficiente. Prueba de ello era el dominio visitante de la pintura, con el gigante Koumadje y el atildado Robinson. El Madrid se mantuvo con un segundo cuarto de mucho acierto, de cinco triples y de la irrupción de un tipo que pide más. Gabriele Procida también comprendió que esa debía ser su tarde.

El paso por vestuarios le trajo más clarividencia a un Madrid en el que apareció Hezonja. Len, en la tarde de los pasos adelante, también dominaba a base de tapones y mates. Pero faltaba consistencia y el Zaragoza seguía en partido después de dos contras finalizadas por el canterano Traoré que enfadaron a Scariolo. Tuvo que salir Llull a poner orden -y la máxima (65-53)- con dos triples.

Y después llegó el remate de Procida, protagonista absoluto. Y con merecimiento. Golpeó de nuevo la tarde con contras fugaces, una preciosa canasta a aro pasado y otro triple. Intentó un mate brutal sobre Traoré. Y, sobre todo, elevó la distancia con un Zaragoza que hacía tiempo al que la energía le había abandonado. Scariolo tiene un tesoro.

El extraño sorteo para la Copa del Rey: "No me parece muy serio"

El extraño sorteo para la Copa del Rey: “No me parece muy serio”

El pasado 13 de diciembre, la borrasca Emilia iba a poner, de rebote, patas arriba un evento que se celebraría más dos meses después. Ese fin de semana, jornada 10 de la Liga Endesa, el temporal impidió que se disputasen dos partidos. En el Roig Arena, el Valencia-Casademont Zaragoza. Y en Gran Canaria, el Dreamland-Kosner Baskonia. La borrasca y el inasumible calendario. En el sorteo celebrado este lunes, hubo un asterisco.

Un lío propiciado porque el encuentro entre canarios y vitorianos todavía no se ha podido celebrar: se disputará el 8 de febrero, no sin 'mover' otro par de partidos. Y, dependiendo de ese resultado, los de Paolo Galbiati serán (si ganan) o no (si pierden) cuarto clasificado y cabeza de serie, arrebatándole (o no) la posición al UCAM Murcia. Por lo que en dicho sorteo, celebrado en el Teatre Martin i Soler - Palau de les Arts Reina Sofia de la capital levantina, el Barça no sabe si se las verá con los murcianos o con los vitorianos. Tampoco La Laguna Tenerife.

Una situación insólita, de complicadísima resolución (para el Zaragoza-Valencia sí se encontró acomodo en el calendario antes del fin de la primera vuelta) que ha propiciado alguna crítica. "Maravilloso, súper, mucha inquietud, mucha sorpresa... muy serio todo, me parece", comentó Ibon Navarro, entrenador del Unicaja, que defiende título, añadiendo: "No sé si se podría haber arreglado de otra manera, no estoy en la ACB, seguramente no. Pero no me parece muy serio". "La situación es un poco extraña sin saber que rival vamos a tener", valoró Jordi Trias, representante del Barça en el sorteo.

Finalmente, su equipo no se vio perjudicado por esta circunstancia. Los malagueños se las verán en cuartos con el Real Madrid, el líder. Por ese lado del cuadro también se disputa el Valencia (anfitrión)-Joventut. La Copa del Rey se disputará por primera vez en su historia en el asombroso Roig Arena de Valencia, entre el jueves19 y el domingo 22 de febrero.