Scariolo, del adiós a una era con la selección a un Real Madrid en busca del despegue

Scariolo, del adiós a una era con la selección a un Real Madrid en busca del despegue

La escena, comenzado agosto, no era cualquier detalle. En un rincón de las gradas del pabellón Triángulo de Oro, en el madrileño barrio de Chamberí, lugar habitual durante años de las preparaciones de España antes de los grandes torneos, un grupo de técnicos no perdía detalle. Sergio Scariolo impartía su enésima master class con la selección sobre la pista y los que iban a ser sus ayudantes en el Real Madrid tomaban nota. Empapándose de sus métodos antes incluso de comenzar 'oficialmente'.

Los que conocen y rodean al técnico italiano siempre comienzan su descripción con la misma palabra: "Exigencia". Hasta casi lo obsesivo. No iba a faltar en el siguiente paso en su carrera, valiente, difícil, arriesgado. De la leyenda con la selección al banquillo del Real Madrid, el que abandonó 23 años atrás. De ocho medallas en 15 años, de la implantación de un método envidiado en todo el mundo, a los desafíos mayúsculos de un club en el que apenas hay margen para la derrota. La nueva era en la casa blanca después del extenso periodo Laso-Mateo es también un reto personal para Scariolo, buscar el éxito total a nivel de clubes, esa Euroliga que redondearía un palmarés único.

En eso está Scariolo, a sus 64 años, desde los 22 en los banquillos cuando se inició en las categorías inferiores del club de su Brescia natal de la mano de su mentor, Ricardo Sales. No ha perdido ni un ápice de energía ni de inquietud. La que necesita para lidiar con ese oleaje inicial de un equipo que todavía no levanta el vuelo. Hay dudas en el comienzo. El calendario azota y en Europa lucen más derrotas de las deseadas. Nada que ver todavía la defensa con lo que pretende. Ni la intensidad y concentración. "Nos sigue faltando algo. La mitad de los jugadores son nuevos, el entrenador es nuevo, la competición es muy exigente... Seguimos todavía teniendo jugadores que están empezando a entender cómo jugar en el equipo", dijo la semana pasada tras la derrota en Mónaco, la octava en Europa.

Firme en la ACB, Scariolo maneja con celo de todo lo que rodea al Madrid, tan diferente al elogio bien merecido de sus últimos años con la selección, el ocaso de una era. También con algún run-run en las tribunas del Palacio. El domingo tendrá una buena prueba con la visita liguera de un Barça al alza con Xavi Pascual. Y en unas semanas llega la Copa en el Roig Arena, el primer Rubicón.

El adiós de Scariolo a la selección resultó deportivamente amargo. Aunque no sin honor. El Eurobasket el pasado verano fue un doloroso baño de realidad para la España acostumbrada a los podios y las medallas. Un torneo en el que sólo pudo ganar a Chipre y Bosnia y en el que fue eliminada a las primeras de cambio tras dos derrotas crueles contra Italia y Grecia. El seleccionador intentó sacar el máximo rendimiento de un colectivo sin experiencia y con pocos referentes más allá de Santi Aldama. Además del cambio generacional (ya sin Rudy, Llull, Ricky...), tampoco le ayudaron las ausencias, desde la última del nacionalizado Lorenzo Brown (que, además, dejó sin capacidad de reacción a la Federación), a otras como Usman Garuba, Alberto Abalde, Hugo González o Alberto Díaz. Se inventó dos bases de 19 años (Sergio de Larrea y Mario Saint-Supèry) que, finalmente, fueron lo mejor que le sucedió al equipo en la remota Limasol.

Scariolo, junto a Willy Hernangómez, en su última rueda de prensa con la selección, en Limasol.

Scariolo, junto a Willy Hernangómez, en su última rueda de prensa con la selección, en Limasol.ALBERTO NEVADO / feb

Tras rozar la gesta ante Antetokounmpo y salir por la puerta de atrás del Europeo (la peor clasificación histórica de España en una gran cita), Scariolo no se recreó en nostalgias. Recibió el aplauso de todos en su última rueda de prensa, en su última cena con la selección. Y se puso manos a la obra con el Madrid, en el que había dejado de avanzadilla de pretemporada a su mano derecha tantos años, Luis Guil. Porque el proyecto blanco es todo ambición. En la cancha y en los despachos. Una revolución de arriba a abajo en la que el italiano es la pieza maestra.

La llegada de Sergio Rodríguez a la dirección deportiva, acompañado de Martynas Pocius, es toda una declaración de intenciones con vistas al futuro desembarco de la NBA. En el área deportiva, Scariolo se ha rodeado de un amplio staff en el que no sólo aparece el experto en defensa Guil. Se mantiene del anterior cuerpo técnico Lolo Calin. El apartado ofensivo lo comanda Stefan Ivanovic, hijo de Dusko. Desde la Virtus de Bolonia (ahí trabajó junto a Scariolo hace tres temporadas) llegó Matteo Cassineiro y desde el Joventut, donde fue durante años responsable de la cantera (y entrenador del junior), David Gimeno, que será el enlace entre el equipo senior y el U22 y el encargado de la mejora individual de los jugadores. También se incorporó Piti Hurtado como responsable del área estadística y audiovisual...

Nada al azar. Como en una plantilla tan extensa y potente como no se recordaba. Llegaron hasta seis refuerzos (Chuma Okeke, Izan Almansa, Trey Lyles, David Kramer, Gabriele Procida y Theo Maledon) a los que se unió, comenzada la temporada, otro NBA, Alex Len (en sustitución de Bruno Fernando). En estos meses, Scariolo sigue tratando de imponer su método y lidiando a la vez con un calendario inasumible. No fue capaz de alzar la tempranera Supercopa en Málaga (derrotado por el Valencia en la final), en la ACB es líder con sólo una derrota y en Europa siguen las luces y las sombras.

Sito Alonso y los secretos del UCAM Murcia, el equipo revelación: "Hacemos pequeñas locuras, tenemos que arriesgar"

Sito Alonso y los secretos del UCAM Murcia, el equipo revelación: “Hacemos pequeñas locuras, tenemos que arriesgar”

Entre las cualidades del ser humano está la del saber olvidar, la de bloquear los malos momentos para poder continuar. No es el caso de Sito Alonso (Madrid, 1975). En 2018 fue despedido del Barça tras seis meses en el cargo. "No lo pasé muy bien allí", recuerda ahora con ese traspié como lección. Lo hace desde Murcia, donde encontró un destino tan improbable como exitoso. El UCAM, subcampeón en 2023, en el mejor arranque de su historia, desafiando hasta el liderato de la Liga Endesa (si este martes derrota al Real Madrid, 21.00 h., DAZN) y asombrando con su baloncesto frenético y pasional. Desde "una humildad grande y una ambición tremenda", el equipo revelación.

Cinco victorias seguidas, 10 en 12 jornadas; si gana al Real Madrid el UCAM será líder de la ACB, a estas alturas.
No pensamos mucho en ser líderes, pero puede ocurrir. En nuestra historia, no estamos acostumbrados a estar entre los primeros. Ni a ser favoritos contra ningún rival. Estamos contentos, porque hemos intentado en estos últimos años tener un nivel competitivo muy alto y la verdad es que lo estamos consiguiendo. A veces ganamos más, a veces ganamos menos, pero se cuenta con nosotros como equipo. Y eso es muy importante.
El mejor arranque de la historia del UCAM después de que en pretemporada os quedarais sin billete para la Champions League y sin uno de vuestros mejores jugadores, Kaiser Gates, por una grave lesión.
El palo más grande fue tener que jugar esa fase previa habiendo quedado novenos el año anterior: no se había dado esta situación. La decisión que Gran Canaria y Joventut toman de jugar la Champions nos afectó de una manera directa. Chalon en ese momento estaba un escalón por encima y no pudimos batirle. La lesión de Kaiser ocurre el primer día que estamos en Bulgaria, el primer entrenamiento allí. Nos sobreponemos. Pero ese viaje y uno anterior en Francia, esos 10 días juntos hicieron que el equipo mejorará de una manera sustancial, no sólo en el juego, sino en el conocimiento de cada uno y en la amistad que hay entre ellos. Todo eso hace que el inicio sea así de bueno, pero no por los resultados, sino por el cómo. Obviamente, ganar es lo más importante, pero hacerlo de una manera brillante, jugando como equipo, defendiendo, comprometidos en cada acción, eso creo que es la diferencia.
¿Cuál es el secreto? ¿Cómo se consigue que cada jugador le compre esa idea de esfuerzo innegociable?
Hace dos años, cuando quedamos subcampeones de Liga, también pasó. Somos un club que no entramos dentro de muchas quinielas a nivel presupuestario, pero sí que tenemos algo que nos hace especiales, lo que llamamos una humildad controlada: una humildad grande con una ambición tremenda. A los jugadores les explicamos que aquí igual van a ganar menos dinero, pero que la exigencia va a ser brutal. Saben a lo que vienen. Hace dos años, casi ninguno de los jugadores que estaba había conseguido algo importante. Este año pasa lo mismo. Vino un jugador que ha estado 20 meses fuera de la competición (Cacok, por lesión). Otro que ha quedado último en la liga italiana, aunque ha sido uno de los máximos anotadores (Forrest). Otro que habían cortado del Maccabi, que había tenido que buscarse un sitio en Grecia para poder seguir jugando (DeJulius). Jugadores que tienen cosas que demostrar. Y que se juntan con la filosofía del club que lideran los tres capitanes, Dylan Ennis, Saint Ross y Radebaugh.
Sito Alonso, junto a Ennis y Raieste.

Sito Alonso, junto a Ennis y Raieste.ACB Photo

En ese ejemplo también encaja Sander Raieste, uno de los jugadores revelación de la temporada.
Cumple todo esto también. Él quería demostrar que fuera del Baskonia podía jugar a un alto nivel, con una responsabilidad más alta. Tenía ese reto, él mismo. Tuvo varias ofertas. Yo le explico exactamente lo que iba a pasar, que es la frase que te he dicho antes de la exigencia iba a ser máxima, igual que la confianza. Si él daba todo en cuanto a esfuerzo, sacrificio, entrega, defensa, rebotes, todo lo que él puede dominar.... Estamos encantados con él, encantados, nos ayuda muchísimo a ser más competitivos.
"Cuidado con nosotros" es una frase que usa recurrentemente.
Lo siento así. Me gusta ser incómodo en ataque y en defensa para el rival, aunque sé que eso es dificilísimo y que depende 100% del compromiso que tengan los jugadores, porque al final los protagonistas son ellos. Si quieres conseguir cosas más ambiciosas, tienes que arriesgar. Y arriesgamos, a nivel de fichajes. Cuando Cacok vino era enano, no podía jugar, llevaba 20 meses lesionado... hay que arriesgar. O tener dos bases americanos en el mismo equipo, en un proyecto nuevo. Son pequeñas locuras. A veces nos pueden salir mal y otras nos salen bien, pero que las aceptamos todos.
¿En Murcia está demostrando todo lo que no pudo como entrenador en el Barça?
En el Barça no lo pasé muy bien, porque no fui capaz de hacer entender al grupo el compromiso que yo necesito para hacer un baloncesto de muchísimo esfuerzo. Como no fui capaz, pues la cosa se acabó. Y fue una experiencia más que me ha servido muchísimo para mejorar. Estoy súper agradecido al Barcelona por esa oportunidad, nada más. Hay etapas, momentos y lo importante es poder sacar rédito de todo. De Guipúzcoa, de Bilbao, de Baskonia, que hicimos un año fantástico... Y del Joventut, que ya ni me acordaba, que era muy joven. Fui entrenador Euroliga y después del subcampeonato aquí tuve ofertas para volver. Y no sucedió porque el proyecto que yo veo en Murcia me ofrece todas las cosas que en este momento necesito: un proyecto donde verdaderamente se crea en la persona.
La otra persona clave y menos conocida del proyecto es Alejandro Gómez, director deportivo. ¿Cómo es trabajar con él?
Cuando me fichó la gente decía que nos íbamos a matar, por nuestro carácter. Grandes adivinos, porque ahora no solo es mi jefe, es uno de mis mejores amigos. Cuando tú entiendes que una persona es amiga tuya, es porque has visto en él algo diferente al resto. Alejandro tiene algo que no tiene mucha gente en este negocio: fidelidad, lealtad. Nunca te va a fallar. Te va a decir las cosas a la cara, es muy exigente, pero es una persona que es capaz de asumir el error de los demás e intentar mejorarlo. Está totalmente loco porque tiene una ambición desmesurada. Y una manera de controlar las finanzas, controlar el mercado... No siente la presión para tomar decisiones y en este deporte hay muy pocas personas así.
Sito Alonso.

Sito Alonso.ACB Photo

Fue un entrenador precoz. ¿Cómo recuerda su infancia y la influencia de su padre, Alfonso Alonso, también técnico?
Mi padre utilizó el baloncesto como herramienta para las cosas que pretendía crear en mí, la disciplina, la ambición. Por eso él me metió tan pronto a tener responsabilidades, para que aprendiera que la vida no es un juego, que tiene unas reglas y hay que cumplirlas. La primera es la educación y después el respeto, la puntualidad, el trabajo, la dedicación... Yo eso verdaderamente lo viví en casa de una manera muy estricta, fuera de lo normal y estoy eternamente agradecido. Él me ha dicho siempre las cosas muy claras, hay unas reglas en casa, hay que cumplirlas. Y si quieres conseguir algo, hay que trabajar. Y ahora sigue exigiéndome lo mismo desde la distancia, aunque sabe que ya tengo 50 años, que no es lo mismo, pero él nunca me dice una cosa que quiera oír. Me dice la que él necesita decirme, si me gusta bien y si no... Por ejemplo, cuando yo estaba en el Barcelona me dijo: "No vas a durar mucho, porque no veo que esté reflejado lo que tú quieres en el equipo". Es un tío que no se anda con tonterías.
Siempre ha tenido fama de polémico, de un poco gruñón. ¿Cómo siente que se percibe a Sito Alonso desde fuera?
No es que no me importe, siempre te importa, pero no pierdo mucho el tiempo porque creo que no es necesario para la formación de un entrenador. Entiendo que los otros clubes, sus aficionados, no me deben tener mucho cariño, porque defiendo lo mío y creo que si estuviera con ellos, pues me querrían más. No es que sea un hombre muy polémico, simplemente no soy muy bienqueda, no es una de mis virtudes. No digo lo que la gente quiere oír, digo lo que pienso.
De no ser entrenador, le hubiera gustado ser psicólogo.
Sí. Obviamente, estoy muy lejos de todo lo que saben ellos y de todo lo que tienen que estudiar para conocer verdaderamente el funcionamiento de la cabeza de un individuo. Pero una de las cosas que he aprendido es que es importante saber con quién estás trabajando y cuanto más capaz eres de identificarlo, más le llegas. No puedes tratar a todo el mundo igual, todo el mundo no es del mismo país, ni tiene la misma educación, ni las mismas experiencias baloncestísticas. Lo primero de todo es el conocimiento personal y baloncestístico de cada uno de tus jugadores. Y luego, que ellos te vean con la misma motivación y ganas de trabajar que les pides. Si eso no es así, hay un problema.
¿Cómo es Sito fuera de los banquillos?
La gente que me conoce fuera se sorprende mucho. Porque entiendo que traslado una imagen arisca o demasiado seria. Pero a mí lo que me gusta de la vida es ser feliz, y para ser feliz hay que divertirse, hay que bromear. Y elegir, es fundamental. Lo que quieres hacer en cada momento, siempre que se pueda, claro.
¿Cómo le gustaría que se recordara a este UCAM?
Un poco como se tituló hace dos años con el subcampeonato, esos pequeños locos de Murcia, que lucharon contra todos y consiguieron hacerse respetar con mucho sacrificio. Me gustaría que se recordara que se hicieron cosas que a la gente de la región y de la ciudad le hicieron sentirse orgullosa. Somos bastante buenos ante la adversidad, eso creo que es en lo que más destacamos.
Llega pronto una Copa en la que podríais acudir cabezas de serie, estáis en la lucha por la FIBA Europe Cup... ¿Qué le pide a la temporada?
Nuestro club ha ido tres veces a la Copa, una como organizador. Las otras dos, en los últimos cuatro años. Buscamos que no sea una cosa esporádica. En cuanto a Europa, somos peculiares. Nos hemos tomado la Europe Cup como una competición en la que vamos a dar nuestro máximo nivel, pero sin condicionar ni un segundo la Liga Endesa. Descansan dos o tres jugadores. Si seguimos avanzando y la competición nos da una posibilidad de luchar por algo bonito, pues lo haremos, veremos las decisiones que tomamos, pero no correremos ningún riesgo con ningún jugador.

Sin Canarias, la Vuelta se reinventa con un desenlace inédito: del Casino de Mónaco a la Alhambra de Granada

Actualizado

No se podrá olvidar la Vuelta a España de 2025. Con el paso del tiempo, tal vez a alguien le cueste recordar que fue Jonas Vingegaard quien, sin alardes, puso su nombre en el palmarés. Pero lo que quedará para siempre será lo extradeportivo, el boicot por las protestas propalestinas, los incidentes, el no final en las calles de Madrid jaleado y aplaudido por el propio Gobierno español, el podio clandestino en el garaje de un hotel. Los rescoldos de todo eso marcan también la edición 81, presentada este miércoles en la Salle des Étoiles del Sporting Club de Montecarlo, con la presencia del Príncipe Alberto II de Mónaco. La Vuelta del glamour que partirá el 22 de agosto desde el Principado.

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Porque la Vuelta 2026 debió ser la que amaneciera en la Costa Azul y se cerrara, después de años de anhelos, en las Islas Canarias. El Teide como colofón. Impresionante e histórico. Todo un reclamo también para las figuras que no lo será. Porque la política volvió a hacer de las suyas en el deporte. Con todo atado y unas horas antes de que el propio equipo Israel-Premier Tech desapareciera del mapa ciclista (con el nacimiento del NSN Cycling Team de Andrés Iniesta), el Cabildo de Gran Canaria -gobernado por Nueva Canarias con el apoyo del PSOE- dinamitó el proyecto... por la presencia del equipo israelí.

Roto (o pospuesto) hace un mes el sueño de tantos años de Javier Guillén, la organización se puso manos a la obra para reinventarse. Para buscar un final atractivo y distinto al habitual de Madrid. Porque el fin de semana del 12-13 de septiembre está previsto que en la capital se dispute, por primera vez, el Gran Premio de Fórmula 1. La Vuelta, por tanto, que partirá desde el Casino de Montecarlo, acabará por primera vez en su historia en Granada, a la vera de la Alhambra, la octava ciudad (segunda andaluza) en coronar al ganador, la primera que no es la capital ni Santiago de Compostela desde 1986.

En Mónaco, con una contrarreloj de 9,6 kilómetros por las calles en las que transcurre el mítico circuito de Fórmula 1 (imitando la Gran Depart del Tour de Francia de 2009, que después ganaría Alberto Contador), amanecerá una ronda española -la tercera vez consecutiva en el extranjero tras Lisboa 2024 y el Piamonte 2025- que transitará por cuatro países y que se presume de ser una de las más duras de los últimos tiempos: más de 58.000 metros de desnivel positivo, como nunca. Una carrera que atravesará Francia y se adentra después en Andorra, ya un clásico, con una jornada tan breve como brutal (se antoja decisiva), una secuencia de 104 kilómetros con Port d'Envalira, Beixalis, Coll d'Ordino y Alto de la Comella. La Vuelta irá descendiendo después por la costa mediterránea hasta Andalucía, aunque también visita Castilla la Mancha y una novedosa etapa en la Sierra de Albacete con final en Elche de la Sierra.

No visitará la Vuelta por primera vez en años Asturias o Galicia, pero sí tendrá puertos se sobra conocidos. Valdelinares, Aitana, Calar Alto (después de subir Velefique), La Pandera, Peñas Blancas... y también otros inéditos. Como el tramo de 3,5 kilómetros de camino de tierra hacia El Bartolo, a 16 de la meta en Castellón (etapa 6). O el Collado del Alguacil en la penúltima y brutal jornada, ocho kilómetros de ascensión con tramos de hasta el 20%, que coronan una etapa desde Sierra Nevada, con doble paso por el Alto de Hazallanas y más de 5.000 metros de desnivel acumulado.

La Vuelta 2026 también propondrá su buena dosis de contrarreloj. Y larga para lo que viene siendo habitual. Además de la inaugural en las calles de Mónaco, 32,5 kilómetros entre el Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera. Todo cabe, menos Canarias (desde 1988 no viaja allí), en «una de las ediciones más difíciles de la historia de La Vuelta», en palabras de su diseñador, Fernando Escartín. A la espera de las figuras, de los grandes nombres que irán definiendo su calendario según éxitos, caídas o victorias, y por qué no, de un Tadej Pogacar que no ha cerrado la puerta a su regreso. En el acto -presentado por Pedro Delgado-, ayer presentes estuvieron leyendas del renombre de Chris Froome, Peter Sagan, Fabio Aru, Nicolas Roche o Michael Matthews.

Pogacar desvela su hoja de ruta para 2026: "Si tuviese que elegir entre el Tour o la París-Roubaix, no sabría qué escoger"

Pogacar desvela su hoja de ruta para 2026: “Si tuviese que elegir entre el Tour o la París-Roubaix, no sabría qué escoger”

Es el invierno ciclista. Tiempo de presentaciones, de vestimentas desveladas, de los fichajes en sus nuevos equipos y de anunciar las intenciones para un 2026 que se antoja tan interesante como los años precedentes. Y nadie concentra más atenciones que Tadej Pogacar, puesta de largo del UAE Team Emirates-XRG en Benidorm y una hoja de ruta hacia su quinto Tour.

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Igualar a los grandes, a Edy Merckxs, Bernard Hinault, Jacques Anquetil o Miguel Indurain, no es obsesión para el esloveno, todavía en sus 27 años. A él lo que le motiva es lo que no alcanzó. Conquistar carreras a priori prohibidas. Y por eso, hasta el julio francés (aunque el Tour parte desde Barcelona), Tadej ha diseñado un calendario con grandes y ambiciosos objetivos previos. Y ha dejado frases que son toda una declaración de intenciones: "Si tuviese que elegir entre correr el Tour de Francia o correr la París-Roubaix, no sabría qué escoger, estarían a la misma altura".

No habrá, como en 2023, doblete Giro-Tour (a priori, porque antes los periodistas, bromeó: "No puedo garantizar nada. Siempre puedo cambiar de opinión en cualquier momento") y está por ver si en septiembre acudirá a la Vuelta a España ("Después, veremos"). Sí estará presente Pogacar en los cuatro primeros Monumentos (Milán-San Remo, Tour de Flandes, París-Roubaix y Lieja-Bastoña-Lieja). Su reto son las dos carreras que le faltan en su palmarés: Milán-San Remo (21 de marzo) y París-Roubaix (12 de abril). Y ni el riesgo le aparta de ellas: "En cualquier carrera puedes tener mala suerte, caerte y no poder correr la siguiente carrera. Puede ocurrir en Roubaix y que te pierdas el Tour, pero también te puede pasar en un 'training camp' y perdértelo igual. Comprometemos el Tour cada día. No puedes hacer nada para evitarlo".

Tadej, que no acudirá al Tour de los Emiratos Árabes como otros años, arrancará en la temporada en Italia, en la Strade Bianche (al igual que en 2024), el 7 de marzo. Después de los Monumentos, debutará en el Tour de Romandía, del 28 de abril al 3 de mayo, antes de continuar al mes siguiente con el Tour de Suiza (del 17 al 21 de junio), ya con vistas en el Tour. Una Grande Boucle donde no le acompañará Joao Almeida (estará en el Giro) y sí Isaac del Toro.

Xavi Pascual eleva al Barça a una nueva dimensión: arrasa al Olympiacos con recital de Clyburn y Punter

Xavi Pascual eleva al Barça a una nueva dimensión: arrasa al Olympiacos con recital de Clyburn y Punter

Ninguna prueba de estrés como el Olympiacos. Nada más competitivo ni áspero en toda Europa como para testar esta revolución que auspicia Xavi Pascual, cuatro victorias en cinco partidos (la única derrota, en el debut, en el último suspiro en la visita al Efes) desde su llegada, siete de ocho desde que Joan Peñarroya fuera despedido del Barça. "Partido grande", anunció el de Gavà. El preludio, todo lo anterior, de su noche más redonda, un disfrute, una paliza, un aviso. [98-85: Narración y estadísticas]

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No ha tardado ni un mes en poner todo patas arriba, en pasar de la mediocridad y las dudas permanentes a la ferocidad y la determinación. A un Olympiacos plagado de bajas (sin Ward, McKissic, Evans, Fall ni el recién fichado desde la NBA Monte Morris) el Barça se lo zampó desde una actividad defensiva de manual, el motor de todo lo demás, de sus carreras, de sus triples, de su euforia. Coral, pero con dos nombres propios por encima del resto. Dos aleros de talento evidente. Kevin Punter y, especialmente, Will Clyburn, despedazaron a todo un grande de Europa.

El reto de Pascual, es ser capaz de afianzar esta forma de competir, desde la precariedad actual. Desde los ajustes económicos que han desplazado al Barça de las cumbres de hace no tanto, nada que ver con todo lo que el técnico manejó en su etapa pasada. Sacar lo mejor de una plantilla que él no hizo. Explotar sus recursos, que comulguen con su idea de esfuerzo, defensa y rigor táctico.

Fournier, del Olympiacos, anota ante Clyburn, en el Palau.

Fournier, del Olympiacos, anota ante Clyburn, en el Palau.JOSEP LAGOAFP

Al menos, guerreros tiene. Y experiencia. En estos cinco primeros envites, nadie le hizo más de 80 puntos. Sí lo logró Olympiacos, aunque gracias a los 29 del acto final, cuando ya estaba todo roto. Un síntoma. Su quinteto inicial ante el fiero rival -de otro ex entrenador azulgrana, Giorgio Bartzokas-, sumaba 140 años, 33 de media. Amaneció con el acelerador a fondo (14-6), triples de bienvenida a los griegos, cinco de los siete primeros intentados, mortal ya Will Clyburn (11 puntos en el primer acto).

Pero la batalla iba para largo, respuesta inmediata. Milutinov y Donta Hall en la pintura, Fournier en el perímetro. Hubo un buen tramo de igualdad, pero no de dudas. A la vuelta de vestuarios, el ciclón. Bartzokas ni sabía cómo espabilar a sus pupilos, desnortados en el Palau, perdiendo balones de forma mísera en el medio del campo. El tercer cuarto fue una explosión y el Barça llegó a mandar por 18 puntos con el enésimo triple de Clyburn -aquel jugador al que el Real Madrid flotó durante toda una serie de cuartos de la Euroliga, cuando jugaba para el Darussafaka-.

El Olympiacos ya estaba herido de muerte. Fue incapaz de reaccionar. Enfrente, la solidez. El Barça es tercero ya, igualado con Valencia, perseguidores del Hapoel (venció en Bolonia y es el único con 11 victorias).

Un Real Madrid cada vez más sólido tumba al Baskonia de los "canastones impresionantes" de Markus Howard

Un Real Madrid cada vez más sólido tumba al Baskonia de los “canastones impresionantes” de Markus Howard

Ya otea la cima, las cumbres de la Euroliga que llevan para el Real Madrid tanto tiempo alejadas. Escalan los blancos, siete victorias seguidas, cuatro en Europa, la última este jueves ante el Kosner Baskonia en una noche siempre dominada. Pese a algunos sustos, los chispazos de genialidad de Markus Howard, "canastones impresionantes" (Scariolo dixit), triunfó la solidez, la de un equipo a cada paso más pétreo. [94-87: Narración y estadísticas]

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Se sellan las fisuras y caen los partidos, también los ajustados. Porque Campazzo ya no titubea, porque Hezonja dejó atrás los despistes y los enfados para emerger en ese líder que es. Dos jugadores que ya estaban -como el siempre dominante Tavares-, pero que capitalizan lo que este Real Madrid quiere ser. Las estrellas invitadas aportan el extra de una plantilla con mil variantes. Ante el Baskonia fueron también los puntos fáciles de Maledon (más grises Lyles y Okeke esta vez).

La primera parte fue apenas un preludio de todo lo demás. Avanzó entre la igualdad, entre el descaro y la frescura del Baskonia, un equipo móvil, sin referentes interiores, con tipos de talento individual a los que Paolo Galbiati trata de convertir en colectivo entre lesiones, salidas y fichajes. El último de los caídos ha sido el más importante, el capitán Tadas Sedekerskis, dos meses fuera tras operarse el tobillo este mismo jueves.

Para el duelo en el Palacio el italiano recuperaba a Trent Forrest, el mismo que enloqueció al Madrid en el choque previo de ACB, remontada baskonista en el Buesa allá por octubre. Pero este Madrid empieza a ser ya la roca pretendida. Todavía en el camino a su propia excelencia, los de Scariolo ya sacan las victorias que se escapaban, 11 en los últimos 12 encuentros. Y la confianza crece.

Hezonja celebra una de sus canastas, ante el Baskonia.

Hezonja celebra una de sus canastas, ante el Baskonia.Juanjo MartínEFE

Hasta el punto de aguantar sin inmutarse la osadía del rival. Los dos triples tempraneros de Markus Howard (respondidos por siete puntos seguidos de Abalde), los lanzamientos de media distancia de Spagnolo, la flexibilidad de Kobi Simmons. La iniciativa contrarrestada sin destellos, con ese gigante que es Tavares, aparentemente con un baloncesto frío, esfuerzo silencioso. Hasta el mazazo.

Que llegó a la vuelta de vestuarios, cuando se desprendió el Madrid de su ritmo anodino, cuando metió una marcha más, la necesaria. Si Feliz despidió el segundo cuarto con un triple, tres asestaron Hezonja (2) y Campazzo en el retorno, para poner una máxima fugaz (58-45).

Al Baskonia se le derrumbó de repente su castillo de naipes. Con un soplido regresaron todos sus fantasmas a domicilio, donde tanto le cuesta. Aunque este equipo ha ido desarrollando un carácter que le puede dar buenos réditos futuros. Apoyados en un líder insospechado. Y no por su talento. Con Galbiati, Luwawu-Cabarrot es otro. El jugador más en forma ofensivamente de toda Europa. Dos triples del francés, más otro de su compatriota Frisch, arrimaron a los vitorianos antes del final del tercer acto (60-55).

Iba a resultar un ejercicio de supervivencia para ellos. Maledon devino en pesadilla y estiró la cuerda (76-62). Pero se volvió a acortar con una explosión de Markus Howard, trance genial, liderando con tres triples de esos que sólo él parece capaz, un 0-15 de parcial para, después de muchos minutos, poner por delante a su equipo (76-77).

Y ahí murió el Baskonia. Agotado como un boxeador que se ha lanzado al ataque con las defensas bajas. Encajó un 9-0, tres canastas más de Hezonja, un triple como puntilla de Campazzo. Y el Madrid ya mira a los primeros puestos.

La revolución del Valencia Basket, el club de moda en Europa: "Esto va más allá del baloncesto. Queremos ser referentes a nivel de espectáculo"

La revolución del Valencia Basket, el club de moda en Europa: “Esto va más allá del baloncesto. Queremos ser referentes a nivel de espectáculo”

En una de las habituales encuestas de comienzo de temporada, los mánagers generales de los clubes de Euroliga no incluyeron al Valencia Basket entre los que acabarían ni siquiera entre los 10 primeros que, al menos, disputarían el play-in por el título. Y eso que acababa de conquistar la Supercopa ACB. Y eso que en unos días iba a estrenar el flamante Roig Arena. Y eso que a los mandos seguía Pedro Martínez. Pero nadie daba un duro por un equipo poco habitual de la máxima competición continental, de vuelta tras la ampliación a 20 de este verano. Hoy, 15 jornadas después, los taronjas pueden asaltar el liderato.

Enfrente estará el Anadolu Efes del recién fichado Pablo Laso y en las tribunas habrá más de 10.000 personas, pues presume de 11.000 abonados en un recinto estrenado en octubre después de una inversión de más de 400 millones de euros y que ya ha superado varias veces los 14.000 espectadores. Y que se suma a las impresionantes instalaciones de L'Alqueria. De ganar, sería su 10º triunfo en 15 partidos. Más otros ocho en ACB -sólo se vieron sorprendidos en Granada-, donde comparten primer puesto con el Real Madrid. En lo deportivo y en lo estructural, es el equipo de moda. «El nivel de autoexigencia es altísimo, empezando por Pedro y siguiendo por Enric Carbonell (Director General). Lo estamos disfrutando, pero siempre pensando en el siguiente partido», explica Luis Arbalejo, director deportivo desde hace tres temporadas.

El Valencia asombra y arrasa a partes iguales. Capaz de ganar en la misma semana, la pasada, en el OAKA de Atenas (sin la participación de su máximo anotador, Jean Montero) y en el Buesa Arena donde nadie lo había hecho en ACB, con una canasta sobre la bocina de Kameron Taylor. Que no deja de ser uno de sus refuerzos estrella, birlado al Unicaja. Un tipo que cumplía los requisitos. De los que Arbalejo, en completa sintonía con Pedro Martínez, rastrea en el feroz mercado Euroliga. «Jóvenes, atléticos y con buena mentalidad. Y que sean buenas personas», expone el director deportivo sobre el «perfil». Como Omari Moore, Darius Thompson, Neal Sako, Braxton Key, Yankuba Sima y el prometedor Isaac Nogués. Las caras nuevas que, unidas al bloque anterior, con fuerte presencia nacional (Jaime Pradilla, De Larrea, López-Arostegui, Josep Puerto...), han elevado las prestaciones de un equipo hoy por hoy temido por todos los rivales.

Porque los taronjas, que manejan «el tercer presupuesto en la ACB pero uno de los tres o cuatro más bajos de la Euroliga», encandilan por su propuesta. Nadie juega tan rápido y con tanto vértigo. Nadie en Europa lanza tantos triples (es el cuarto máximo anotador de la competición) ni en ACB mete tantos puntos, casi 97 por duelo. La idea de Pedro Martínez enamora hasta en la NBA. «Hay jugadas que robamos de él», admitía Kenny Atkinson, entrenador de los Cavaliers hace unos días: «Todos los entrenadores de la NBA aprendemos de Pedro, sus equipos son siempre innovadores. Tiene una gran influencia en el baloncesto global».

De Larrea celebra una canasta, ante Pedro Martínez.

De Larrea celebra una canasta, ante Pedro Martínez.

Conjugar éxito en la cancha y en los despachos no siempre va de la mano. Mientras el club crecía con el inestimable impulso del propietario Juan Roig, máximo accionista de Mercadona, el equipo masculino -el femenino, campeón de las tres últimas ligas, es la otra gran apuesta- lidiaba con la tiranía nacional de Madrid y Barça (el año que viene cumple 40 años y en sus vitrinas sólo luce la Copa de 1998 y la Liga de 2017) y con la ferocidad continental (cuatro títulos de la Eurocup), donde no siempre tuvo abiertas las puertas de la Euroliga en la que ha garantizado su presencia tres años más. Tras el paso por el banquillo de entrenadores como Joan Peñarroya o Alex Mumbrú, Arbalejo supo que el hombre indicado era el veterano Martínez. «Para mí lo más importante en un deporte colectivo es el entrenador. Es increíble trabajar con él. Tiene obsesión por hacernos mejores a todos, no sólo a los jugadores. Huye de protagonismos. Y, además, tenemos un estilo súper reconocible», destaca el joven director deportivo sobre una forma de frenética de plantear el baloncesto en la que «juegan todos, rota cada dos o tres minutos, cargamos el rebote ofensivo, tiramos mucho de tres, vamos a más de 100 puntos... Eso hace que seamos muy competitivos y capaces de ganar a cualquiera. Y, además. Es una de las cosas que nos ayuda a llenar».

En el Valencia hablan de «proyecto ambicioso» y se separan de la idea de «club de fútbol con la marca Madrid o Barça». «Va más allá del baloncesto. Con el Roig Arena, somos casi una empresa de entretenimiento. Es un pabellón cercano a los NBA», presume Arbalejo. Instalado, como todos, en la idea del «partido a partido», pero que no niega lo que apetece la Copa en casa de febrero. «No hay presión, pero sí somos ambiciosos. Aunque cuando sea el sorteo, sólo hablaremos del duelo de cuartos».

Pablo Laso vuelve a los banquillos: al rescate del Anadolu Efes

Pablo Laso vuelve a los banquillos: al rescate del Anadolu Efes

El verano del 2022 Pablo Laso abandonó de forma abrupta y polémica el Real Madrid en el que había hecho historia. Un final impropio tras sus problemas cardíacos para quien, insospechadamente, fue el capitán de una era: en 11 años, 22 títulos (entre ellos, dos Euroligas). En estos tres años y medio, la carrera del técnico vitoriano ha vivido dos aventuras más, sin demasiado éxito. Ahora, nada menos que en Estambul, afrontar la tercera: intentará enderezar al Anadolu Efes tras el despido de Igor Kokoskov.

Para saber más

A sus 58 años, será el octavo club profesional como entrenador para quien también fuera leyenda en la pista, su segundo club fuera de España. Laso -cuyo nombre sonó también para sustituir a Sergio Scariolo en la selección española- acude al rescate de uno de los clubes más potentes presupuestariamente de Europa, campeón de la Euroliga en 2021 y 2022 (en la final derrotó precisamente a su Madrid, en Belgrado), pero sumido en una profunda crisis de resultados y azotado por las lesiones.

Los turcos, que el pasado jueves fueron vencidos por el Madrid en Estambul, ocupan la 17ª posición en la Euroliga, con sólo cinco victorias. En la liga turca, que no levantan desde 2023, son cuartos después de cuatro derrotas seguidas y se alejan del invicto líder Besiktas, del Fenerbahçe (al que precisamente se miden este domingo) y del Bahcesehir. Acaban de recuperar a Rodrigue Beaubois, pero siguen de baja jugadores tan importantes como Vincent Poirier, Shane Larkin, PJ Dozier y Georgios Papagianis.

Debut en Valencia

El pasado 27 de noviembre fue destituido Kokoskov, que había llegado al banquillo del Efes este verano, en sustitución de Luca Banchi. Desde entonces, las riendas estaban en manos de Rado Trifunovic como entrenador interino.

Tras su salida del Madrid, Laso pasó una temporada sabática hasta que fue contratado por el Bayern de Munich, al que dirigió la temporada 23/24. En el equipo alemán no logró alcanzar los playoffs de la Euroliga (13-21), aunque levantó tanto la Bundesliga como la Copa germana. La temporada pasada, el técnico regresó a sus orígenes y tomó los mandos del Baskonia, aunque sin lograr los objetivos: no disputó ni la Copa del Rey, ni los playoffs de Euroliga y en los de ACB cayó en cuartos contra el Madrid.

El vitoriano, que ha estado ejerciendo como comentarista en Liga Endesa en los micrófonos de Dazn, debutará con su nuevo equipo este mismo jueves, nada menos que en el Roig Arena ante el desatado Valencia Basket de Pedro Martínez.

Los puntos de Hezonja y la defensa de Garuba para ganar en Estambul

Los puntos de Hezonja y la defensa de Garuba para ganar en Estambul

En mitad del frenesí de un calendario del que todo el mundo se queja pero contra el que nadie hace nada, un pequeño parón puede descolocar las inercias. Lo superó el Real Madrid, media plantilla repartida por el mundo con los compromisos de selecciones nacionales, con su quinta victoria consecutiva. Hace nueve días tumbó al Hapoel en Bulgaria y ayer al Anadolu Efes en Estambul. Partidos ásperos, triunfos trabajados y un pequeño empujón para la clasificación en Euroliga. [75-81: Narración y clasificaciones]

El paradigma de la victoria fue Usman Garuba, el rey del esfuerzo. Se marchó de la cancha sin lanzar a canasta. Ni una vez. Pero no hubo nadie tan determinante. En un choque que no estaba hecho para Tavares (el Efes, con Poirier lesionado para largo, optó por los hirientes Smits y Osmani), cargado además pronto de faltas, el de Azuqueca emergió en los minutos finales con una defensa impresionante. Siempre el primero en la ayuda, valiente en los tapones, insuperable en los unos contra uno y dominante en el rebote. Ante eso se apagó el equipo local, plagado de bajas y todavía asimilando el despido de Igor Kokoskov.

Esa reacción la temía Sergio Scariolo, partido trampa, rival deprimido pero talentoso con entrenador interino (Trifunovic). Que plantó cara desde el comienzo. Y al que sólo el paso adelante defensivo blanco en la segunda mitad acabó por rendirle. Porque el Madrid se reencontró con el acierto desde el perímetro (11 de 25), pero no fue su tarde más lúcida en ataque, viviendo de los puntos de Hezonja (22) y de pequeños destellos de Maledon, Okeke y Lyles.

La primera mitad fue una especie de extraño intercambio de canastas. Como dos púgiles sin verdadera intención de hacerse daño con sus golpes. Un tanteo de ritmo lento, punto arriba y punto abajo hasta el descanso. Y eso que había amanecido el duelo con la estruendosa aparición de dos tipos que son puro talento ofensivo. Dos pistoleros con ganas de rock and roll.

Mario Hezonja, tan irregular en este inicio de curso, el mejor de largo en el último triunfo blanco, la semana pasada ante el líder Hapoel, asestó los 10 primeros puntos del Madrid. Pero encontró respuesta en el francés Cordinier y sus fulgurantes penetraciones.

Esa igualdad se iba a mantener, más dañino el Efes en la pintura, con esos falsos pívots, tan versátiles, que son Roland Smits y Ercan Osmani. Dominando también el rebote. Encontraban puntos sencillos entre otras cosas porque Tavares, tras sus dos faltas rápidas, no volvió hasta la segunda parte. Una contra de Cordinier cerró los primeros 20 minutos ante un Madrid demasiado obtuso ofensivamente.

Curiosamente, Chuma Okeke imitó a la vuelta de vestuarios la puesta en escena anterior de su compañero Hezonja. El ex NBA, apagado últimamente después de unos buenos apuntes en el inicio de curso, despegó con 10 puntos consecutivos, otra vez para mantener la balanza en una batalla que no terminaba de decantarse ni de tener dominador. Y que iba a presenciar otro intercambio eléctrico, pues Smits y Osmani (una pesadilla) golpeaban y Hezonja respondía, ahora con otros 12 puntos de carrerilla.

El cuarto triple de Osmani sin fallo iba a ser el último acercamiento turco (72-74). Campazzo se sacó de la manga la respuesta, cuando ya Garuba frustraba cada ataque rival. Al propio Osmani le frenó un rato antes con un potentísimo tapón. En el enredo de los últimos ataques, ya el Efes sólo iba a anotar cuando estaba rendido (se quedó en 34 puntos en la segunda mitad). Es el tercer triunfo a domicilio en Europa del Madrid.

El Giro, del "romanticismo que ya no se encuentra en el Tour" al impacto económico: "Genera más de 2.500 millones de euros"

El Giro, del “romanticismo que ya no se encuentra en el Tour” al impacto económico: “Genera más de 2.500 millones de euros”

Alberto Contador recuerda el 2008, un flechazo con una carrera insospechada, el Giro que iba a conquistar en dos ocasiones. «Fui de rebote. Y me acogieron tan bien, recibí tanto cariño de los aficionados. Es especial, es la carrera que aún mantiene ese romanticismo que quizá en el Tour y la Vuelta ya no se encuentra tanto». Al madrileño se le quedaron grabadas en la memoria «las ciudades vestidas de rosa, el agua rosa de las fuentes». El mismo color que entusiasmó a un niño lombardo al que sus padres llevaban a ver etapas en Verona, a disfrutar de sus ídolos y que, años después, también lo iba a conquistar.

Para saber más

«Tengo una conexión para siempre con esta carrera. Independientemente de mis victorias, recuerdo mi primera maglia rosa, en Zoldo Alto, en 2005», rememora en EL MUNDO Ivan Basso, enamorado de las Grandes Partenzas desde el extranjero. «Los dos que gané fuero así, uno desde Holanda y el otro de Bélgica», hace memoria, con guiño al comienzo del 2026, que será en Bulgaria. Este lunes, en el Auditorium Parco della Musica Ennio Morricone, se presentó el recorrido de una edición que volverá a ascender cumbres únicas, que atravesará los Apeninos y los Dolomitas, en esa «orografía única para los escaladores», como admite Contador. Y que buscará un sucesor a Simon Yates. Todo apunta a su compañero Jonas Vingegaard, anhelo propio y de los organizadores. Pues «los grandes campeones, todos, quieren el Giro en su palmarés. Siempre fue así. Merckx ganó el Giro, Hinault ganó el Giro, Indurain ganó el Giro... Estoy convencido de que Vingegaard lo tiene en su cabeza, que su objetivo es vestirse de rosa al 100%. Está capacitado», agrega Basso, ahora director del Polti Visit Malta, uno de los animadores de cada Corsa Rosa.

La edición de 2025 no sólo fue única por su resolución, por una etapa que recordarán los tiempos, cuando Simon Yates, contra todo pronóstico, hizo saltar por los aires en Le Finestre el duelo latino entre Isaac del Toro y Richard Carapaz. También marcó tendencia por su impacto económico y social, cada vez más pujante. Los estudios posteriores lo demuestran.

El lunes, en el International Bike Economy Forum, organizado un rato antes por RCS Sports & Events en colaboración con ICE (Agencia para la promoción en el exterior y la internacionalización de las empresas italianas) se pusieron de manifiesto las cifras, cuantificadas por Banca Ifis, sobre el retorno económico que genera la Corsa Rosa en la región. «Datos extraordinarios», en palabras de Urbano Cairo. «Cuando era niño, para mí era algo imperdible, recuerdo a Gimondi y más tarde a Pantani. Después, cuando empezamos a organizar el Giro lo seguía viendo como un gran evento deportivo, una gran pasión, con grandes corredores como Nibali (presente en el Forum). Hoy veo estos números y es algo más, un evento que da una gran contribución a nuestro país», admitió el presidente de RCS. «Los datos están en constante crecimiento. La contribución del Giro a las exportaciones es evidente y confirma que ha alcanzado una nueva dimensión. Ya no es solo un gran evento deportivo, sino una herramienta concreta para el desarrollo territorial y el apoyo a las empresas italianas. Hablamos de un sistema que genera más de 2.500 millones de euros, con indicadores que siguen en aumento. El Giro es positivo para Italia, para las empresas y para las comunidades locales. Si tantos países invierten cantidades significativas, es porque han comprendido el verdadero valor de este proyecto en términos económicos, turísticos y de reputación internacional», declaró.

Giro de Italia 2026

El Giro es pasión, es tradición y es impacto económico. Vincenzo Nibali, otro mito italiano, vuelve a su infancia, a «Bugno y Chiappucci». «Me fascinaron. El Giro tenía un lugar especial en mi corazón. Después, como ciclista, me cambió la vida», cuenta quien lo conquistó en 2013 y 2016 y quien en 2019 protagonizó una épica batalla con Primoz Roglic y el vencedor Carapaz. Batallas que se traducen en números.

El análisis de Banca Ifis destaca que el valor generado por los espectadores en directo del Giro 2025, que asciende a 2.100 millones de euros, incluyendo tanto el impacto inmediato (el gasto generado por los espectadores a lo largo de las etapas del evento y por la estructura organizativa del mismo) como el impacto indirecto (el gasto de quienes, tras asistir al evento en los territorios del Giro, regresan para disfrutar de otras experiencias turísticas). Este impacto es significativo y está creciendo en comparación con la primera medición realizada en 2023.

El Giro es también un poderoso embajador del 'Made in Italy'. Según datos, más de 1,5 millones de aficionados extranjeros que siguieron la carrera activamente aumentaron su propensión a comprar regularmente productos italianos (la alimentación y las bebidas fueron las más populares), lo que genera un valor de más de 2.500 millones de euros anuales.

Los datos recopilados también ponen en valor el sello que el Giro deja con sus salidas en el extranjero. Bulgaria tomará el relevo de Albania: el 92% de los espectadores en directo valoraron positivamente esta decisión y el 74% reconoció la salida en Albania como un importante valor de promoción turística y el 38% lo considera un fortalecimiento de los lazos culturales entre los dos países, lo que se conoce como poder blando.

También hace unas semanas, durante el Festival dello Sport de Trento bajo el título 'Giro de Italia: Entre el impacto económico y el bienestar social', Banca Ifis avanzó este estudio en el que, según sus modelos de medición, consideró que la edición pasada generó un impacto de 79 millones de euros.