Era el día previo al pesaje de la pelea ante Max Holloway e Ilia Topuria no podía dormir. No porque el campeón del peso pluma estuviera preocupado por la pelea o por dar los 65,8 kilos pertinentes en la báscula. “Las peleas se ganan en los entrenamientos”, le dice siempre a su equipo y los suyos, esos seis meses intensos de training camp, habían sido espectaculares. Estaba preparado tanto física como mentalmente.
Así que, para volver a conciliar e
Hazte Premium desde 1€ el primer mes
Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web
Está el Atlético en ese punto de la temporada en el que parece que todo se lo juegue en las próximas semanas. Brujas y Barcelona son, ahora mismo, los dos objetivos primordiales de un equipo que tiene muchas posibilidades de cumplir con ambos compromisos. Y los afronta habiendo marcado siete goles en ambos partidos de vuelta y encajado tres. No es este nuevo Atlético de Simeone la férrea versión que ha mostrado históricamente. "Los futbolistas que tenemos nos llevan a ese lugar, necesitamos recuperar la faceta defensiva, aunque en Liga no está tan mal. Necesitamos el equilibrio que necesitamos siempre", explicó el técnico.
Lo cierto es que la versión de Champions es la más preocupante ya que ha recibido 18 tantos en contra y le han marcado en los nueve duelos que ha disputado. "El partido es inimaginable, no siempre pasa lo que uno piensa. Plantearemos el partido como creemos que podemos hacer daño, necesitamos la energía de nuestra gente que baja y nos alimenta", mantuvo el argentino.
Precisamente, hablando de energía, el Brujas es un equipo que no desfallece y que juega como su fuera su último partido que lo hace "bien y valiente" a juicio del argentino y que, aunque mejoren su rendimiento en casa, son muy peligrosos especialmente desde la llegada de su nuevo técnico, Iván Leko.
Simeone tiene muchas opciones para el once de mañana, especialmente en la delantera donde parece contar con un inspirado Alexander Sorloth, máximo goleador del equipo este 2026 y también en el campeonato doméstico, y que podría compartir once con Julián, del que dice el técnico que son compatible, o con Griezmann, al que el entrenador ha vuelto a calificar de leyenda.
Otra de las leyendas, Koke, será seguramente de la partida mañana. El capitán ha compartido rueda de prensa con el argentino y le han insistido mucho en el periodo de descanso del Atlético antes de este partido, inferior a las 72 horas. "Obviamente, pasó muy poco, salimos hace dos días, pero los preparadores físicos nos han preparado y nuestra motivación hace que no haya cansancio", apuntó el futbolista que reveló que nadie del sindicato AFE se ha puesto en contacto con él sobre esta materia.
El madrileño valora llegar a esta vuelta de la repesca de la Champions tras vencer ante el Espanyol ya que "ganar trae ganar" y espera que haya esa "conexión con la grada" que hace que todos puedan dar el 200% para pasar a los octavos de la Champions.
Hace justo 11 años, el Atlético y el Real Madrid se enfrentaban en el Calderón en un duelo a cara de perro. En aquella ocasión era en el campeonato doméstico, no en la Champions. Se adelantaron los blancos con un gol de Benzema y luego remontaron los colchoneros con tantos de Gabi y Koke, el único que se mantiene junto con Modric y Courtois, aunque este último vestía de rojiblanco. Cristiano Ronaldo ponía el 2-2 final con Diego Simeone y Carlo Ancelotti viéndolo también desde el banquillo. El Barcelona arrasaba al Almería y hacía de LaLiga un pañuelo.
Como si fuera un déjà vu, esta temporada estamos viviendo un espejo de aquella de 2013/2014. No cambian los cuatro primeros aunque sí sus posiciones. Si en aquella eran los blancos los que lideraban la tabla con el Barça a un punto y el Atlético a tres, este curso son los culés los que mandan, empatados con los blancos y con un punto más que los rojiblancos, teniendo además, el Barça, un partido menos por el aplazamiento de su duelo contra Osasuna.
Como en este curso, los tres llegaron a ser líderes en algún momento. Comenzó el Barça mandando la primera mitad de la liga, se asomó el Real Madrid a la cabeza hasta la jornada 29 y ya sería la escuadra de Simeone la que lo tomaría hasta el final dando al argentino la primera de las dos ligas que ha ganado como técnico rojiblanco. Lo haría, además, jugándosela en la última jornada en el Camp Nou con el Barça de Messi.
Ya no está Messi, pero siguen Simeone y Ancelotti. Nadie queda del Barça de entonces. Imposible, si la mitad de la plantilla tiene edad de seguir en el instituto. Pero la igualdad se mantiene como hace 11 años.
Partidos que resta liga marzo 2025
Dice el Cholo que eso ocurre cuando los dos grandes están más irregulares. No le falta razón al argentino, aunque en ambas temporadas, tanto en la actual como en la 2013/14, fue una cuestión más de regularidad que de irregularidad. Hablamos de unas 21 victorias de los tres grandes, y las diferencias definidas más por los empates y las derrotas. En la última década, a estas alturas de liga, el líder siempre suele rondar ese número de victorias, una arriba o una abajo, y son los otros los que no mantienen el ritmo.
Otra de las frases de Simeone es que el Barça "es el equipo que mejor juega". Desde luego, si nos fijamos en los goles a favor, por ejemplo, con 71 tantos, el equipo de Flick saca 27 al Atlético y 14 al Real Madrid. En la parcela defensiva, en cambio, Simeone ha conseguido recuperar su fortaleza atrás y es con 18 tantos encajados el club menos goleado de LaLiga. Culés (25) y blancos (26) han encajado casi lo mismo en las 27 jornadas que van de competición.
Jueces de LaLiga
Aún quedan 11 jornadas, 32 partidos con estos tres equipos implicados (hay dos duelos directos), por lo que el calendario tiene varias trampas y fechas supuestamente relajadas para los tres. Curiosamente, los clubes sevillanos pueden ser jueces improvisados. Tienen enfrentamientos en la jornada 30 (Sevilla-Atlético y Barcelona-Betis) y en la 37 (Sevilla-Real Madrid y Atlético-Betis). También es destacable el doble duelo de dos candidatos ante equipos vascos en la última jornada. El Madrid recibe a la Real y el Athletic hace lo propio con el Barça. El Atlético cierra su participación en la liga visitando al Girona de Míchel.
Quizás los puntos se escapen en esas jornadas o en los enfrentamientos directos, que aún quedan dos entre los tres contendientes. Colchoneros y culés volverán a verse las caras mañana, en medio de su duelo copero, aunque el Madrid tampoco tendrá fácil hoy en Villarreal. El Clásico en el estadio de Montjüic llegará en la jornada 35 y, como si se quisiera mantener el espejo de la igualdad, los rojiblancos recibirán a la Real Sociedad. El devenir de las eliminatorias de Champions para Barça y Madrid, con el Atlético ya eliminado, y la diferencia en el desgaste que eso supone, también son un factor a tener en cuenta.
Describe el efecto mariposa de Edward Lorenz que una pequeña variación en un sistema no determinista puede producir efectos divergentes. La pregunta en clave rojiblanca es si la mariposa de Leganés va a afectar al equipo de las 15 victorias consecutivas pese al épico triunfo ante el Bayer Leverkusen. Diferentes competiciones y diferentes motivaciones. Una tiene final y la otra sólo tiene partido a partido según dijo Simeone. Pues quizás el equipo necesite una meta clara, como en Champions. Ante el Villarreal se quedó corto en voluntad o suerte. [Narración y estadísticas, 1-1]
La mariposa del Atlético es Julián Álvarez. Dos aleteos suyos acabaron con el Bayer y ante el Villarreal, con una posición algo más retrasada, quiso influir en el flujo de los acontecimientos desde todos los parámetros. Suyo fue el primer pase en profundidad del partido y también el primer tiro a puerta, aunque ante los amarillos se le negara el gol.
Comandados por el argentino, el Atlético salió fuerte, dominador. Más que a aletear como una mariposa y a picar como una abeja, quiso apabullar desde el inicio. Lo hizo con una asfixiante presión arriba y mucha atención de una renovadísima línea defensiva con pocos habituales frente a Oblak. Por delante, Koke, el capitán, con pocos minutos este año en un centro del campo muy sólido sin su nombre entre los titulares.
El Villarreal no encontraba el balón, esperaba en su campo las acometidas del Atlético y apenas amenazaba la portería de Oblak. Entonces llegó una temeridad de Reinildo tras un mal control de Witsel en una jugada aislada. Se tiró el mozambiqueño a los pies de Gerard Moreno y, pese a que toca balón, arrastra con la pierna de atrás al delantero amarillo que no falló desde los 11 metros. Tocaba remontar. No es mala opción esta temporada. Ocho veces se ha conseguido. Pero la moneda no siempre va a salir cara.
Gerard Moreno transforma el penalti ante Oblak.PIERRE-PHILIPPE MARCOUAFP
El gol descolocó algo a los de Simeone. Fue un golpe psicológico al equipo que estaba jugando mejor y que más lo merecía. Pero el fútbol no entiende de justicia, sólo de goles. Que le pregunten al Leverkusen, cuya primera parte en el Metropolitano mereció bastante más premio. Se perdió hasta Koke, el timón rojiblanco, un error suyo cerca del área casi le cuesta el segundo a su equipo si no llega a ser por Witsel, rapidísimo, que tapó a Gerard. El quite del perdón.
Y repitió nada más empezar la segunda parte. En una contra en inferioridad defensiva, Witsel se lanzó a los pies de Barry para evitar el segundo del Villarreal. Acción de mérito para el belga reconvertido a central. Esa contra peligrosa no fue un espejismo, el Villarreal repitió a la espalda de Molina e hizo sufrir mucho a los colchoneros en los primeros minutos.
Respondió el Atlético con la inspiración de De Paul y la amenaza de Julián, aunque fue Correa el que finalizó mal tras un rebote de Junior. El portero se ha asentado en la portería del Villarreal ante la ausencia de Diego Conde. En la siguiente, el brasileño no pudo hacer nada contra los dos rojiblancos que había en boca de gol. Falló Correa el pase atrás de Julián, pero Lino embocó el balón suelto para empatar el duelo con media hora por jugarse.
Espectáculo arbitral
Un partido sin bronca alguna se ensució por la falta de control de Sánchez Martínez, con la mano muy suelta para soltar amarillas por doquier y una roja al banquillo del Atlético. Esa locura tarjetera quitó ritmo al juego, pero Julián enseguida lo volvió a acelerar con una carrera en solitario que consiguió detener Junior. El Atlético volvía a dominar al submarino amarillo, que se abandonaba a las contras que pudiera conducir Baena, con todo el frente de ataque renovado desde el banquillo. También recurría el submarino al balón parado, cinco córners dispuso y los remataron todos. Afortunadamente para el Atlético, fuera de los tres palos.
Los últimos 10 minutos fueron de acoso rojiblanco, cuatro saques de esquina seguidos reflejaban el agobio de los de Marcelino. El Atlético buscaba el liderato. Casi lo encuentra Griezmann con un cabezazo que se fue por milímetros. O, también, por el aleteo de una mariposa.