Máxima preocupación en el Barcelona. Lamine Yamal se lesionó este miércoles tras anotar el penalti que abrió el marcador ante el Celta. El joven delantero definió con contundencia ante Radu y cuando arrancó para celebrar el tanto sintió un pinchazo en los isquios de la pierna izquierda y miró inmediatamente hacia el banquillo pidiendo el cambio.
Era el minuto 38 y Lamine se tumbó en el césped con gesto de dolor. Entraron los médicos y los futbolistas que estaban a su alrededor hicieron el gesto de ‘cambio’ hacia la zona de Hansi Flick.
En su camino hacia el banquillo el atacante se iba tocando la zona posterior de su pierna izquierda y acabó abrazado a Flick y abandonando en solitario el campo por el túnel de vestuarios, cojeando ostensiblemente.
El penalti, que él mismo había provocado ante la oposición de Yoel Lago, fue el 16º gol de Lamine en Liga, el 24º en toda la temporada. Su lesión llega en un momento clave del curso a pesar de la eliminación en Champions. Si mantiene el resultado ante el Celta, los azulgrana seguirán con nueve puntos de ventaja sobre el Madrid a la espera de las seis jornadas restantes, incluido el clásico ante el conjunto blanco del próximo 10 de mayo.
Después de la lesión del canterano culé, el partido se detuvo durante más de 10 minutos por una emergencia en la grada, donde los servicios médicos tuvieron que atender a un aficionado que había sufrido una parada cardiorrespiratoria.
A un paso de la pista del The Venue de Riad todo el equipo de Rafa Nadal y toda su familia -sus padres, su mujer, su hijo, su suegra- compartían charlas y se despedían de una vida dando vueltas por el mundo viendo tenis, celebrando victorias y lamentando alguna derrota. En su penúltimo partido en el extranjero como jugador en activo, el ganador de 22 Grand Slam se dio el gustazo de volver a reunir a los suyos y de disfrutar un rato más, otro rato más, de lo que le hizo quien es. Quedará mañana, cuando se medirá a Novak Djokovic en otro duelo histórico (18.30 horas, DAZN), pero ayer tocaba gozar rodeado de sus personas queridas de cada minuto con la raqueta en la mano.
«Estamos disfrutando, es nuestro último viaje juntos e intentamos saborear todos los minutos», comentaba durante el encuentro su entrenador, Carlos Moyà, con mucha emoción, también algo de pena. Después de casi 20 años de éxitos, el final de la carrera de Nadal ya no le definirá ni tan siquiera si en su último torneo, la próxima Copa Davis, consigue formar parte de la séptima Ensaladera de España, por eso ya sólo queda el goce.
Porque dentro de un mes en Málaga ocurrirá lo que tenga que ocurrir y ya está. Las semifinales del opulentísimo Six Kings Slam, el torneo de exhibición organizado a su medida en Arabia Saudí -iba a celebrarse en febrero y se aplazó para que él participara-, apenas ayudaron a descifrar si Nadal podrá ayudar al equipo español; ni él mismo lo sabe. Ante Carlos Alcaraz, antes fan, luego aprendiz, finalmente amigo, Nadal sólo pudo constatar que el tiempo ha pasado y que la próxima temporada sería un suplicio para él.
Limitaciones físicas
El hoy número dos del ránking, a sus 21 años, se demostró muy por encima y ni tan siquiera el formato igualó las fuerzas. Pese a ser un partido amistoso, Alcaraz dominó sin exigirse en todos los puntos para acabar ganando por 6-3 y 6-3 en una hora y 20 minutos. Como le ocurrió ante Alexander Zverev en el último Roland Garros o ante Djokovic en los Juegos de París, Nadal constató sus limitaciones físicas y simplemente hizo lo que pudo. En ocasiones apareció su derecha, tan potente como siempre; en ocasiones apareció su coraje, discutiendo bolas indiscutibles, pero todo lo demás era imposible.
En las semifinales previas, Jannik Sinner y Djokovic ofrecieron un duelo generacional mucho más reñido, más espectacular, que acabó con victoria del italiano por 6-2, 6-7(0) y 6-4, pero esta vez no pudo ser. Nadal estaba lastrado y Alcaraz también quería disfrutar. Al fin y al cabo, después de toda una infancia aplaudiendo puntos maravillosos de la leyenda que tenía delante, él también quería mostrarle lo suyo, sus golpes, su tenis, su arte. Para Alcaraz era importante jugar bien ante un ídolo como Nadal y, además, necesitaba recuperar ciertas sensaciones de cara al final de temporada.
Tras su derrota prematura en el último Masters 1000 de Shanghai, le queda ahora por delante el Masters 1000 de París-Bercy y las ATP Finals antes de la final de la Copa Davis y de esos dos torneos dependerá en buena medida sus opciones a asaltar el trono de Sinner en el ranking ATP el próximo año. Al final del partido, Alcaraz aplaudía la figura de Nadal y pedía que se alargara la ovación hacía él del público saudí, entregado a la leyenda.
Nadal saluda a los aficionados tras su derrota en Riad.AFP
«Me siento muy querido por todo el mundo, no creo que pueda dar las gracias las veces suficientes», comentaba Nadal al acabar, antes de analizar su partido: «Ha sido un placer poder jugar. Lo he intentado, ha sido un buen partido, estoy contento con mi actuación, pero no ha sido suficiente para poner en aprietos a una bestia como es Carlos. Está en muy buena forma».
Después del encuentro, con mucha complicidad, ambos se reunían en el centro de la pista para regalar unas pelotas a los aficionados y comentar el encuentro y después seguían con sus placeres. Alcaraz, aún sudado, recibía la visita de Neymar Jr., que le regalaba unas botas de fútbol, y Nadal se lanzaba a reunirse nuevamente con todo su equipo y toda su familia para despedirse juntos de una vida dando vueltas por el mundo viendo tenis, celebrando victorias y lamentando alguna derrota.
El atleta Iván Pajuelo ha fallecido a la edad de 31 años, según ha confirmado a última hora de este lunes el Ayuntamiento de Don Benito (Badajoz), su ciudad natal, tras haber sido anunciada en redes sociales por su compañero en el equipo español de marcha, Alberto Amezcua: "Han sido muchas las anécdotas y competiciones compartidas. Te recordaremos siempre. Descansa en paz amigo", ha manifestado. A su vez, el también marchador extremeño y campeón olímpico, Álvaro Martín, mostró sus condolencias. "Sinceramente... todavía en shock por la noticia... Desarrollé mi carrera deportiva con Iván desde muy pequeños, con nuestros primeros crosses... Todo muy triste el día de hoy. Que la tierra te sea leve, compañero", escribió en su cuenta de X. A su vez, Juan Carlos Higuero han trasladado su pésame: "Una pérdida irreparable que aún no puedo creer. Fallece Iván Pajuelo, gran atleta marchador de tan solo 31 años, pero, sobre todo, un ser humano excepcional. Tuve la suerte de conocerle y convivir con él durante varios años en la residencia Blume, compartiendo momentos que siempre recordaré. La vida se lo ha llevado demasiado pronto, y a veces es difícil entender el porqué de todo esto. Descansa en paz, Iván".
El joven deportista llevaba incomunicado desde hacía dos días y ha sido encontrado este lunes sin vida en su domicilio. El marchador extremeño participó con la selección española en numerosas citas internacionales, como el Campeonato del Mundo de Londres en 2017. Además, llegó a ser campeón de España de 50 kilómetros marcha en 2020 en Torrevieja, última vez en la que se corrió en esta distancia. Además, fue Bronce por equipos en Copa de Europa República Checa 2017; fue la Mejor marca nacional promesa de 50 km marcha y 8º en el Campeonato de Europa Sub-23. También participó en el Mundial junior de Bressanone (Italia) en 2009 o en el Europeo sub-23 de Tampere (Finlandia) en 2013, donde terminó sexto. Su proyección le hizo estar becado en la residencia Joaquín Blume bajo la dirección de José Antonio Quintana.
Iván Pajuelo nació en Don Benito (Badajoz) en el año 1993 y se inició en el atletismo a los doce años gracias a su profesor de Biología y Geología, Pedro Parejo, que le incitó a empezar en este deporte. Durante tres años se dedicó a carreras de medio fondo y campo a través.
La especialidad de marcha atlética la inició entrenando en solitario con la ayuda del entrenador extremeño Víctor Luengo Martín, que le asesoraba por teléfono. En su primer campeonato de España Cadete logró la plata, lo cual le animó a continuar con esta disciplina hasta el día de hoy.
Su sueño era estar en unos Juegos Olímpicos y se quedó a las puertas de estar en Río 2016. Luego, lo intentó cuatro años después y llegó a entrenar en Ecuador por las condiciones de altitud de este país. Lo hizo de la mano de su entonces entrenador, Javier Cayembe, ya preparándose para las pruebas de 35 kilómetros al desaparecer su especialidad, la de los 50.
La última prueba de Pajuelo fue el pasado mes de julio cuando compitió con Extremadura en el Campeonato de España por Federaciones de La Nucía (Alicante) el 6 de julio y en la pasada temporada había defendido los colores del Fent Camí de Mislata en las pruebas por clubes. Durante su trayectoria, fue apoyado por la iniciativa 'Patrocina un deportista'.
La alcaldesa de Don Benito, María Fernanda Sánchez, ha lamentado su pérdida y ha valorado "su dedicación y esfuerzo llevaron el nombre de Don Benito a lo más alto del deporte nacional e internacional. Su sueño siempre fue representar a España en unos Juegos Olímpicos, objetivo por el que trabajó de forma incansable". Y ha añadido: "Iván no solo fue un atleta ejemplar, sino también una inspiración para todos nosotros. Su legado perdurará en la memoria de nuestra ciudad".
La Federación Extremeña de Atletismo ha mostrado su consternación ante la noticia del fallecimiento de nuestro atleta Iván Pajuelo. Nos unimos al dolor de la familia y de todo el atletismo extremeño. DEP.".