El club lo ha hecho público a través de un comunicado en sus redes sociales, este miércoles, en el que revela que el alemán amplía su vínculo una temporada
El Real Madrid ha hecho público, este miércoles, el acuerdo de renovación de Toni Kroos. El centrocampista, que terminaba contrato este 30 de junio, seguirá vinculado al club blanco hasta el 30 de junio de 2024.
El futbolista llegó al Real Madrid en 2014 y, es el jugador alemán que más veces ha defendido la camiseta del conjunto madrileño, con 417 partidos.
En sus nueve temporadas como madridista, ha conseguido 20 títulos: 4 Champions League, 5 Mundiales de Clubes, 4 Supercopas de Europa, 3 Ligas, 1 Copa del Rey y 3 Supercopas de España.
Los panes y los peces de Courtois no sacian el hambre que necesita esta Champions, en la que al Madrid no le bastan los milagros de su portero. Le dieron un título, en París, frente a un Liverpool mejor al que encontró en Anfield. Pero hablamos también de un Madrid mejor al que por ahora se reconstruye de la mano de Xabi Alonso. Caer en Anfield no es dramático, y menos después de haber ganado los tres primeros partidos de la primera fase del torneo. Lo preocupante es hacerlo sin mostrar apenas amenaza, dominado por un rival grande, pero en un momento de dudas. Después de perder ante el PSG en el Mundial de clubes y en el Metropolitano frente al Atlético en Liga, el Madrid de Xabi Alonso lo hace en Anfield con su portero en figura. Con la Juventus lejos de la primera línea, el Barça es por el momento su única pieza de caza mayor.
Las cuatro intervenciones de valor gol realizadas por Courtois auguraban que habría una quinta. Conviene no pedir ante el altar todos los días ni en todos los partidos. Frente a un Mac Allister a quemarropa ya no quedaban panes ni peces. El Liverpool se puso por delante porque era lo que decía el juego, inapelable, ambicioso, tenso en el caso de los ingleses, pero contemplativo y plano por parte de los madridistas.
Xabi Alonso optó por la exitosa fórmula del clásico, al incluir a Camavinga en el centro del campo. No funcionó, impreciso el francés y superado todo el equipo blanco por el ritmo de juego impuesto por el Liverpool. Apenas Carreras, frente a Salah, respondió en los duelos individuales. Fue de más a menos Vinicius, detenido por Bradley. Estuvo desaparecido demasiado tiempo Mbappé, sin conectar, y la generosidad de Bellingham no encontró socios. Suya fue la única ocasión real del Madrid, la única.
Nada pone en cuestión esta derrota más allá de constatar que el Madrid es ya apto para la velocidad de la Liga, líder con comodidad, pero todavía tiene que acelerar para alcanzar la que imponen los ilustres de la Champions. El intento de hacerlo tras el gol del Liverpool fue decepcionante, porque no generó peligro real y expuso más a Courtois. La tendencia de esos ilustres la marca un Bayern de récord, 16 de 16 victorias en la temporada tras vencer al PSG de Luis Enrique en el Parque de los Príncipes. Eso es caza mayor de verdad.
Bajo la luz ultravioleta que ilumina la pista del Inalpi Arena de Turín resplandecen colores estridentes. Uno es el amarillo de las pelotas gigantes que los niños sostienen en las gradas para que los tenistas se las firmen -con suerte- después de los partidos. Otro es el naranja de la mercadotecnia de Jannik Sinner que se asoma en muchísimos asientos. El número uno del ranking mundial es el ídolo indiscutible en las ATP Finals, convertidas en el clímax de su ascenso, un torneo hecho para aplaudirle.
En cuanto asoma para enfrentarse y vencer a Taylor Fritz por 6-4 y 6-4, Sinner se lleva la mayor de las ovaciones y nadie en el público italiano duda de que habrá celebración el domingo. Imagen de varios patrocinadores del torneo -su anuncio de Lavazza aparece en las pantallas gigantes aunque estén jugando otros-, con todos sus partidos retransmitidos por la televisión pública en el canal Rai2, Sinner disfruta de su status en el país.
El 'boom' del tenis en el país
«Ahora mismo es el deportista más famoso de Italia. En la selección de fútbol no tenemos a una superestrella y sin un Valentino Rossi o un Alberto Tomba no hay nadie a su nivel», analiza Marco Mazzoni, periodista de Live Tennis y autor del libro biográfico 'Jannik Sinner una straordinaria normalità', donde narra su camino, tan reciente, tan súbito. Porque hasta este año Sinner era conocido, pero en absoluto movía masas.
MARCO BERTORELLOAFP
En Italia, un país de escasa tradición tenística, con sólo dos ganadores de Grand Slam antes que él -Nicola Pietrangeli en 1959 y 1960 y Adriano Panatta en 1976-, necesitaba lo extraordinario para convertirse en popular y eso sólo ocurrió el pasado enero. «El Open de Australia, su primer Grand Slam, fue un boom. Desde entonces ha habido un crecimiento constante de su fama», expresa Gaia Piccardi, periodista de Il Corriere della Sera y escritora del libro 'Piovuto dal cielo. Come Jannik Sinner sta cambiando la storia del tennis'.
Otro rasgo del carácter italiano
De repente, Italia descubrió que tenía la historia ante sí. De repente, Italia descubrió una estrella distinta. Porque si los ídolos anteriores, como Rossi y Tomba, habían sido italianísimos, muy expresivos, muy locuaces, Sinner es todo lo contrario. En la pista apenas muestra sus emociones y fuera, menos. El estereotipo invita a pensar que lejos de los Alpes, en Nápoles o Palermo, cuesta que encaje un deportista tan serio, pero no es así.
«No hay diferencias entre el norte y el sur en eso. En el sur se practica mucho el tenis, al aire libre, durante todo el año, y Sinner es un ídolo también allí. No es tan extrovertido como otros campeones y diría que eso gusta. Con él podemos mostrar al mundo la parte menos conocida del carácter italiano, que podemos trabajar con la misma pasión que festejamos», reivindica Piccardi, antes de abordar las aristas de la estatua del actual número uno. Porque Sinner nunca ha sido cuestionado por su sobriedad, pero sí por otras cosas.
«Cuando tenía 13 años y se mudó a Bordighera para entrenar con Riccardo Piatti le costaba hablar italiano y que cuando empezó a ser famoso le preguntaban: ¿Eres alemán o italiano? Él siempre ha dicho que se siente italiano y al final los aficionados lo han entendido así. Ese debate acabó el año pasado cuando ganó la Copa Davis. Ahora la gente lo defiende como si fuera la Azzurra o Ferrari», añade Mazzoni con un último punto de fricción en el perfil del ahora ganador de dos Grand Slam.
El positivo por doping
El pasado agosto se hizo público que Sinner había dado positivo por clostebol en un control antidopaje realizado durante el Masters 1000 de Indian Wells y que la Federación Internacional de Tenis (ITF) no le había sancionado al considerar que había sido un error de su fisioterapeuta. Después de enfrentarse a las críticas de algunos tenistas, Sinner descubrió que en casa había quien no le creía.
«Fue una polémica fuerte, con grandes medios de comunicación muy encima del tema. Al principio hubo dudas sobre él, especialmente de aquellos fans que llevan pocos meses siguiéndole y viendo tenis. Ahora diría que el 99% del público italiano considera que no hizo nada mal y espera que la reclamación de la Agencia Mundial Antidopaje no prospere», finaliza Mazzoni que, como todos los presentes no duda en otorgar a Sinner el papel de favorito en las ATP Finals, un torneo hecho para aplaudirle, el clímax de su ascenso.
Los jugadores del Ahtletic acabaron la semifinal ante el Barça con el rostro desencajado frente a los azulgrana, que les pasaron por encima. "Es una lástima. Quiero pedir sobre todo perdón a los aficionados que se han desplazado hasta aquí, y también a los que lo han seguido desde sus casas. No hemos estado a la altura", aseguró Iñaki Williams en declaraciones a Movistar tras el duelo. Un discurso que, poco antes, ya había hecho suyo también Dani Vivian.
"Lo primero que tengo que hacer es pedir perdón a los aficionados, es una derrota muy dura en una competición en la que teníamos la opción de conseguir un título", apuntó el defensa. "El año pasado fuimos la defensa menos goleada, ahora no estamos del todo bien, tanto ofensiva como defensivamente. Es un día duro, mañana también lo será, pero al siguiente nos recuperaremos. No quiero que nuestra gente se venga abajo, ni nosotros. Aún queda mucha temporada por delante", abundó también ante las cámaras.
Raphinha, por su parte, acabó el partido exultante. El brasileño se erigió como jugador más destacado de la semifinal ante el Athletic tras marcar dos goles, darle a Fermín la asistencia del momentáneo 2-0 y, de nuevo, desgastarse de lo lindo en la presión. A todas luces, está ya muy cerca de ese estado de forma que exhibió en un curso pasado que, por momentos, pareció llevarlo al menos al podio del Balón de Oro.
"Siempre voy a buscar mi mejor nivel, nunca diré que ya lo he alcanzado. Siempre intentaré hacer una temporada si no perfecta, casi perfecta, buscando en todo momento lo mejor para el equipo", aseveró en su intervención televisiva post partido el delantero, quien quiso dejar claro que lo importante es centrarse en ellos mismos.
"Los que hacen el partido fácil o difícil somos nosotros. Si hacemos las cosas bien, todo se vuelve más fácil. No estoy diciendo en ningún caso que el Athletic sea fácil, siempre es un rival complicado, tiene mucha calidad y cuenta con jugadores que pueden resolver un partido", apuntó un Raphinha que elogió la calidad de la plantilla azulgrana y evitó en la medida de lo posible calentar una final en la que podrían medirse o bien al Atlético o bien al Real Madrid. "Tenemos que centrarnos en nosotros mismos. Gane quien gane el otro partido, estaremos preparados para lo que venga", sentenció. Luego su entrenador, Hansi Flick, se rindió a él. "Es un ejemplo. Para todos. Tiene una mentalidad tremenda, siempre da el 100% en el campo", dijo el alemán, que reservó a Lamine.
"Lo hemos hecho fácil nosotros. Hemos sido muy efectivos arriba y eso nos ha permitido llevar el partido como nosotros queríamos", señaló por su parte un Cubarsí que admitió que tal vez se pisó un poco el freno en la segunda parte. Eso sí, con matices. "Sí que a lo mejor miras hay mucha diferencia, pero no quitar el pie del acelerador ayuda a enfocar mejor la final y cargar las pilas para prepararla", aseguró el central.
El gesto con Simón
El defensor, como Raphinha, no quiso pedirse rival alguno para el domingo. "A todo el mundo le apetece un clásico, pero, venga quien venga, estamos dispuestos a luchar con quien sea", agregó el azulgrana, que explicó también el gesto final de los internacionales barcelonistas con un Unai Simón que encajó cinco goles: una serie de abrazos a los que se sumó también Joan García, el rival que se le intuye para el futuro.
Pedri, Dani Olmo y el propio Lamine se fueron hacia el portero del Athletic para abrazarle. "Somos compañeros de selección, todos somos muy buenos amigos. Hemos ido a darle un abrazo, a ver cómo estaba, y nos ha dicho que estaba bien", zanjó Cubarsí.