El jugador internacional francés Mohamed Haouas no disputará el próximo Mundial de Rugby, que comienza en septiembre en París, tras su reciente condena a un año de cárcel por violencia machista, anunció hoy el seleccionador, Fabien Galthié. El técnico nacional francés explicó en una conferencia de prensa que llamó al jugador por teléfono la pasada semana: “Le anuncié que no sería seleccionado. Muy sencillo. Me respondió que lo entendía”.
Añadió que el jugador pidió perdón tanto al cuadro técnico del equipo nacional como a los demás jugadores.
La agresión ocurrió en un centro comercia de Montpellier, cuyas cámaras de seguridad grabaron cómo el jugador, de más de 120 kilos de peso, persigue a su mujer, la golpea varias veces y luego se la lleva agarrada.
De 29 años y con 16 partidos como internacional, Haouas juega en la posición de pilar, y hasta esta temporada ha vestido los colores del Montpellier.
Tras la condena del Tribunal Correccional de Montpellier (sureste), el Clermont-Ferrand, equipo con el que el jugador se había comprometido para la próxima temporada, anunció que Houas “no podrá llevar en el campo los colores de nuestro club”.
El deportista trató de justificarse durante la audiencia explicando que vio fumar a su mujer y madre de sus dos hijos, y que aunque “tiene derecho a fumar”, se enfadó porque consideró que le había engañado. “Me dije que si puede mentir por el cigarrillo, puede mentir por otras cosas”, añadió tras señalar que había actuado así por celos
El Santiago Bernabéu ha respondido a la crisis del Real Madrid con una de las broncas más grandes de los últimos años. La afición abucheó al equipo tanto en la llegada del autobús como en la salida de los jugadores al calentamiento y en la posterior vuelta a vestuarios para el partido ante el Levante, pero amplió todavía más el volumen de sus quejas cuando la megafonía dio la alineación y cuando el partido empezó, incluyendo un sector de la grada que gritó "¡Florentino, dimisión!".
Vinicius Júnior y Jude Bellingham, por ese orden, fueron los más señalados por la grada, tanto en el anuncio de la alineación como en el partido, silbando la grada cada vez que cogían el balón. El estadio les culpa de la rebelión del vestuario que terminó en el despido de Xabi Alonso y de la mala racha de resultados del equipo en las últimas semanas.
Los pañuelos hicieron acto de presencia antes del pitido inicial y cuando la Grada Fans, el sector de animación del Bernabéu, comenzó a animar al equipo. En ese momento, el resto del público respondió con cánticos de "¡Fuera, fuera!".
No sirvió de nada la petición de Arbeloa en la rueda de prensa previa, en la que pidió el apoyo de la afición citando a Juanito: "Juanito dijo '90 minuti en el Bernabéu son molto longo', no dijo '90 minuti contra llos jugadores'".
Hace poco menos de un año, Kylian Mbappé decía adiós al PSG en un vídeo. Acababan los galos de ser eliminados en semifinales de Champions League contra el Borussia Dortmund, y el siete no había tenido la mejor de sus actuaciones. Tras los vaivenes de la estrella francesa a lo largo de los años, a Luis Enrique le tocaba tomar un nuevo rumbo para la escuadra parisina. "Tenemos que aprender a jugar sin Kylian", dijo el técnico asturiano. Ese rumbo era muy diferente al de los últimos años y muy parecido al de otro exequipo de Lucho: el FC Barcelona.
A finales del año pasado el PSG inauguraba su nueva ciudad deportiva en Poissy, la corona del nuevo pilar que ya esbozaba el entrenador en el acto de presentación de ese espacio de 59 hectáreas y 16 campos de fútbol. "Es fundamental construir un equipo sólido desde la base. Queremos que los jugadores formados aquí lleguen al primer equipo y sean protagonistas", explicaba el técnico español y evidenciaba el cambio de modelo que iba a primar ahora en el PSG de los Messi, Neymar y Mbappé, fichajes con un gasto de casi 500 millones de euros.
No es que el equipo de Paris se cerrara a las estrellas, de hecho han fichado a Kvaratskhelia por 70 millones de euros, pero no se construiría la plantilla en torno a ellas sino en torno a una idea: juventud y cantera. Así, a los Zaïre Emery, Mayulu o Zague se incorporaron de fuera Doue, Pacho, Neves o Moscardó, jugadores de menos de 23 años con gran proyección de cara al futuro. Kvaratskhelia, por cierto, acaba de cumplir los 24. "Si queremos un equipo menos dependiente de estrellas y más equilibrado, necesitamos formar a nuestros propios líderes", apuntó el técnico en línea con la política de fichajes del club liderada por el portugués Luis Campos.
Más allá de incorporar talento joven, lo importante es conjuntarlo y alinearlo. Luis Enrique ha tardado un poco en dar con la tecla de este nuevo PSG. Los franceses, pese a su dominio en el campeonato doméstico, lo habitual de cada temporada, sudaron tinta china para poder colarse entre los 24 equipos de la segunda fase de la nueva Champions. A día de hoy, el equipo se proclamó campeón de la Ligue1 con seis jornadas de antelación, juega la final de la Copa de Francia el 24 de mayo ante el Reims y este martes afronta las semifinales de la Champions ante el Arsenal.
Precisamente ante los ingleses, el técnico asturiano alineó a uno de los onces más jóvenes de la competición. Con una media de 23,2 años, el conjunto francés perdió por dos goles a cero ante los gunners en la segunda jornada de la fase de grupos. Ese contratiempo no cambió la idea del club ni del cuerpo técnico que siguió confiando en apostar por esa idea y se mantuvo firme tanto en Europa como en los torneos domésticos.
Onces históricos
Luis Enrique ha alineado esta temporada los cinco onces más jóvenes de la historia del conjunto parisino. Ante el débil Saint Marcel, en la Copa de Francia, puso sobre el césped a once jugadores cuya media de edad no superaba los 22 años (21,9 concretamente). 22,5 de media en el partido de Liga ante Le Havre y 22,6, también en Ligue1, contra el Rennes. Todos los partidos de ese top3 terminaron con victoria de los parisinos.
Esa guardería de Luis Enrique tiene varios nombres propios. Si hablamos de la representación de la cantera, Warren Zaïre Emery es la principal estrella emergente. Lleva tres tantos y una asistencia el mediocentro francés y cada vez tiene más presencia en el conjunto que dirige Luis Enrique. "Warren es un ejemplo de lo que queremos construir. Tiene talento, compromiso y ADN del club. El futuro del PSG pasa por jugadores como él", elogió el técnico a su pupilo.
Zaïre Emery, en un partido de la liga francesa.Mohammed BadraEFE
Desiré Doué, el extremo proveniente del Rennes, es la otra sensación joven de la temporada. Con un incremento de su presencia en los onces del asturiano, Doué se ha convertido en una de las principales armas del ataque parisino. Desequilibrante y con gol, el delantero lleva 13 goles y 12 asistencias, lo que muestra su gran capacidad de decisión cuando se acerca a las inmediaciones del área rival.
En total son 13 los jugadores de 23 años o menos los que conforman este nuevo PSG, un 54% de la plantilla parisina. Luis Enrique tiene una guardería a su disposición para afrontar los grandes retos que aún le restan esta temporada. El principal, claro, colarse en la gran final que el año pasado se escapó en el último peldaño. Sería irónico que los franceses consiguieran este año el reto por el que Mbappé se mudó al Real Madrid. Su rival podría ser, precisamente, otro equipo que ha tomado el mismo camino tras la salida de Messi. Irónico.
A la tercera propuesta de sanción ha salido el CEO del Atlético de Madrid, Miguel Ángel Gil Marín, para responder ante lo que considera un "uso populista y demagogo" de los incidentes que obligaron a suspender provisionalmente el derbi en el Metropolitano tras el lanzamiento de objetos al portero del Real Madrid, Thibaut Courtois.
"Estamos hartos del uso populista y demagogo de estos incidentes. No se debe politizar la justicia deportiva. Se han dicho algunas verdades, verdades a medias y también muchas mentiras. Desde aquel domingo todo el mundo ha opinado sobre los hechos en nuestro estadio cuando, por desgracia, ha habido incidentes generalizados en otros estadios y ciudades", ha afirmado con rotundidad el máximo mandatario rojiblanco en un comunicado hecho público el martes por la noche.
Unas horas después de que la Comisión Antiviolencia haya propuesto sancionar al Atlético de Madrid con 65.000 euros y el cierre total de su estadio durante dos semanas, Gil Marín ha querido salir para recordar que se pretende castigar a 70.000 personas por el "injustificable comportamiento de unos pocos".
"No pretendo justificar el comportamiento de una pequeña minoría que no representa ni al aficionado del Atlético de Madrid ni a los valores del club. Tenemos claro que el comportamiento de esa gente es inaceptable, no los queremos aquí. Estamos cansados de repetir que luchamos contra la violencia y el racismo, pero la realidad es que lo estamos haciendo", apuntó el CEO.
Por su parte, Gil Marín afirmó que llevan años persiguiendo esos comportamientos y expulando a los que los cometen. De hecho, recuerdan que fue la seguridad del club la que localizó a los primeros cuatro identificados que ya han sido expulsados y suspendida su condición de socio.
"Necesitamos información para poder actuar contra los violentos y expulsarles de forma permanente del club", asegura el consejero delegado y recuerda que en el dictamen de Antiviolencia se menciona a seis personas y a otros 20 que están en proceso de identificación.
"Es un problema de todos"
El máximo mandatario colchonero pide "ayuda" para acabar con los violentos. "Por desgracia, no es un problema sólo nuestro, convive en nuestra sociedad, aunque algunos pretendan poner el foco exclusivamente aquí. Es un problema de todos y necesitamos solucionarlo entre todos", afirma.
Esta propuesta de Antiviolencia llega 13 días después de la sanción del Comité de Disciplina de la RFEF en la que se les condenaba a una sanción de 45.000 euros y al cierre parcial del estadio durante tres partidos. A juicio del mandatario están siendo juzgados en dos instancias por los mismos hechos. "No tiene sentido un doble enjuiciamiento", concluye.
A estas dos sanciones hay que añadir los 30.000 euros que le impuso el Comité de Apelación de la UEFA por la muestra de simbología nazi por parte de sus aficionados en el desplazamiento a Lisboa para el enfrentamiento ante el Benfica en la segunda jornada de la Champions League.