La titular del Juzgado de Instrucción número 10 de Valencia ha abierto una investigación por el presunto delito de odio que sufrió el jugador del Real Madrid Vinicius Jr. el pasado domingo en Mestalla. La instructora ha citado a declarar como imputados a los tres jóvenes de entre 18 y 21 años que fueron detenidos el pasado martes y al propio jugador brasileño, que declarará en calidad de perjudicado.
El juzgado ha abierto el procedimiento tras recibir un atestado por un posible delito de odio elaborado por la Brigada de Información de la Jefatura Superior de Policía de la ComunidadValenciana, al que se ha acumulado la denuncia presentada por la LaLiga, personada como acusación particular.
Vinicius declarará en Madrid por videoconferencia y la juez ha pedido que se habiliten todos los medios técnicos necesarios para que el futbolista no tenga que desplazarse a la Ciudad de la Justicia de Valencia. El futbolista ya lo hizo de la misma manera en el procedimiento que sigue abierto en Palma por los insultos que recibió en el partido ante el Mallorca.
La magistrada también ha solicitado al Valencia que conserve todo el material audiovisual registrado por las cámaras de seguridad de Mestalla a partir del minuto 72, momento previo a la denuncia de Vinicius, por si en algún momento de la instrucción fuera necesario. La Policía ya examinó parte de esas imágenes y su contenido se incluye en el atestado que remitió al juzgado.
El club también deberá identificar a los vigilantes de seguridad que se encontraban trabajando en la grada de animación Mario Kempes del estadio de Mestalla el día del partido para que puedan prestar declaración como testigos.
La Eurocopa ha enganchado a una Generación Z que parecía desengañada con el fútbol. Las audiencias reflejan que, en todo el continente, el público joven se está pegando a la televisión durante el torneo. Las cifras globales indican que ha habido un incremento de un 10% en la cuota de pantalla de los partidos con respecto a la edición de 2020 entre los jóvenes de 18 a 24 años. En el caso de España, la emisión en abierto y, sobre todo, la irrupción de jugadores como Lamine Yamal y Nico Williams, con los que esta generación se identifica plenamente, han sido claves.
Si hace dos años un estudio de la European Club Associations (ECA) arrojaba que dos de cada cinco jóvenes entre 16 y 24 años no tenían interés por ver un partido de fútbol en televisión, el pasado viernes, los cuartos entre España y Alemania batieron récords. Ante la pantalla de La1, con la narración de Juan Carlos Rivero, se congregaron 11,7 millones de espectadores, con una audiencia media del 67,9%, que se disparó durante la prórroga hasta el 71,8%. Se trata de la mayor cuota de toda la década. Fue lo más visto en todas las comunidades autónomas, con especial seguimiento en Murcia (78), Castilla y León (78), Madrid (77,1) y Baleares (74).
De estos espectadores, ocho de cada 10 (82,3%) se encuadraban en la franja de edad entre los 13 y los 24 años. España ha sentado ante el televisor a quienes no tenían especial interés por el fútbol. La magnitud de estas cifras se puede comparar con un evento de gran interés para las generaciones más jóvenes, como es Eurovisión. La edición de 2024, también emitida en La1, fue vista por 4,8 millones de espectadores y una cuota media de pantalla del 41,8%, que se elevó hasta el 52,1% en las votaciones. Pero en la franja de edad entre los 13 y los 24 años fue del 66,3%, muy lejos de los datos registrados por la selección.
«Hablan su lenguaje»
Aunque no hay datos de seguimiento auditados por las empresas de medición de audiencias, la King's League es otro de los fenómenos que, a través de redes sociales, tuvo un pico de seguimiento de dos millones de espectadores, cifras superadas en la Eurocopa.
¿Por qué este giro en las preferencias de consumo audiovisual durante este campeonato? Al fútbol le faltaba atractivo para las generaciones más jóvenes, acostumbradas a mayores impactos. En un campeonato de Liga, hay pocas sorpresas y apenas un puñado de aspirantes a los títulos. Eso, en el lenguaje juvenil, se traduce en poca emoción, más allá de cuál sea el formato de la competición y si la emisión es en abierto o en cerrado.
Sin embargo, en un torneo como la Eurocopa hay emoción y aparecen otras variantes, que en España tienen nombre y apellido: Nico Williams y Lamine Yamal. «Que los más jóvenes puedan seguirles e interactuar con ellos es un factor de proximidad e identificación fundamental. Hablan su lenguaje», advierte Àlvar Peris, profesor de Comunicación Audiovisual en la Universitat de València.
«Repunte de la identificación»
Sólo hay un futbolista en España ajeno a todas las redes sociales, Rodri, pero es una rara avis en un mundo donde exhiben su trabajo -y sus patrocinadores- y en muchos casos sus vidas. En el caso de Williams y Yamal, lo hacen con una naturalidad que atrapa a su generación. La complicidad que han desarrollado, sus juegos infantiles en el campo, sus bailes en TikTok y hasta la forma que se expresan -del bro al padreo- atraen a sus iguales, que se sientan ante la tele a verles jugar con descaro, pero también con la expectativa de las reacciones que tendrán, que rápidamente se viralizan. «Sin duda podremos analizar con mayor precisión las razones de este atractivo en los próximos meses», apunta el experto.
Lamine Yamal y Nico Williams festejan el pase a semifinales.EFE
Peris menciona otro factor: «Hay un repunte de la identificación de los más jóvenes con España y la identidad española que puede reflejarse también en el seguimiento de los partidos de la selección», asegura. El «Yo soy español» hace que se pongan ante la pantalla quienes habitualmente ya no se han criado en la fan culture, porque los clubes de LaLiga llevan años olvidándose de crear afición entre los más jóvenes, convirtiendo a los aficionados sólo en clientes.
A la selección ese fenómeno aún no ha llegado y la fidelización, al menos en los grandes campeonatos, aparece de manera espontánea, aunque luego se diluya. Así viene ocurriendo históricamente. La etapa entre 2008 y 2012, con el triunfo en dos Eurocopas y el Mundial de Sudáfrica, provocó una exhibición de la bandera nacional hasta ese momento sin precedentes. Los chicos de De la Fuente pueden volver a conseguirlo sumando a la generación que parecía perdida para el fútbol.
No hay muro que a España se le resista. Ni el que le plantó Italia en Berna, que obligó a la selección a bregar 90 minutos, ni el de lograr un pleno de victorias en fase de grupos de una Eurocopa, algo que nunca había conseguido. Tampoco se resistió a golear porque lo lleva en el ADN. Ahora espera en cuartos de final la anfitriona Suiza.
Había tenido partidos plácidos España en los que ni los sustos la habían desviado de su plan, pero las italianas fueron un enemigo complicado. Se empecinaron en cerrar todos los huecos porque Aitana, de vuelta al once tras la meningitis, avisó pronto de que, con pasillos al área, podría ser letal. Apareció en el minuto 2 para colarse hasta la línea de fondo y no lo volvió a hacer hasta el 26 con un disparo desde la frontal que, para esquivar el bosque azurri, intentó ajustar a la escuadra.
Había revolucionado Montse Tomé el equipo con seis cambios para demostrar su letanía de que tiene 23 jugadoras con hambre y, de paso, protegerse de sanciones en cuartos. No renunció a su pasillo de seguridad con Paredes, Patri Guijarro y Alexia, que fue el mayor faro de España, y tampoco a Mariona. Sin embargo, costó entrar en el duelo que las italianas necesitaban convertir en intenso. Debían puntuar para estar en cuartos y trataron de intimidar corriendo contras cada vez que España dudaba con la pelota.
En una de ellas, Linari estrelló su remate en el larguero. Ni tiempo tuvo la selección de sacudirse el pasmo porque de un saque de banda se vio con el marcador en contra. Descargó Piamonte en Caruso y su disparo lo despejó María Méndez, tocó en Mariona y quedó a los pies de Oliveira. Italia había dibujado el escenario que más le gusta y Alexia pedía calma a sus compañeras. Habían pasado solo diez minutos. Con control, España aceleró el partido y volvió a volcarse en el área italiana. Piso área Athenea desde la orilla derecha, le tiró una pared a Alexia que se la devolvió de tacón para que igualara el marcador. Ese era el camino y tan claro se veía que el seleccionador se arremangó en un gesto que sus jugadoras entendieron.
Italia apretó los dientes porque el punto le colocaba en la fase eliminatoria y buscó que España solo pudiera intentarlo desde lejos. Probó Patri, con todos los caminos cerrados, desde la medialuna, como Aitana. No aparecía la chispa pese a las rupturas de Salma a la espalda de las centrales. No lograban hacer daño por los costados a un equipo que era puro orden Su único recurso era ganar duelos y correr. En uno de ellos, al filo del descanso, Cantore logró poner un centro que Irene Paredes, en un escorzo, despejó con la mano. El VAR avisó a la colegiada rumana Demetriscu pero salvó a Nanclares de enfrentarse a un penalti porque la jugada partió de fuera de juego.
Las italianas, mirando de reojo el Portugal-Bélgica, volvieron de los vestuarios con una intensidad que rebajó de plumazo Patri Guijarro. Athenea, ahora sí, arrancó, se cruzó toda la frontal y su disparo, sin ángulo, lo despejó Lenzini a los pies de la mediocentro mallorquina para batir a la guardameta Giuliani.
Mientras Andrea Soncin buscaba la pólvora de Girelli, Tomé mandó al campo a Vicky para que, si las italianas deshacían su muro, ella se aprovechara. Y lo hizo, convirtiéndose en una aliada de Alexia. Pero antes Nanclares tuvo que volar y sacar una mano que atajó un cañonazo de Cantore. Otra carrera sin premio cuando a su equipo ya no le quedaba aire. Eso dio alas a España.
Con más espacio asomaron Mariona y Alexia se desmelenó encadenando ocasiones. La más clara se la regaló Vicky para un disparo cómodo que cruzó en exceso. Como si quisiera redimirla, Aitana golpeó de rosca buscando el poste y obligando a Giuliani, con molestias desde la primera parte, a evitar el tercero. Ese lo tuvo María Méndez en un cabezazo a saque de esquina. Se lamentó más aún de no haberlo conseguido cuando Paredes sacó bajo palos un remate desesperado de Serturini. La guinda la tenía reservada Esther, a pase, cómo no, de Alexia.
Mundial de Fútbol Femenino
INMA LIDÓN
@inma_lidon
Actualizado Miércoles,
16
agosto
2023
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01:31Ver 13 comentariosLa sevillana se sacó la espina de haberse...