En 2019 a Burrow le diagnosticaron esclerosis lateral amiotrófica
El momento en el que Sinfield cruza la meta con su amigo Burrow.BBC
El entrenador británico de rugby Kevin Sinfield ha protagonizado una emotiva escena al correr la maratón de Leeds y cruzar la meta junto a su amigo Rob Burrow, ex jugador de rugby que fue diagnosticado de ELA en 2019.
En un vídeo publicado por la BBC se puede ver como Sinfield, que empujaba la silla de ruedas en la que se encuentra Burrow, para justo antes de cruzar la meta, le coge en brazos y cruza la meta con él.
Burrow y Sinfield fueron compañeros de equipo en Leeds y ambos jugaron también para la selección de rugby de Inglaterra.
Desde que en 2019 Burrow fuese diagnosticado de esclerosis lateral amiotrófica, su amigo ha realizado una gran labor de concienciación sobre la enfermedad. De hecho, ha corrido varias carreras para recaudar fondos para la enfermedad que padece su amigo.
La vanidad del fútbol la representa el Balón de Oro, un éxito comercial que saca a los protagonistas del verde para colocarlos en la alfombra roja, pero que no siempre hace verdadera justicia al fútbol. Este año está abierta la veda, sin un Messi ni un Cristianoimperators, por lo que la primera semifinal de la Liga de Naciones era parte del pulso entre Dembélé y Lamine Yamal por el premio. Esa fue la razón por la que el azulgrana lanzó el penalti del que fue objeto para reclamar foco, aunque no lo necesitara, porque su prestación, con otro gol incluido, fue superior a la de Dembélé, como lo fue la de España sobre Francia, aunque por menos margen de lo que decía un inflamado marcador hasta que el emocionante final repartió mejor los méritos de unos y otros.
Dembélé ha ganado una Champions histórica con el PSG, al margen de todos los títulos en su país, y oposita al Mundial de clubes. Lamine aspira a la Liga de Naciones, después de haber ganado también todo a nivel doméstico con el Barcelona. En ambos casos integrados en los mejores proyectos colectivos de los últimos dos años, sea la España que ganó las últimas Eurocopa y Liga de Naciones, el Barça reconstruido por Hansi Flick o el PSG de Luis Enrique. Al contrario, un Mbappé muy goleador, Bota de Oro en su primer año en el Madrid, se ha visto penalizado por el mediocre curso de los blancos. Sea para quien sea el Balón de Oro, Dembélé o Lamine, tendrá, pues, un sentido coral. Que no lo olviden.
La dimensión de la Champions no tiene comparación con ningún otro trofeo, y más de la forma en la que la ha conquistado el PSG, hecho que confiere ventaja a Dembélé para un premio francés que se entrega en París. A sus 28 años, el delantero del PSG parece estar en su cenit, mientras Lamine, a los 17, encuentra en ese mismo lugar su punto de partida. No alcanzó la finalísima de Múnich, pero su perfomance en la semifinal ante el Inter, ida y vuelta, fue propia de un jugador de época, por lo que hizo y por la personalidad y liderazgo con la que lo acometió.
Luis Enrique habló del sacrificio defensivo por el que un goleador como Dembélé merecía un premio en el que el asturiano no cree. Lo de Lamine, sin embargo, es otra cosa, una influencia fulgurante y colosal, en el Barça, en la selección y en el fútbol mundial.
Los trileros abundaban en las calles de España. Todavía es posible ver algunos, pero, hoy, los percibimos como personajes asociados a otro tiempo, extinguido en el tardofranquismo. El juego del Trile, también conocido como la Bolita o la Mosqueta, consiste en mover rápidamente una bola entre cubiletes y adivinar dónde se encuentra. Los trileros suelen tener compinches que indican sigilosamente a quien realiza la apuesta. Después de ganar, aumenta la puja y, entonces, pierde. Los trileros del fútbol, desgraciadamente, no son cosa del pasado, como ha puesto de manifiesto el último y vergonzante episodio en la Federación, desvelado por Esteban Urreiztieta. Al menos, con un toque de modernidad, al cambiar los cubiletes por un excel donde el estadio de Balaídos, uno de los aspirantes a albergar el Mundial 2030, aparecía y desaparecía. Los trileros de la Federación, sin embargo, han ido más allá de los de la calle, porque además de estafar al que jugaba, traicionaban la ética de los propios estafadores, al grabarse en secreto unos a otros. Una práctica amoral extendida en un lugar podrido, percibido en las alturas del fútbol como el Tercer Mundo de la gobernanza de este deporte, muy por detrás de Marruecos, una organización que no parece únicamente una Federación de trileros, sino también de 'Villarejitos'.
El excel de María Tato enviado a la FIFA tiene, en realidad, el mismo valor que una invitación de boda. Se ruega confirmación. Nada más. En Zúrich lo deciden todo, también con quién casarse, desde que el organismo de Gianni Infantino convirtió los comités organizadores en comités de bienvenida, antes de Qatar 2022, y estableció un bureau ad hoc para cada campeonato. En 2026 o inicios de 2027, la inspección de la FIFA visitará estadios en los tres países organizadores, no únicamente los recintos del excel, y tomará sus decisiones sin que viejas cuentas pendientes, como las que tienen Abel Caballero y Rafael Louzán, supongan una variable.
El Gobierno español se ha situado en lo políticamente correcto, al pedir a la FIFA que aumente de 11 a 13 las sedes concedidas a España y de ese modo evitar conflictos de índole territorial. José Manuel Rodríguez Uribes envió, el pasado 26 de julio, una carta al secretario general del organismo, el sueco Mattias Grafström, en la que se refería a Vigo y Valencia como ciudades históricas, de tradición futbolística, claves en la vertebración territorial del país, al tiempo que abogaba por el justo reparto de los «beneficios económicos, sociales y emocionales».
"Si con estos dirigentes lo ganan todo..."
La FIFA no está cerrada a modificaciones, pero aumentar las sedes en España significaría, posiblemente, tener que hacerlo en Portugal y Marruecos, cuyo trabajo eficaz y en silencio es puesto como ejemplo en Zúrich, especialmente el del país africano, frente a los constantes escándalos y cambios de la Federación Española. «¿Si con estos dirigentes lo ganan todo, cuánto más ganarían con otros?», se preguntan, entre risas y asombro.
María Tato, durante su entrevista en EL MUNDO.Alberto Di LolliMUNDO
Fernando Gomes acaba de dejar la presidencia de la Federación Portuguesa de Fútbol, después de tres mandatos, para liderar el olimpismo del país luso. Un hombre muy bien visto en la FIFA, que había cargado de sensatez la candidatura, a la que ahora contribuirá en otro rol. En Zúrich también están agradecidos a Marruecos, no sólo por el impulso del fútbol en el país, también por su mediación diplomática ante Arabia para que prorrogara su interés por organizar el Mundial de 2030 a 2034. Ya es suyo. Marruecos construye un gran coliseo en Casablanca para el Mundial. No parece que peligre la final, con Florentino Pérez como garante del Bernabéu, en fantásticas relaciones, además, con Infantino, que le dio a Vinicius el Balón de oro sin oro.
La final es la guinda del pastel, pero el pastel está por repartir, y para ello Marruecos está formidablemente situado, con un posición estratégica clave como aliado de Estados Unidos y puente con el resto del mundo árabe, y un cuerpo diplomático eficaz y volcado en una cuestión de Estado. Para el Gobierno español, por ahora, el Mundial es cuestión de la Federación.
Pasividad en el Gobierno
La prueba es cómo la chapuza de los excel ha dejado mudo al Consejo Superior de Deportes, ante la dualidad de observar cómo un proyecto estratégico para el país empieza en las viñetas del cómic y la imposibilidad de intervenir la Federación, pese a la sucesión de escándalos. No hay 155 que lo posibilite, por supuesto, pero la alternativa de optar por un papel escrupulosamente político es lo que convierte a la política en inútil.
Sólo una acción penal podría explorar las acusaciones del alcalde de Vigo contra Louzán, al que señala por la exclusión de Balaídos en el segundo excel, como si se tratara de una venganza entre familias gallegas. Lo que, en cualquier caso, ha quedado acreditado es el bajo nivel profesional de la comisión a la que se encargó el trabajo. Una constante en una Federación donde abunda el nepotismo, con hijas e hijas por los despachos, y donde tener un pasado como futbolista, encajarse un buen traje y poner voz de radio no garantiza el nivel. Nivel tiene y de nivel sabe Javier Tebas, en la posición más cómoda de toda su etapa: la Federación hace lo que dice, pero el presidente de la Liga no tiene responsabilidad en lo que hace. Cuidado, no obstante, con los efectos colaterales si llegan las explosiones, sobre todo con enemigos poderosos de verdad.
Rafael Louzán, presidente de la Federación.EFE
En Las Rozas muchos temieron que la crisis de los estadios pudiera ser la explosión definitiva. La razón es que la Federación es presa de su propia dinámica, de su gangrena, y nadie sabe hasta dónde puede haber sido grabado y hasta dónde pueden llegar sus whatsapps. Si María Tato tiene algunos comprometedores, únicamente ella lo sabe y sólo estaría obligada a aportarlos en un proceso judicial. Los mails con Louzán de la ya ex ejecutiva durante el proceso de selección de los estadios revelan que existía una conexión, nada más. Los supuestos whatsapps del miedo, sin embargo, desataron el pánico en una semana complicada en la casa, en la que el eficaz cortafuegos de su comunicación hizo muy bien su trabajo y puso a salvo a Louzán. El presidente sólo habló después de que María Tato cerrara su salida. La comunicación en la Federación es como atravesar un arrozal en los dominios del Vietcong. Nunca sabes de dónde puede llegar el siguiente disparo o el siguiente whatsapp. Continuará...
El pulso entre Lando Norris, Max Verstappen y Oscar Piastri para proclamarse campeón del Mundial 2025 se resolverá el próximo domingo en el GP de Abu Dhabi. De momento, el británico cuenta con 12 puntos sobre el piloto de Red Bull, mientras su compañero en McLaren queda a 16 de distancia. Este desenlace a tres bandas en la última carrera, donde Norris vuelve a partir como favorito, reeditará algunas de las batallas más memorables de la F1.
A lo largo de estos 75 años de historia hubo 10 ediciones en que el título se resolvió en la última carrera con tres aspirantes en liza. Desde 1950, con Juan Manuel Fangio, Nino Farina y Luigi Fagioli en el GP de Italia, hasta el memorable cierre de 2007, con Lewis Hamilton, Fernando Alonso y Kimi Raikkonen en el GP de Brasil. Sin olvidar las resoluciones de 1959, 1964, 1968, 1974, 1981, 1982, 1983 y 1986.
Sin embargo, la única vez que cuatro pilotos llegaron con opciones a la última carrera fue en 2010, cuando Alonso se presentó en el GP de Abu Dhabi con 24 puntos de ventaja sobre Hamilton, 15 sobre Sebastian Vettel y ocho sobre Mark Webber. Finalmente, un clamoroso error en la estrategia de Ferrari terminaría dejando en bandeja el título al alemán de Red Bull.
Hoy, 15 años después, Norris, Verstappen y Piastri regresan a Yas Marina para dilucidar un Mundial con numerosos puntos en común respecto a 2007. No sólo por las zozobras internas de McLaren, que le han hecho desperdiciar una amplia ventaja, sino por los asombrosos paralelismos en las cifras. Si trasladamos el sistema de puntuación de 2007 al actual, Raikkonen partió también con 12 puntos de déficit, al igual que sucede hoy con Mad Max. Estos son todos los escenarios posibles el próximo domingo:
Norris será campeón si:
- Gana la carrera
- Termina segundo
- Termina tercero
- Termina cuarto y Verstappen no gana la carrera
- Termina quinto y Verstappen no gana la carrera
- Termina sexto y Verstappen no gana la carrera y Piastri no gana la carrera
- Termina séptimo y Verstappen no gana la carrera y Piastri no gana la carrera
- Termina octavo y Verstappen queda tercero o peor y Piastri no gana la carrera
- Termina noveno y Verstappen queda cuarto o peor y Piastri no gana la carrera
- Termina décimo y Verstappen queda cuarto o peor y Piastri queda tercero o peor
- No puntúa y Verstappen queda cuarto o peor y Piastri queda tercero o peor
Verstappen será campeón si:
- Gana la carrera y Norris queda cuarto o peor
- Termina segundo y Norris queda sexto o peor y Piastri queda tercero o peor
- Termina tercero y Norris queda noveno o peor y Piastri no gana la carrera
Piastri será campeón si:
- Gana la carrera y Norris queda sexto o peor
- Termina segundo y Norris queda noveno o peor y Verstappen queda cuarto o peor