Osasuna es el primer club en usar el reconocimiento facial.
La problemática de la utilización de sistema biométricos en la entrada en los estadios de fútbol no es, desde luego, menor. La Sentencia del Tribunal Supremo de 2 de julio de 2017 ya planteó que la utilización de estos métodos no suponía, en si misma
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El Girona rozó con los dedos la posibilidad de interrumpir la marcha triunfal del Liverpool en la Champions, pero Europa volvió a darle la espalda. Los reds, gracias a un penalti concedido por el árbitro a instancias del VAR y transformado por Mohamed Salah, sumaron una nueva victoria que les permite seguir liderando la clasificación y que deja las opciones de los locales de seguir adelante pendientes de un hilo aún más fino. Para lograrlo, están obligados a ganar tanto al Milan, en San Siro, como al Arsenal, en Montilivi y esperar a que alguno de los rivales que están por encima dé algún traspiés. [Narración y estadísticas (0-1)]
Nada invitaba a pensar en un desenlace así en una primera parte en la que el gran hueco que hay entre ambos en la clasificación no se reflejó sobre el terreno de juego. Tal vez el equipo inglés tuvo las llegadas más claras, casi siempre perfectamente contrarrestadas por un Gazzaniga tremendamente seguro. Las opciones locales, mientras, si bien un poco más escasas, tampoco estuvieron del todo exentas de peligro. Sobre todo, la de Yáser Asprilla cuyo duro disparo desde fuera del área, camino de firmar una curva envenenada, acabó finalmente por encontrarse con una acción también de gran mérito de Alisson.
El conjunto de Míchel, tratando sobre de todo de hacerse fuerte en defensa y recurriendo a la capacidad para incorporarse al ataque tanto de Alejandro Francés como de Miguel Gutiérrez, hizo soñar a los hinchas de Montilivi, algo escarmentados tras los recientes tropiezos en Copa del Rey y Real Madrid.
El penalti decisivo
Quizás envalentonado por su buen primer tiempo, el Girona amenazó muy pronto al Liverpool tras el descanso. Solo para ver, no obstante, cómo su rival lo encerraba en las inmediaciones del área. Hasta que el árbitro, Benoit Bastien, a instancias del VAR, acabó señalando un penalti de Van de Beek sobre un Luis Díaz que Salah, tras unos instantes de suspense, se encargaría de transformar. Tras el tanto 0-1, los de Míchel parecieron encontrar ánimos renovados para buscar la portería rival. Casi siempre, con un exceso de precipitación que enviaba una y otra vez al garete sus posibilidades.
Los visitantes, además, también tuvieron alguna opción más para sentenciar. Sobre todo, por medio de un Alexander-Arnold cuyos disparos se vieron una y otra vez abortados por el portero local. Ni unos ni otros lograron que el marcador volviera a moverse y la derrota final convierte las opciones gerundenses de meterse en el playoff en una misión ya casi del todo imposible.
Maccabi 70 Real Madrid 99
LUCAS SÁEZ-BRAVO
@LucasSaezBravo
Actualizado Martes,
28
noviembre
2023
-
22:41Paliza histórica de los blancos a un rival desconectado....
Nada más cruzar la meta, el mensaje de Giampiero Lambiase supuso la primera descarga. "El karma es algo maravilloso. Hoy no has conducido innecesariamente despacio", espetó el ingeniero de pista a Max Verstappen, incontestable ganador tras liderar las 57 vueltas del GP de Qatar. No se trataba de la habitual enhorabuena, sino de fuego de artillería. Pocas horas después de la extraña penalización que le hizo perder la pole, Red Bull ajustaba cuentas con George Russell.
Fue la decimocuarta carrera que Mad Max domina de principio a fin. Un registro con el que supera a Jim Clark y que ya le deja sólo por detrás de Lewis Hamilton, Ayrton Senna y Sebastian Vettel. Sin embargo, ni ese detalle, ni la recuperación de un monoplaza que tras la carrera al sprint, él mismo comparó con un "coche de rallies", iba a distraerle de su propósito.
El tetracampeón eligió los micrófonos de Viaplay, el servicio de streaming televisivo que ejerce como uno de sus patrocinadores, para lanzar toda su munición contra Russell. Le preguntaron si pensaba hablar con él tras lo sucedido ante los comisarios y él contestó con un "no, por ahora no". "Siempre se muestra muy educado ante las cámaras, pero cuando le conoces en persona, se convierte en una persona completamente diferente. Realmente no le soporto. Es mejor que se vaya a la mierda, no quiero tener nada que ver con él", zanjó.
El 'parc fermé' de Bakú
Las escenas del sábado en la sala de reuniones de Losail supusieron el casus belli para el holandés. "He estado muchas veces en mi vida ante los comisarios y nunca he visto a alguien tratando de joder tan duro a un rival", confesó. "Fue ridículo cómo quería que me castigaran, así que me cabreó mucho. Respeto a muchos pilotos, pero ayer perdí completamente el respeto por él".
El abismo que hoy separa a Verstappen y Russell empezó a ahondarse durante la sprint race del GP de Azerbaiyán 2023. Al correoso duelo de las tres primeras curvas hubo que añadir la bronca en el parc fermé. Mientras el británico se defendía de los ataques apelando a las imágenes de la cámara on board, su adversario recurría a la crudeza del insulto: "Gilipollas".
Ahora, la situación se antoja aún más preocupante. No sólo porque Russell ejerce como director de la asociación de pilotos (GPDA), sino por el cisma que podría desencadenar en la parrilla. Y es que no corren buenos tiempos para la GPDA, enzarzada con la Federación Internacional (FIA) a propósito de las sanciones por lenguaje malsonante y la precipitada destitución de Niels Wittich como director de carrera.
Russell, Sainz, Verstappen y Pérez, durante el 'drivers parade' en Losail.EFE
Horas antes de que se diera la salida, Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, replicó a la carta abierta publicada por la GPDA: "¿Tenemos que explicarles los motivos de nuestras decisiones? Cuando cambia algo en los equipos, ¿nos lo cuentan ellos? No, nadie tiene que hacerlo. Son nustras reglas y las aplicamos como creemos". A juicio del mandatario emiratí, los pilotos han de "concentrarse en lo que mejor saben hacer, que es correr".
A Russell, cuarto en la meta de Losail, no le queda sino aferrarse a la última prueba del año, donde volverá a cruzarse con Verstappen. Quizá también cuando se apague el semáforo de salida. "Sinceramente, esperaba que chocásemos en la primera curva, pero se lo pusimos fácil, porque tanto Lewis como yo hicimos una salida horrible", rememoró, no sin cierto sarcasmo. Asimismo, el ex piloto de Williams dilucidará el domingo otro duelo histórico frente a Hamilton en Yas Marina. Porque después de 67 carreras, repartidas a lo largo de tres temporadas juntos, ambos han sumado 685 puntos para Mercedes.
"Ha estado bastante histérico"
Curiosamente, durante la pasada primavera, los rumores en el paddock apuntaban a la llegada de Verstappen al garaje de Toto Wolff. De aquella hipotética alianza, a este clima casi bélico, al que Christian Horner quiso arrojar su propia lata de gasolina. "La sanción de ayer se basó más bien en la histeria de George, que ha estado bastante histérico este fin de semana", abundó el team principal de Red Bull.
Quizá porque el próximo año espera aún mayores dificultades por parte de Mercedes, McLaren o Ferrari. O puede que por tantas causas pendientes. El caso es que ni en las dos últimas carreras, con todo decidido para ellos, el tercer clasificado del Mundial 2024 ha querido conceder un respiro. "Quedar por detrás de McLaren y Ferrari nos va a permitir más horas de trabajo en el túnel del viento", ironizó Horner.
Ahora queda por resolver la delicadísima situación de Sergio Pérez, que por séptima vez en 2024 se quedó ayer a cero. El mexicano quemó el embrague cuando parecía muy bien perfilado para la quinta posición. "Le apoyaremos hasta que caiga la bandera a cuadros en Abu Dhabi y dejaremos que decida él mismo su futuro", deslizó Horner. Con sus cuatro puntos de ayer -los primeros de todo el año al volante del Sauber- Guanyu Zhou pudo doblar el botín del mexicano en las cuatro últimas carreras.