La fuente está seca

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Queda claro que, si no puedes ganar ni a Cabo Verde, el índice de posibilidades de conquistar el Mundial cae hasta el infierno. Siempre aparece el argumento de que la España campeona del mundo en Sudáfrica perdió su primer partido ante Suiza.

En cualquier caso, entre la propaganda informativa, fomentada por los propios jugadores y, sobre todo, por un seleccionador al que el ego empieza a corroer como si fuera kryptonita, hay demasiado triunfalismo.

Hace apenas unas horas, De la Fuente subrayaba con vehemencia: “Tenemos al mejor centro del campo, con el Balón de Oro, Rodri, y con Zubimendi, que también puede ganarlo”. Me quedé estupefacto. ¿Hasta dónde ha llegado a creerse este técnico sin carisma?

Habla mucho de la familia, como si fuera su propia mafia. Esa retórica se le ha quedado pasada de moda. Lo cierto es que a Rodri ni se le espera por culpa de su lesión; Fabián Ruiz es sólo un centrocampista cumplidor, un jugador vulgar al que hizo actuar por la derecha cuando en el PSG juega habitualmente por la izquierda, su perfil natural.

Por no hablar de Oyarzabal, que hoy parece una versión agotada de sí mismo. España no tiene goleadores. Lamine Yamal tampoco ejerció de Mesías. Incluso a De la Fuente le faltó valentía, con una de sus decisiones de “entrenador iluminado”: la absurda inclusión de Gavi, además por la banda izquierda. Eso demuestra que el seleccionador cree gozar de una especie de inmunidad futbolística.

Pedri fue un jabato inteligente. El único que parecía saber jugar al fútbol, con la ayuda de un espectacular Cucurella, que aparecía allí donde estaba el balón. En cuanto al caso de Ferran, quizá le hayan sentado mal las llamadas de Luis Enrique. También se ha quedado seco.

De la Fuente juega con un sistema que se ha quedado viejo. Demasiado toque, demasiados jugadores por dentro y muy poca velocidad. Además, los futbolistas han llegado tiesos físicamente. Es el camino perfecto hacia la esterilidad ofensiva.

Cabo Verde se limitó a correr, defenderse y demostrar que posee un físico de gigantes. No creo que haga mucha fortuna en el Mundial, aunque nunca se sabe. No hay que olvidar que dejó fuera a Camerún para clasificarse.

Francamente, seguro que España mejorará. Pero la pregunta es: ¿hasta dónde? No hay un goleador de referencia. Y con Laporta en la grada, De la Fuente sintió pánico a la hora de sacar a la inevitable Lamine Yamal.

kpd