Guante de seda y puño de hierro. Enrique Riquelme, propietario de Cox, ha tardado poco más de 24 horas en responder al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, de manera firme pero respetuosa tras ser aludido de manera indirecta en su rueda de prensa del martes en Valdebebas. Uno de los “niños”, como despectivamente se refirió a él el máximo mandatario blanco, ha utilizado la carta como medio de contestación a las veladas acusaciones de que querían “quitar el Real Madrid a sus socios”.
Desde un foro de un diario mexicano, el empresario bromeaba este miércoles con el presentador sobre la posibilidad de aspirar a la presidencia del Real Madrid. “No sé si se hizo noticia por eso o porque tengo acento mexicano”, bromeó poco antes de anunciar que había enviado una misiva abierta al actual máximo mandatario blanco. “Como madridista, siempre estaré disponible para el Real Madrid”, ha añadido en esa cita.
En la aludida carta, de poco más de 500 palabras, el alicantino ha viajado desde el halago hasta la advertencia, la amenaza velada. No se ha arredrado un joven de 37 años ante el poderoso empresario de casi 80. “Dirijo una empresa de 170.000 trabajadores y un volumen de negocio de 50.000 millones de euros”, se jactaba Florentino el martes ante una sala de prensa en Valdebebas abarrotada. Eran los viejos trucos de boxeador veterano, golpear primero y exhibir músculo.
No le han servido frente al pujante púgil que viene de cerrar una operación de 4.000 millones de euros tras comprar la filial mexicana de Iberdrola, que ha multiplicado el valor de su compañía hasta situarla en un valor de 1.000 millones. Desde el país americano ha mandado su nota el empresario. Su comunicado y su advertencia. Sus halagos y sus peticiones. En ese territorio se ha movido el mensaje del posible candidato a la presidencia del Real Madrid en este adelanto electoral que anunció el presidente.
Reproducción de la carta que el empresario Enrique lt;HIT gt;Riquelme lt;/HIT gt; ha enviado al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez DEPORTES, FUTBOLMUNDO
“Estimado Presidente, permítame trasladarle, antes de cualquier otra consideración, mi más sincero respeto y agradecimiento por todo lo que usted ha representado para el Real Madrid durante estas últimas décadas”. Lo dice el socio número 43.858 del Real Madrid Club de Fútbol, una persona aficionada al club blanco desde pequeño. Alguien que también sabe apreciar las bondades conseguidas y enumeradas en Valdebebas por el mandatario blanco. El mejor club del siglo XXI, siete Champions y siete Ligas (menos otras siete “que le robaron” según el presidente), una de las mejores marcas mundiales y, como escribe Riquelme, “la entidad deportiva más admirada del mundo”.
Lanza el joven, no se sabe si con segundas o con primeras, que entiende perfectamente que “cualquier decisión que adopte estará guiada por su amor al Real Madrid y por su deseo de proteger la institución”. Tenía Florentino tres años más de mandato, las últimas elecciones celebradas en enero de 2025, en las que no había más candidatos, así se lo permitían. Sin embargo, el máximo mandatario blanco ha querido adelantarlas “para defender a los socios del Real Madrid”. Pero dice Riquelme que en estos momentos el “madridismo merece tiempo, serenidad y reflexión”.
Tiempo y reflexión
Tras los halagos, comenzó el texto a virar hacia la petición de tiempo que el candidatable cree imprescindible para fomentar “la participación real de los socios y madridistas del futuro”. “Nuestro Club, tras casi veinte años sin un proceso electoral participativo donde se convoca a los socios a construir juntos el Real Madrid, mantiene unos plazos reglados que no se corresponden con el fomento de la participación y escucha que requieren las democracias modernas”, escribe. Y lo cierto es que los estatutos del club, tan pronto se publiquen las elecciones en el Tablón de Anuncios del club y dos periódicos de Madrid, conceden tan sólo 10 días para presentar las candidaturas. “Los socios, repartidos por toda España y en el extranjero, merecen tiempo y sosiego para debatir con calma el futuro del Real Madrid”, apunta.
Así, Riquelme pide a Florentino un diálogo para tener la posibilidad de acordar “un proceso más amplio” para realizar un proceso más “transparente e innovador” que permita asegurar “otros veinte años de estabilidad, liderazgo y grandeza para el Real Madrid”. Lo hace, además para garantizar “la unidad del madridismo” como “el mejor legado para el futuro del Real Madrid”.
La advertencia
Pero, entre halagos y peticiones, Riquelme se hace mayor dentro del propio texto y se quita la etiqueta de “niño” que le puso Florentino. “He de dejar claro, para evitar insinuaciones que desvíen el objetivo último de esta propuesta de diálogo y unidad, que cumplo con todos los requisitos económicos y de antigüedad para presentar una candidatura”, escribe alguien que posee el 65% de Cox según la CNMV, lo que supone unos 600 millones de euros de una compañía cuya acción se ha estabilizado por encima de los 10 euros. Muy por encima de los 187 necesarios como aval personal que marca el artículo 40 de los estatutos del Real Madrid, así como los 20 años de socio, requisito que también cumple.
Riquelme sueña y ha soñado con presidir el Real Madrid, como dijo en una entrevista que concedió a la Cope en 2021. Un objetivo que pudo parecer inalcanzable en algún momento, pero que hoy ya no resulta una quimera. Florentino ha querido ningunear como rival y le ha retado en la arena. “Veremos si recogemos el guante los próximos días y da tiempo a hacer algo que tenga sentido y siempre lo haré pensando en lo mejor para el Real Madrid”, ha dicho en el foro. Los requisitos los cumple, falta saber si también tendrá los apoyos.







