La derrota del Atlético: del cambio de hotel que no funcionó a la triste despedida de Griezmann

La derrota del Atlético: del cambio de hotel que no funcionó a la triste despedida de Griezmann

El Atlético de Madrid ya no volverá nunca más al Courthouse Hotel de Shoreditch, al noreste de Londres, en el que la habitación supera los 350 euros por noche. Al menos, mientras Diego Simeone siga siendo el entrenador rojiblanco. La cábala del argentino con el cambio de cuartel general, tras haber sido derrotado también en la fase de grupos, tampoco ayudó a que el equipo rojiblanco se plantara en su cuarta final de Champions de toda su historia, la tercera con el argentino en el banquillo. Quizás los fuegos artificiales que lanzaron unos vándalos la madrugada anterior al encuentro afectaron a una plantilla que no supo cómo hincarle el diente a un Arsenal muy serio y que esperará en Budapest al Bayern o al PSG.

La temporada del Atlético de Madrid concluyó con el silbato del alemán Daniel Siebert, con 3.000 aficionados rojiblancos en la grada visitante del Emirates Stadium combinando las lágrimas con los ánimos a su equipo. A nadie le importan ya los cuatro duelos ligueros que quedan. Los huevos, tras la monumental decepción sufrida en La Cartuja hace poco más de dos semanas en la final de Copa perdida ante la Real Sociedad, estaban puestos en la cesta de la Champions. Por desgracia para ellos, ha vuelto a salir cruz.

Son siete las semifinales que ha alcanzado el Atlético en toda su historia, y cuatro de ellas las ha conseguido bajo la batuta de Diego Simeone. El Real Madrid, como en las finales de Lisboa y Milán, es la bestia negra también en esta fase con dos eliminaciones, en 1958/59 y 2016/17. Mientras que el Arsenal se suma ahora al Ajax (1970/71) como el otro contendiente que ha fulminado a los rojiblancos en el penúltimo escalón de la máxima competición europea. En 1973/74, 2013/14 y 2015/16, los colchoneros consiguieron eliminar a Celtic, Chelsea y Bayern de Múnich, respectivamente.

Griezmann, camino a Orlando

Y eso que el histórico contra el Arsenal era igualado entre ambos equipos hasta el duelo de este martes. Pese a que sólo se han enfrentado en seis ocasiones, cinco si contamos partidos oficiales, son tres victorias inglesas, aunque una británica fue en un amistoso, dos empates, y otra del Atlético. No obstante, los colchoneros habían eliminado a los ingleses en las otras semifinales en las que se habían cruzado. Fue en la Europa League de 2017/2018, que terminó con el título en las vitrinas rojiblancas con un gol de Gabi y el doblete de Griezmann ante el Olympique de Marsella.

No podrá tener el francés la despedida que quería. Se escurrió Budapest entre los dedos y la marcha de Griezmann a Orlando será sólo con el cariño de su público, pero sin ningún título bajo el brazo. Se irá, eso sí, como máximo goleador de la historia del Atlético de Madrid, con 212 tantos de rojiblanco. No será éste finalmente el «año increíble» que presagiaba el francés en el Atlético de Madrid, porque los chicos de Matarazzo y Arteta no le han dejado.

También se le escapó a Simeone. Su traje negro habitual, con el que recorrió en numerosas ocasiones la banda del Emirates, no le trajo la suerte que el argentino necesitaba para llegar a la final de la competición más exigente a nivel de clubes. Pese a aspirar al doblete, el curso terminó como un fracaso para un entrenador que ha conseguido ocho títulos en el banquillo rojiblanco. Se ha escapado, eso sí, el as de bastos. La Champions que el club ansía desde la primera derrota ante el Bayern en 1974 y que duele tras las decepciones en Lisboa (2013/14) y Milán (2015/16) ante el Real Madrid.

No fue esto una final perdida, pero sirve como una nueva muesca en el «dolor» como «fuerza para volver a intentarlo». Esa frase que Simeone pronunció tras la derrota en Milan refleja que el equipo ha crecido más con las decepciones que con los éxitos. Son los rojiblancos un club que tienen el honor de llevar 13 temporadas consecutivas disputando la Champions, un mérito que sólo ostentan otros cinco gigantes europeos y, el año que viene, repetirán el asalto a este escurridizo título.

kpd