Jugadores atrapados, partidos suspendidos y mucha incertidumbre: el caos geopolítico golpea la Euroliga

Jugadores atrapados, partidos suspendidos y mucha incertidumbre: el caos geopolítico golpea la Euroliga

La Euroliga ha devenido en una odisea geopolítica. Zarandeada desde hace tiempo tanto por la invasión de Ucrania (los equipos rusos, incluso el CSKA de Moscú, que es uno de los propietarios de la competición, fueron excluidos en 2022) como por el conflicto en Oriente Próximo, la guerra en Irán ha vuelto a desafiar el normal desarrollo de la máxima competición de clubes europeos. Ahora mismo, con dos equipos de Israel y uno de Dubai, todo son incertidumbres.

A falta de más reuniones, la primera medida, tomada este lunes, fue la de suspender oficialmente dos encuentros de esta jornada, la 30, a causa de «la situación actual en la región y la consiguiente imposibilidad de viajar tras el cierre temporal del espacio aéreo». Tanto el derbi israelí entre Maccabi y Hapoel de Tel Aviv (la propia liga hebrea se ha detenido) como el duelo entre el Partizán y el Dubai se iban a disputar este jueves. La Euroliga evaluará con los equipos afectados las mejores opciones para reprogramar los partidos, «siguiendo de cerca los últimos acontecimientos y manteniendo una comunicación constante con las autoridades locales e internacionales, así como con todas las organizaciones pertinentes, para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los involucrados». También fue suspendido el Hapoel-París que se debía disputar este martes en La Mano de Elías (un duelo que ya no pudo acontecer en diciembre).

El conflicto en Gaza ya supuso todo un desafío logístico. Hasta diciembre, los equipos de Israel no pudieron disputar sus encuentros en Tel Aviv. El Maccabi pasó su destierro en Belgrado. Y el Hapoel, debutante en la Euroliga, en el Arena Botevgrad de Bulgaria. La paradoja es que, cuando volvieron a su país (no sin polémica), ambos pudieron jugar sus encuentros en sus pabellones, con público en las tribunas. Sin embargo, muchos de los que jugaron a domicilio (entre ellos Barcelona y Madrid), lo hicieron con las gradas vacías por medidas de seguridad. Toda una ventaja deportiva de la que muchos se quejaron.

«Los equipos rusos no han disputado la Euroliga los últimos cuatro años y ahora, con la situación de los clubes de Israel, ¿cómo van a afectar las relaciones a partidos entre los turcos y ellos? El resto de la temporada está en riesgo», ha protestado el presidente del Partizán, Ostoja Mijailovic, quien además ha tenido que afrontar el problema de que varios de sus jugadores se han quedado atrapados en Dubai, donde estaban de vacaciones (Dylan Osetkowski, Duane Washington y Shake Milton). «Hablamos con ellos constantemente y están a salvo. Le agradecemos al club de allí la disposición para que puedan entrenar. No puedo valorar cuándo van a volver, porque no sería profesional, pero hemos recibido la promesa de que fletarán un chárter con los chicos del Dubai Basketball que irá a Omán. Pero no se sabe cuándo», aclaró.

Dzanan Musa, en un partido reciente del Dubai Basketball.EFE

No son los únicos en problemas allí. Sarunas Jasikevicius y otros dos miembros del Fenerbahçe (el jugador Armando Bacot y el fisioterapeuta español Jaime Capella Bouza) también se quedaron varados en la capital del emirato. En Abu Dhabi, el mismo sábado en que EEUU bombardeó Irán, quedó suspendido el torneo Next Generation (de jugadores sub-18) de la propia Euroliga. Y, desde ese día, todos los equipos y sus cuerpos técnicos se encuentran a la espera de que se reabra el espacio aéreo, retenidos en sus hoteles. Entre ellos, los jóvenes del Real Madrid y el Valencia. «Súper orgulloso de todos estos chicos y no hablo deportivamente (que también), en situaciones especiales aparecen las personas especiales y ellos lo son», escribió el entrenador blanco, Javi Juárez, en sus redes sociales.

Aunque la Euroliga es la máxima competición continental, esta temporada vio cómo sus propias fronteras se ampliaban con la inclusión del Dubai Basketball, un equipo que nació en 2023 y que firmó un contrato a cambio de una alta cantidad de dinero (nunca se especificó) hasta 2030. Para hacerle hueco, la competición se amplió de 18 a 20 equipos. El Dubai, que juega sus partidos en el Coca Cola Arena (17.000 espectadores), también disputa la Liga Adriática (ABA), en la que juegan equipos de países de la ex Yugoslavia.

Como la mayoría de deportes, el baloncesto también se ha rendido al encanto económico de los países árabes. La última Final Four de la Euroliga se disputó en Abu Dhabi. Y el próximo Mundial se jugará en 2027 en Qatar, país del actual presidente de la FIBA, el jeque Saud Ali Al Thani.

kpd